Bueno aca vuelve el super duo dinamico de escritora y editora con el segundo capitulo. Sepan disculpar las demoras pero tuvimos inconvenientes con un par de hojas perdidas (Desventajas de trabajar primero en papel) y Muchisimas gracias a todos por leer el primer capitulo. Si quieren saber como es el auto de Draco busquen en internet =) que lo encontraran.
CAPITULO 2 : ¿Arrepentimientos?
- ¡Ahí estas Herms! – La llamaron – Lamento haberte dejado… - y la mirada de Theo encontró a Malfoy - ¡Draco! No te había visto… ¿Interrumpo algo? – preguntó cómplice
- ¡NO! – contestaron Draco y Hermione al unísono
- De acuerdo, de acuerdo – se atajó Theo… para luego quedarse en un silencio incómodo… - emm… ¿Le agradeciste a Draco, Hermione? – Intentó crear conversación, pero la cara de confusión que le regalaba la castaña lo hizo continuar… - Sí, ¿no estaban hablando de eso? Él – comenzó posando su mano en la espalda de Draco – es tu verdadero héroe – y le daba palmadas en los omóplatos – De seguro te habrías vuelto a enredar con Weasley si Draco no me hubiese advertido que te encontrabas a solas con él.
- ¿Qué? – Hermione escuchó cada palabra con atención, pero no lograba procesar ninguna… ¿Por qué le habría avisado? ¿Cómo pudo deducir que necesitaba ayuda?
- Como escuchaste, Herms, Draco me avisó y corrí en tu ayuda y… bueno el resto lo sabes – le explicó, mientras sonreía
Luego Theo giró su cabeza, recorriendo el lugar con la mirada, las personas hablando, bailando y… en medio de la multitud, a través de la pista, divisó una cabellera rubia que sobresalía del montón. La miraba fijamente mientras sus pies se movían sin que su conciencia lo ordenara…
- ¿Theo? – lo llamó la ojimiel al verlo alejarse
- emm, luego hablamos Herms, te dejo en buenas manos…
- Theo… - volvió a llamarlo más irritada ¿Piensa dejarme sola… con Malfoy?
- Draco es tu salvador, estas en buenas manos – le contestó sereno. Se aproximó para besarle la mejilla y susurrarle – tranquila… volveré pronto – y así se despidió, no sin antes mirarlos y decirles – Deberían conocerse mejor… ¿No Herms?... Después de todo Draco si se interesó en ayudarte – le guiñó el ojo y desapareció entre la gente.
Los ojos de la castaña pasaron de ver a su amigo alejarse a Malfoy… Alzó sus cejas e inclinó su cabeza hacía un costado sonriendo… Así que Malfoy se interesa en ayudarme… Interesante…
- Las noticias corren rápido Granger…- La sonrisa de Hermione se borró, volvió a su posición y miró el vaso. ¿Ya lo sabe todo el mundo mágico? - ¿No vas a agradecerme?
- Si lo hago… ¿te irías y me dejarías en paz?
- ¿Sabes cuál es tu problema Granger?
- Si, que tu estés aquí.- La mejor ofensiva contra un Malfoy eran las respuestas mordaces.
- Hoy te salve de un gran inconveniente, lo mínimo que merezco es un buen trato, ¿no te parece?
- Malfoy… no estoy para…
- Draco- le dijo él con mucha simpleza. - ¿Podrías llamarme por mi nombre? Me agradaría más.
-Draco… no estoy para ninguna broma.
- No vine a hacerte ninguna broma, vine a ayudarte… H-E-R-M-I-O-N-E.- Ella rió sarcásticamente ante el comentario- Vine a ayudarte a ser la mujer más deseada del ministerio.
- Jeje – fingió una risa y luego la quitó repentinamente - no, gracias.
- Sabes, a un hombre como Weasley tener la oportunidad de salir con la chica más sexy lo tentaría, lo atraparía… mucho.
- No me interesa.- su respuesta fue cortante, ni quería pensar en ello.
- ¿Segura?- Draco no se iba a dar por vencido.
- Malfoy, tu…
-Draco.
- Draco, ¿tu que ganarías con esto?- A pesar de que su trato había mejorado durante este tiempo, no podía evitar el desconfiar, después de todo, era un Slytherin.
- Limpiaría mi nombre- Lo dijo claro y simple.
- ¿Qué?- La sinceridad en su voz la intrigó.
- Verás, el apellido Malfoy después de la guerra ya no tiene valor; el hecho de que mi padre y yo nos involucráramos como mortífagos trajo malas consecuencias… bueno… ahora nuestro apellido tiene una mala fama.
- Claro, y tu quieres limpiarla… ¿Cómo?- Intuía que lo siguiente no le gustaría mucho.
- Bueno, viéndome envuelto en amistades más honorables, como la tuya por ejemplo.
- Oh… y tu crees que la gente se comerá ese cuento.
- Permíteme decirte que hay gente muy ingenua es este mundo Hermione, Realmente te sorprendería.
- Muy bella toda tu historia Draco, pero…
- ¿Pero? Claro, entiendo que quieras olvidarte de Weasley, ¿mas no sería mejor atarlo de una buena vez?- Ella procesó la información, sabía que estaría mal aceptar su proposición, pero la necesidad de recuperar a Ron era demasiada- entonces... ¿qué dices?
Draco le extendió la mano, ella la miró dubitativa y la estrechó.
- Bien… ¿Por qué te crees tan hábil como para convertirme en la…- Hermione calló, era ridículo el sólo hecho de pensarlo.
- ¿En la mujer más deseada del mundo mágico? Jaja, mírate, es muy simple. Estás con la vestimenta perfecta, eso quiere decir que hace resaltar tus dotes femeninos, sólo faltaría darle un toque más sensual a tu personalidad.
- ¿Ah, si?- La verdad que ese último comentario le molestaba, quien se creía, pero por su curiosidad lo dejaría continuar.
- Si, sumado por supuesto a tu increíble inteligencia. Piénsalo, una mujer bella, inteligente, y sensual, es el mejor partido para cualquier hombre.
- La verdad Draco sigo sin entender que es lo que harías.
- Déjame mostrarte.- Empezó a mirar hacia todas partes hasta que clavó su vista en un punto- Ese hombre de ahí.- Dijo señalando, al hombre sentado en el extremo de la barra, solo, sumergido en sus propios pensamientos.
- Si, de acuerdo, ¿y ahora?- a pesar de lo irónico de la situación, esto se iba poniendo interesante.
- Ahora te acercarás y te pondrás a su derecha, extenderás el brazo y alcanzarás ese cenicero, que tiene próximo a el, pero no de manera normal, lo harás despacio y casi, o si puedes rozando sus manos.
- ¿No va a quedar muy evidente, si el cenicero se encuentra a la izquierda, Draco?
- Exacto, queremos que parezca evidente. No lograrás alcanzarlo sin poner parte de tu peso sobre él… cuando alcances el cenicero, quiero que lo mires a los ojos y le pidas perdón con tu mejor cara de inocencia. Lo seguirás mirando mientras retiras el cenicero, le dedicarás una sonrisa y vendrás a sentarte aquí.
- ¿Y entonces?- Le parecía que su plan no llevaba a nada.
- Hazlo y veremos que pasa entonces.
Hermione se levantó resignada, cerró los ojos, respiró hondo y emprendió su camino hacia aquel hombre. Se posicionó a su derecha y extendió su brazo rozándole las manos a su "objetivo". Agarró el cenicero y dirigió su mirada al hombre que la miraba con las cejas levantadas.
- ¡Ups! Lo siento- No retiró su mirada de los ojos de él, tomó el cenicero, le sonrió y se fue. A medio camino se dio vuelta y vio que la seguía mirando. Retomó su rumbo y se sentó con Draco.
- Bueno, no ha dejado de mirarte desde que lo tocaste, ahora sólo debemos esperar.
- Esperar a…- Fue interrumpida por uno de los meseros que se acercaba.
-Disculpe señorita, este trago lo invita el señor sentado allí.- dijo señalando al hombre que Hermione acababa de "seducir". Ambos miraron al "señor del trago" quien la saludó con la mano.
- Bien, quiero que lo saludes con la mano y le guiñes el ojo, y rápido.- Ella hizo lo que Draco le ordenó y al instante el hombre se paró y se dirigió hacia ellos.
- ¡Oh no! ¡Draco, viene hacia aquí!
- ¿Y?
- Que no quiero nada con él.
- Entonces agradécele y dile que estás con alguien.
- Disculpa, mi nombre es Davies Roger.
- Hermione Granger.
- Encantado, ¿quieres bailar?
- Te lo agradezco, pero espero a alguien.
- Oh… de acuerdo, debí suponerlo.- Su mirada parecía desilusionada.- Es una lástima. Adiós, fue un placer conocerte- Hermione sonrió y Davies se fue.
- Entonces Hermione, ¿funcionó o no funcionó? Los Malfoy llevamos la elegancia y la sensualidad en la sangre, no nos vendría mal compartir un poco nuestros dones.
- Ajá… ¿y qué pasaría después? ¿No te llegarías a enamorar de mi, Draco?...si llegara a ser la mujer más sensual del mundo mágico – recitó mientras posaba sus codos sobre la barra y agitaba su cabello, queriendo aparentar de manera exagerada, "interesada".
- Eso deberíamos averiguarlo- Draco se acercó a Hermione y ésta se quedó inmóvil, sin creer lo que estaba pasando.- Bien, entonces ¿qué pasó entre tú y la comadreja?- él se alejó nuevamente de ella cambiando repentinamente de tema.
- Digamos que Ron quiere una relación más fluida.
- Mmm. ¿fluida?- preguntó el rubio queriendo que ella se explicara mejor.
- No quiere estar conmigo.
- Vuelve por sexo, ¿es eso?
- Si.- dijo Hermione en voz baja avergonzada.
- Mmm…debes de ser buena Hermione- apuntó Draco con su sonrisa de costado.
- ¡MALFOY! – gritó ofendida
- ¿Qué? Más a tu favor.
- ¿Podríamos cambiar de tema? – ya que el colorado en su rostro parecía ir en aumento.
- Somos amigos ahora Granger, podemos…
- Hermione – le corrigió
- Lo siento, Hermione, y como buenos amigos debemos confiar en el otro ¿No te parece?
- Resulta que nuestra amistad es una farsa Draco.
- Esas reglas las pongo yo aquí Hermione, este plan fue una idea mía, por lo tanto…
- ¿Siempre necesitas tener el control Draco? – Malfoy sonrió ante el comentario intimidante de la castaña.
- El día de hoy, te he demostrado que puedes confiar en mi, o… ¿Hubieses preferido que te deje sola con Weasley?
- ¿Por qué lo hiciste Draco? No creo que las noticias que corran sean indicios para ti de que debía ser rescatada.
- Yo no necesito ningún rumor de oficina para darme cuenta de que precisabas de mi ayuda Hermione.
- ¿Qué tratas de decirme?
- Que no hay ninguna noticia de Weasley y tú merodeando por el ministerio ¿Cómo habría de haberla Hermione? Si hasta para Rita Skeeter se siguen encontrando. Lo que nadie sabe es que no de manera formal, pero no queremos que se enteren ¿Verdad? – y le guiño un ojo.
- Emm, eso creo – dudo la castaña, pues en ese momento tantas preguntas rondaban su cabeza. ¿Estará bien todo esto? ¿No debería contarle a Theo? Después de todo es mi mejor amigo, pero… el se opondría… ¿Qué vas a hacer Hermione?... En este momento deberías concentrarte en Malfoy… ¿Cómo puedes creer todo lo que te dice? ¿Cómo puedes confiar en él? Ponlo a prueba… ponlo en una situación incomoda, de esa manera tendrá que en algún momento demostrar su verdadero carácter…Pero ¿Cómo? ¿Cómo puedes pensar cuando tus zapatos te están matando? Ojala lo pudiera pensar mañana y solo irme a casa ahora, pero… - Draco…
- ¿Si?
- ¿Podrías llevarme a casa? – preguntó en forma de suplica - ¿Ahora?
- ¿Qué? – Malfoy la miró sorprendido, ¿Estaba esperando que la llevase a su casa?
- Estoy demasiado cansada, podríamos conversar más allí… ¿Por favor? – le seguía suplicando
- Yo… eh… - Realmente había dejado al blondo sin respuestas.
- Oh, lo siento, pensé que habías traído tu coche, pero me equivoqué – lo provocó
- Por supuesto que traje mi coche – le contestó rápidamente y un poco ofendido
- Genial, entonces no tendrás ningún inconveniente en llevarme, ¿verdad? – y Draco calló en la trampa de Hermione. Como si un Malfoy saldría sin su propio automóvil.
- eh… supongo
- Genial – le sonrió - ¿Vamos? – dijo mientras agarraba su cartera, dejaba el dinero del trago más propina… buscaba a Theo… - Oye Draco – se giró para mirarlo, quien se encontraba todavía sentado en la barra observando el trago de Hermione. Se aproximó y lo volvió a llamar - ¿Draco?
- ¿No vas a tomarlo? – preguntó sin mirarla
- emm… – lo miro extrañada – No… ¿Lo quieres?
- No… - retiró la mirada del vaso, luego miró a Hermione – Vamos – dijo mientras se encaminaba a la puerta
- Espera… debo avisarle a Theo… - mientras seguía buscándolo con la mirada ¿Dónde se ha metido? - ¿Lo ves Draco?
- No…
- ¡Ni siquiera lo estas buscando! – le reclamó la castaña. Pero ¿Dónde puede estar?
- No lo se… de todos modos deducirá que te fuiste conmigo…
- Pero sería descortés, no puedo desaparecer así como si nada… - Aunque al parecer él ya lo hizo. Hermione siguió inspeccionando el lugar; Vio a gente sentada en la barra, grupos de amigos dispersos en la pista bailando, pero ningún rastro de Theodore. Bien… no podrá negar que lo busqué…- De acuerdo Draco, no lo encuentro, luego le avisaré de alguna manera.
El blondo le asintió con la cabeza y comenzó la recorrida hacía la salida, la cual la ojimiel siguió obediente esquivando a la multitud del lugar. Una vez afuera, caminaron hacia la izquierda; Hermione observaba la dirección de la mirada de Draco intentando adivinar en que se paseaba el slytheriano. Llegaron a la esquina donde se encontraba el susodicho, un nuevo Honda Civic Type r Mugen flameante de un color negro penetrante con llantas doradas. Era brillante, ostentoso y seguramente muy caro. La conciencia de la castaña le decía que no debía subir, pero es que se veía tan cómodo ¿Cómo podía negarse? Y más cuando Draco le abría la puerta tan gentilmente dejando ver los asientos cubiertos de cuero y… Un momento. ¿Malfoy está siendo caballeroso conmigo? ¿Debería subir o salir corriendo asustada? No creo que me rapte… además sería un crimen si no diera una vuelta en este auto. Así que lentamente se subió al coche, sólo para comprobar que los asientos eran más cómodos de lo que imaginaba, también le echó una ojeada la parte trasera preguntándose si sería más reconfortante dormir allí que en su cama. (buscar foto del auto en el perfil).
-¿A dónde nos dirigimos? – le preguntó Malfoy. Estaba tan concentrada que no lo había escuchado subirse. O quizás porque el automóvil es silencioso… o a lo mejor… porque él se mueve como la serpiente que es…
- Tú arranca que yo dirijo.
Todo el camino fue en silencio. Las únicas palabras que se oyeron fueron las indicaciones de Hermione para llegar a su hogar; hasta el final del recorrido…
-Es aquí – señaló la castaña mientras el coche se detenía.
-Sana y salva en casa – comentó Draco.
-eh… ¿Quieres subir? - ¿¡¿Qué acabas de decir?!? – Podemos charlar un rato – y las cejas del rubio se subían en asombro – No me malinterpretes Draco – lo retó la ojimiel – No hemos podidos conversar mucho en el bar, así que si quieres tomar un café…Puedes decir que no, si no te sientes cómodo con la idea.
-De acuerdo, acepto la oferta – le sonrió el blondo.
Estacionaron el auto y bajaron. Hermione lo guió hasta la entrada del edificio, una puerta de vidrio con marcos dorados. Entraron y emprendieron rumbo hacia el ascensor, el silencio durante el corto recorrido hacia arriba era penetrante. Llegaron al piso indicado y vieron la entrada del departamento. La castaña abrió la puerta y entró caminando hacia la derecha. Draco no se movió del lugar mirando la puerta ahora abierta, donde enfrente se podía ver otra puerta con un pequeño cartel… "Toilet"… El blondo no sabía si hacerle caso a la voz en su interior, la cual le recomendaba que salga corriendo, que todavía había tiempo… pero optó por ignorarla y entró. Volteó hacia la derecha, pues la castaña había desaparecido por ahí; se encontró con una especie de pasillo con cuadros y fotos del trío dorado, siguió caminando hasta llegar a lo que parecía una sala de estar, con sillones de almohadones rojos, y una chimenea contra una de las paredes… se aproximó y observó las fotos que había encima. Era Hermione acompañada, por quienes Draco dedujo debían ser sus padres. Estaba tan concentrado viendo la cara de la ojimiel en la imagen, esa sonrisa pura e inocente, que pasó por alto el hecho de que aquellas fotos no se moviesen.
-Se supone que no deben moverse – la voz de Hermione pareció haber traído devuelta a la tierra a Malfoy
-Pues no tienen mucha gracia – contestó mientras se volteaba a encarar a la ojimiel, quien lo observaba apoyada sobre el desayunador que pertenecía a la cocina americana.
-La tienen para mi… - están para recordarme de donde provengo, obligándome a esforzarme cada día mas y probar que la sangre no importa… por supuesto, no que tu estuvieras de acuerdo…
-Si pensara que importa, no estaría aquí… ¿No crees? – le explicó de forma obvia
-Draco Malfoy estaría aquí si su propósito fuera lo bastante grande como para soportarlo, y el de limpiar su nombre no logra convencerme como el verdadero motivo por el cual se "sacrifica" estando aquí…
-¿No me crees? – Preguntó ofendido - ¿Estás dudando de mi palabra Gra…? – y calló…
-Dije no estar convencida, no, no creerte Malfoy.
-Si quieres cancelar el trato… dilo ahora – le dijo mientras la fulminaba con la mirada.
Te esta dando la oportunidad para retractarte… ¡Tómala!... ¡Tómala!... Pero… ¿Qué hay de Ron?... ¿Qué pasara con sus futuros?... Sabes también que esta no es la manera, solo desastres pueden ocurrir gracias a esto… No está bien… No es correcto.
-No tengo intenciones de retirarme… No suelo arrepentirme de las decisiones que tomo- contestó con un dejo de furia
-Esperemos que así sea…
… Iba a correr sangre…
-Esperemos no… aunque yo no soy aquí la de los antecedentes, así que te diré lo mismo… Si quieres cancelar… es ahora… - y sin darse cuenta la castaña se había empezado a inclinar hacia Draco
-Ya soy un hombre que toma las decisiones por su cuenta… - y dicho esto también se inclinó como Hermione para hacer la conversación más íntima… aunque no había más nadie allí…
… Sí, definitivamente… iba a correr sangre…
-Ahora – continuó Hermione – te lo preguntaré una última vez, después de tu respuesta juro no volver a preguntarlo…
-Adelante – la incentivó intrigado…
-¿Haces esto sólo por limpiar tu nombre? ¿Sin importar ya la sangre? ¿Pensando en tu futuro… o… hay algo que esperas conseguir de todo esto?
-Es más de una pregunta…
-Contesta – lo calló Hermione mirándolo…
Continuara...
Volvemos a agradecer a todos aquellos que se tomaron el tiempo de leer este capítulo. Que fue dedicaco especialmente a Hernan. Te desean muy feliz cumpleaños tus amigas!=)
Malfoy's terzetto (Ludmy y aPustistina)
