Capítulo 2

Eggman se encontraba en la sala principal del Eggcarrier tocándose el bigote y mirando al gran monitor que había en la sala, de repente Amy salió de una de las puertas de atrás.
-¿Qué estás mirando con tanto entusiasmo Eggman ?
Eggman se dio la vuelta y al verla se volvió a encarar hacia el monitor.
-Nada en particular; estaba mirando las similitudes de este mundo y el nuestro –señaló uno de los muchos datos que enseñaba el gran monitor mientras que los otros dos pequeños mostraba unos modelos 3D de dos planetas.
-Fíjate bien: gravedad, humedad, nivel de tecnología. También socialmente están a nuestro nivel en cuanto a política, monarquía… y demás cosas. Se podría decir que hemos ido a parar a un mundo idéntico al nuestro.
Amy miró sin poderse enterar muy bien de todo lo que mostraba los monitores.
-¿También hay Chaos Esmerals en "ese" mundo? –preguntó Amy con duda.
-No creo -respondió sin pensárselo dos veces- precisamente creo que son las esmeraldas de nuestro mundo las que han ido a parar a este plano.
De pronto, la megafonía resonó por toda la sala.
-"Doctor Eggman, el tornado se acerca".
Eggman se dio la vuelta y miró a Amy.
-Veamos que tal les a ido –y dicho esto Eggman cogió rumbo a la plataforma que daba al exterior, Amy siguió sus pasos y se subió también.
La plataforma, al tocar Eggman un botón de su panel, empezó a girar en su propio eje y se elevó abriendo una compuerta que daba al exterior de la gran fortaleza voladora.
El cielo oscuro estaba en un silencio colosal, solo se oía los ruidos que emitía el Eggcarrer en sí. Al salir la plataforma, Eggman y Amy miraron hacia el cielo para visualizar el tornado.
-¡¡Ahí está!! –gritó Amy, señalando a la dirección en donde se podía ver un pequeño destello que se acercaba a la fortaleza .
Amy echó a correr hacia donde estaba la pista de aterrizaje, mientras Eggman iba a paso normal.

El tornado se acercaba a gran velocidad.
-Aquí Tails, el tornado se encuentra próximo a la pista, ¿me la podéis iluminar? –el zorro se comunicaba mediante una radio.
-Afirmativo, Tails -respondió una voz robótica.
La pista de aterrizaje se iluminó marcando los limites laterales de la pista, y el tornado iba reduciendo la velocidad a medida que se acercaba a ella. El primer toque con el suelo hizo rebotar el neumático, que se apoyó en el suelo nuevamente, y rodó siguiendo la pista como un vehiculo más.
El aeroplano se detuvo antes de que llegara hasta la posición de Amy y Eggman que estaban esperando fuera de la pista. El tornado emitió finalmente los ruidos propios que se escuchan en los motores que se están apagando, y Sonic y Knuckles saltaron al suelo del Eggcarrier.
Sonic miró a Eggaman y a Amy, que les esperaban, y les saludó con un gesto de la mano y una fresca sonrisa. La joven eriza no se lo pensó dos veces a la hora de echar a correr hacia Sonic.
-¡¡Sonic!! –gritó Amy al abrazarlo con mucha ternura-. Me alegro que todo haya ido bien.
Le cogió de la cabeza y le miró a ambos lados de la misma para ver si había rasguños.
Sonic, un poco molesto, se dejaba hacer, y enseguida Amy le dejó y le miró con una gran sonrisa.
¡Ejem! –carraspeó Eggman que se acercó desde detrás de Amy-, habréis conseguido ya la Master Esmerald ¿no? –preguntó frescamente.
Knuckles lo observó fijamente y le hizo un gesto con la cabeza para que mirara a bordo del Tornado. Ahí se mostraba la gran esmeralda agarrada con algún tipo de anclaje preparado especialmente para ella (como el gancho que se veía en el final del videojuego de Sonic y Knuckles).
-¿Hmm? -Eggman se extrañó al ver a un chico tumbado inconciente encima del tornado-. ¿Quien es este chico?
Tails bajó del tornado y estiró los brazos hacia el cielo, siguiendo el estiramiento sus dos colas .
-Es un chico que ha rescatado Sonic del laboratorio de esos hombres –declaró con mucha naturalidad.
Eggman se acercó al chico, extrañado.
-Sonic, ¿te dedicas a involucrar a chicos jóvenes en un asalto a una base? -se dió la vuelta mirando al erizo como esperando una contestación.
Sonic se puso algo serio, de pronto.
-Estaba encerrado en una especie de contenedor relleno de líquido y atado con cables por todos los lados. Por lo visto experimentaban algo con él.
El erizo azul se acercó a Eggman, se subió al tornado, recogió al muchacho y volvió a bajar de un salto.
-¿Puedes hacer algo? -le preguntó al doctor estirando sus brazos como queriendo cederle al joven.
-Sabes tan bien como yo que a mí no se me dan bien las personas; tendría posibilidades si tuviera algún tornillo.
Eggman estiro los brazos y cogió al chico, mientras Sonic se limitó a pasar por su lado y se dirigió hacia dentro de la base.
-¿Qué tiene este chico que tanto te ha llamado la atención? –le preguntó Eggman sin perder de vista al erizo que ahora estaba de espaldas a él.
Sonic miró por encima de su hombro y en un claro gesto de duda levantó las manos y los hombros, y encogiendo la cabeza contestó:
-No lo sé. Solo sé que hice lo correcto en ese momento –bajó los brazos y siguió caminando.
Amy siguió los pasos de Sonic.
-¡¡Sooooniiiiiic!! ¡¡Espérame!! –ella echó una ligera carrera hasta llegar hasta Sonic.
Knuckles no dijo nada y pasó por al lado con la Esmeralda Maestra a cuestas.
Eggman miró donde estaba Tails el cual estaba con los brazos cruzados detrás de su cabeza y apoyado al tornado. Al percatarse que Eggman le miraba descruzo los brazos y se acercó a él.
-Te echaré un cable con el chico, puede que entre los dos hagamos algo.
Eggman comenzó a caminar junto con Tails con el chico a cuestas.

En la base militar, los soldados patrullaban los pasillos, ya con la iluminación recuperada, y los doctores apuntaban en las libretas algún detalle que hubiesen visto del asalto que habían sufrido.
La gran cantidad de doctores se acumulaban en la sala donde antes hubiera estado el chico encerrado en el gran tanque, que ahora demostraba un estado de gran deterioro con un gran agujero en medio. Estaba activos, anotando, comprobando los ordenadores o mirando en rincones de la sala, mientras los soldados ayudaban en las tareas de enumeración de los daños producidos.
A todo esto, el doctor que llevaba la investigación en sí, y que la encabezaba, estaba sentado en el sillón de la sala auxiliar, donde estuvieron todos durante el ataque, a diferencia del resto de la base. Pocos doctores habían en esta sala; cuatro gatos contados que miraban resultados y datos en la pantalla.
El comandante entró por la puerta sin mostrar estado de ánimo alguno como de si de un robot se tratase, se acercó al doctor y le saludó militarmente (poniendo la mano en plano a la frente y firme).
-Los daños han sido menos de lo esperado, ninguno de nuestros hombres, o cualquiera que trabajara aquí, ha resultado herido o muerto- el tono, de pronto, sonó mas triste-. En cambio… La misión de proteger a esa preciada piedra y al experimento ha sido un fracaso por parte del equipo de seguridad.
Bajó el brazo y se puso ambas manos detrás a la altura de la cintura.
El doctor permaneció por un momento sin gesticular palabra alguna y observó al comandante, mientras se ponía más cómodo.
-Habrá podido comprobar el poder que poseen aquellos que han intervenido en la base, ¿verdad, comandante?
El aludido tragó saliva ligeramente sin decir nada ni perder la compostura.
El doctor se levantó del asiento y se dirigió hacia la salida.
-Avisen a los doctores de que el " CX-1 " será activado en breve, que le preparen y me avisen previamente para la supervisión –ordenó.
El coronel se no se dio la vuelta siquiera y con un tono de preocupación tan solo se limitó a decir:
-¡Sí señor !
-No todo esta perdido...

--

agradezco mucho la ayuda de Lea que se a molestado en corregirme mis " cagadas " XP