Si lo sé desaparecí pero realmente tuve problemas para escribir esto, primero tuve problemas con el cargador de mi laptop y pasó una semana hasta que lo repararon. Y después problemas con mi inspiración ya que al mismo tiempo que pensaba en el capitulo pensé en un one-shot AoKise que espero muy pronto terminar de escribir. Como sea muchas gracias por los review me hicieron muy feliz -envíe un mp para agradecer- espero disfruten de este capitulo que logré recuperar de un sueño xDD y también por ser el cumpleaños de Shin-chan que fue hace días.
Sin más ¡disfruten!
Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Fujimaki Tadatoshi, si fuese lo contrario Himuro sería el mejor amigo de Kazunari y de Ryouta.
Capítulo 2: Deseo
.
.
Se ajustó el Yukata rápidamente y frunció el ceño ante la ligera arruga en la tela azul, suspiró y con los geta* en mano corrió escaleras abajo recibiendo la primer reprimenda de la noche. Se despidió de su madre con un beso rápido en la mejilla y como buen deportista emprendió la carrera de su vida sin importarle el ir descalzo. Shin-chan lo mataría por llegar tarde otra vez.
Después de algunas calles, aún jadeante localizó a lo lejos aquella cabellera que reconocía en cualquier parte y tembló levemente cuando vio más cerca su rostro de molestia. Definitivamente estaba muerto.
—Shin-chan— Aun cuando sabía que el sermón estaba aproximándose sonrió como si nada ya estaba acostumbrado a la actitud de su compañero.
—Vamos se hace tarde— Su rostro era un poema, ningún regaño, ningún golpe, nada y no sabía si eso era algo bueno o si definitivamente era algo malo, muy malo. Rápidamente se colocó los geta y siguió a Shintarō a través de ese largo sendero, los cerezos se balanceaban suavemente con el viento y podía escuchar suavemente la música en el ambiente, su primer -y entonces no lo sabía- último festival.
Veía entre la multitud los montones de atracciones, sin duda había sido una buena elección el ir al tanabata, después de todos los entrenamientos de se merecía un buen descanso y que mejor que con un festival, miró de reojo a su acompañante con ese rostro inexpresivo que en raras ocasiones solía mostrar, sonrió tristemente ante su esfuerzo por llamar su atención mientras deslizaba sobre la tela del yukata sus dedos que tocaban una suave caja de terciopelo.
Caminaron a lo largo de los puestos disfrutando de la comida, Takao como siempre haciendo algunas bromas a Shintarō, retándolo a obtener más peses koi y simplemente cruzado algunas palabras con él. Una noche muy amena e inusual para Takao cuando sabía perfectamente que Midorima no gustaba de ir a lugares muy concurridos.
Después de dos horas de andar de un lado para otro se detuvieron en un pequeño espacio muy cerca del lago que rodeaba al festival, Kazunari podía seguir riendo el resto de la noche pero sabía que muy pronto el sueño terminaría y Shintarō no estaría más ahí. Recordó la primera vez que le vio, fue en ese partido en el que había perdido trágicamente y había decidido vengarse, por azares del destino estaban en el mismo equipo y comenzó a creer que su suerte no podía ir peor.
Ciertamente le odiaba pero al convivir con él pudo darse cuenta de lo frágil que era, aquella característica muletilla que solía usar, el quedarse tiempo extra después de cada práctica y aquellas pequeñas acciones para hacerse más fuerte le conmovieron en el alma. Le sonaba cursi y tonto pero para Kazunari la vida era así y después de tanto tratar de odiarlo con todo su ser finalmente cedió ante la idea de que se había enamorado de su compañero de equipo, de Shin-chan.
Trató por muchos medios el eliminar esos sentimientos, pero siempre era inútil le seguía con la mirada inconscientemente, nunca pudo alejarse completamente de él. Y fue demasiado tarde cuando su corazón no dejaba de latir rápidamente cada vez que le veía, fue demasiado tarde cuando pasaban más tiempo que de costumbre, fue demasiado tarde cuando se inclinó levemente y beso sus labios después de 777 días de aceptar sus sentimientos. Ya era demasiado tarde como para dejarlo ir.
Sacó la cajita de su escondite posándola en la mano tan bien vendada de Midorima, este le miraba extrañado pero asintió con la cabeza cuando le dijo Feliz cumpleaños, un trébol de esmeraldas, de un verde profundo como los ojos de Shin-chan, gastó su mesada de medio año pero valía la pena al ver el rostro de su amante limitándose a sonreír con dulzura.
Nadie dijo nada, las palabras parecían sobrar en ese momento, Kazunari se levantó precipitadamente tratando de evitar las inmensas ganas de vomitar, Midorima le miraba preocupado pero le ignoro cuando este le dijo que se irían a casa. Quería ver la obra sobre Orihime y Hikoboshi, quería escribir su deseo y colgarlo sobre el bambú, quería ver el final del festival y celebrar lo que quedaba del día el cumpleaños de Shin-chan.
Tragándose todos sus malestares le mintió a Midorima para poder ver el final de la celebración, este aún dudoso le siguió muy de cerca a lo largo de las atracciones. El último acto sería la historia de Orihime y Hikoboshi aquella leyenda en la que los amantes podían verse una vez al año. Cada 7 de Julio.
Las luces de colores, las sonrisas y lo demás le hicieron perderse en su propio mundo, le parecía fascinante el como una historia podía ser tan profunda, de pequeño su madre le relataba la historia cada noche y él se perdía en el tiempo imaginándose como Hikoboshi anhelando a Orihime en un lugar lejano. Le parecía gracioso lo que llegaba a imaginar pero realmente creía en que ellos podían conceder deseos y seguía pensando lo mismo.
Las hojas de bambú susurran,
meciéndose en el alero del tejado.
La canción resonaba en sus oídos, solo era consiente de sí mismo; veía en su mente una historia que parecía ser suya.
Las estrellas brillan
en los granos de arena dorados y plateados.
Una lágrima cayó, era Shin-chan y este le miraba con suma tristeza. ¿Por qué lloraba si él estaba ahí?
Las tiras de papel de cinco colores
ya las he escrito.
Trataba de hablarle y preguntarle porque lloraba pero aquella hoja de papel de color azul le detuvo antes de poder abrir la boca. Ah, debía escribir algo en el tanzaku* antes de que terminase el festival.
Las estrellas brillan,
nos miran desde el cielo.
Sintió un brusco movimiento en su cuerpo y volvió en sí, extrañado por la mirada de su amante. Era Kazunari, un chico al que se le acababan las oportunidades. Sonrió mientras Midorima le miraba por milésima vez preocupado, estaba arruinando la velada y su cumpleaños y le molestaba el preocupar a Shin-chan antes de tiempo. La obra ya había terminado y era hora de pedir su deseo.
Las náuseas seguían causándole molestias pero con toda su fuerza de voluntad reía y molestaba a Shintarō mientras se dirigían al árbol de bambú más apartado. Los tanzakus bailaban al compás de la brisa y por primera vez Takao deseo con todo su corazón que su deseo se hiciese realidad.
—Nee Shin-chan ¿qué has pedido? —Preguntó con una sonrisa fingida que pasó desapercibida por el más alto.
— No te lo diré, se supone es secreto — Hizo un puchero y se detuvo un momento.
—Yo te lo iba a decir pero me he arrepentido. —Midorima alzó una ceja pero no pudo evitar dejar a la vista la sonrisa en su rostro. El plan improvisado había funcionado a la perfección.
—Hmp, te dejaré en tu casa. Apresúrate. —Río levemente ya tendría tiempo para revelar el deseo de su amado, mientras tanto regresaban por el sendero que les conducía al lugar por el cual habían llegado. El lugar que los vio por última vez bajo las estrellas.
Por favor, concédeme un poco más de tiempo; si eso no es posible… en otra vida déjame reunirme con él una vez más.
.
.
*Geta: Es el nombre de un tipo de calzado tradicional japonés.
*Tanzaku: Tiras de papel en las que se suelen escribir los deseos.
Después me di cuenta de que no aclaré algo muy importante, por si alguien no lo entendió este capítulo se supone es desde la perspectiva del Takao que muere en Londres, puede que no se entienda mucho por ahora pero espero aclarar todo en el siguiente capítulo. Creo eso es todo.
Después del Hilo rojo del destino, esta es mi segunda leyenda favorita, aunque creo que eso a nadie le interesa xD
Ahora responderé algunos reviews:
FujoshiSecreta: Muchas gracias por tu review, lo sé cometí un error al llamarlo one-shot xDD espero te guste el capítulo.
Fujimy: Muchas gracias por leer y dejar tu review, aún no sé como haré para aclarar todo este enredo -espero sea pronto- espero que hayas disfrutado el capítulo.
Espero no tardar con el siguiente capítulo, no tengo ni la menor idea de como aclarar todo. No suelo escribir algo de más de 3 capítulos, no es mi estilo pues siempre termino cambiando cosas y espero este short-fic no pase de los 5 capítulos.
¡Muchas gracias por leer! Y por ultimo ¿un review?
