III
Santana y Brittany tenían problemas, pero como cualquier pareja sabían solucionarlos. Nadie tomaba en serio a la rubia excepto la latina y eso era una de las principales razones por las cuales Brittany estaba enamorada de ella. Sin embargo, de un tiempo para acá la notaba rara, diferente. Santana no hizo mucho caso a los signos pues la rubia siempre había tenido un comportamiento singular.
- Nena, ¿A dónde quieres ir a cenar esta noche?... abrieron un nuevo lugar italiano, dicen que es muy bueno pero no creo que le gane a Breadstix – dijo la morena mientras hojeaba una revista
- Uhm, no puedo hoy… Lord Tubbington tiene una pijamada con el Sr Kent – comentó la rubia mientras sacaba ropa para gato de un pequeño baúl
- ¿El Sr Kent? – preguntó la latina… seguramente es otra de las ocurrencias de Britt, pensó
- Clark Kent… el gato de Sam… ¿Evans…?
- ¿El nuevo chico de contabilidad?... de tu oficina…
- El mismo… sabes –la rubia se levantó del piso y puso la ropa del gato en una pequeña maleta – es muy agradable, Lord Tubbington y yo estamos emocionados… ¿verdad que si? – La rubia preguntó al gato
- Britt me sorprende, nunca dejas a Lord Tubbington con extraños…
- Oh no, también me voy a quedar…
- ¿Y no pensabas decirme de esta pijamada hasta hoy? – dijo la latina ahora un poco molesta
- Es que fue algo espontaneo…
- Y ¿estoy invitada a esa pijamada?
- Lo siento, es solo para gatos – Brittany se acercó a la morena y le dio un beso en la frente
- Pero tú no eres un gato… y estoy más que segura que él tampoco lo es – Santana estaba cada vez más molesta pero trataba de que Brittany no lo notara. Claramente este tipo tiene algo más que una simple fiesta de gatos en mente, pensó
- Si pero, San… no quiero ser grosera pero tú no tienes gato…
- ¡Pero me llevo muy bien con LT!
- San… no te pongas así mi amor… solo nos divertiremos un rato.
- Y ¿porque no es aquí la pijamada? Así puedo acompañarlos, aunque sea un rato…
La rubia no dijo nada, solo siguió guardando. A veces es tan ingenua, pensó la morena. No quería pensar lo peor, pero tal vez eso era inevitable.
- ¿Por qué no vivimos juntas? – Preguntó la morena, no lo pudo evitar y casi lo gritó- No crees que es tiempo de tener nuestro propio lugar? -esto ultimo lo dijo bajando un poco la voz.
- Sabes que no puedo dejar a Tina y a Sugar solas… la renta de este departamento es caro… además es genial, espacioso y aceptan gatos – dijo seria la rubia
- Si pero… en mi edificio aceptan gatos, ya sé que mi departamento no es muy grande pero… podríamos buscar otro lugar, no sé tal vez una casa en los suburbios y…
- Santana… ¿estas pidiéndome lo que creo que es? – preguntó la rubia mientras dejaba de lado la ropa de Lord Tubbington
- No sé… Britt, yo…
- Sabes lo que pienso acerca del matrimonio.
- ¡Lo sé! Y no es eso lo que estoy diciendo, simplemente pienso que es tiempo de dar el siguiente paso… digo, creo que paso más tiempo aquí contigo que en mi propio departamento… ¿no crees que es tiempo de tener nuestro lugar?
La rubia se quedó callada e hizo una pequeña mueca, simplemente estaba parada en medio del cuarto sin decir nada. El silencio incomodo fue terminado gracias al sonido del teléfono de Santana vibrando.
"Terminamos."
"Donde?"
"El café de la 1"
"Voy para allá"
- Bien, debo irme… diviértanse – se acercó a la rubia y le dio un beso- adiós Tubbs – acarició al gato- Piénsalo- le dijo a la chica y salió.
IV
- ¡Q! – Se acercó la morena – ¿estás bien?
- Sácame de aquí- susurró la rubia
- ¡La cuenta por favor!
Salieron del lugar y la rubia simplemente no aguantaba más, se puso a llorar. La latina la abrazo
- Esta bien, llora… desahógate… ya, ya – la abrazo fuerte
- No lo entiendo – llorando- ella me quería, me lo dijo…
- Lo sé, lo sé…- Santana secó las lágrimas de la rubia - ¿quieres que te lleve a tu casa?
- Si…
Las chicas tomaron un taxi y se sentaron en silencio durante todo el trayecto, Quinn sollozando y viendo por la ventana, Santana tomándola de la mano.
Ya en el departamento Quinn se sentó en el sillón abrazando sus piernas.
- ¿Quieres hablar? – le preguntó Santana mientras se recargaba en el brazo del sillón
- La verdad es que no me siento con ganas de tocar el tema…
- Ok… lo que necesitas es el tratamiento de la tía Tana para sobrevivir a un rompimiento y tienes suerte de que hoy no tenga nada que hacer…
- ¿Y Britt? – preguntó la rubia
- En una estúpida fiesta de gatos… pero no hablemos de eso, préstame tus llaves. En un momento regreso ¿ok?
- Ok…
30 minutos después Santana regresó con una bolsa llena de cosas, entre ellas un par de botes de helado, chocolates, películas y demás. Entró a la sala y la rubia seguía exactamente en la misma posición.
- Tu y yo vamos a ver películas mientras comemos helado… y quizás después quieras hablar de cómo te sientes…¿Ok?- dijo la morena sentándose a un lado de la rubia
- ¿Santana?
- ¿Si?
- Gracias
- Hey... para eso están las amigas - la latina sonrió.
Espero les guste este capitulo, la verdad estoy muy contenta de como va quedando. Gracias por sus reviews y ojalá me sigan mandando feedback! :D
