Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son de Kishimoto-san

729 Palabras


MADAME

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II

LETTRE

"Enviar una carta es una excelente manera de trasladarse a otra parte sin mover nada, salvo el corazón".

Petronio

Ha llegado el correo, lo sabes antes que el mayordomo lo lleve a tu estudio. Lo revisas, en su mayoría son invitaciones y una que otra queja sobre tus trabajadores de la zona norte, suspiras ya no sabes qué hacer con ellos. Te dispones a contestar aquellas quejas, no te quedara opción tienes que ir a resolverlo, más una peculiar invitación naranja te llama la atención "Sr. y Sra. Inuzuka" pone el sobre, no hay duda, el color naranja y el hecho que pongan tal distintivo en el sobre, sabes que es de parte de la Familia Namikaze antes de que veas el sello en la contraparte del sobre. No puede ser nada bueno, no después de los rumores que has escuchado hace un par de horas en el pueblo, aquellos que has intentado ignorar y le has ocultado a tu esposa, pero sabias que en cualquier momento esto podría pasar.

La arrojas a tu escritorio, te levantas y la observas desde la lejanía, debates entre enseñársela o quemarla, debes decidir rápido pues en el piso de madera puedes escuchar sus pisadas. Al final ella te encuentra inmóvil contra la pared, te interroga con la mirada e instintivamente ves la carta, ella la toma entre las manos y lee en voz alta.

—La familia Namikaze tiene el honor de invitarlos a la recepción en honor de su único hijo, Namikaze Naruto…

La observas palidecer, no es capaz de segur leyendo y no es necesario, con esas dos últimas palabras ella y tú han tenido suficiente, ella porque se siente confundía y al mismo tiempo culpable; lo ves en su lenguaje corporal. Tú has tenido suficiente, esa reacción te duele. Ella se ha contenido, no ha derramado ninguna lágrima, al menos no en presencia tuya, pero sabes —por su manera de pronunciar aquel nombre— que quiere hacerlo, quizá por felicidad, pues Naruto regresa sano y salvo después de combatir por Konoha allá en un lugar extraño que las personas llaman guerra, pero ella aun te respeta, siempre lo ha hecho y ahora no va a ser la excepción.

— ¿Quieres ir? —Alguna clase de masoquista impulso te hizo pronunciar aquellas palabras, pero no te arrepientes porque quieres que ella sepa que puedes llevarla, que no eres tan malo como todos suponen.

Ella no contestas, quiere hacerlo pero vuelve a aquel hábito de timidez que la mantiene alejada de los problemas, se está debatiendo entre aceptar y declinar la oferta, pero por sobre todas las cosas quiere ir, que quiere verlo. Sonríes amable, esa sonrisa que solo le tienes reservada a ella, tomas la carta ente tus manos, no quieres que note tu perturbación.

—Es dentro de dos días, puedes llevar aquel vestido color vino que te regalé y no has encontrado oportunidad de usar.

Aquellas palabras terminan por decidirlo todo, ella aun no lo puede creer y tú te consideras un monstruo, te odias y sabes que estas sosteniendo un arma de dos filos porque la quieres presumir, quieres que él vea que es tuya, pero ella aun lo ama y él a ella también, tú tienes más que perder.

Ella asiente y sale de la habitación sin antes anunciarte que la mesa está servida. Te sientas frente al escritorio arrojas la carta sobre este, la observas y recuerdas todas aquellas cartas que él le mando a ella aun después de saber que eras su esposo y que no pararon de llegar hasta que le prohibiste volverle a escribir. Y ante ese recuerdo ríes, nada te causa risa pero eso te impide perder la cordura, tu risa sigue hasta que dos pequeñas lágrimas surcan tus mejillas, eres patético pero al menos ya tienes fuerza para enfrentarlo.

El mal trago ha pasado así que sales y la buscas en el comedor, no está ahí, le preguntas al ama y te anuncia que ella está en su recamara, te sientas a la mesa derrotado, ella está llorando por él. La soledad vuelve a ser palpable en tu vida, pero sabes que así lo elegiste, aunque la duda siempre ha estado palpable en ti, no lo quieres admitir pero es obvio que no eres suficientemente bueno para que, en cuatro años, ella no se haya enamorado de ti.


Agradezco de corazón a Nuharoo por su review, y gracias a los que leyeron.

Hasta el Lunes.