Capítulo II: La Llegada

-Hugo a base, ¿Me reciben?

- Te recibimos, ¿Cuáles son tus cordenadas?

- Tres, noventa y siete, doce, solicito los permisos para el acceso a el planeta tres, cuarenta y siete, seis.

-Permiso concedido, que tenga un buen y placentero viaje, cierro.

Philip quedó mirando para él impresionado, no entendia nada de lo que había dicho pero le daba igual, algún día lo sabría y ese día podría ser el quíen manejara las naves.

-Ya casi hemos llegado-anunció Hugo al cabo de un rato.

-¿Ya? Pero si no hemos tardado ni 10 minutos

-Lo sé el Vajero es una de las naves mas rapidas que hay, despues de las Sondas de espionaje claro está.

-¿Sondas de espionaje?

-Si, capitán, pronto aprenderas todo eso.

En breves apareció ante ellosi un planeta enorme y de color azul rodeado por tres anillos blancos que se enredaban entre ellos. El planeta, estaba cubierto por una gran cúpula transparente, que solo dejaba entrar los rayos del sol.

-¿Qué es esa cúpula? ¿ Para que sirve?

-Nos proporciona proteccion al planeta, así en caso de un ataque, resistiremos más y ganaremos tiempo.

El Viajero se acerco a una zona de la cúpula donde había un tunel sellado que sobresalía un poco.

-Hugo a base, me encuentro en posición abran las puertas, el capitán Philip ha llegado.

La barrera que sellaba el tunel se comenzó a abrir lentamente, una vez entramos, se bajo de sopetón. El Viajero siguió descendiendo y desde el aire pude apreciar un gran y hermoso paisaje, grandes montañas, colinas y mares formaban el planeta, me atreveria a decir que era casi tan grande como la Tierra. Siguieron descendiendo, Philip miró hacia la derecha y empezó a ver unas especies de cañones del tamaño de un edificio de ocho pisos.

-¿Qué son?

-Les llamamos Gauss, son potentes y nos ayudan a defender en caso de una invasion al interior del planeta, en cada uno trabajan alrededor de cinco mil personas para mantener su funcionamiento.

-¡Guau!?¿Y cuánto se les paga?

-¿Pagar? Esto no es como tu planeta, no tenemos monedas, aquí la gente trabaja para mantenerse a salvo y sobrevivir. Por cierto, ya hemos lllegado, bienvenido a el planeta Green Force.

La nave aterrizó en medio de un llano enfrente de un gran edificio alargado, de su interior salieron tres personas y esperaron a la puerta de la nave. Hugo se desabrochó el cinto, abrió la puerta, salió poníendose a charlar con una de las personas que esperaban. Philip se desabrochó el cinto y se asomó a la ventana para ver de quiénes se trataban.
Hugo hablaba con un chavalín no mas grande que nuestro protagonista, de cabellos pelirrojos, alto y de espaldas anchas. Su vestimenta era parecida a la de Philip pero era de color marrón y no llebaba guantes, su pelo estaba recogido en una trenza que le llagaba hasta la cintura y llebaba un cinturon negro con una pistola muy larga.

-Hee..capitán, debería bajar de el vehiculo, tengo que llebarmelo.

Se viró y vio que ante él estaba una niña morena, de ojos verdes y el pelo muy corto con una ampla sonrisa de oreja a oreja y algo colorada.

-Lo siento-Dijo ruborizandome, Philip tambien y salió del vehiculo y este arrancó alejándose a toda velocidad.

-Philip te presento a Jordan, es nuestro ministro de defensa.

Un chico de pelo castaño en forma de ola, tez palida y ojos azules le tendió la mano y Philip se la estrechó gustosamente.

-Encantado.

-Este es Ramón - Dijo señalando a un señor bajito, regordete, de cachetes rosados y calvo.- Es nuestro cordinador de asuntos internos.

-¿Cordinador de asuntos internos?

-Si, vigila que todo funcione correctamente y en el momento preciso.

-Pero eso no puede hacerlo una persona sola.

-Por eso tiene a mas de trescientas personas a su servicio, por ultimo este es Charlie, nuestro jefe de seguiridad del edificio.

Era el chico de la coleta grande y la pistola que anteriormente estaba hablando con Hugo.

-Encantado tambien. Oye Hugo y ¿Tu a que te dedicas?

-¿Yo? Soy tu consejero.

-Ahms..

Comenzaron a caminar hasta el interior del edificio, que cada vez le parecía mas grande.
El interior del edificio era todo blanco, tenía muchisimas salas y puertas de las cuales salía montones de personas, con folios, con carpetas, con armas, con cosas que ni sabía lo eran.

-Philip, esta es Morgan, la jefa de tecnología espacial de ataque y defensa.

Una chica no muy alta con los cabellos rubios con mechas verdes se me acerco y clavo sus ojos marrones sobre mi.

-¿Tu eres Philip?

-Si...

La chica se empezo a reir a carcajada limpia.

-Siempre tan gracioso Hugo, por un momento me lo había creido, no es por nada personal chico, pero es que eres un renacuajo.

-Morgan...no estaba de broma...este es el capitán Philip.

A Morgan se le fue toda la risa de golpe, se quedo toda seria y cada vez Philip notaba mas su mirada clavada en él, mirandole a cada centimetro valorando lo que era.

-¿Este papanatas? Seguro que no sabria ni conquistar un planeta de retrasados mentales.

Morgan dió la vuelta y se fue, medio riendose.

-Este es el capitán dice..jaja..que patetico..

Se metío en una de las salas y desapareció.

-No te preocupes Philip..Morgan es siempre así

Siguieron andando y entraron en una gran sala con mapas, un despacho y una maqueta de lo que debia ser un universo.

-Esta será tu habitación, detras tienes una cama y un baño. Se sirven 3 comidas, el desayuno a las 8, la comida a las 4 y la cena a las 12, a esas horas se te pasara por aqui una chica con la comida. ¿Alguna pregunta?

-No...

-Bien, mañana empezaremos las clases

-¿Clases? No me digiste nada de unas clases

-Tranquilo..son de inicialización para que tengas una idea y Morgan no te tire a los nanobots.

Hugo, cerro la puerta y le dejó solo en aquella habitación extraña, en fin, Philip se acercó hacia la silla del despacho y se sentó. La silla era muy cómoda pero le quedaba un tanto grande, fue a la estanteria, cogió un par de volúmenes y los puso debajo de la silla para que no le quedara pequeña. De pronto la puerta se abrió y entro Morgan con una cara de pocos amigos.

-¿Se puede saber que haces?- Gritó con furia

-¿Sentarme?

-Ah muy bien, ese es el respeto por la gente que se ha molestado en hacer esos informes, organizarlos y archivarlos en un libro y tu como no, sientas tu culo encima de ellos.

-Lo siento..yo no sabia

-Eso ya lo se, esta claro que no sabes nada, eres un gran ignorante, un papanatas que nos pretende fastidiar todo lo que llebamos haciendo durante años. ¿ Contigo creen que seremos temidos en la galaxia? Já, tu no serias temido ni por una hormiga.

-Si me dieras una oportunidad para demostrar mis capacidades..

-¿Una oportunidad? Según me han comentado tienes un profesor particular para que te enseñe como funciona todo esto. No creo que consiga nada, se tardan años en aprender como funciona la mayoria de las cosas, y tu, solo tienes una semana para hacerlo. Te veo muerto chavalin.

Con la misma alegría que vino se marchó, dando un golpe a la puerta al salir.

-Que optimista es la chica ¿No?

De un sobresalto calleron los volumenes al suelo y se expandieron varias hojas por el suelo, Philip viró y ante éli vió un pequeño gato atigrado.

-¿Sabes hablar?

-Se hacer muchas cosas, me llamo Martin

-Encantado - Dijo mientras recogía todo lo que se había caido y lo volvía a colocar en la estantería. El gato desapareció de golpe y un chico adolescente con el pelo de punta y azul salio de detras de las cortinas.

-Seré tu profesor para enseñarte todo lo relacionado con O-Game

-¿Y el gato?

-¿Qué gato? Eso era solo un holograma, crado por mi.

-Waa, ¿Puedes crear cualquiero cosa?

-Si, con solo desearlo y bueno, usando un pequeño aparatito. En fin, de todas formas, eso era una tontería, lo que yo te voy a enseñar creeme que no tiene nada que ver con aparatos electrónicos, es más aunque te enseñara cómo funcionan todos los aparatos de la galaxia, jamás lograrías ser lo que Morgan y muchos de aquí quieren.

-¿Y eso? ¿Que quieren?

-Que seas una persona temida, respetada, un gran jefe...buff...muchisimas cosas, pero todo eso se consigue de una sola forma.

-¿Cómo?

-Hablando. Es la mejor forma de comunicarte con todo el mundo, hablando puedes conseguir de todo, te pondre un ejemplo. Eso que tienes a la derecha es un megafono, por él puedes llamar a quién quieras cuando quieras, llama a Ramón, que ya lo conoces.

Philip agarró el aparato, se lo acercó a la boca y habló con mucha decision.

-Ramón acercate a mi despacho por favor.

En breves entró todo sonrosado y nervioso.

-¿Llamabas jefe?

Martin, agarró a Philip por los hombros y le susurró al oido.

-Tu eres el único que puede verme, dile que te has enterado de lo ocurrido esta tarde, ya se que no te has enterado de nada, yo tampoco, pero es una buena forma de sacar información.

Philip tragó saliba, miró a Ramón y asentió.

-Se lo que ha pasado esta tarde

Ramón se puso muy nervioso.

-Lo siento jefe, la verdad estoy muy avergonzado de lo ocurrido, nose como pudieron detectar nuestras sondas, pero tranquilo, me encargare personalmente de que no vuelva a ocurrir..pero..¿Como se ha enterado, se supone que solo lo sabía yo y otra persona.

-Dile que tienes tus contactos.

-Tengo mis contactos- dijo Philip de inmediato.

Ramón, hizo una reverencia y se fue rápidamente.

-Muy bien echo, ahora Ramón pensará que te preocupas por la gente, como es un cotilla, lo irá contando por ahi y eso te dará buena fama.

-¿Y que consigo con eso?

-De momento que la gente confíe en ti y no piense que eres un inepto y un papanatas.

-Argh...espiezo a odiar esa palabra. Bueno Martín ¿Y ahora que aprenderé?

Martín bostezo y se estiró.
-Yo me voy a dar una vuelta, a tomar un café y descansar un poco, tu...estudia algo sobre tecnicas de ataque, ahi tienes unos libros.

-Jo que aburrido..

-Nadie dijo que esto fuera a ser divertido.

Y dicho esto se fue a la cafetería donde se encontró con Morgan.

-¿Que hay Morgan?

-Piérdete Martín.

Morgan cogió su bebida y se sentó en una de las mesas sola, Martín cogió la suya y se sentó a su lado.

-Que yo sepa no te he invitado a sentar Martin..

-Tampoco me has prohibido que lo hiciera Morgan..

Morgan suspiró y comenzo a tomarse su bebida tranquilamente e ignorado a Martin.

-¿Sabes que estas muy guapa hoy?

-¿Qué quieres Martin?

-¿Tengo que querer algo para decirte lo hermosa que estas hoy?

-No me hagas reir, no harias la pelota a nadie si no quisieras recibir algo a cambio.

-Esta bien, me has pillado, de todas formas tu eres muy lista, sabes lo que quiero.

-No pienso dejar de presionar al chaval que ha tenido la desgracia de ser elegido nuestro capitán, de todas formas, no me digas más, has sido elegido su profesor ¿verdad?

-Si, es muy manejable, me sera muy fácil.

-No controlaras voluntad de ese muchacho, mientras yo siga con vida.

-En ese caso ya se lo que tengo que hacer.

-¿Es una amenza?

-Es una advertencia, no te acercas mas a ese niño y dejame hacer mi trabajo.

-¿Sabe ya la gente que eres un espia rebelde?

-No, y por tu bién, que no lo sepan, te he avisado Morgan, el que avisa no es traidor.

Y dicho esto se marchó, dejando tras de si un ambiente de tensión

Cada día que pasa se aburría más, no sabía como podía estar allí, Morgan tenía razón no tenía ni idea.Ya habían pasado tres días y Philip no hacía más que leer esos libros de la estantería y las clases con Martin no ayudan mucho.
Para colmo, hay dos planetas que les quieren atacar y estan maquinando cosas a nuestras espaldas. En fin, creo que venir a este lugar no fue como pensaba, no es nada facil manejar la situación.

-Philip, ¿Qué tal esas lecturas de libros?

-Mal Martin, tengo la sensación de que no avanzas nada.

-Bueno, tu tómatelo con calma y da la sensación de que lo tienes todo controlado, asi la gente no se pondrá nerviosa y todo irá bien.

-Pero Martin, ¿Y si nos atacan?

-Usaremos todas nuestras defensas y les machacaremos.

-Nose Martin..

-Tu tranquilo Philip, confía en mi.

Martin le dió un par de consejos mas y se fue del despacho, ultimamente no estaba mucho, se pasaba una o dos veces a la semana, cada vez Philip se sentía más solo, quería volver a la tierra, ahí no pintaba nada.

(Si que pintas, eres el capitán)

Una voz...¿Quien eres?

(Eso es lo menos importante ahora, tienes que evitar juntarte con Martin, no te hace ningun bien)

Pero...es el único que se preocupa por mi.

(Sabes que eso no es cierto, yo me preocupo por ti, de lo contrario no estaria hablando contigo.)

¿Como puedo confiar en una voz que no conozco de nada?

(Puedes no confiar en mi, pero yo puedo ayudarte en cosas en las que Martin no tiene ni idea)

¿Qué quieres decir?

(¿Porque pasas todos los días dentro de ese despacho?)

Martin dice que no puedo salir.

(Martin, Martin, siempre Martin porque por una vez no haces lo que quiere Philip, en vez de lo que quiere Martin)

Esque...nose..

(Pss..mira que eres lerdo, ¿No tienes personalidad o que? ¿Tienes que estar haciendo siempre lo que te dicen los demas? Mueve el culo y empieza a pensar por ti mismo)

Pero..

(Ni peros ni nada, mira haz lo que quieras, haya tú con tu vida)

La voz se calló, en parte tenía razón, debería ver lo que hay fuera de este despacho, tal vez aprendería más que estando ahí leyendo tantos libros. Se acercó a la puerta y agarró el pomo dispuesto a girarlo para salir.

-¿Se puede saber a dónde vas? -De un sobresalto, soltó el pomo de golpe.

-Martin...yo...iba a dar una vuelta.

-¿Qué te he dicho yo sobre salir?

-Que no debo..poque podria molestar a alguien o ocasionar un accidente.

-Bien. hasta que no aprendas todo sobre O-Game no podras salir.

Me volví a sentar en dónde estaba antes.

-¿Y como es que de repente se te ha ocurrido salir?

-Tenía curiosidad...

-Entiendo..cuiriosidad.. bueno, tengo que volver a marcharme ya hablaremos.

-Esto..Martin...¿Como has entrado?

-Eso no es asunto tuyo - Y dicho esto abrió la puerta y se marchó, y ahí seguía Philip, donde estaba en el principió, sentado en la gran silla.

Martin se dirigió de nuevo hacia la cafeteria, y se acercó hacia donde estaba Morgan.

-Tengo que hablar contigo un momento.

-Lo siento Martin, tengo cosas mejores que hacer- Martin agarro a Morgan fuertemente de un brazo.

-Para, me haces daño..

-No me hagas montar un numerito aquí en medio y vayamos a un sitio tranquilo a hablar.- Le susurro al oido.

Morgan siguió a Martin hasta una sala abandonada y cerró la puerta.

-Martin, ¿Que pretendes?

-¿Que pretendo yo? ¡Que pretendes tú! ¿Has hablado con él verdad?

-No

-¡No me mientas!

-Martin..si mintiera tu lo sabrías y por favor, no chilles me duele la cabeza he tenido un día muy duro.

-Me importa poco tu vida, se que has habladol o mantenido de alguna forma contacto con él.

-Mmm..pudiera ser..- Martin le metió un bofetón a Morgan.

-No me vaciles, creo que te dije bien claro, que le dejaras en paz.

-Lo siento, pero no pienso quedarme sentada mientras tu manipulas a ese niño, tiene derecho a ver lo que es realmente O-Game, no es solo leer libros y tú mejor que nadie lo sabes.

-Te lo advertí una vez y te lo repetiré, porque puede que la proxima vez que te lo tenga que recordar no sea hablando.

-¿Sabes que pasará si me matas verdad?

-Si me sigues tocando la moral no tendre más remedio.

-Bah, eres un cobarde.

-Sere lo que tu quieras, pero deja de mantener contacto con Philip, o tu seras algo que no se pueda mover.- Y dicho esto desapareció, Morgan se quedó un rato ahi, quieta, inmovil, pensando que sería lo más apropiado para hacer...pero en ese momento...no se le ocurría nada.