Disclaimer: Los personajes no me pertenecen a mí, si no a Stephenie Meyer. Sólo la historia es mía. Todos mis fan-fics son sin fines de lucro, los escribo por el placer que siento al narrar yo misma las historias y vivencias de mis personajes favoritos de la saga Crepúsculo y La Huésped.

Capítulo II: "¡Oh...! ¿¡Por qué tiene que ser tan dulce y tan, tan!? ¡Sexy!"

(Renesmeé)

Lo primero que vi esa mañana fueron los rostros sonrientes de mi familia, todos estaban dentro de mi habitación, esperando a que despertara.
Mi mamá y mi papá me abrazaron y me felicitaron. Yo aún estaba en pijama, pero igual me levanté y los seguí hasta el recibidor de la cabaña, donde me entregaron mis regalos. Primero vinieron Carlisle y Esme.
- Nessie, este es nuestro regalo – Me dijo Carlisle, señalando una enorme caja sobre la mesa. Un sentimiento de impaciencia me embargo, como que me picaron las manos por abrirlo de una vez, por lo que me dirigí rápidamente a abrirlo. Quité la cinta que adornaba la caja, la abrí y descubrí que era una gran colección de libros. Había libros de todo tipo, desde novelas románticas, pasando por novelas policiales, hasta enormes enciclopedias de historia. Me emocioné mucho y corrí a abrazar a mis abuelitos.
-Muchas gracias – Les dije, mientras depositaba tiernos besos en sus mejillas.
-Ya basta, es nuestro turno – Dijo Alice, con su vocecita feliz, mientras tomaba a Jasper de una mano y a mí de la otra y nos tironeó de regreso a mi habitación. Yo la miré confundida.

- Éste regalo es de Jasper y mío. Renovamos toda tu ropa, mientras dormías plácidamente- Me dijo esbozando una gran sonrisa.
- No sé cómo no te despertaste, Ness. Fue un gran ajetreo que duró toda la noche-Jasper me acarició la cabeza, mientras hablaba- Espero que te guste.

Lo que me pareció una estupidez, ya que. ¿Cómo no iba a gustarme que me dieran un montón de ropa hermosa, escogida por tía Alice? Abrí la puerta y lo hallé rebosante de ropa, de todos los colores, diseños y texturas. Mi boca se abrió mucho, pero fui incapaz de emitir sonido. Entre al cuarto de la ropa y acaricié cada una de las prendas. Eran mayoritariamente, moda europea. Al llegar, al fondo vi más de cincuenta pares de bellos zapatos, eso hizo que recuperara el aliento, por lo que lancé un fuerte gritito de felicidad, antes de abrazar a Jasper y besarle la mejilla. Luego, hice lo mismo con Alice.

- Cariño. ¿Por qué no tomas una ducha, te vistes y nos reunimos en la casa grande, mejor?- Propuso mi padre, ya que nuestra cabaña se había hecho pequeña con tanto vampiro en su interior. Asentí con la cabeza y corrí al tocador.
Me duché, me lavé el pelo y me lo cepillé en tiempo record. Sólo cuarenta minutos. Sonreí orgullosa de mí. Me puse uno de los nuevos vestidos de Alice, que era liviano y suelto, tenía unas rosas lilas en un fondo verde agua. Me llegaba una mano y media arriba de la rodilla, el cual combiné con unas sandalias negras con flores.
Al llegar a la sala, solo estaba esperándome mi mamá y me dijo con su dulce voz: "Nessie, nos esperan en la mansión, vamos". Ambas corrimos compitiendo para ver quién llegaba antes hasta el río. Cuando yo gané, la miré suspicaz. Creía que me había dejado ganar. Mamá me dedicó una amplia sonrisa, me cogió de la mano y saltamos juntas. Luego caminamos tranquilamente, hasta la mansión, mientras ella tarareaba mi nana.
Al entrar en la mansión, vi a toda mi familia, aunque Rosalie y Emmett, me esperaban ansiosos en el sofá y reclamaron mi atención de inmediato.
- Nos toca – dijo Emmett con un tono gracioso. Rose se acercó al estante del comedor y sacó una caja larga.

Mi papá comenzó a reírse, por lo que supuse que se había enterado ya de cuál era mi regalo. Rosalie lo miró con odio en su expresión y no pude evitar sonreír, cuando ante la mirada de mi tía favorita, papá se puso serio.
Corrí hasta Rose, mientras Emmett me pisaba los talones. Nerviosa estiré mis brazos y me pusieron el presente sobre ellos. Lo abrí con habilidad y cuidado, cosa de no hacerle daño. Me quedé sin palabras, al contemplar un hermoso violín, blanco como la nieve.

Una lágrima de emoción, resbaló por mi mejilla y sin dudarlo, comencé a tocar, mientras todos se silenciaban, como sólo un vampiro puede hacer, para oírme. La suave melodía nos envolvía a todos por completo.

Papá me había enseñado a tocar en un viejo violín que estaba abandonado en nuestro ático hace dos años, pero este se había roto hace un par de meses y yo me había quedado en silencio, ya que lo prefería por sobre el piano. Este estaba nuevo, radiante y era completamente mío. Me detuve unos segundos, solamente para abrazar y agradecer a Rose y Emmett, quién me elevó y me hizo girar con sus brazos.
Un aullido muy agudo cortó nuestras risas, y puso a papá al pendiente. Lo miré con ansiedad, antes de que él suspirara y dijera: "Jacob"

Apenas pronunció ése nombre, corrí hasta la puerta, la abrí y me detuve ahí... Escuché el crujir de una rama y luego el silencio, sin poder contenerme dije: "¿Jake?..."

Una voz alegre y encantadora me respondió: "Sí...Sólo dame treinta segundos para... Ponerme el pantalón."
Ansiosa conté en mi mente: "Treinta… Veinte... Ocho, siete, seis, cinco, cuatro…" Oí la risa de papá y supe que leía mis pensamientos, pero no me importó... "Uno, cero..." – Dije éstos últimos números en voz alta y salté hacia el árbol, donde creía estaba mi metamórfo, al mismo tiempo que él se mostraba, dedicándome una gran sonrisa.

No pude evitar hacer lo que hice, aunque de haber podido me hubiera ignorado a mí misma. Caí a horcajadas sobre él y quedé ahí, inmóvil, sintiendo el calor de su cuerpo y su acelerado corazón bajo el mío. En ese momento, sólo pensaba en sus ojos perdidos en mi mirada. Ambos sonreímos al darnos cuenta en la posición en la que habíamos quedado, me parecía graciosa al derribar a mi presa. En este caso, Jake. Yo no le veía nada de malo, aunque tío Emmett siempre hacía bromas sobre esto que yo no entendía y que hacían enojar a mis papás. Solíamos jugar al escondite con Jake y siempre l que ganaba, derribaba así al otro.

Sentí la tos de papá a mi espalda y la risa del resto de mi familia, por lo que con todo el cuidado que pude, me levanté y le dije: "Hola Jake" Mientras mis ojos se deslumbraban al ver su torso desnudo, sus pectorales bien definidos y sus bíceps muy fornidos...

– Hola Nessie – Le oí articular – Feliz cumpleaños – Me dijo, esbozando una gran sonrisa.
Traté de controlar mis pensamientos, ya que detrás de mí estaban ansiosos por conocer lo que pasaba por mi cabeza.
Jacob, se agachó, tomó un pequeño presente que se había caído al suelo y me lo entregó. El contacto con sus dedos, me hizo sentir relajada. Rompí el papel, encontrándome con un pequeño cofrecito dorado, lo abrí cuidadosamente y se me escapó un suspiro, cuando vi los pendientes de su interior. Un par de largas lunas hechas con amatistas y con bordes de plata, era el diseño y los constituyentes de su regalo.
Me acerqué a él, aún sin respirar y nos abrazamos con tanta intensidad que todo el mundo a nuestro alrededor, desapareció y yo no pude renegar más este pensamiento. ¡Oh...! ¿¡Por qué tiene que ser tan dulce y tan, tan...!? Suspiré. ¿¡Sexy!?
-Gracias – Murmuré, temblorosa, pero feliz.
-De nada – Exclamó él, muy satisfecho de sí mismo.
Cuando me volteé, me di cuenta de que sólo quedaba mamá, otra vez. Una hermosa y fina sonrisa le adornaba el rostro, tal como a mí y estaba invitándonos a pasar.
Sentí una mano caliente que tomaba la mía y a la cual, entrelacé los dedos, tan fuerte, que sentí incrustarse en mi piel la pulsera de compromiso Quileute, que llevaba desde el primer mes de vida…

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Hola ^^

Sé que había avisado que las actualizaciones serían todos los martes, pero ya que los capis son cortitos y la historia está terminada, decidí sumar un día más. Ahora, actualizaré MARTES y VIERNES.

Espero les haya gustado este capi. Les aviso que los capítulos son intercalados, uno de Jake, uno de Nessie, uno de Jake y uno de Nessie. ¿Se entiende, verdad?

Bueno y eso sería mi comentario. Gracias por los reviews :3

Aullidos desde Chile...

Kali