¡Konnichiwa! No tengo excusa lo sé, me tarde demasiado en subir el siguiente capítulo, pero es que mi musa me abandono por un largo rato…
Bueno espero lo disfruten. Y sin más distracciones aquí les dejo el segundo capitulo
JulieML:)
Caminos Entrelazados
Capítulo 2 "sueños"
Me quede parada ahí por un largo rato, con la mente en blanco y sin poner la vista en ningún lugar, mis sentidos estaban bloqueados, todo era como si estuviera dentro de una gran burbuja.
Cuando de pronto reaccione, por un pensamiento que abordo mi mente. ¿Qué rayos debería hacer ahora? ¿Volver a casa o quedarme ahí?, me mordí el labio en señal de nerviosismo no sabía qué hacer, ayer todo parecía tan sencillo
_Uf_ suspire fuertemente, en aquel momento la idea de fugarme ya no me parecía tan buena, quería irme a explorar la zona como lo había planeado desde el principio, pero aquel encuentro me había puesto los pelos de punta y seguro habrían más como el en aquel bosque
Había entrado en un shock total, No sabía que hacer debía ponerle fin a esto lo más rápido posible, así que decidí sentarme para pensar mejor las cosas, pegue mi espalda al tronco, sentía por debajo de mis piernas lastimada, el suelo húmedo y mohoso, que había alrededor del árbol, Me lleve las dos manos detrás de la cabeza y cerré los ojos para tratar de pensar mejor.
¿De verdad estas dispuesta a renunciar tan pronto a tu sueño Yuuna? ¿Cuándo apenas y luchaste por él? ¿Dejaras que tu padre y los hombres del consejo demuestren que ellos tienen la razón?
Mi mente me bombardeaba con preguntas, y la respuesta a todas y a cada una de ellas era no, había sido muy tonta al huir, debía buscar la manera de salir del bosque rápido, lo más seguro era que ya se hubieran dado cuenta que no estaba y ya me estarían buscando, pero realmente no sabía que tan lejos del castillo me encontraba como para parar, a esperar a que vinieran por mí.
Ahora ya tenía una idea de lo que haría, en cuanto llegara a palacio, intentaría hablar con el señor Hayato, seguro el me ayudaría, él era uno de los hombres más importante y más amable de todo el consejo. Ya estaba decidido
Antes de levantarme tome un gran bocado de aire y comencé a caminar, dispuesta a seguir el sonido de la cascada, que había escuchado antes. Mientras más me adentraba en el bosque, más se llenaba todo de frondosos árboles, la luz apenas y podía colarse un poco atreves de las tupidas copas, en el suelo había hojas secas por todas partes.
El cantar de las aves era hermoso, quizá me impresionaba fácilmente, pero como no hacerlo, si era la primera vez en toda mi vida que era realmente libre, el ruido de la cascada se hacía cada vez más fuerte, seguro se encontraba muy cerca porque podía también escuchar el correr del rio.
Comencé a correr con todas las fuerzas que mi cuerpo lastimado me permitía, golpeteando ramas y haciendo crujir las hojas secas que estaban debajo de mí, al poco tiempo comencé a observar de entre los arboles el gran chorro de agua que caía de las colinas, así que comencé a correr más fuerte llevando mi cuerpo a su límite, hasta que logre verla por completo estaba justo enfrente de mí.
Cuando finalmente llegue al rio, observe mi reflejo algo distorsionado, por las hondas que causaba la corriente, el labio que me había roto aún estaba hinchado, pero ahora de un modo distinto, la herida ya no estaba roja ni sangraba, había adquirido un tonalidad purpurea. Mi corazón y mi pulso se habían disparado, por haber corrido de ese modo. Me estaba costando trabajo respirar y mis costillas estaban comenzando a dolerme
_Ah_me queje, las plantas estaban comenzando a perder su efecto, me maldecí internamente, por no haber pensado en eso antes de escapar, cuando me lleve las manos al estómago, vi por todo mi brazo unos pequeños raspones, no sangraban ni siquiera dolía. Eran como una pequeña lluvia de cortadas que no solo estaban en mis brazos sino también en mis piernas.
Me senté en el duro suelo, para revisar mejor esas peculiares marcas, por momentos desaparecían y solo alcanzaba a verla con el sol, repace con mi dedo índice para ver si tenían textura, pero extrañamente no la tenían…
De pronto oí romperse unas ramas debajo de las pisadas de algo o alguien, me sobresalte violentamente, según me habían dicho, algunos de mis sirvientes el bosque estaba repleto de Youkays, pero de pronto los pasos pararon, mi cuerpo simplemente no reaccionaba no obedecía lo que le pedía que hiciera.
Solo conseguí mover mis ojos, entré el espesor del bosque tratando de encontrar al responsable, orando para que simplemente se tratar de un animal, hubo otro crujido, qué me llevo directamente hacia un arbusto, muy escondido había un pequeño, parecía que mi suerte por fin estaba mejorando, si había un niño allí por los alrededores tendría que haber una aldea.
El Pequeño tendría uno años, su ropa estaba rasgada y estaba pálido, sus ojitos Marrones me miraban con una mezcla de temor y amenaza. Esto me puso un poco a la defensiva
Trate de acercarme a él y hablarle
_Hola pequeño ¿sabes dónde estamos?_ Pregunte un poco nerviosa, tratando de ganarme la confianza del niño.
El niño siguió callado por más que trataba que hablara solo seguía viendo, estaría casi segura que no parpadeaba..
Yo solo quería salir de ahí lo más rápido posible ese bosque me ponía los pelos de punta y estaba comenzando a hacerse de tarde, por la posición del sol serían las dos de la tarde aproximadamente, si seguíamos a este paso tendría que pasar otra noche en el bosque y ero lo que menos quería.
_ ¿estás bien? ¿Cómo te llamas? ¿Por qué estás aquí solo?_ le cuestione ahora un poco más impaciente, estaba agotada quería irme a casa, y además los niños no eran mi cosa favorita. Estaba perdiendo la poca paciencia que tenía.
Tampoco respondo, abrió su pequeña boca por un instante, pero no emitió ninguna palabra, ni un sonido, ni un quejido ¡nada!
Quizá si me le acercaba cooperaria, hice un esfuerzo para mí en aquel momento sobrehumano, al tratar de moverme, me apoye sobre mis rodillas y de un gran impulso pude pararme, logre comenzar a caminar asía el pequeño, el niño comenzó a retroceder más y más con cada paso que daba, yo sé que tal vez haya estado asustado, pero en ese momento no pensaba en nada.. Solo en que me dolían demasiado las costillas y que había sido una idiota al haberme ido del palacio.
Me había agotado toda la paciencia que tenia
_ ¡Por un carajo! ¿Es que no piensas hablar? ¿Estas mudo o cual es el maldito problema mocoso?_ hasta a mí misma me asusto mi vocabulario.. Si mi madre me hubiera escuchado hablar de esa forma, me habría ganado una buena reprimenda
Cuando me oí decir lo que dije me arrepentí, era solo un niñito y yo me estaba portando muy tontamente desquitando mi frustración en él, si de alguien era la culpa esta situación era la mía no del niño
Su carita se había vuelto un mar de emociones, no sabía si él quería llorar, golpearme, o si estaba asustado. Traté de volver a acercarme pero esta vez mas tranquilamente, pero como era de esperarse el niño casi se echa a correr de no ser porque lo tome de su brazo, trataba de no lastimarlo pero comenzó a tironearse su pequeño bracito dándome ligeras sacudidas a mí, tratando que lo dejara libre
_¡Hey, amiguito tranquilo! _Solté una de mis manos, de sus brazos y lo tome por el hombro cariñosamente._ No quiero hacerte daño_ dije esta vez con un tono más dulce
El pequeño pronto ceso los jaloneos y se quedó mirándome con esos ojos cafés tan profundos, las lágrimas se le comenzaron a formar en los ojos, bloqueando todo brillo que había en sus ojos
_yo..yo Mi mama _dijo con la voz entrecortada me partió el corazón verlo tan frágil, y pensar que momentos antes yo le había gritado _no la encuentro_ se froto violentamente con su única mano libre, sus ojitos.
_Tranquilo.
Me incline para jalarlo hacia mi pecho, pueden que no me gustar los niños pero no era tan cruel como para dejarlo ahí llorando.
En cuanto lo estreche en mi pecho y le puse los brazos por el cuerpo pude sentir como se estremecía y daba largos suspiros, tenía miedo mucho miedo
_todo está bien_ susurre mientras le acariciaba con el dedo pulgar su cabello_ te ayudare a encontrarla.
Mi mente era un lio, el niño el palacio, mi padre, el consejo. Había tratado de no pensar mucho en eso pero el dolor sentimental volvió.
Mi propio padre me había herido de este modo, me había tratado como si no fuera nada, ni siquiera me escucho, cuando trate de hablar con él, todo era Takumi, y no era que no amara a mi hermana pero a veces simplemente. Después de tanta presión sobre ti para ser perfecta y estando bajo la sombra de tu hermanito llega el momento en que colapsas, después de esto estaba segura que si no obtenía la aprobación del consejo para, Que pueda gobernar, mi padre me negaría, para siempre y me casarían con el primer terrateniente, que se ofreciera.
Todo porque según abría deshonrado a la familia.. Era tanto que perder. Pero tenía que hacerlo si no mi alma iría muriendo poco a poco, dentro de ese palacio.
_Pero no la encuentro _ dijo sacándome de todos mis pensamientos y trayéndome devuelta al mundo real
Realmente ahora si teníamos otro problema, ambos estábamos perdidos y sin saber qué hacer. El pequeño tenía los ojos anegados en lágrimas a punto de llorar. Y yo había comenzado a rascarme el cuello compulsivamente porque no sabía qué hacer.
_A ver ¿Dónde viste a tu madre la última ves? _Pregunte ansiosa
_en el cruce de las aldeas _había comenzado a calmarse _ no está muy lejos de aquí.
_Bien_ al menos ya tenía una vaga idea de hacia dónde ir _ ¿pero sabes cómo llegar ahí?
El pequeño movió la cabeza afirmativamente
_ ¿porque si sabias donde queda no habías ido antes?
El niño abrió los ojos como platos, quedo completamente pálido
_ah ah_ No podía hablar, era como si su lengua se hubiera congelado.
Mis costillas volvieron a dolerme, pero tenía que aguantar al menos hasta que llegáramos a la aldea, aunque el niño no colaboraba
_Pequeño tranquilo estas a salvo ¿sí?_ Lo mire amorosamente.
Poco a poco fue recuperando el color y logre que por fin me dijera que le pasaba "me estaban persiguiendo" un escalofrió subió por mi espalda y ¿si se trataba del mismo demonio con el que había hablado?, no pude evitar preguntar "¿Qué o quién?"
De nuevo volvió a callar así que di por terminada la discusión.
Después que logre que nos pusiéramos en marcha, comenzó a contarme que se había perdido, mientras ayudaba a buscar plantas que llevarle a la sacerdotisa pues su hermano estaba enfermo. Su nombre era Aoi.
Mire hacia las copas de los árboles y lo poco que se veía del cielo, ya se pintaba de rojizo, lo que indicaba el atardecer. Mis dolores siguieron aumentando y mi vista estaba nublándose de nuevo, pero teníamos que llegar, llevábamos todo el día caminando. Moría de hambre ni el niño ni yo habíamos probado bocado desde ayer.
Pero de pronto Aoi acabo con mi suplicio cuando comenzó a gritar que habíamos llegado era un pequeño claro del bosque.
_ ¡Gracias a kami-sama!_ grite emocionada, el pequeño que estaba a mi lado tomándome de la mano, se soltó violentamente
_ ¡Aoi! Espera ¿A dónde vas?
_ ¡Mama!_ le grito a algo que estaba a unos metros de él. A esa distancia yo no podía verlo bien, así que eche a correr con todo y mis dolores, cuando llegue donde Aoi, su madre ya lo cargaba y gritaba algo así como "Toshio lo encontramos"
Su madre era una mujer guapa aunque ahora tenía las facciones, hinchadas por el llanto, sus manos eran largas y delicadas como las de las damas de compañía de mi madre. Tenia el color de cabello algo extraño entre marrón y negro.
Cuando el pequeño me señalo, su madre lo bajo y se acercó a mi
_ ¡muchísimas gracias! No tengo como pag…_ me estaba mareando mucho, todo me daba vueltas, la señora se veía borrosa y mis oídos me zumbaban _¿se siente usted bien?
_ ¡Yukimura, ayuda, pronto!
Todo se estaba poniendo negro, desdé mi pecho me vino un ardor horrible que me obligo a toser, tosi sangre, ahí fue cuando comencé a asustarme, había perdido las fuerzas y la madre de Aoi me tenia en sus brazos y lo último que escuche .Fueron los pasos de alguien llegando, antes que un estruendo estallara en mis oídos y me dejara inconsciente.
De pronto todo el dolor paso, me sentía como si flotara, poco a poco abrí los ojos, estaba en un claro, recostada en el cómodo césped , el sol se asomaba dentro del claro, al parecer era el atardecer
El cielo estaba precioso y aunque no sabía dónde estaba me sentía tan tranquila
_yuuna_una voz gruesa, masculina y algo fría me llamo
Me volví para ver quien había sido, no había nada en el claro , solo a algunos metros un árbol..
Perdí el control de mi cuerpo en ese preciso instante, era desesperante, yo quería frenarme pero mi cuerpo seguía avanzando, hacia aquel árbol, de nuevo volví a escuchar esa voz, cada vez se hacía más hipnotizante y fuerte. De pronto de la nada, debajo del árbol apareció un chico, un poco mayor que yo. Rondaría los veinte años, era todo un adonis.. Pero lo que me trapo fueron sus ojos, eran dos grandes orbes doradas, frías, duras, pero se me estaban insinuando. Ya no era la dueña de mi cuerpo.
Poso una de sus manos en mis mejillas mi piel se erizo al contacto con su suave pero fría piel, tomo fuerza y comenzó a acercarme a sus labios estábamos tan cerca, casi podía sentirlos
Cuando de pronto…
_! Yuuna¡ ¡Yuuna!
_ ¿he? Rápidamente volví a la realidad, no había sido más que un sueño, un muy extraño.
Estaba dentro de una pequeña casa supuse, que la madre de Aoi me había traído hasta aquí y me habían curado, pues ya no me dolía nada, baje la vista para ver mi cuerpo, me di cuenta que no traía puesto mi kimono en su lugar tenía una pequeña venda que cubría todo mi torso y una bata larga y verde color musgo
Comencé a escuchar el rumor de unos pasos que se dirigían a las casa, clave mi mirada en la pequeña abertura que fungía como puerta. Entonces vi a la madre de Aoi entrar traía entre sus manos unas vendajes para curarme los viejos. Tenía la vista baja y el ceño fruncido, en cuanto subió la vista y me vio despierta su cara cambio.
_¡Ho! Veo que ya te encuentras mucho mejor _ dejo las vendas encima de la mesa_ dime ¿ya no te duele?
_No por suerte no y gracias a usted_ sonreí cálidamente y de pronto recordé que ya llevaba unos cuantos días fuera_ ¿cuantos días he estado dormida?
La madre de Aoi se volvió a la mesa para hacer una especie de infusión, cuando acabo estiro el brazo para dármela
_bébela, se ve fea y sabe mal pero te hará muy bien _me la acerco a la boca y tenía razón olía horrible
Comencé a beberla y no pude evitar hacer un señal de disgusto mientras lo bebía
_llevas dormida 3 días querida_ en cuanto dijo eso y saque las cuentas ya llevaba más de 5 días fuera de casa_ se ha armado un alboroto en todo el país, sobre todo en Kyoto, dicen que la princesa escapo, aunque otros dicen que fue raptada, la emperatriz que de por si es débil de salud ha recaído, dicen que es muy grave y el emperador esta echo un loco, los solados del emperador no tardarán en venir a Fukawa .
Casi me desmayo cuando escucho que mi madre estaba enferma, como pude ser tan desconsiderada con ella, tenía que llegar lo más pronto al palacio, no podía esperar a las tropas mi mama estaba muy grave y a este paso si era tan grave como decían.. el imperio podía quedarse sin emperatriz
No quería ni imaginármelo
Bueno por ahora eso es todo, espero que les haya gustado, ¿hay algo que deba mejorar? de ser así no duden en decírmelo
Hasta luego
JulieML:)
