No me golpeen! T.T Jamás creí que me tomaría tanto tiempo escribir la continuación de esto...pero parece que ultimamente el las 24 horas del día no más no son suficientes PERDON PERDON!

anllyvero: sip estoy basada en el manga, basicamente es lo mismo, lo unico que estoy haciendo es escribirlo desde el punto de vista de Takumi, como se sentia y que es lo que pensaba en esos momentos, porque en el manga todo es del punto de vista de Misaki. Muchas gracias por comentar *o* me hizo muy feliz!

Disclaimer: creo que es bastante obvio que nadie de Kaichou wa maid-sama me pertenece, esto es sólo por si alguien lo dudaba hahahaha.


El mejor regalo (parte 2)

A la mañana siguiente Takumi se aseguró de tomar su regalo y ropas abrigadas. Jamás lo diría en voz alta, pero estaba nervioso. Nunca antes había ido a un parque de diversiones, siempre había estado encerrado en las cuatro paredes de aquel lugar al nunca llamaría hogar, y cuando salió jamás se le cruzó por la mente ir a uno.

Y ahora iría a uno por primera vez con nadie más ni nadie menos que Misaki.

Por desgracia no pudo deshacerse de Cedric en el camino a casa de Ayuzawa y, aunque se mantenía a una distancia bastante razonable, Takumi deseaba que se fuera pues su presencia podría incomodar a Misaki.

Cuando llegó a la casa ella ya estaba en la entrada, le dio frío solo con verla, no traía ropas muy abrigadas.

"Buenos días, kaichou " saludó el alegremente. Misaki sonrió ligeramente.

"Buenos días, Usui" saludo ella en un suspiro, ya para nada sorprendida de su comportamiento infantil.

"¿Nos vamos?"

"Sí, vámonos"

Una vez que llegaron al parque lo primero que hizo fue preguntarle a qué juego quería subirse primero. Era una buena técnica, dado a que el no conocía mucho de esto no sabría a qué ir, así que se salvaba de tener que elegir y se comportaba como un caballero preguntándole primero.

"Con cualquiera estoy bien...excepto la casa embrujada" respondió ella, encogiéndose de hombros. Takumi lo pensó un instante mientras miraba a su alrededor. Había muchos juegos de niños, de habilidad, puestos de comida. La casa embrujada era de los primeros juegos visibles aunque se veía algo sola. No tenía planeado llevarla ahí de todos modos, no después de saber lo mucho que la asustaba.

Pero no sería Usui Takumi si no bromeaba con ella de todos modos.

"¿Qué te parece si vamos ahí?" preguntó Takumi, ocultando la enorme sonrisa que tenía por dentro. Con un movimiento apuntó el destino que proponía y observó con gran fascinación como la sangre huía de la cara de Misaki y sus respiraciones se agitaban.

"¡NO QUIERO!" gritó, clavándose en el suelo y negándose rotundamente a avanzar. Takumi sonrió, ya se lo esperaba.

"¿Eh?"

"¡Si quieres ir ve tu sólo!" le exigió ella, empujándolo por detrás.

"¿Pero no acabas de decir que cualquier lugar sería bien?"

"Es por eso que te dije desde el principio 'Excepto la casa embrujada' " le reclamó ella, soltando humo por las orejas a causa del enojo. Takumi sonrió levemente.

"Solo era una broma, pero justo ahora no hay mucha gente" la tranquilizó, usando su carita chibi, pero aun no paraba de jugar con ella. Había visto un juego hace unos instantes. Una nueva idea se le había ocurrido, ya había visto su destino "Bueno, vamos a decidirlo con 'Piedra, papel o tijeras'. Si Ayuzawa gana podrá elegir el juego que quiera"

"Es-está bien" dijo ella, aunque su cara no estaba del todo de acuerdo.

"Piedra, papel, ¡tijeras!" canturrearon los dos. Misaki había sacado piedra y él papel. Bien, su victoria estaba asegurada.

"¡Yay! ¡La casa embrujada!" festejó Takumi, Misaki comenzó a temblar y su cara palideció aún más; tenía una expresión adorable.

"Heh, no hay otra opción entonces" murmuró él para sí, sonrojándose levemente ante la cara aliviada de Misaki. Rápidamente se dio vuelta hacia el juego que había visto antes. "Bueno, vamos a ese entonces"

La atracción que había escogido era el único juego que realmente conocía: un carrusel. Se había subido a uno una sola vez cuando niño, de las pocas veces que su tío lo dejaba salir de la casa, una de las maids se ofreció a llevarlo a una feria donde el único juego en el que podía subir por la edad era el carrusel.

Cualquier persona de diecisiete años estaría avergonzada de subir en un juego tan infantil, pero ¿A quién engañaba? Se estaba divirtiendo mucho. Misaki, por otro lado, estaba liberando un aura muy oscura.

"¡Mami, mira! ¡Ahí hay un príncipe!" gritó una niña que estaba en la fila. Takumi sonrió al escucharla y miró con retomado entusiasmo a la seria Misaki.

"¿Cómo te sientes, princesa?" preguntó Takumi cordialmente. Misa lo miró con irritación.

"¡Cállate, tu alienígena pervertido del espacio exterior!" le gritó ella, enojada "¡Y deja de actuar como un raro príncipe! ¿Qué con esa brillante aura!" lo regañó, como si lo que el hacía estuviera mal.

"¿Pero no es esta la forma correcta de disfrutar el carrusel?" objetó él, mirándola con paciencia "No he hecho esto desde que estaba en primaria"

"¡Actúa como alguien de tu edad!" siguió ella, como si no lo hubiera escuchado en absoluto. Takumi suspiró.

"Te avergüenzas muy fácil" la regañó él, no tanto en broma, pero aun así en tono juguetón. Misaki enrojeció, el cielo sabe si de vergüenza o de coraje. El sonrió levemente y miró al frente de nuevo.

"¡Es porque es vergonzoso!" escuchó que decía ella detrás de él "¡Estas haciendo un espectáculo…" comenzó a gritarle, pero de repente su voz perdió fuerza hasta que desapareció. Desconcertado, Takumi miró hacia atrás para encontrar a una pálida e inquieta Misaki.

No dijeron nada lo que restó del paseo y bajaron en silencio del carrusel. Ya en la salida Takumi no aguantó el silenció y preguntó.

"¿Qué pasa, Ayuzawa?"

"Acabo de recibir un golpe terrible…" murmuró ella, recargándose en la reja. Takumi la miró con detenimiento un instante.

"¿Estas cansada? ¿Deberíamos descansar?" le preguntó, sin ocultar lo más mínimo su preocupación. Misaki brincó levemente, como si la hubieran sacado de sus pensamientos y una sola mirada hacia él cambió drásticamente su ánimo.

"¿Sabes qué? No es nada. ¡Vamos a otro juego!" exclamó Misaki y sin agregar nada más tomó a Takumi de la manga y lo arrastró a otra atracción. Una montaña rusa.

"¡De esto se trata un parque de diversiones!" exclamó ella, con un gran entusiasmo que rara vez se veía en ella. Takumi observó el tren subir, bajar, ir a una velocidad ridículamente alta, mientras los pasajeros gritaban de emoción y miedo. ¿Qué era tan divertido de esa máquina? Se preguntaba.

Quizás su rostro mostraba parte de esa confusión pues Misaki se apresuró a aclararle.

"Me canso rápido si no me subo a esto primero, porque no puedo recargar mi energía"

Esto llamó la atención de Takumi. Misaki se veía realmente emocionada, un comportamiento que no había visto en ella. Debía tratarse de un gran juego si ella se comportaba así.

"¡En serio! ¿Es en verdad tan divertido?" le preguntó, incapaz de ocultar su curiosidad por más tiempo.

"¡No puede ser! ¿Las odias?" le preguntó Misaki, como si se tratara de la más negra de las blasfemias. Takumi mantuvo sus ojos en el tren que subía y bajaba con gente feliz adentro mientras trataba de suprimir recuerdos de la infancia feliz que jamás tuvo.

"Es la primera vez que estoy en un parque de diversiones así que…no sé si las odio o no…"

Antes de que si quiera pudiera terminar la frase Misaki comenzó a empujarlo por la espalda en dirección a la fila del juego.

"…bueno entonces…Disfrútalo hasta que estés satisfecho" le susurró y por su tono Takumi sintió ganas de voltear para verle la cara, pero continuó caminando.

Subirse a la montaña rusa…fue lo más divertido que había hecho en su vida. En primera porque los vagones eran para dos personas y Misaki no tuvo otra opción que sentarse a su lado, en segunda…esa cosa lo tomó por sorpresa en la primera bajada, la sensación de adrenalina le puso una sonrisa involuntaria en la cara que sólo aumento con los gritos de alegría de Misaki. En verdad, tenía que subirse a uno de esos más seguido.

Por desgracia duro muy poco.

Cuando bajaron Misaki prácticamente daba saltitos hacia la salida, totalmente alegre.

"¡Ahh, eso fue muy refrescante!" canturreó, apunto de bajar por las escaleras "¿Cómo estuvo Usui, el paseo…?" comenzó a preguntarle Misa, pero se calló abruptamente al verlo.

Takumi tenía una expresión adorable a causa de la emoción.

"Vamos a otro. Ahora a uno que gire" dijo él, ansioso por subir a otro juego que lo hiciera sentir igual que el anterior. Misaki lo miró con fascinación un instante antes de asentir y llevarlo a otro juego.

Takumi miró con gran emoción, una emoción que no había sentido nunca antes, al nuevo juego que Misaki lo había llevado, ni siquiera notó cuando llegaron a la fila. Fue hasta que sus oídos comenzaron a escuchar los ya conocidos murmullos de chicas enamoradas que salió de sus pensamientos y observó a un grupo de jóvenes que susurraban maravillas sobre él, algo sobre ser muy alto…, luego vio la cara de Misaki y su humor subió aún más.

"¿Qué?" le preguntó con una sonrisa de oreja a oreja y la expresión de ella se suavizó, aunque probablemente no se dio cuenta.

"Na-nada…" murmuró ella y miró hacia otro lado. Sus ojos se posaron sobre un punto en especifico y de la nada su semblante se contrarió de nuevo, igual que en el carrusel. Takumi siguió su mirada hasta Cedric, quien llamaba mucho la atención a pesar de estar ocultándose.

"…Acabo de ver algo desagradable" susurró Misaki, mirando a otro lado. El buen humor de Takumi se oscureció rápidamente, se sentía culpable por incomodar a Misaki de esa forma. Tenía que hacer algo para mejorar el ambiente de nuevo.

"Lo siento, sobresalgo demasiado…como disculpa fingiré estar sentado en una silla. ¿Ves? Así estoy de la misma altura que los demás" bromeó, portando una carita chibi indiferente. Para su deleite Misaki rápidamente enfureció y enfocó su atención en él y no en Cedric.

"¡BASTA YA! ¡Eso es extremadamente embarazoso!" lo regañó. Sin embargo su enojo no duró mucho pues suavizó su tono de voz mientras le decía de forma más tranquila "Ah, mira, la fila ya está avanzando. Párate normal y camina" le ordenó.

Takumi observó cómo Misaki se frotaba los brazos una y otra vez con la palma de las manos y temblaba levemente. Desde la mañana había notado que estaba usando ropas no muy cálidas, pero hasta ahora ella no parecía quejarse. Quizás necesitaba algo cálido.

Recordó el día en que se quedó dormida en el salón del Consejo Estudiantil y se tomaron de la mano, ella había dicho que sus manos eran cálidas justo antes de dormirse.

Sin pensarlo ni un minuto más, extendió su mano mientras Misaki caminaba y entrelazó sus dedos con los de ella. Estaban fríos como el hielo.

"Estás helada ¿tienes frio?" le preguntó mientras llegaban a la entrada del juego al fin. Notó que Misaki estaba ligeramente sonrojada, pero no lo mencionó en voz alta.

"No, no realmente. Estoy bien" aseguró ella e, inconscientemente, estrechó su mano con la de él un poco más.

Takumi sonrió levemente mientras se subian al juego, con suerte el resto del día seria tan divertido como esto. Claro que él no sabía lo que le esperaría...en cuanto Misaki agararrara valor...

CONTINUARA.


Sip, decidí hacer tres capitulos en lugar de dos...¿la razon? Mucha tarea ¬¬ Pero no se preocupen, no pienso tardarme tanto esta vez, pero si quieren que suba el final lo más rapido posible COMENTEN Y DIGANME QUE LES PARECIÓ.

Si consigo cinco comentarios antes del proximo miercoles subiré el siguiente capitulo en ese mismo instante ;D

Adios chicos!