Hola! Estoy subiendo dos capítulos porque la próxima semana me voy de campamento, y no voy a tener tiempo para nada desde el amanecer hasta la madrugada. Pero cuando regrese, prometo no tardar en actualizar, nos vemos!
2. Muestra lo que eres.
Hae Min terminó de arreglarse. Realmente, el vestido color melocotón le sentaba muy bien.
Alguien tocó a su puerta.
- ¿Si, Bon Hwa?
Su hermano asomó la cabeza.
- ¿Estás lista, Hae Min? Mamá quiere que bajes ya.
- Estoy lista. Voy en un minuto.
Pero debía verse realmente bien, porque había que impresionar a Lee Koo Boom. El problema era que Mi Nyu había escogido un regalo realmente lindo para él. Miró a la mesa, donde estaba a taza que había moldeado para él, y suspiró. Sería mucho más fácil si Mi Nyu siguiera mirando sólo a Bon Hwa, pero ahora parecía que se había perdido toda esperanza.
- Oye, Bon Hwa...
- ¿Eh?
- ¿Sun Hee-unnie va a ir a la fiesta contigo?
- Si. Pero ella irá con sus padres, así que nos veremos allí. ¿Por qué preguntas?
- ¿Ah? Por nada. Sólo quería asegurarme de que no molestarás en toda la noche.
So Bon Hwa sonrió.
- No te preocupes, hermanita. Yo siempre conservo un ojo en ti.
Desgraciadamente, la sonrisa de Bon Hwa no le permitía enojarse con él. Su sonrisa simplemente desarmaba cualquier protesta – exactamente igual que su padre - ¿por qué había salido tan parecido a él? Todas las chicas del Instituto suspiraban por él tanto como por Yun Ho. Ella había creído que su hermano era inteligente y por eso no elegía a ninguna de esas tontas, pero entonces se encontró con Sun Hee, que era la peor de todas.
Vio de nuevo hcia la puerta, pero su hermano ya se había ido. Decidió ella bajar también, antes de que le mandaran a buscarla de nuevo.
- Cambia esa cara, Yun Ho.- le dijo Jan Di a su hijo – Vamos a darle la bienvenida a nuestros amigos.
Ella estaba contenta por la llegada de Jae Kyun y su familia, y aunque Joon Pyo no lo demostrara, él también estaba contento con eso. ¿Por qué su hijo tenía que adoptar esa actitud? Se parecía tanto a su padre...
- ¿Y so debería alegrarme?
- Por supuesto que si. La amistad de otros muchachos de tu edad te hará bien.
Él bufó.
- Se equivocaron de persona. Debieron traer a Lee Min.
Pero su hermana se acababa de casar con Owen James y no volvería a Corea en mucho tiempo. Claro, ella estaba muy contenta, pero lo había dejado a él solo, a cargo de todo.
- Tu madre tiene razón. Además, creo que Koo Boom será tu compañero en el Instituto. - dijo su padre.
Claro que ellos lo sabrían, como directores y dueños del Instituto. Yun Ho no tenía nada en contra de Koo Boom, simplemente le daba igual. Pero en esos momentos no estaba de humor.
- ¿No te basta con que yo sea tu amigo?
- No seas egoísta, Yun Ho. - dijo ella, sujetando su rostro con ambas manos, acción que lo impresionó demasiado- ¿Acaso no te he compartido yo también con So Hae Min y con Yong Mi Nyu sin quejarme?
¿Egoísta? Lo que más le molestaba es que tuviera razón. ¿Pero qué más podía hacer? Además, Hae Min y Mi Nyu eran diferentes. Mi Nyu era una chica agradable, una niña que conocía de toda la vida y su amiga. Hae Min era... la chica que le gustaba, y de cualquier manera, no se lo había dicho. Hae Min era linda, divertida, educada y apasionada por lo que amaba, como la cerámica. ¿Como no gustarle?
Pero Eun Hye era su mejor amiga. Eso nunca había sido puesto en discusión. Nunca había dudado en elegir. ¿Por qué quería que fuera así sólo con él? Debería disculparse con ella.
- Déjame que te ayude. - dijo su madre, recogiendo el pelo que se había deslizado por su rostro y sujetándolo con un broche de pelo. - Listo, estás muy linda.
- Gracias, mamá.
Se miró al espejo con su madre detrás de ella. Sólo había sacado sus ojos verdes y su nariz, pero ella decía que se parecían mucho. Para Eun Hye, su madre era mucho más bella.
- Papá buscó mucho para encontrarte, ¿verdad? - preguntó con curiosidad.
- De hecho – dijo su madre, sacando el brillo labial de su bolso y poniendo un poco en los suyos – fui yo quien lo encontró a él.
- ¿En serio?
- Si. Y al principio, yo ni siquiera le agradaba.
- Entonces, ¿cómo acabaron juntos?
- Las cosas cambian con el tiempo, si te dispones a ello. - Maya tenía muchas ganas de preguntar algo que su hija no había mencionado hasta el momento - ¿Quién era el muchacho que te trajo a casa?
- ¿Eh? ¿Ese muchacho? Es Hwan Soo Kang, un compañero del Instituto.
- ¿Y dejaste a tus amigos?
- De hecho, Goo Yun Ho me dejó a mi. Pero eso no tiene importancia – dijo ella, y adivinando a dónde iban las preguntas de su madre, agregó – Y de cualquier forma, no conozco a ese muchacho, y tampoco tengo ninguna intención de conocerlo.
Maya asintió. Dejaría eso, por el momento.
- Fue muy amable.
¿Qué diría su madre si le contara de Kim Boong Jo? Lo hubiera hecho, si no hubiera sido suficiente sorpresa para sus padres que hubiera llegado en una motocicleta. No era su medio de transporte favorito.
- Es aquí, ¿verdad? - dijo él, parando frente a su casa.
- Si, - dijo ella bajando y quitándose el casco, con lo que el pelo le quedó desordenado.
- Estás muy despeinada – le dijo él.
Qué muchacho tan acomodó el pelo peinándose con los dedos.
- Eso está un poco mejor.
- Gracias por traerme – dijo ella, inclinando la cabeza.
- Hubiera sido peligroso si de verdad pensaras venir caminando. ¿te dejaron tus amigos?
- Yo... eso es un asunto mío.
Él pareció sorprendido un momento, pero volvió a su actitud de "soy más listo que tú y no me interesa lo que eres"
- Tienes razón. No es asunto mío.
En serio. ¿Qué se creía que era? Como si realmente fuera mejor que ella, ¿realmente sabía quién era ella? Se dió una bofetada mental por pensar de esa manera, pero en serio ese chico era... cómo le detestaba. Agradeció no estar en una clase normal, porque ya no tendría que vera su estúpida cara.
Dio una vuelta frente al espejo y la falda de su vestido blanco revoloteó.
- Noona, vamos ya – dijo Seok Joong – Es hora.
- Si, vamos – dijo ella, sonriéndole.
- Estás muy linda hoy, noona.
- Gracias, Seok Joong. Sigue así y te ganarás un premio.
Aunque quisiera verlo como un niño, su hermano tenía ya dieciséis años. Y ella misma pronto cumpliría los dieciocho. Todos ellos habían crecido, y parecía que todo se volvía más complicado.
Mi Nyu bailaba una danza árabe en su cuarto.
- Si sigues así, estropearás tu vestido, noona – le dijo Geun Ho.
- No hagas caso, unnie. Bailas realmente bien. - Geun Ra contradijo a su hermano.
- Geun Ra, ¿es que no has aprendido que yo puedo hacerlo todo sin siquiera desordenar mi pelo?
Mi Nyu sonrió cuando su hermano menor bajó la cabeza. Ella había aprendido muy bien de su madre, era perfectamente capaz de defenderse a si misma. Habiendo entrenado desde niña, también había desarrollado un gusto por el movimiento y por la danza. Aparte de Hae Min, Eun Hye y Yun Ho, nadie que no fuera de su familia conocía de esa afición.
- No te preocupes. Tal vez un dia logres alcanzarme.
- Puede que te supere – dijo él sonriendo. - He estado entrenando duro.
- Tal vez – asintió ella – pero ahora vámonos.
Lo bueno de que los gemelos crecieran, era que Geun Ho cuidaba mucho más a Geun Ra – de los chicos – y ella era libre. Claro, no es que tuviera mucha suerte. Ni siquiera había tenido nunca un novio, ya que siempre le gustaban los mismos chicos que Hae Min, pero su amiga era más valiente como para conseguir acercarse a ellos.
El único muchacho que habá captado su interés y no el de ella hasta el momento, era precisamente el hermano de Hae Min. Pero, desde que era su Sunbae, nunca le había prestado atención. Incluso cuando ella se había vuelto hermosa a la vista del resto del mundo, para Bon Hwa ella simplemente seguiría siendo invisible. Se había resignado a eso.
En el auto, sujetó con fuerza entre sus manos la pequeña caja con el Rolex que había conseguido para Koo Boom, que tenía su nombre grabado.
Hae Min y Yun Ho ya estaban allí cuando ella llegó, pero sus primos todavía no aparecían.
- Hola – dijo - ¿han llegado hace tiempo?
- Hace un rato, si – dijo Hae Min – y hemos saludado a los padres de Koo Boom, pero el todavía no ha llegado.
- A nosotros han obligado a venir, pero él se desaparece. - dijo Yun Ho, mirando hacia la entrada.
- ¿Estás esperando a Eun Hye? - preguntó Mi Nyu – Debería haber llegado, ¿la dejaste temprano en su casa, verdad?
Él no respondió. No podía decir que la había dejado sola, era algo de lo que se sentía demasiado avergonzado.
- Oh, allí está.
Él esperó ver a Eun Hye, pero se trataba de un chico. Koo Boom. Sus amigas fueron enseguida a saludarlo.
- ¡Hae Min, Mi Nyu! - dijo el muchacho, sonriéndoles – Casi no las reconozco, han crecido mucho. Está hermosas.
- Lee Koo Boom.
- Ah, Goo Yun Ho. Es un gusto verte.
- ¿Te has cansado de América o América se ha cansado de ti?
Koo Boom rió, restándole importancia, mientras las dos chicas veían a su amigo con el ceño fruncido.
- Koo Boom – dijo Hae Min – te he traído un regalo.
- ¿Un regalo? Gracias, no te hubieras molestado.
- No ha sido una molestia.
- ¿Puedo abrirlo? - preguntó.
Ella se sonrojó.
- Si quieres...
Él abrió la caja, y vio la taza trabajada delicadamente, de una gran sencillez y belleza.
- Gracias, Hae Min. Desde ahora, sólo beberé té de esta taza.
- También yo te he traído un regalo de bienvenida – dijo Mi Nyu, que no quería quedar atrás. - Esto es para ti, Koo Boom.
Ella le pasó la caja, y él de nuevo preguntó si podría abrirlo. Al parecer, no podía contenerse en la emoción de recibir regalos.
- Oh, vaya – dijo él, y luego una de sus manos fue hasta su muñeca, donde Mi Nyu vio, para su desgracia, que él tenía un reloj muy parecido.
Él se lo quitó y lo guardó en el bolsillo, y sacó el de Mi Nyu.
- En verdad quería uno nuevo, el otro estaba pasado de moda. ¡Y este hasta tiene mi nombre! Me acordaré de ti cada vez que vea la hora, Mi Nyu.
Ella se sonrojó y su corazón saltó. ¿Cómo podía ser tan encantador?
- Deberías aprender de él, Goo Yun Ho, ¿no ves cómo las conquista con tanta amabilidad? - susurró Eun Hye al aído de su amigo, cuando éste estaba tan distraído.
- Eun Hye...
Ella se apartó de él y sonrió.
- Miren nada más, Lee Koo Boom los años realmente te han ayudado, ya casi no tienes pecas.
- ¡Eun Hye! - dijo, yendo para abrazarla, pero Yun Ho tiró del brazo de ella para evitarlo.
Eun Hye le miró molesta.
- Dime, Eun Hye, ¿cómo haces para mantener alejados a los chicos que te persiguen?
Ella sonrió.
- Muy fácil. Min Nyu y yo tenemos algunos secretos.
- ¿Mi Nyu también? Ya decía yo que no podría ser fácil ser una chica linda.
- Pero tú tienes a la rompecorazones justo a un lado tuyo.
Koo Boom miró a Hae Min.
- ¿Hae Min? ¿En serio? - se dirigió de nuevo a Yun Ho – Dime, amigo, ¿cómo haces con todas estas chicas?
- Ellas no dan mucho problema.
Lee Koo Boom sonrió de nuevo, y luego extendió su mano hacia Hae Min.
- Hae Min-ah... ¿quieres bailar conmigo?
- Sí – respondió ella, sonriendo contenta – Bailemos.
Yun Ho hizo una mueca. En verdad, ahora si que no le agradaba para nada Koo Boom.
- Eun Hye... ¿por qué tardaste tanto? - preguntó Mi Nyu.
- Es que tardé en llegar a casa.
- ¿Pero acaso no fuiste con Yun Ho?
Ella miró a su amigo, y luego al suelo.
- Si, pero... tenía algunas cosas que hacer antes.
- Eun Hye, ¿quieres bailar? - preguntó Yun Ho, pero de hecho ya le había tomado de la mano, alejándola de su prima.
- Estos... ¡me han dejado sola!
- Me disculpo.
- ¿Por qué?
- Me disculpo por haberte dejado sola y... por haber sido tan egoísta. Tenías razón sobre eso.
- No pensé que el hecho de que quisiera hacer un amigo te afectara así. Lo siento.
- Pero enserio... ¿ese muchacho? Dime qué es lo que ves en él. ¿Es mejor que yo?
- ¡Yun Ho! Parece una escena de celos. Desde el hecho de que tu y yo somos amigos, nada más, no tienes que compararte con nadie.
Era cierto. Entonces, ¿por qué le importaba tanto?
- Cambia esa cara – dijo ella – sonríe, o perderás todo tu encanto.
Él sonrió en respuesta. No le costó ningún esfuerzo, ahora que ella volvía a hablar como siempre, tomándolo todo fácilmente.
- Eso está mucho mejor.
Yun Ho le abrazó, sorprendiéndola con ese acto. Ella apoyó la cabeza en su hombro. "Oh, Yun Ho, si tú tan sólo pudieras ver..."
Mi Nyu se sentó en la mesa de los adultos. Era una pena, verdaderamente, pero era obvio que Hae Min lo conseguiría al final.
- Mi Nyu... ¿por qué no bailas? - le preguntó su madre.
- No, mamá. No tengo ganas de bailar.
Lo que era una total mentira. Gina sabía que si había algo que Mi Nyu siempre querría hacer, era bailar. Pero ella no se sentiría bien si tuviera que bailar con Geun Ho, por ejemplo.
Ga Eul, viendo hacia Gina y su hija, entendió lo que estaba pasando.
- Bon Hwa, ¿por qué no eres un caballero y sacas a bailar a Mi Nyu? Debe estar aburrida allí sentada.
- ¿Yo? - preguntó el joven.
- Si, tú. ¿Hay por aquí algún otro So Bon Hwa?
Todo era porque Sun Hee no estaba allí. A último minuto, sus padres tuvieron que ir a una reunión en Japón y la habían llevado consigo.
Se levantó de la mesa y fue hasta donde estaba Mi Nyu.
- Mi Nyu-ah, ¿bailas conmigo, por favor?
Mi Nyu miró la mano que él le ofrecía, sorprendida. Él sonreía, tan encantadoramente. ¿Qué se pensaba que era? ¿Quería hacerle un favor? Como si ella lo necesitara. Ella no necesitaba de nadie, de ningún chico, si quería que la miraran todos la mirarían. Él seguía sonriendo, seguramente pensando que ella estaba en shock y que le diría que si inmediatamente.
- Lo siento, Bon Hwa. Pero es que si bailo contigo, no creo que puedas llevarme el ritmo.
Todo allí en la mesa la miraron asombrados. Ga Eul rió por lo bajo, al fin alguien ponía a su hijo en su lugar.
- ¿Perdón?
- Lo que oyes. Si me disculpas, sí que tengo ganas de bailar.
Ella se levantó y fue hasta donde estaban los músicos, pidiéndoles otro tema. El cambio fue espectacular, y con un chasqueo de dedos, las luces se fueron y sólo quedaron reflectores para Mi Nyu.
- Esto será genial – dijo Eun Hye, sonriendo.
Mi Nyu se puso de rodillas.
Uh, SL. Una vez mas.
¿Sabes que es esto?
Lentamente, fue poniéndose de pie.
Hagamos esto
Dió una vuelta, moviendo su cintura, y luego bajó hasta el suelo, haciendo tijeras y echando la parte superior de su cuerpo hacia atrás.
Hey nena, muéstrame lo que tienes.
Si, oh.
Si crees que te arrepentirás, no lo creas.
Si eres tímida aléjate
- Es impresionante – dijo Koo Boom, admirado.
Mi Nyu se puso de pie de un salto. Formando un puño con su mano, golpeó el suelo. Moviendo las caderas y girando la cabeza, haciendo que su pelo revoloteara, ella siguió el ritmo de la música.
No dejas de mirarme, tu lo haces,
puedes buscar en lo mas profundo.
Puedes tomarlo
Puedes tomarlo
Sientelo, entrégate a este ritmo tan loco.
Irrumpiendo en el momento.
Bon Hwa miraba con la boca abierta. Era esa la pequeña Mi Nyu, que ahora se soltaba totalmente.
Solo rompelo, rompelo,
destruyelo, abajo, abajo.
Mi Nyu se sentía mucho mejor cuando terminó. Todo el mundo aplaudió, algunos exclamaron su nombre. Las luces se encendieron, y su padre se levantó para tomarle del brazo.
- ¿Qué se supone que estás haciendo?
- Sólo estaba bailando, ¿qué tiene eso de malo?
- Nos vamos.
- ¿Qué?
- Lo que oíste. Al auto, estás castigada.
