Hola

CAPÍTULO 02: LA DECISIÓN DE LA QUINTA

Tsunade escuchaba atentamente a Shiro y los demás. La habían despertado a las tres de la mañana para hablarle de los intentos de secuestros de las hijas de Shiro y Naruto, al igual que la de Sasuke. Los tres lo habían podido evitar por suerte.

- Ya veo… ¿vuestros hijos están bien? – Preguntó Tsunade tanto por cortesía como por educación.

- Si – respondió Sakura - . No se enteraron de nada y les he examinado. No tienen ni un rasguño.

- Me alegró.

- ¿Qué es lo que vamos a hacer Tsunade-bachan? – Preguntó Naruto.

- Naruto tiene razón Tsunade, si han llegado hasta aquí de esta manera no puede ser bueno – añadió Shiro.

- Eso es verdad pero… ahora que saben que los ninjas de Konoha están atentos, la posibilidad de que decidan un intento de secuestro de esta manera es muy poco probable, además no podemos luchar contra lo que no sabemos que tenemos enfrente.

- ¿Qué quieres decir Tsunade-sama? – Preguntó Shizune.

- Esos ninjas quieren a los niños por alguna razón en especial que nosotros desconocemos y tampoco sabemos ni quiénes son ni cuantos forman su grupo. Pero seguramente estarán preparando algo contra las distintas villas. No hace mucho me informaron de que desaparecieron muchos niños tras un ataque a la aldea oculta de la Lluvia donde se supone que iban a destruir la aldea, pero en realidad solo se llevaron a los pequeños.

- Ya entiendo lo que quieres decir Tsunade-sama – dijo Sasuke - . Es decir, que es probable que realicen un ataque total contra Konoha que es una de las aldeas más fuertes.

- Es una posibilidad, pero no lo sé con total exactitud…

- ¿Y qué haremos bachan? ¿Quedarnos de brazos cruzados y dejar que nos ataquen?

Tsunade no dijo nada y se quedó pensativa durante unos momentos. Realmente era una situación crítica donde el más mínimo error podría ser fatal.

- Meditaré la situación esta noche y mañana os reuniré a todos los ninjas para explicaros la situación. ¡Shizune!

- ¿Si?

- Quiero que repartas un comunicado donde se indique la presencia de todos los ninjas en la aldea frente al edificio del Hokage. Mañana daré un comunicado para todos ellos.

- ¡Si! ¡En seguida!

Shizune se marchó corriendo por la puerta.

- Vosotros iros y descansad. Mañana ya veremos que hacer.

El grupo se marchó de la sala del Hokage rumbo a sus hogares. Estaban algo dudosos con la actuación de la quinta.

- ¿En qué estará pensado Tsunade-bachan? Esta muy tranquila en una situación tan crítica.

- ¿Y qué quieres que haga Tsunade-sama Naruto? No puede hacer otra cosa más que mantener la compostura y pensar un plan para defendernos del enemigo – dijo Sakura.

- Bueno olvidémonos de eso y vayámonos a dormir. Ya veremos mañana que quiere Tsunade de nosotros – comentó Shiro y el grupo se separó.

Por la mañana todo el grupo se reunió frente al edificio del Hokage. Había un gran montón de gente, no solo ninjas sino también ciudadanos civiles. ¿Quería eso decir que Tsunade les iba a comunicar la situación también a los civiles?

- ¡Guau! ¡Hay un montón de gente! – Naruto estaba sorprendido. Había visto reuniones de este tipo pero nunca con tanta gente.

- ¿Qué es lo que querrá comunicar Tsunade-sama? – Se preguntaba Sasuke una y otra vez sin hallar la respuesta - . Si ha reunido a toda la aldea será algo importante.

La gente de alrededor hablaba en murmullos entre ellos intentando saber que pasaba. Casi nadie sabía que ocurría ni lo que la quinta iba comunicar. Entonces desde lo alto del edificio del Hokage Shizune pidió silencio y Tsunade apareció a su lado. Todo el mundo calló.

- ¡Ciudadanos de Konoha! ¡Debo daros un comunicado importante!

Todo el mundo esperaba con impaciencia el mensaje de Tsunade que calló de pronto y cerró los ojos como si se estuviera concentrando. ¿Qué estaba tramando?

- Voy a dejar el puesto de Hokage para retirarme.

Esto si que pilló por sorpresa a toda la aldea que entre el gentío se oían murmullos que decían. "¿¡Pero qué esta diciendo!? ¿Lo dice en serio? Naruto y los demás, que sabían lo que había pasado la noche anterior, no supieron como reaccionar.

- Se que a muchos os pilla este comunicado por sorpresa, pero lo he meditado mucho y creo que va siendo hora de pasar el puesto a alguien más joven que pueda dirigir Konoha de una nueva manera…

Todos escuchaban las palabras de Tsunade.

- Pero son muchos los que podrían ser candidatos para el puesto por lo que para elegir a mi sucesor he decidido organizar un torneo en el que el vencedor obtendrá el puesto de Hokage, convirtiéndose en el sexto Hokage.

Esto último si que hizo reaccionar de manera sorprendente a Naruto y los demás.

- El torneo comenzará mañana y podrán participar todos aquellos que lo deseen, sin importar su rango, pero os aviso que en este torneo no es para medir la fuerza ni la destreza, sino para demostrar porque es esa persona merecedora del título de Sexto Hokage. Como seréis muchos los que seguro os apuntéis, se realizará primero una eliminatorio, dividiéndoos en ocho grupos de los cuales solo 2 de cada grupo podrá pasar a la siguiente ronda y luego comenzarán los combates principales. Para hacer más cortas las eliminatorias, será un combate de todos contra todos de cada grupo, así que estad preparados. Eso es todo.

Tsunade se marchó de vuelta a su despacho, seguida de Shizune. Naruto y los demás atravesaron el gentío para ir a hablar con ella. Cuando entraron en su habitación, estaba totalmente impasible, como si nada hubiera pasado.

- ¡Tsunade-bachan! ¿¡Qué signifca todo esto!? – Gritó Naruto poniendose furioso frente al escritorio de Tsunade y golpeandolo con el puño.

- ¿Qué quieres que signifique Naruto? Lo que has oído.

- ¿¡Pero que coño significa lo que he oído!?

- Simplemente eso, que me voy a retirar para pasarle el testigo a otro.

- ¿¡Y por qué!?

- Porque consideró que es el momento.

- ¿¡El momento!? ¡Tenemos una amenaza encima y a ti se te ocurre retirarte justo ahora! ¡Pero eso es…!

Sakura golpeó a Naruto para hacerlo callar.

- ¡Eso duele Sakura-chan!

- ¡¡Calla la boca Naruto y piensa un poco!! – La cara que pusó Sakura dio tanto miedo a Naruto que retrocedió asustado.

- Tsunade- dijo Shiro -. ¿Estás usando este torneo como excusa para atraer al enemigo?

- Así es – respondió Tsunade mientras se levantaba de la silla para mirar por la ventana.

- ¿Atraer al enemigo? – Preguntó Naruto.

- Lo que Tsunade-sama quiere hacer Naruto es usar este torneo como excusa para que el enemigo piense que Konoha esta desprotegida por un evento de tal importancia y así aprovecharán ese momento para atacar – explicó Sasuke.

- ¿Eh? ¿¡Es eso verdad Tsunade-bachan?

Tsunade no dijo nada por un momento pero al final suspiró y respondió.

- Así es… En verdad, todos los ninjas de Konoha están informados de esta idea y estan de acuerdo. Además, hacía tiempo que estaba pensando retirarme. Este torneo es la mejor opción para intentar encontrar a un sucesor antes de que pase algo.

- ¿Y no sería más sencillo que lo eligieras por ti misma? – Preguntó Shiro.

- ¡Eso, eso! ¡Por ejemplo a mi, Uzumaki Na…! – Naruto se llevó otro golpe de Sakura.

- Podría, pero hay muchos candidatos que podrían ser muy buenos Hokage pero no me puedo decantar por ninguno así que… prefiero hacerlo así. Supongo que tú Naruto vas a participar, ¿no?

- ¡Por supuesto! ¡Ganaré este torneo y me convertiré en tú sucesor!

- ¿Eso crees Naruto? – Preguntó Tsunade mirando de manera rara a Naruto, quién sintió un escalofrío.

- Eh… si… ¿por qué?

- ¿Acaso no sabes cuantos ninjas de Konoha ansian el puesto de Hokage? Ninjas que nunca has visto, con habilidades que nunca te hayas podido imaginar e incluso inhumanas. ¿De verdad crees tener alguna posibilidad?

Naruto no supo que decir, pero al final dijo algo.

- ¡Pues claro que sí! ¡Ganaré a todos mis rivales sea como sea sin rendirme jamás y me convertiré en Hokage! ¡Porque ese es mi camino de ninja!

Tsunade sonrió al igual que el resto de la gente que había en la habitación.

- Entonces corre a apuntarte – dijo Tsunade.

- ¡Por supuesto!

Naruto salió corriendo de la habitación. En cambio, el resto del grupo no se movió de allí.

- Creo que no se ha enterado bien de la situación – suspiró Tsunade.

- Más bien tú no quieres que se enteré, ¿no es así? – Comentó Shiro.

- Así que te has dado cuenta…

- No solo yo. Estoy seguro de que Sakura y Sasuke aquí presentes lo han hecho también.

Sakura y Sasuke asintieron.

- Dinos, ¿qué es lo que esta pasando?

Tsunade suspiró y se sentó en su asiento.

- Anoche me llegaron informes de que la aldea del Viento y de la Roca habían sido totalmente arrasadas.

- ¿Obra de nuestros enemigos? – Preguntó Sasuke.

- Si pero…

- ¿Pero qué maestra?

- Cada aldea fue arrasada por una sola persona.

Sakura, Shiro y Sasuke quedaron sin palabras. ¿Dos aldeas arrasadas por una única persona?

- ¿Existe alguien… con tanto poder maestra?

- Por lo visto si. Se que por los informes no era la misma persona, así que bastó dos personas de nuestros enemigos para acabar con dos aldeas.

- La aldea de la roca es conocida por formar a los ninjas más fuertes en el Taijutsu y la del viento por formar a los ninjas más rápidos y ágiles para el combate cuerpo a cuerpo y a larga distancia con armas arrojadizas… me cuesta creer que hayan sido derrotados por solo dos ninjas…. – Shiro no cabía en su asombro.

- Yo también pienso igual Shiro, pero es así y por ello creo que debemos andarnos con mucho cuidado en este torneo para pillar despistado al enemigo. Todos los ninjas de la aldea están informados y preparando las defensas, pero aún así y aunque mañana el torneo será algo muy serio, os pido por favor que no bajéis la guardia.

- Entendido – dijeron los tres a la vez.

Naruto regresó corriendo a casa y le contó a Hinata lo ocurrido, aunque como su hija estaba delante, no añadió que era una estratagema para engañar al enemigo. Pero Hinata lo captó al oír hablar a Naruto.

- Ya veo… así pues, participarás ¿verdad?

- ¡Por supuesto! ¡Y pienso ganar ese torneo! ¡Así podré convertirme en Hokage!

- ¡Seguro que lo consigues papa! – Gritó Naruko tirándose a los brazos de su padre.

- Ya verás como si Naruko. ¡Mañana podrás ver a papá en acción!

- ¡Viva!

En la aldea se oía mucho escándalo. La gente lo preparaba todo para el día siguiente para así poder ver el torneo y presenciar quién sería elegido como el sexto Hokage. Puestos empezaban a poblar las calles que llevaban al coliseo, al igual que se preparaban las luces y los fuegos artificiales.

Pero la ciudad se acostó pronto para poder madrugar y presenciar pronto el gran acontecimiento.

EN ALGÚN LUGAR….

Una habitación oscura iluminada solo por una vela. No se podía percibir con tan escasa luz como sería de grande, ni lo que había en ella. Solo se podía percibir una figura sentada en una silla que parecía un trono. Una serie de siluetas se percibían débilmente entre la oscuridad. Se podían contar un gran número pero no se podría decir si parecían solo diez o miles el número de personas que habían allí.

Solamente se podía percibir cinco siluetas claras que estaba arrodilladas no muy lejos del trono. La personas que estaba sentada en el trono estaba leyendo un papel.

- Así que la quinta Hokage quiere hacer un torneo para retirarse, ¿eh?

- Eso parece señor – respondió el tipo de en medio de los cinco.

- Ya veo… esta claro que pide a gritos un ataque…

- Para que caigamos en la trampa señor.

- Eso es cierto. Esto tiene toda la pinta de ser la misma trampa que el tercero le preparó a ese idiota de Orochimaru con el torneo de los Gennin. Realmente una verdadera locura por su parte. Creo que nos subestima.

- Eso parece señor.

- ¿Habéis terminado con los ataques a las aldeas del Remolino y del Rayo?

- Si señor – respondieron los dos que habían al lado del tipo de en medio.

- Estupendo eso significa que como aldeas poderosas solo quedan…. La aldea de la Arena y Konoha. Centrémonos en Konoha.

- ¿Y la aldea de la Arena señor?

- Nos ocuparemos de ella más tarde. No podemos dejar que Konoha socorriera a la aldea de la arena.

- Aunque pasará eso mi señor, no creo que necesitaramos a más de dos de nosotros para acabar con ellos.

- No lo veas tan simple. Konoha y la villa de la Arena no son como las otras. Atacaremos a Konoha con todo lo que tenemos.

- ¿Todo señor?

- Así es. La arrasaremos por completo. Así que dejo este trabajo a vuestro cargo.

- Si señor.

- ¿Y los niños? ¿Cómo están?

- Están dormidos tal y como ordeno. A la espera de que el plan se lleve a cabo.

- Bien. No tardarán mucho en tener que tomar su papel. Así que es mejor que descansen. De acuerdo, ¡mañana arrasaremos Konoha y eliminaremos todo obstáculo a nuestro paso!

Se oyó un gigantesco "¡Si!" que indicaba con total certeza que en esa habitación había un gran número de gente que estaba dispuesto a seguir sin rechistar aquella orden al precio que fuera necesario.

A primera hora de la mañana se empezaron a explotar los primeros cohetes que anunciaban que el torneo no tardaría en empezar. Naruto se puso su ropa favorita, se ató lo más fuerte que pudo su protector y se dirigió a la salida donde le esperaban Hinata y Naruko.

- ¡Bien! ¡Vamos allá!

Los tres se dirigieron en dirección al estadio sin saber que es lo que podría pasar ese día y, como la mayoría de la gente, sin saber la gran batalla a la que Konoha se iba a ver obligada a librar para defenderse.