[Aquí viene la continuación de nuestra historia no sé muy bien si fue de vuestro agrado pero a mi sinceramente me está encantando escribirla porque bueno mi mente está volando en este momento, escribir es una de mis grandes pasiones y homestuck es un tema tan interesante con muchos vacios que te hacen pensar en historias como esta…espero la disfrutéis]

CREPYSTUCK CAPITULO 2, TE BUSCAN.
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El camino hacia tu trabajo es de lo más normal, no dejaste al coche demasiado alejado de este, solo esperabas que no lo hubieras dejado en un lugar para minusválidos o en algún lugar prohibido para el aparcamiento de vehículos, después de todo aquella visión extraña que habías tenido en el coche te había asustado tanto que tan solo aparcarte en el primer lugar que viste, ahora estabas más tranquilo, más relajado, estas convencido que esa visión es obra del cansancio mas el hecho de que tienes unas ganas horribles de jugar tu nuevo juego, aparte viste una película de terror hace unos días que quizás no debiste haber visto, no más películas de terror para ti jovencito.

Entras al centro comercial donde trabajas, no, no trabajas en una tienda de ropa ¿recuerdas? Trabajas en un McDonald, si, o sea no eres ningún chico extremadamente brillante y tu curriculum está relativamente vacio, en esa situación había sido un milagro que hubieras encontrado este trabajo. Entraste y te cambiaste de ropa usando el uniforme aunque mantenías tus gafas y tu gorra, eso te hacía ver cool, y ¿para qué vamos a mentir? El hecho de verte así atraía a bastantes chicas que solo venían a verte y por eso consumían alguna que otra cosa, la verdad es que McDonald se estaba aprovechando mucho de tu cara bonita, pero te daba igual en cualquier caso lo más importante era ganar dinero.

—Strider!— la voz de tu jefe sonó tras de ti, no parece que este feliz por el tono de su voz, normalmente no te llama la atención pero bueno, siempre hay una primera vez para todo, te giraste para verle, pero inmediatamente se te corto la respiración y retrocediste, aquel hombre vestía como tu jefe, pero no era tu jefe, es decir tenía la cara llena de cicatriz y regurgitaba sangre por la boca cada vez que decía o más bien gimoteaba tu nombre, la propia sangre casi no le dejaba hablar parecía estar ahogándose con esta, oh dios mío, estaba más cerca de ti, retrocediste aun mas, hasta que chocaste contra uno de tus compañeros volteando a verle —hey! ¿Estás bien?— que pregunta más estúpida, ¿acaso el no veía a aquel especie de monstruo? Te giraste para señalar a tu jefe a punto de exclamar que había un monstruo en el establecimiento, cuando viste que tu jefe estaba frente a ti, tan normal como siempre, ¿esto era una jodida broma? Estabas seguro de que hace un segundo él era un…—¡Strider!, ¡hoy estas en la luna, no te noto concentrado y estas haciéndome perder dinero! Si quieres vete a casa…— negaste con la cabeza, o sea necesitabas el dinero y el trabajo para mantener a Dave, la opción de hacer pensar a tu jefe que eras una pieza dispensable de la que podía deshacerse era demasiado arriesgado, así que le suplicaste que te dejara quedarte, que solo necesitabas lavarte la cara — está bien, pero si vuelves a bajar la productividad te irás a casa ¿está bien?— asentiste, aunque realmente no le estabas escuchando, el recuerdo de aquel ser te revolvía el estomago y ahora mismo tenias ganas de vomitar, así que fuiste al baño con la intención de hacerlo y lavarte la cara después.

Una vez en el baño cerraste la puerta tras de ti, a continuación intentaste con todas tus fuerzas aguantar las horribles ganas de vomitar que tenias, tranquilizándote a ti mismo por lo que acababas de presenciar o más bien por aquella visión que acababas de tener, te quitaste las gafas de sol y te lavaste la cara con abundante agua fría, secándote con unos pañuelos para luego levantar la vista hacia el espejo, querías ver como se veía tu rostro, no debías presentarte pálido ante el jefe o tu trabajo estaría en juego, suspiraste al mirar tu reflejo por alguna razón esperabas que hubiera algo en el que te asustara como lo del parabrisas en el coche o lo que paso con tu jefe hace unos instantes, pero no, todo estaba bien, sonreíste y tiraste el papel dispuesto a salir del baño, y allí, frente a ti, en la puerta de salida con unas letras rojas que cualquier persona normal reconocería como sangre en estas, rezaba "juega a sburb" respiraste agitado, saliste del baño caminando hacia la cocina del establecimiento tomando a tu compañero del brazo y obligándole a venir contigo al baño, ibas a demostrar que no estabas loco, que estabas viendo cosas y el único modo de hacerlo era que alguien más viera lo que tu veías, estas convencido de ello, así que abres la puerta del baño y le enseñas a tu compañero del trabajo las letras escritas en este —¿que se supone que tengo que mirar?— aquellas palabras te sacaron de tu razón, fijándote en la puerta que ya no tenía palabra alguna en esta, le aseguraste a tu compañero que alguien debió borrarlas pero que allí hace nada habían aparecido unas palabras de la nada, tu compañero te tomo de los hombros como si se compadeciera de ti y te dijo que lo mejor era que fueras a casa a descansar que te veías estresado.

Tomas tus cosas y decides tomar la palabra de tu jefe y de tu compañero, después de todo es la primera vez en lo que llevas de vida que te pasa esto ¿o quizás no? Después de todo en tu vida hay más de espacios en blanco que recuerdos, quizás si te haya sucedido antes y no lo recuerdas, ¿estarías enfermo? No, eso es estúpido, o sea una persona que tiene ese tipo de visiones tan extrañas no las olvidaría, además no la tienes en tu lista, eso significa que no es algo que hayas olvidado, pero para asegurarte, metiste la mano en el bolsillo de la camisa que estaba guardada en la mochila, ya que ahora llevabas el uniforme del trabajo y sacaste de este la lista volviéndola a abrir, como suponías las visiones no estaban escritas en ellas, pero aun así decidiste escribirlas, por si acaso más adelante tenias una visión y no te acordabas de haberla tenido, así estarías seguro de si esas visiones eran algo normal en tu vida diaria o si estaban sucediendo por alguna razón, aunque de algo estabas seguro, tenían que ver con el juego que habías adquirido recientemente. Saliste del McDonald y caminaste hacia la salida del centro comercial pero te detuviste cuando en la entrada viste a unos hombres bastantes sospechosos, es decir no era ninguna de esas visiones, no daban miedo, pero no te fiabas mucho de la gente que vestía uniforme del gobierno, más que nada porque tu vives con tu hermano menor que no tiene papel de acta de nacimiento, por alguna extraña razón, no recuerdas a tus padres y la mayor parte de tu vida, ¿como se supone que ibas a explicar eso ante algún agente del gobierno? Intentaste tranquilizarte, solo debías pasar por al lado de ellos para salir, seguro ni si quiera estaban ahí por ti, o sea tenían cosas más importantes que hacer que buscar a un chico como tu ¿no? Así que lo hiciste, caminaste hacia ellos como si nada, y pasaste a su lado, uff, estabas salvado, de repente sentiste que alguien te tomaba del brazo y al voltear.

—disculpe, usted es el señor Strider?— te quedaste callado unos segundos, si que estaban allí por ti ¿pero porque? Es decir, hay montones de criminales sueltos, montones de asuntos federales sin resolver, y vienen a buscarte a ti ¡que ganas de partirles la cara! Sin embargo asentiste a su pregunta — tenemos que hacerle un par de preguntas — ahora hablo el otro que era más alto, más robusto y más negro, si, era un negro vestido de negro, pensaste por un segundo que si se iba la luz no lo iban a ver a menos que al tipo se le ocurriera sonreír, pues tenía los dientes blanquísimos —acompáñenos— ambos te apretaron los brazos como si no quisieran que escaparas, te resultaba extraño puesto que generalmente la policía o agentes del gobierno solían mostrarte la identificación, así que la pediste, pero ellos no respondieron mostrándola si no que intentaron arrastrarte a la fuerza, gran cantidad de personas se quedaban mirando, pero nadie hacia nada ¿Por qué nadie hacia nada? Necesitabas ayuda y todos se quedaban ahí mirando cómo te agarraban a la fuerza.

No debiste haber hecho eso, golpear a un agente del gobierno en la cara con el codo y al otro hacerle una llave para huir no era muy bueno para tu historial, aunque tampoco estabas muy seguro de que fueran agentes del gobierno, corrías por los pasillos del centro comercial, entrando por la zona de los empleados, gracias a Dios trabajabas en el McDonald así que te conocías casi todas las rutas que los civiles no conocían, te metiste por un almacén en el cual suelen suministrar varias prendas de vestir para diferentes establecimientos, sin embargo los oías correr y gritarte a escasos metros de ti, te pisaban los talones, tenias que esconderte, por lo que pensaste rápido y te metiste en la zona de carga de un camión, escondiéndote entre las cajas, intentando reponer tus fuerzas ¿Qué pasaba? ¿Por qué te buscaban así? No podía ser por los temas de tu hermano es decir esos tipos hasta habían sacado la pistola y habían disparado para intentar detenerte, tenía que ser por algo peor ¿pero porque? ¿Por qué? Podías oírlos caminar por la zona de carga, estaban buscándote claramente, cada vez estabas más seguro de que esos tipos no podían ser del gobierno, no por como actuaban de manera tan poco ortodoxa —separémonos— hablo el más bajo — no puede estar muy lejos— lo peor de todo es que los oías gracias a que estaban a escasos metros de ti, aunque no podían verte porque estabas escondido dentro del camión, entre las cajas, sentías como tu respiración aumentaba y tu corazón se te quería salir del pecho, si salías ahora capaz que te atrapaban y estaban armados, sin embargo algo cruzo por tu cabeza, algo que no pudiste pensar durante la carrera ya que estabas más ocupado en escapar de esos tipos que de pensar en nada mas, y era en tu hermano, que pasaba si gente como estos sujetos estaban también buscándolo, solo era un crio de 13 años, no podría defenderse de igual manera que tu, aunque sabias que Dave era un chico despierto no creías que pudiera contra dos sujetos fuertes y armados, apenas y pudiste tu. Los escuchabas caminar entre los camiones y los coches, entonces se te helo la sangre —mira dentro de los camiones— no, no podían hacer eso, si miraban te descubrirían, y asomarte era un riesgo demasiado grande, pero tendrías que hacerlo, así que con cuidado y sin hacer ruido te levantaste de detrás de las cajas y te asomaste, estaban como a 3 filas mas allá, podías huir ahora, saltaste de dentro del camión al suelo y te agachaste para cubrirte tras un coche, una vez estuviste cerca de la puerta, volviste a levantarte y saliste del almacén, no te vieron, ellos se quedaron allí por suerte, tomaste tus cosas y esta vez saliste por la parte de atrás del centro comercial, aunque por si las dudas, te quitaste las gafas de sol y las guardaste en la mochila al igual que la gorra e intentaste peinarte de manera diferente, subiéndote el cuello de la camisa para que se te viera lo menos posible la cara, una vez hecho esto saliste por la puerta y corriste hacia donde tenias el coche, pero te detuviste, habían varios hombres como los de antes alrededor de este, claramente te esperaban, diste media vuelta y pensaste la manera de ir hacia la escuela de Dave, aunque se te ocurrió algo mejor, tomaste tu teléfono móvil (celular) y mandaste un mensaje a tu pequeño hermano "sal de allí, si ves hombres trajeados de negro no hables con ellos, sal de la escuela y ve directamente a casa" solo esperabas que lo hubiera recibido mientras tu subías en un autobús que llevaba a la calle del apartamento donde vivías.