Gracias por Los Reviews...
La autora actualizó ayer otra vez despues de un mes y medio, y es por eso que yo tb me demoré.
Nada me pertenece en esta historia, solo hago la traduccion.
les dejo el cap.
CAPÍTULO 2
BPOV
Despúes de ese beso, no quise moverme. Entonces levanté mis piernas, apoyándolas en el banco y me recosté sobre Edward. Ël movió sus brazos que antes me estaban abrazando a su lado, y suavemente comenzó a acariciarme el rostro y mis labios. Estaba tan contenta que no quería moverme. Podría estar en esta posición por siempre; Si no fuera que me carcomia la culpa que sentía de que se perdiera el almuerzo con sus hermanos. Puse mis pies en el piso, pero sus brazos estaban alrededor de mi sin moverse, como si supiera que aún era muy temprano para irnos.
No podía estar en desacuerdo con él, unos minuos más, o segundos, en sus fuertes brazos, son como estar en el cielo. Pero, en realidad quería dar una buen impresión a su familia y estaba seguro que mantenerlo alejado de ellos sería un mal camino para conocerlos. Entonces, me salí de su abrazo y me separé. Edward me hizo un puchero, haciendo sobresalior su labio inferior, era tan adorable. No pude conmigo misma, me incliné hacia abajo y succioné su labio inferior por un par de segundos, sólo lo necesario para provocarlo. Le paré y tomé mi bolso. Edward continuaba sentado, mirándome. Me encogí de manera discplicente y comencé a caminar. No había hecho ni dos metros, cuando sentí su mano unirse a la mía.
"Eres una provocadora, Bella Swan." Me sonrió y besó mi mejilla, y sonreí
"Y te encanta", me reí,
"Verdad, además, supongo que lo merezco desde antes, por el incidente del auto esta mañana." Me dió una sonrisa maliciosa y se inclinó para dejar un beso en mi cuello.
"No podía respirar," comencé a reir otra vez, "¡Pensé que estaba apunto de morir por falta de oxígeno!"
"¡Yo también!"
"Debería estar muy enojada contigo, debería estar furiosa, pero eres demasiado bueno" Me paré sobre la punta de mis pies y persioné mis labios con los suyos.
"Mmmm, me alegro." El envolvió sus brazos alrededor de mi cintura y me atrajo contra su cuerpo.
Era tan fácil distraerte cuando estabas con él – si continuabamos así, nunca llegaríamos a la cafetería.
"Edward", trate de hablar sobre sus labios, y tratando de usar cada posibilidad de hablar q podía, sus labios se movieron hacia mi cuello, "Edward, t-t-te- tenemos q-que irnos" Mi corazón estaba latiendo tan fuerte en mis oídos y mi respiración era errática. El retiró su cara de mi cuello y besó mi nariz.
"Está bien, tienes razón, pero despues de la escuela, eres toda mía. Tenemos que discutrir el incidente de Biología, cuando te atrapé." Dijo con una sonrisa en los labios.
"Charlie no estará en casa antes de las cinco, pero necesito llevar a casa mi camioneta hoy, o él empesará a sospechar. Fui afortunada de que no me preguntara nada en el día de ayer, él estaba muy cansado." Lo miré, mientras el rostro de Edward reflejaba como él pensaba la manera de volver los dos en el mismo vehículo.
"Que te parecece si..." El comenzó, pero enseguida, lo interrmpí antes de que quede atrapada en sus ideas que seguramente iban a resultar bastante bueno para resistirse.
"No, Edward," Sonreí, "Además necesitamos ser cuidadosos y manejar seguros, y tu eres una gran distracción cuando estas así de cerca"
"¿Es así?" Él paso un brazo alrededor de mi cintura y me atrajo hacia sí, "¿Como esto?"
"Muy cerca" jadeé, mi cuerpo hormigueaba cuando el me tocaba de ese modo, y en ese momento, todo lo que quería hacer era mover mis manos arriba y abajo por debajo de su remera. Él rió y me separó de su lado.
"Y a mi me tratas de provocadora," me quejé, "Vas a pagar por esto luego, lo sabes."
"Mmm, no puedo esperar." Dijo Edward guiñandome un ojo. Iba a conseguirlo más tarde.
EPOV
Tomé la mano de Bella mientras ibamos hacia la cafetería. Empecé a hacer círculos sueves con mi pulgar sobre el reverso de la palma de su mano, cuando sentí como se tensó. Buscamos algo de comida, poniéndola en las bandejas y nos dirigimos hacia donde había visto a mis hermanos y sus novias sentados muy cerca unos de otros. Presioné levemente la mano de Bella para traer su atención y caminamos en dirección a donde se encontraba mi familia.
Alice estaba acomodada al lado de Jasper jugando con sus dedos, de vez en cuando, él le dejaba besos en el rostro. Rosalie estaba junto a Emmett, sus manos en las de Él, mientras compartían el almuerzo, en la misma bandeja.
"Bella, ellos son mis hermanos, Emmett y Jasper". Jasper asintió con su cabeza, junto con un cortés 'hola' y Emmett extendió su mano libre hacia ella. Solía pensar que la mano de Rosalie lucía pequeña en comparación con la de Emmett. En ese moemnto estaba asustado por un par de segundos de que la mano de Bella pudiera ser quebrada o algo así en el monstruoso apretón de Emmett.
"Hola Bella. ¿Cómo estas?" Preguntó Emmett con una gran sonrisa en su rostro,
"Bien, gracias" Respondió ella tímidamente.
"Y ellas son sus novias, Rosalie y Alice. Chicas, Bella se unirá a nosotros para almorzar."
Rosalie miró hacia arriba cuando pronuncié el nombre de Bella con una gran sonrisa y Alice tenía la misma expresión.
"Maravilloso" Dijo Rosalie aún sonriendo,
"Por aquí Bella, siéntate a mi lado" Bella sonrió, tengo que agradecércelo a Alice – ella sabe como hacer sentir bienvenido a alguien. Bella se movió y se acomodó en la mesa, entre Alice y Yo.
"Asi que... ¿Eres nueva aquí?"
"Si, acabo de mudarme de Pheonix." Respondió ella.
"Oh.. Wow, ¿conoces a todos los de nuestro curso?" Preguntó Alice intersada.
"Tuve que huir de Mike Newton, si eso cuenta" Respondió Bella con evidente disgusto.
" Es verdad, Edward nos comentó algo. Sólo para que sepas... eres má que bienvenida a sentarte con nosotros desde ahora."
Bella sonrió y entrecruzó sus dedos con las míos, acurrucandose a mi lado. "Supongo que te tomaré la palabra"
Todos reímos y continuamos comiendo antes de que la campana sonara. El resto de la tarde pasó como una nube borrosa. Nisiquiera puedo decirte a que clases había asistido. Sólo miré como ella se consetraba en su trabajo. Es tan adorable cuando se determina a hacer algo.
Finalmente, la campana anunció el final del día; y ambos fuimos hacia su Chevy. Le dí un beso desde la ventana abierta de su camioneta y luego me dirigí hacia mi Volvo. Cuando llegué a su lado, ella enscendió su camioneta y comenzamos a hacer el camino devuelta hacia su casa.
Nos prometimos que haríamos las tareas y luego podríamos relajarnos, pero no pude evitar cuando mi mente empezó a divagar. No quería acostarme con ella; era todavía muy pronto para eso. Sólo quería tiempo para sostenerla en mis brazos, besarla y abrazarla. Poder recorrer su rostro y verlo cuando sus hermosas mejillas se tornaban sonrosadas.
El viaje tomó media hora en la camioneta de Bella y sabía que en mi Volvo podría haberlo hecho en 10 minutos, excediendo solo un poco el límite de velocidad. Las palabras claves eran 'sólo un poco'. Tendré que pedirle a Rosalie que le heche un vistazo a la camioneta de Bella por mí – ¡su velocidad es ridícula! ¿Que pasaría si hubiera una emergencia?
Bella estaba en la entrada, estacionando, y yo estacioné mi coche en la curva y caminé hacia su vehículo y abrí la puerta de su camioneta.
Ella se deslizó fuera, y tiró sus brazos sobre mí, dejando besos por toda mi cara. Tan pronto como se hubo calmado un poco, uní mis labios con los suyos. Todavía no era tienpo de tareas. Estabamos fuera de la casa. Hubiera quería estar allí por un poco más, sólo teniendo a Bella cerca, pero cuando un involuntario escalofríos recorrio su cuerpo, separé mi cara de la suya y caminamos con mis manos alrededor de su cintura , hacia la puerta de entrada.
Hora de Estudiar.
BPOV
Edward mantuvo su brazo a mi alrededor, sosteniendome muy cerca de su lado hasta que llegamos a la puerta de entrada. No quería entrar, obviamente me estaba congelando, pero era soportable, sólo por estar en los brazos de Él. Pero cuando un vicioso escalofríos recorrió mi cuerpo, Edward comenzó a separarse de mí. Entonces decidí usar mis últimos segundos y lo acerque a mí. Sus manos viajaron hacia abajo y arriba por mi espalda, dejando un hormigueo a su paso.
Luego, muy pronto, el me soltó.
"Vamos Bella, necesitamos estudiar. Podemos tener más tiempo luego." Sus ojos estaban llenos de nostalgia, como si el no quisiera moverse más de lo que yo quería.
"Lo sé." suspiré y tomé mis llaves para abrir la puerta. Le hice señas para que me siguiera y nos dirigimos hacia la cocina, dejando mi bolso sobre una de las mesadas. Edward dejó la suya en el piso, a un cosatdo de la mesada de la cocina y se movió hasta estar a mi lado. Él tomó mi rostro y lo elevó hacia el suyo, y aunque lo único que quería era tener sus cálidos labios en los míos, necesitabamos hacer nuestra tarea. Un sólo beso sería todo lo que necesitaba para distraerme y luego lo unco que estaríamos estudiando por el resto del día serían nuestros rostros.
Cubrí su boca con mi mano y recibí a cambio un húmedo beso en ella.
"Edward, tenemos que hacer los deberes, tendremos tiempo para esto después.¿Quieres algo de tomar?" Pregunté tímidamente.
"Mmm, espero que sea suficiente. Y Sí, gracias" Él se volvió y comenzó a sacar unos libros de su mochila. Preparé dos vasos con gaseosa y comencé a subir als escaleras hacia mi habitación. Abrí la puerta y acomodé en la mesa los dos vasos mientras Edward venía detrás de mí. Él traía en un hombro m mochila mientras portaba en sus manos sus libros. Dejó los suyos a un costado y un par de copias de la tarea de Biología. Nos sentamos en mi cama, con todos los libros a nuetros alrededor.
"Desde que empezamos este tema, antes de que tu llegaras, el Sr. Banner `pensó que deberíamos trabajar juntos, así tú podrías entender más rápido" Ambos reímos. Exactamente, no necesitaba ayuda con Biología, pero pensar que el Sr. Banner podría ponerme otro compañero que no sea Edward, no era una de las ideas más alegres.
Trabajamos en Biología casi por una hora, y cuando miré mi reloj eran las 4:30 pm.
"Maldición, Charlie" Mis palabras sobresaltaron a Edward, quien de pronto levantó su cabeza de lo que estaba escribiendo y también miró hacia el reloj.
"Maldición, Esme. Le prometí ayudarle con la cena esta noche." Su cara se deprimió un poquito al darse cuenta que tenía que dejarme y estoy seura que la mía tambien lo hizo. Empezamos a ordenar nuestros libros, guardándolos en las mochilas.
"Tengo que empezar a hacer la cena para Charlie, tambien, el estará aquí en cualquier momento." Admití con trsiteza, Edward no dijo nada y cuando miré su rostro, podía ver que estaba muy concentrado pensando en algo.
"Bella, acabo de recordar, que no tuvimos oportunidad de discutir el incidente de Biología, esta mañana."
Estoy acabada.
"Podemos discutirlo mañana" Sonreí esperando que tal vez para mañana el pueda olvidarlo. Pero sus ojos ardían de tal manera en los míos que tuve que recordarme a mi misma como respirar.
"Oo.. podríamos discutirlo más tarde, esta noche"¿Qué me estaba insinuando?
"¿Charlie es de revisar si estas en tu habitación antes de irte a dormir?"
"Generalmente, pero si cierro con llave, él me deja tener tiempo para mi misma" Dije con una confusa expresión. ¿En que estaba él pensando?
"Bueno, … ¿Que te parece una noche de pijamas?" Me preguntó con una sonrisa, y mi respiración se detuvo. "Tendré que ir a casa para cenar y luego volveré aquí."
"¿Que sucederá con tu auto? Charlie querrá saber a quien le pertenece el brillante Volvo plateado que esta estacion ado en la curva. ¿Y esxactamente, como planeas entrar en mi habitación?"
"Tonta, Bella" Él continuaba sonriendo. "Estacionaré el auto al final de la calle. Y en cuanto a como llegaré a tu habitación..." Me dió una sonrisa burlona. "Ese es mi secreto"
"Okay, buena suerte con eso Edwad." Le di una gran sonrisa – esto iba a ser muy interesante.
"No la necesito. Ten tu celular a mano. Te enviaré un mensaje cuando logre entrar" Me dijo mientras echó sobre sus hombros su saco y colgó sobre su hombro su mochila. Caminó acercandose a mí y bajó su cabeza para presionar sus labios con los míos, lamiendo mi labio inferior con suavidad. El rió suavemnte y luego corrió escaleras abajo. Cuando oí la puerta del frente cerrarse, me recoste cobre la cama con un suspiro. ¿Podría existir alguien tan perfecto?
Bajé las escaleras soñolienta y comenc´a sacar los ingradientes para preparar unos Spaghettis a la Bolognesa. Algo que pueda mantener mis manos y mi mente ocupadas. Comencé cortando la cebolla, tratando desesperadamente en enfocarme en cortarlas lo más finas posibles, así no tenía tiempo de pensar en Edward y su perfecto – ¡Rayos! Sentí una punzada de dolor en mi índice izquierdo, miré hacia abajo para ver la sangre escapando lentamente por el corte. Respiré por mi bocatratando de no oler la sangre. No quería desmayarme ahora. Tomé el repasador y me dirijí hacia el lavatorio, para quitar todo rastro de sangre. Cuando el agua limpió mi mano tomé un apósito y cubrí el corte, poniendome luego un guante de cocina. Tiré la cebolla cortada y comencé otra vez, con una nueva tabla y una nueva cebolla.
Hice un considerable esfuerzo en concentrame, y para el tiempo que la puerta del frente se abrió y las botas de Charlie sonaron en el piso de madera, estaba depositando el Spaghetti en la mesa, sirviendo un poco en cada plato.
"Hola, Bells, eso huele maravilloso" Sonreí, mi padre realmente no podía cocinar y su idea de la comida de tres platos eran tostadas, con una lata de frijoles al horno con queso echado encima. Fue un milagro que la casa seguía en pie con sus hábitos de comer.
"Spaghetti a la Bolognesa. No estoy muy hambrienta después de hacerlo, asi que comeré sólo un poco e iré a terminar mis deberes."
"¿Estás bien, Bella? Te ves algo deprimida" No hay necesidad de mencionar que si Edward estaría en esta habitación con sus brazos a mi alrededor, estaría despilfarrando alegra en etse momento.
"No, estoy bien, papá. Me duele un poco la cabeza. Supongo que tomaré una ducha y me iré temprano a la cama."
"Está bien cariño, gracias por la cena, duerme bien. Saldré muy temprano en la mañana para trabajar, y si no te veo entonces, estaré aquí para las 6 o 7 mañana en la noche." Se sentó en su silla y terminamos la cena en completo silencio. Cuando terminé, levanté mi plato y lo deposité en el lavavajillas.
"Buenas noches papá."
"Buenas noches Bells. Nos vemos mañana" Subí lentamente las escaleras hacia mi habitación. Parecía algo viciado el aire en ella despues de tener la puerta cerrada todo el día, asi que abrí mi ventana. Despues de respirar el fresco aire, me giré y encendí mi computadora. Después de un par de horas de hacer deberes, decidí revisar mi correo. Había un mail sin contestar de Reneé así que lo abrí y comencé a leerlo.
Hola Bella de mi corazón,
Espero que todo esté yendo muy bien para tí en Forks. Phils está trabajando muy duro en este momento y te manda un saludo. ¿Cómo va el colegio? Charlie me contó que te compró un Chevy, y sé que tenías algo de dinero ahorrado para comprarte tu propio carro, cuando llegaras a Forks. Entonces, ¿Por qué no aprovechas ese dinero y te compras algo de ropa para tí? Tu guardaropas no es muy grande; sería bueno para tí algunos nuevos jeans y ropas para abrigarte.
Bueno, debo irme, te quiero mucho, Bella.
Con Amor MAMÁ.
Sonreí ante el mail de mi madre y clické el botón para responderle.
Hola mamá,
T extraño, es bueno oír de tí. Dile a Phil que también le mando saludos. La escuela aquí en Forks es muy buena, hice algunos amigos, asique vivir aquí será un poco más soportable ahora. Sí él lo hizo. La adoro – es un clásico de todos los tiempos, con enormes guardabarros. Es perfecto. Mamá sabes que odio ir de shopping, pero veré que puedo hacer. Te quiero mamá, te extraño mucho.
Con amor, Bella.
Presioné enviar, apagué la computadora y tomé el celular de mi mesa de estudio. Eran las 9pm y no tenía ningún mensaje de Edward. Suspiré. Tal vez, no pudo dejar la casa. Pensé que lo mejor sería tomar una ducha, así que tomé mis toallas, ropa interior limpia y mis pijamas y fui hacia el baño. Encendí la radio y mientras el agua empezaba a correr tararé un par de canciones. El agua caliente y la suave música eran tan relajantes despues de tan frío día. Luego de lavar mi cabello, me senté en el piso de la ducha y afeité mis piernas; y cuando el agua comenzó a salir fría, tomé mi toalla y cerré el grifo de agua.
Una vez fuera de la ducha, sequé mi cuerpo y me vestí con mis ropas limpias. Dejé en la cesta mi talla y mis ropas sucias y saqué del armario una toalla de manos más pequeñas pra secarme el cabello.
Abandoné el baño, caminando hacia mi habitación aún alborotando mi pelo con la toalla. Me incliné y tiré todo mi cabello hacia mi rostro, y traté de extraer todo el agua que quedaba. Puse la toalla entre mis rodillas y con la banda elastica que tenía en mi muñeca, me hice una cola en lo alto de mi cabeza. Tomé la toalla y me volví hacia la cesta del baño para depositar ésta ultima en ella.
Cuando volvía hacia mi habitación, oí como vibraba mi celular en el escritorio, casi salté sobre él, lo abrí y leí el nuevo mensaje.
Sorpresa - E
"Sorpresa" La perfecta voz de Edward era sólo un susurro y si no fuera por el shock, estoy segura de haber reaccionado de otra manera. En cambio, solté todo el aire de mis pulmones y me giré con una mano en mi pecho. Allí estaba Edward, con una sonrisa de suficiencia y algo arrogante en su rostro, "Te dije que te enviaría un mensaje cuando entraría." Rápidamente crucé la habitación y cerre la puerta agurandome de ponerle el seguro, mis latidos eran erráticos.
"Edward," dije tratando de normalizar mi respiración "¿Cómo entraste?"
El volvió su cabeza hacia la ventana e hizo una seña con ella. "Gracias por eso, sería conveniente dejarla abierta cada noche desde ahora. Es una muy buena entrada." Sólo sacudí mi cabeza, tratando de pensar.
"¿Saben tus padres que estas aquí?" Pregunté y él solo sacudió su cabeza.
"Emmett va a cubrirme si algo sucede en casa. Pero el dijo y lo cito: 'Te cubriré, pero la lastimas y yo te lastimaré a Tí'. Cuando le pregunté por que dijo eso, él respondió que quería otra hermana pequeña y él dijo que tu lucías como una que podría entretenerlo con tus constantes sonrojos." Hice una mueca. No me había dado cuenta de que me había sonrojado en el almuerzo frente a su familia.
"¿Debería estar preocupada?" Pregunte contimidez, y él se rió.
"Absolutamente Aterrorizada." Tragué algo nerviosa. "La escuela será algo interesante desde ahora. Le pedí que se comprtara, y que no hiciera ningún intento o diga nada para avergogonzarte en los almuerzos. Pero creo que la ttregua ha terminado, va a ser algo difícil a partir de ahora"
"¿Que quieres decir?" Estaba tan confundida. El tomó mis manos y me dirigió a mi cama. Luego se sentoó en el centro y se recostó, apoyando su espalda en el cabezal y tiró de mí para que quedara junto a él.
"Bella, tengo que decirte algo," Yo no podía respirar, "No quiero dejarte ir. Lo único que quiero es tenerte cerca, eres tan inocente y confiada, sólo quiero mantenerte a salvo. Me siento tan protector con respecto a tí, el sólo pensar que Mike Newton puede andar cerca tuyo en cuanquier momento, me asusta de una manera inimaginable. Todas las cosas que me has hecho sentir en en los últimos días, jamás las he sentido antes y Emmett sabe eso y siento mucho que estes metida en esto, pero el va a ser un verdadero dolor en el trasero." Hizo una mueca y continuó "No sabía que podía suceder tan pronto ni tan fuerte, tu estas en cada uno de mis pensamientos. No puedo recordar que estaba haciendo antes de que entraras en mi vida... Y no quiero saberlo. Sólo te quiero a Tí." Él se detuvo y en mi mente se produjo un click.
"Como Vino en Agua" Murmuré más para mi misma; Edward puso su mano en mi mentón y elevó mi mirada hacia la suya.
"Perdón, ¿Qué has dicho?" el parecía sorprendido, por alguna razón, no tenía pistas.
"Como Vino en Agua," repetí y luego continué "Es una cita de un libro que leí cuando tenía 16. Se llama..."
"Cumbbres Borrascosas," dijo el asintiendo.
"¿Lo conoces?", ahora era mi turno de verme sorprendida.
"Mmm, lo he leío unas veces,"
"Woow," él realmente es perfecto.
"Pero continuando con lo que estaba diciendo, no quiero mantenerme alejado de tí, Bella" El miró hacia abajo, a sus manos. "Al menos, que tu no quieras eso...."
"Edward," podía sentir como el color iba a invadir mis mejillas, "Nunca estube en una relación con alguien, asi que no se que esperar. Pero lo que sí se, es que si te dejo ir, nunca me lo perdonaría." Mi voz era apensa un susurro audible cuando llegué al final de mi declaraciín. Edward no dijo nada, se limitó a tomar mis dos menos en una suya, mientras con la otra acarició mi mejilla; y no pude evitar dejar recostar mi rostro sobre ella.
"Bella, el modo en que me siento contigo ahora, nunca cambiará. ¿Quieres ser mi novia?"
"Bella, the way I feel about you now will never change. Will you be my girlfriend?"
Sonreí aliviada. "Claro que sí," Contesté. Él quitó los covertores de mi cama y me acercó más a él. Dejé que mis dedos recorrieran su pecho de arriba hacia abajo, trazando formas a su paso. Aquí es donde me gustaría estar, más que en cualquier otro lugar del mundo.
"Podría acostumbrarme a esto"Dije sonriéndole. Presionó sus labios en mi frente y luego bajó a mis mejillas, para finalmente llegar a mis labios y cuando nuestros labios se encontraron con el más leve toque, pude sentir mi piel ardiendo y él sonrió mientras sus brazos se apretaron más a mi alrededor.
"Bueno, te tengo ahora y Nunca te dejaré ir."
Él me acurrucó en sus brazos, "Te amo, Edward Cullen."
"Y yo te amo a Tí, Isabella Swan." Sonreí y mientras sus manos trazaban formas en mi espalda, sentí caer de apoco en la inconciencia.
EPOV
Cuando me desperté, a la mañana sigueinte con Bella en mis brazos, no me tomó mucho tiempo saber que podría pasar con ella el día entero acostado con ella en mis brazos antes que estar en cualquier otro lado del mundo.
Miré como su pecho se hinchaba con cada respiración que tomaba. Ella lucía tan dulce, tan inocente y frágil. No pude evitar usar mi mano para sacar hacia un costado todo su cabello de su rostro, así pude presio9nar mis labios contra su suave y cálida mejilla. Sus labios temblaron ligeramnete y besé su otra mejilla y luego la punta de su nariz. No quería despertarla, ella se veía tan hermosa y pacífica; podría verla dormir por siempre.
Sus cejas se unieron por una fracción de segundos y un pequeño sonido salió de sus labios.
"Bella ¿Estas despierta?"
No hubo respuesta... Luego ella habló mucho más fuerte que mi pequeño susurro.
"Edward," ella suspiró, sus respiraciones aún eran tranquilas, sonreí cuando descubrí de que se trataba... Ella es de las que 'habla en sueños', esto prodría ser interesante. Contuve mi respiración, esperando porque continuara, "Te amo, Edward... Te deseo."
Rocé con la palma de mi mano su suave mejilla una vez más y mientras lo hacía volvió a susurrar mi nombre una vez más y gimió por lo bajo.
Ese sonido hizo que mi cuerpo se encendiera. Me agarré a ella con más fuerza y besé su cabello. Me maldije a mi mismo por mi repentina exitación y comencé a salir de la cama. Tiempo de una hermosa ducha de agua fría, pensé. Pero cuando estaba tratando de levantarme, una pequeña mano atrapó mi antebrazo, tratando con débil y cansada fuerza de que volviera a mi pocisión.
"¿A dónde vas tan temprano en la mañana?" Ella preguntó con voz ronca, producto de de haberse recién despertado.
Besé su frente, "Necesito darme una ducha, Charlie se fue a las seis de la mañana – Oí su auto salir por la carretera."
"Oh, está bien..." Ella estaba a punto de decir algo más, pero sus ojos se movieron un poco y luego se volvieron a cerrar, sonreí, ella era tan perfecta.
"Duerme, Mi Bella." Me levanté de la cama y caminé fuera de su habitación, deteniendome en el armario del pasillo para buscar una toalla. Continué hacia el baño, abrí la ducha y me alisté para entrar en ella.
Me estremecí cone l golpe de agua fría en mi espalda y cuando estuve un poco menos 'estresado', abrí el grifo del agua caliente dejando que toda la tensión de mis músculos me abandonara. Apagué la ducha y envolví la toalla alrededor de mis caderas. Había dejado mis ropas en mi mochila en la habitación de Bella, asi que volví a ella en silencio y cuando entré me congelé.
En un fallido intento de querer levantarse, Bella se había quitado todas las mantas de ensima y había girado sobr si misma, entonces sus shorts habían subido un poco, exhibiendo sus perfectas y lisas piernas. Su camiseta se había subido también, dejando ver toda su piel, desde la parte baja de sus pechos hasta la parte baja de sus caderas.
Tomé aire y comencé a caminar en forma inestabe, hasta mi mochila para buscar mi ropa. Quité como pude mis ojos de su perfecto cuerpo y traté de enfocarme en estar listo. No podía esperar por que ella se despertara, así podría besar esos carnosos y deliciosas labios.
BPOV
Estar en los brazos de Edward toda la noche se sentía increíble, se sentía como estar en casa. Amaba el modo en que se cerraban y se unían a mi alrededor, haciéndome sentir tan a salvo y protegida, como si sus brazos fueran hechos para mi y sólo para mí.
El modo en que su voy sonaba cuando susurraba mi nombre me enviaba como una carga energética a todo mi sistema.
Demasiado temprano para mi gusto, la calidez de sus brazos que me sostenian sobre su pecho desaparecieron. Me desperté y busqué en la oscuridad, frenéticamente, tratando de traerlo más cerca mío.
Estaba tan cansada como para tirar de él que cuando él besó mi frente y me dijo que iba a tomar una ducha, me relajé e intenté volver a dormirme.
No podía creer que después de una noche, podría extrañar tanto sus brazos a mi alrededor. Me moví, tratando de encontrar comodidad y volví a dormirme.
Cuando oí la ducha apagarse y unos pasos hacia mi habitación, abrí mis ojos para encontrarme con un semi-desnudo Edward – con su toalla atada suavemente en la parte baja de sus caderas – revolviendo su mochila que estaba sobre mi tocador.
Cerré mis ojos, aprentándolos, tratando que mi corazón se comportara. Volví a abrir mis ojos; él tenía puestos sus boxers y estaba en frente de mi tocador, mirandose al espejo, mientras rovolvía un poco su cabello con su toalla. Me mordí mi labio inferior mientras miraba como el se ponía sus pantalones de jean. Edward estaba abotonando su pantalón cuando dejé que mis ojos viajaran libremente por sus esculpidos músculos de la espalda. No me sorprendería que un poco de baba se las arreglara para escaparse de mi boca en ese momento.
Estaba mirándolo cuando su voz me despertó de mi visión.
"¿Ves algo que te guste, Bella?" Salté y cuando volví a mirarlo, él estaba vigilándome desde el espejo con una sonrisa, mitad petulante, mitad divertida en su rostro. Mierda.
"No" Puras mentiras. Sólo respondí como un acto reflejo, tratando de salvar un poco de mi dignidad. Él sólo levantó una ceja en señal de icredulidad.
"Oh, ¿Enserio? Encuentro esa respuesta, tan difícil de creer." Él lentamente se giró y comenzó acercarse hacia mí, como un león acechando a una oveja. El aire no pasaba de mi garganta, él era demasiado perfecto como para poder describirlo.
Tuve que levantarme y salir de la cama antes de que pudiera avergonzarme aún más de mi misma. Podría imaginar con demasiada facilidad el terrible rojo fuego que estaba cubrindo mi rostro. Tiré mis piernas a un costado de la cama y en mi apuro, olvidé los dos almohadones que habíamos dejado allí la noche anterior. (Edward estaba más cómodo para recostarse.) Me lancé fuera de mi cama y cuando mis pies hicieron contacto con los almohadones, sentí mis pies patinarse. Edward apareció una vez más a mi rescate, agarrandome por mis caderas y empujandome hacia la cama. Sentí caerme otra vez sobre el colchón y puse mi cabeza hacia atrás, tratando de calmar mis erráticos latidos. La única cosa de la que no estaba segura era que podía aumentar aún más mi reacción.
El desliz era tan común para mí, o el que las manos de Edward se agarraran de esa manera a mis caderas y me empujaran hacia la cama.
Sentí el peso sobre mi cama cambiar de lugar y luego Edward estaba acostado a mi lado.
"Entonces.." comenzó "¿Estás segura que no hay nada de mí que te guste?" No contesté. Él tomó mi mano y comnezó a jugar con mis dedos. Luego llevó mi mano hacia su boca y comenzó a chupar mi dedo índice. Traté desesperadamente de respirar con normalidad y luego me rendí cuando tomó mi mano y la hizo viajar desde su rostro hasta su pecho, "¿Estas totalmente segura que no hay nada?" él me dió una soncarrona sonrisa cuando no contesté. "Esta bien, ¿Que tal esto?" Él comenzó a recorrer mis brazos con sus dedos arriba y abajo y luego comenzó a besar y a succionar mi cuello. Exclamé de placer y luego sentí como el fuego comenzaba a invadir mi rostro. Maldición Bella, ¿no puedes avergonzarte un poco más, no?
El rió suavemente y luego comenzó a sacarme de la cama, y cuando estaba cerca suyo, él tiró más de mí, haciendo que chocara contra su duro pecho. Traté de dar un paso hacia atrás , pero él mantuvo sus brazos cerrados a mi alrededor.
"Edward" Respiré suavemente, "Necesito alistarme, no podemos llegar tarde."
"Cinco minutos" Respondió roncamente y oculté mi rostro en su pecho, respirando en su delicioso aroma.
Él llevo mi cabeza hacia arriba y cubrió su boca con la mía. Sus brazos a mi alrededor, su izquierda presionando en la pequeña parte baja de mi espalda, mientras que su mano derecha continuaba en mi cuello, moviendo ligeranmente mi cabeza para plantar suaves besos, y algunos un poco más en mi cuello y en mi clavícula. Mis manos se enredaron en su cuello y fueron hacia su broncíneo cabello y se cerraron en él. No queríoa moverme ahora, sólo quería un poco más. Aparentemente, él también. Él me puso incluso un poco más cerca, su boca con más urgencia que antes sobre la mía. Mis manos estaba bien aseguradas en su cabello y luego, demasiado pronto para mi gusto, el se separó – ambos tratando de recuperer el aliento y buscando por aire. Sus brazos se aflojaron a mi alrededor y me sostuvo suavemente contra su pecho.
No importaría dónde estemos, cuando el me abrazara de esta manera. Estaría en casa. Él era mi vida ahora.
BPOV
Después de tomar una ducha y estarme lista, Edward hizo el desayuno para ambos y luego caminamos hacia el final de la calle para llegar hasta su auto. Charlie no iba a llegar a casa hasta pasadas las 7 pm esta noche, asique no había problemas de que hoy dejara mi camioneta en casa. Llegamos a tiempo a la escuela y caminamos a nuestra primera clase, juntos. El día pasó bastante rápido. Edward era un muy buen compañero de estudio y luego cuando me distraía, él me traía otra vez a la realidad. Una vez en Literatura – la última clase antes del almuerzo – estabamos copiando las notas de la pizzarra sobre Romeo y Julieta, y dejé viajar mis ojos hacia la ventana; sólo mirando, pero pensando en Edward. Su medio cuerpo desnudo esta mañana cuando esta mañana había entrado en mi habitación ocupaban casi la totalidad de mi mente. Eso fue hasta que sentí y un ligero y suave toque en la parte superior de mi muslo.
Me sobresalté y tiré sin querer mis libros al piso. Rápidamente me incliné y lo recogí, murmurando un 'lo lamento' a la clase y volví a mi escritorio. Saqué un pedazo de papel de uno de mis cuadernos y escribí en ella una nota para luego pasárselo a Edward.
Eso fue muy cruel. Él sonrió y luego escribió de regreso.
Verdad. Pero tú necesitas aprender a concentrarte más.
Le hice una mueca antes de escribir mi respuesta.
Estaba y estoy concentrada. Presioné más la lapicera contra el papel, tratando de enfatizar cuan serio estaba siendo.
¿Concentrada en qué? Me miró cuando leía la nota y me sonrojé. Ni siquiera tuve tiempo de responderle, porque me tomó otra vez el papel. Mm. Ya veo. Anque me encanta la idea de estar desnudo en tu mente; Preferiría que terminemos nuestros deberes ahora y en eso más tarde.
Mi cara estaba roja como el fuego cuando tomé la nota y la mentí en mi mochila.
Misericordiosamente, la campana del almuerzo sonó y tomé mis cosas; y casi salí corriendo del aula, escapándome de él, en un pasillo aún vacío. Él me acanzó enseguida y sin esfuerzo alguno; y me tomó por el brazo, y me presionó contra los lockers alineados a la pared.
"¿Por qué estas huyendo de mí?" Los ojos de Edward ardían en los míos, "No es que no me guste perseguirte, porque en realidad me encanta. Pero sólo me mata la curiosidad." Que vergüenza, ni siquiera puedo consentrarme en los trabajos de la escuela, y él lo sabe. Cuando no respondí, él puso sus labios en mi cuello, justo sobre mi clavícula; y me dejó un húmedo beso, "Por favor, Bella, dime..." Su voz sonaba apagada contra mi cuello.
"Estoy muy avergonzada" Dije con tristeza, estaba mirando hacia el piso, cuando él puso su mano bajo mi barbilla y eleví mi rostro. De mala gana, accedí y cuando lo miré, en su rostro se vió por unos segundos la confusión, antes de que pudiera unir las piezas.
"Espera, ¿Realmente estabas pensando en mí desnudo?" preguntó, incrédulo, yo sólo asentí.
"Algo así..." Él tomó mi rostro con ambas manos y me besó suavemente.
"No deberías sentirte avergonzada por eso." Yo sólo cerré mis ojos y traté de sacudir mi cabeza.
"Bella, créeme. No es algo de lo que debas avergonzarte. Mi oferta sigue en pie; podemos trabajar en eso más tarde." Dijo él, y yo sólo me ruboricé y pensé en como poder explicarle.
"Edward, es sólo eso. Pienso mucho en tí, y eso...eso estaba fuera de línea." Empecé a sentir pánico, "Nunca antes estuve en una relación y no creo que sea lo suficientemente buena para tí." Él retrocedió un paso y me agarró por la cintura.
"Bella, ¿Puedo decirte algo?" Él no esperó por mi respuesta y continuó. "Esta mañana cuando me dí una ducha y volví a tu habitación, tu camiseta estaba levantada de tu estomado y tus shorts del pijama también estaban más arriba de lo normal." Miré hacia abajo, otra vez avergonzada. "Bella, te soy totalmente sincero cuando te digo que estuve rememorando esa imagen en mi cabeza todo el día No eres la única que ha soñado despierta durante las clases de hoy. Es completamente normal." levanté con sorpresa mi cabeza.
"¿Enserio?" Pregunté tímidamente.
"Enserio." Rescondió con seriedad y cuando sonreí un poco me acercó con fuerza contra él, haciendo que chocara contra su pecho, dejándome un caliente, camino de feroces besos por todo mi rostro y cuello. Tomé su rostro con mis dos manos y cerré mis labios sobre los suyos. Cuando ambos estuvimos casi sin aliento, nos separamos, descansando sobre nuestras frentes.
"Deberíamos ir a almorzar... No quisiera dejara a tu familia esperando." Le susurré, él asintió y cruzó mis dedos con los suyos, comenzando a recorrer nuestro camino hacia la cafetería. Cuando tuvimos la comida en nuetras manos, Edward envolvió un brazo alrededor de mi cintura y nos dirigimos hacia donde sus hermanos estaban sentados. Emmett leventó sus cejas y las movió como un verdadero villano de vodevil. Edward lo miró desafiante, pero podría decirte que Emmett no iba a dar marcha atrçás fácilmente.
Edward dejó escarpar un pequeño...¿gruñido? Lo miré interrogante y él miraba a su hermano, sólo sacudiéndole la cabeza. Él puso sus brazos alrededor de mis hombros y me acercó más para sí, sólo logrando que la sonrisa de Emmett se hiciera más grande.
"Asi que, Bella..." Emmett comenzó, "No sabía que te gustaran las noches de vela, ¿las haces con frecuencia?"
"No," respondí calladamente, él levantó sus cejas.
"Oh, Veo. Bueno, eres un chico afortunado Edward, no es asi. Espero que ambos conserven sus ropas puestas. Podría eso acarrear unas cuantas preguntas con Charlie."
Edward se levantó, me corrió más lejos y se sentó frente a Emmett, portegiéndome de él. Estaba totamelente ruborizada para ese momento.
"Emmett, es suficiente." Le advirtió Edward.
"Está bien, está bien,... pero no puedo ver que estás haciendo allí detras, Bella, estoy empezando a preocuparme." Me moví, para que pudiera verme, con mi cara totalemnte roja. Rosalie me vió y me guiñó un ojo sonriendo. Luego ella le dió un golpe a Emmett detrás de la cabeza.
"Auch, amor, ¿Y eso por qué fue?" Su cara me recordaba a la de un pobre cachirrito, ignorando sus enormes y musculosos brazos, obviamente.
"Por avergonzar a la chica nueva. Déjala en paz." Él hizo un puchero y ella se inclinó en su oído para susurrarle algo que dejó una gran sonrisa por toda su cara.
"Tienes razón, Rose. Lo lamneto, Bella y Edward. Podemos continuar con esto luego." Edward y yo le hicimos una mueca, miré hacia otro lado y una mesa no muy lejos de la nuestra llamó mi atención.
Dos chicas mi lanzanbas heladas miradas, me encogí hacia Edward. Alice y Rosalie debieron de ver mi reacción.
"¿Que sucede, Bella?" Me preguntó Alice.
"Nada" Respondí con rapidez.
"Vamos, Bella" Dijo Rosalie, "Dilo. Estas blanca como un fantasma."
Miré hacia abajo, a la bandeja de comida que Edward había cargado para ambos, "Hay dos cicas en la mesa a la izquierda del deliver de ensaladas. Me miran de una meanera muy mala, como amenazadora..."
Edward miró rápidamente, así como Emmett y Jasper. Los cinco miraron por encima, hacia la mesa donde estaban las dos chicas. Edward suspiró y alice habló.
"Lauren Mallory y Jessica Stanley, chicas absolutamente detestables."
Jasper puso su brazo alrededor de su novia, "Ellas quieren ser nuetras amigas, o algo más que eso, especialmente de Edward." Estaba confundida y miré a Edward.
"Pero ellas son tan lindas...¿Por qué tu no...?" murmuré.
"Uno, por que tienen la capacidad intelectual de un mosquito; dos, porque ellas son desagradablemente fáciles; y tres, ellas no son bonitas. Tú las haces ver como esas fotos de "antes" del cambio de imagen de 12 meses."
"Tu estás loco" dije riendo.
"Sólo por tí, amor" Dijo y luego me besó en la mejilla; Emmett giró sus ojos y luego miró hacia donde estaban sentadas Jess y Lauren.
"Ellas continúan mirándote, Bella". Cerré mis ojos y respiré profundamente. Rosalie se acercó y puso una mano en mi hombro.
"Esta todo bien, enserio Bella, sólo son un par de tontas chicas, no dejes que te molesten."
Es fácil decirlo, ella es una hermosa rubia, con un gran trozo de músculos por novio. Edward debió haber sentido mi sentido de pesimismo; porque se volvió hacia mí y me beso en el cuello.
"Confía en nosotros, Bella, todo estará bien." sonreí y volví a comer mi almuerzo, cuando Rosalie agregó algo más.
"y si ellas te molestan, nos encargaremos personalemente." dijo con acidez en el tono.
Lo dejé pasar y continué con mi almuerzo.
Las siguientes semanas previas a las vacaciones a mitad del semestre fueron sorprendentes , y no sólo porque tenía a Edward a mi lado; aunque era un factor que contribuía muchísimo.
También lo fue, porque la amistad entre Alice, Rosalie y yo había crecido muchísimo. Ellas eran el tipo de chicas con las que podía hablar de cualquier tema y diariamente lo hacía. Emmett continuaba con ataques e insinuaciones acerca de mi relación con Edward, aunque ya no eran tan buenos. Él me seguía tratando como una pequeña hermana y cuando Edward tenía que ir a algún lado, Emmett y Jazz estaban ahí con Rosalie y Alice asegurándose de que este bien; era como que realmente ya era parte de su familia.
Cuatro semanas, incontables viajes al shopping y la plenitud de maravillosas noches con un Edward Cullen más tarde... Era el último día de clases y estaba tratando de huir de la última clas de E.F. Encontré la manera de presentar una variedad de certificados medicos para evadirlas. Esta vez, como sea, Edward insistió y por alguna razón desconocida, estaba con él en una cancha de tenis, la raqueta se sentía demasiado peligrosa en mi manos. En el primer intento, la raqueta escapó de mis manos y voló hacia la pared de concreto, detrás de mí. Jessica y Lauren lanzaron una fuerte carcajada; Yo caminé, avergonzada, para buscar mi raqueta, y cuando la tuve, me volví para ir hacia los vestidores.
Sentí los brazos de Edward a mi alrededor y acercándome más a él.
"Las oí Bella, pero está todo bien." Estaba cerca de las lágrimas, me veía ridícula en frente de Edward, pero con Jess y Lauren mirándome, esto era demasiado humillante. Traté de separarme de él, pero no lo logré.
"Vamos, Bella, déjame enseñarte." hice un puchero y edward con rapidez posó sus labios en los míos antes de acomodarnos de nuevo. "No voy a dejar que me distraigas. Señorita Isabella Swan." Sonreí y él me acomodó en frente de la máquina que lanzaba pelotas de tenis, la encendió y luego cruzó otra vez la red de la cancha.
Se acomodó detrás de mí, con sus manos sobre las mías, sosteniendo la raqueta.
"Ahora, cuando la pelota venga, quiero que la mires fijamente y luego la golpees."
Asentí, pero cuando la pelota se acercó la perdí totalmente.
"Edward, no puedo hacerlo. Por favor, déja que vaya a cambiarme" Casi le rogué.
"No está bien...Trata una vez más, sólo relájate" cuando no lo hice, él me puso contra él, estaba presionada por él, él dejó una mano sobre las mías en la raqueta, y la otra fue a parar a mi rostro, acariciandome suavemente. "Ahora, cuando yo mueva la raqueta, sólo sígueme."
"Okay." Dije con un suspiro, cuando la bola comenzó a abanzar en espiral como una trampa mortal hacia nosotros, Edward mordió suavemente mi oreja y podría haber dejado caer mi raqueta si no fuera porque él la estuviera sosteniendo en ese momento. De todas maneras, la raqueta se movió hacia arriba y cuando la pelota hizo contacto con ella, voló devuelta hacia la red.
"¿Ves?" Pregunto con aire de suficiencia, "No hay problema," Sólo reí.
"Hiciste trampa. Me distrajíste." Traté de ser seria al respecto.
"Bueno, si lo que prefieres es que no te distraiga..."
"¡No!, No quise decir eso." Casi grité.
"Bien," dijo con una pequeña sonrisa, "Porque no podría parar aunque quisiera, eres asombrosamente deliciosa." Me reí otra vez, y cuando la profesora hizo sonar el silbato fuimos a cambiarnos y luego caminamos hacia la cafetería.
La familia estaba toda sentada, cuando Jessica y Lauren pasaron por al lado, acomodando su cabello y riéndose. Al llegar a nuestra mesa se pararon y se dirigieron hacia Edward.
"Asi que, Edward" Dijo Jess, intentando sonar sexy, "Tu eres un asombroso hjugador de tenis, te vimos enseñandole a Bella algunos trucos y estaba pensando si te gustaría venir a mi casa u enseñarme algunos movimientos" Emmett se rió por lo bajo y jasper intentó taparse la boca para parecer serio. Alice y Rosalie estaban mirando a las dos chicas cuando Edward habló.
"Lo lamento, Jessica. No tengo tiempo, y si lo tuviera, lo pasaría con mi novia, la que amo, Be-lla." Dijo lentamente, y con énfasis.
Jess se enconcogió de hombros "Esta bien, bueno, más tarde tal vez." Ella guiñó un ojo y se giró para alejarse con Lauren a su lado, y por más que haya intentado no esuchar lo que dijo después, no pude.
"No entiendo que es lo que Edward vee en esa pérdida de espacio. Ella no puede hacer nada; nisiquiera puede pegarle a una pelota por sí sola" dijo Jess con odio.
"Lo sé," contestó Lauren, y yo sentí como las lágrimas en mis ojos luchaban por salir y yo quise salir de allí.
"Bella--" Edward se inclinó y trató de poner su brazo alrededor de mí, me levanté de un salto y todos los libros de mi mochila se desparramaron en el piso, mientras yo salía corriendo por las puertas de la cafetería. Un gran final para el último día de clases. Ni siquiera tenía mi propia camioneta ara llegar a casa, asi que comencé a caminar. Tomé un largo camino que el usual que siempre tomabamos así Edward no podría encontrarme. Había rocas por todos lados y un camino desnivelado, asi que caí más de una vez, lastimando mis palmas y mi tobillo derecho me molestaba un poco para cuando llegue a casa. Entré por la puerta trasera de casa y lo primero que hice fue revisar mi teléfono. Diesiséis llamadas perdidas de Edward, nueve correos de voz y diez mensajes de texto de Alice, Rosalie y Edward.
Les contesté con un mensaje grupal a todos.
Todo esta bien, estoy bien, estoy en casa. - B
Bueeeno, dejenme saber que les parece la historia, y si tienen preguntas =)
tengo el cap 3 casi terminado y el 4 por empezar...
Cuantos más reviews, más rapido trabajo para subir el próximo.
Si te gusta la historiaa, recomendala =)
Que anden bieen.
En la semana que viene estaré subiendo una historia mía, si me ponen en alertas de autores, se van a enterar cuando la suba.
besooos
