aqui la conty, espero que les guste

PD: para las que leyeron mi otro Fic Fue por un accidente, a media noche lo publico (claro hora venezolana xD)


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El frio asechaba ya en aquel misterioso bosque, bueno misterioso le quedaba corto era mejor decir bizarro bosque parecía sacado de la imaginación de una niña de cinco años, todo a su alrededor era de pelpa… el camino era de almohadas, los arboles podía notarse que eran de extrañamente falsos ¿Qué rayos sucedía? hace unos momentos habían caído en un profundo mar y tuvieron que nadar pero al pasar los segundos se encontraban chapoteando en un charco. Ahora estaban mojados y de pasa palo tenían hambre ¿Qué más le podía suceder?

-¿Estás perdido?- una suave vos susurro en la nuca dio en Gaara, haciendo que un fuerte escalofríos recorriera por su cuerpo, giro levemente su rostro para así encontrase con el dueño de esa inusual vos…

-¿Quien…quien eres? – dijo nervioso llamando la atención de a sus compañeros, pero al verlo no encontraron con nada Gaara estaba hablando solo

-¿Gaara con quien hablas? –pregunto Shikamaru mientras suspiraba

-Creo que el frio le está afectando-dattebayo.

-No tengo nada… solo que alguien hace unos momentos estaba ahí alguien- señalo al frente de el –no miento.

-Hasta cerio te ves lindo- nuevamente aquella vos la cual fue escuchada por todos, buscaron con su vista de donde provenía la vos pero solo encontraron con nada- me pregunto a que sabrá tu cuello o tus labios…

Ese comentario hiso sonrojar levemente a Gaara, pero no duro por mucho porque su ceño se frunció completamente, continuaron buscando hasta que lo vieron. Un joven como alrededor de los 19 años pudieron deducir, este se encontraba sentado en una rama de esos inusuales arboles, pero después de una ráfaga de viento desapareció

-A donde se fue –susurro

-Detrás de ti cerecita-todos voltearon rápidamente para verlo con mayor claridad, su piel era blanca que parecía que fue tocada por la nieve, sus ojos oscuros como la noche sin estrellas, su cabello negro con dos pequeños tumultos que sobresalía de él, sus ojos se agudizaron mas no era broma en ese momento puno notar cómo se movieron ¿juguetonamente? Debía admitirlo lo hacía ver adorable. Se abofeteo mentalmente ¿Adorable? ¡¿En qué demonios estaba pensando?!

-¿Quién eres?- pregunto Shikamaru, mirando de reojo a Gaara el cual tenía una fuerte discusión consigo mismo

-Oh…pues muchos me dicen sonriente… aunque eso fue hace mucho tiempo uhm…- medito un poco- pero pueden llamarme Sai-ronroneo con una elegante sonrisa. El moreno a simple vista se notaba inusual y más en la forma en la que estaba vestido que consistía en; una camisa manga larga de rayas negras y moradas, un chaleco negro el cual estaba desabotonado, su cuello era cubierto por una larga bufanda la cual le llegaba hasta el suelo con franjas de un fuerte color morado que parecía brillar y otras en gris que parecían neutra. Sus pantalones era pegados con una correa que rodeaba su pierna izquierda sus botas le llegaba hasta las rodillas debían admitirlo aun que extraño el vestuario le quedaba bien pero aun había una incógnita ¿eso que estaba en su cabeza era orejas de gato?

-¿Son reales?- pregunto el rubio mientras miraba sus adorables y inusuales orejas. El moreno asintió mientras sonreía coquetamente- es una broma – murmuro con el su ceño fruncido- de seguro son falsas'dattebayo

-Oye son verdaderas –dijo con un pequeño puchero mientras se las tocaba levemente –mis orejitas son reales también mi colita-una extraña forma comenzó a moverse detrás del joven. ¡Era una cola! Una larga cola de gato que se movía con cierta gracia de lado a lado haciendo que los chicos retrocedieran unos pasos

-Eres un fenómeno- dijo como si nada Kiba mientras cargaba a su cachorro

-¡No soy ningún fenómeno!-exclamo indignado mientras se cruzaba de brazos. Ya estaba arto de que le digieran así, el no era un fenómeno era un hombre mitad gato con ciertas habilidades – ustedes son los raros. Llevan diciendo que esto es un sueño ¿Quién soñaría con estas clases de cosas?

-Eso no es de tu incumbencia –grito Gaara mientras lo señalaba- ¡¿dinos dónde estamos?! Hazlo o te arranco las orejas estúpido gato

-Uhm... Que coincidencia es casi lo mismo que dijo el pequeño rubio sexi a Ita-kun…

-¿Quién es Ita-kun? ¿Cual rubio? ¿Hablas de Deidara verdad? Dime donde se encuentra – se acerco al hombre felino

-Tranquilo Naruto- lo detuvo Shikamaru tomándolo del hombro- Sai habla. ¿Cómo es que conoces al hermano de Naruto?

-¿Uhm? ¿El es tu hermano? Bueno ya veo el parecido – sonrió- pues sí, lo vi hace como unas horas iban con dirección al bosque oscuro, pero descuida esta con Ita-kun. El cuidara muy bien de tu hermanito créeme Muy pero muy bien…

-Nos podrás guiar hacia donde fueron – pregunto Lee mientras se le acercaba- por favor Dei-chan debe estar asustado

-Jajajaja eso no es lo que vi yo – rio por lo bajo- pero bueno los ayudare

-Eso espero – susurro a Gaara ganándose la atención del hombre felino, aquella mirada penetrante lo colocaba nervioso aun no savia el por que

-Bueno vamos – movió su bufanda para así desaparecer de sus vista, todos se miraron confundidos – oyen vamos que ya es hora del té –grito Sai el cual estaba parado en la rama de árbol. Se armaron de valor y caminaron hacia él, este se bajo para así ser la cabeza del grupo.

Caminaron, caminaron y caminaron hasta que pudieron salir de ese sitio cursi de peluches para así encontrase con un puente deteriorado que llevaba a un bosque, cruzaron sin dificultad. El bosque estaba era como una versión más grande de lo que podías ver en el suelo, los hongos pasaban mas de los cinco metros, las pequeñas raíces de la hierba sobresalían del suelo continuaron caminado hasta que vieron algo que nunca en su vida creía ver.

Cerca de un pequeño lago se encontraban tres mujeres con espelta figura, ellas jugaban con la cristalina agua hundiendo sus pies en ella, todos abrieron exageradamente sus ojos, e septo Sai ya que las conocía demasiado bien, y no le llamaba la atención de sus semi desnudos cuerpos.

-Oh miren chicos nuevos – pego un chillido una de las mujeres, la cual se encontraba sentada en una piedra, su cabello era rubio pero un rubio claro, un mechón cubría parte de su rostro mientras el resto de su cabello era recogido por baria flores, su piel clara hacia resaltar sus brillantes ojos azules claros. Su cuello colgaba una especie de collar hecho de pequeñas rosas azules, sus pechos eran cubiertos cada uno con un pétalo grande de un suave color violeta, su delgada cintura estaba dibujado una especie de ramas dispersas por todo de su vientre su intimidad era cubierta por una delgada tela que le daba la impresión que era una falda pero con los bordes degastados, sus largas piernas eran de desear pensaban todos- querido Sai preséntanos a tus amigos, se ven adorables

-Uhm…por supuesto preciosa- la rubia sonrió por debajo y se le acerco – ella es Ino una bella flor

-La más bella de todas – corrigió ella – ¿cómo se llaman?

-Mucho gusto soy Naruto- se presento el rubio- ellos son Shikamaru, Gaara, Kiba, Lee – señalo a sus amigos

-Awwrr chicas miren – se le acercaron otras dos chicas al igual que ella de vestidas atrevidamente. La mayoría babearon a verlas de cerca

-Woo que chicos tan lindos, de donde los sacaste Sai-kun- pregunto la castaña mientras abrazaba efusivamente al rubio.

-Ten-Ten-chan tranquila lo vas a estrangular- gruño otra rubia- mi nombre es Temari ellas son Ino y Ten-Ten es un gusto conocerlos- hiso una reverencia que fue seguida por sus compañeras

-"que cuerpazos"- pensaba kiba en ese momento, mientras babeaba lo mismo le sucedían a los demás ¿Quién se podía imaginar que encontrarían a tremendos trío de bombonasos en medio de un bosque desconocido y bizarro?

- es mejor que continuemos, se nos hace el tarde- comento el hombre felino mientras miraba de manera extraña a las mujeres, lo cual fue detectable por Gaara. Algo no le cuadraba..

-Que dices Sai-kun, déjanos conocer más a estos lindos y deliciosos chicos- se re lambio los labios la rubia Mayor que se podía decir que era su líder -no me importaría jugar con sus cuerpos un rato.

-Creo que mejor para la próxima tenemos prisa-dijo seriamente pero con una falsa sonrisa al final, definitivamente algo sucedía.

-Tranquilo Sai, no estaríamos mal si jugáramos un rato con estas bellas joven – comento Kiba mientras se acercaba a las jóvenes, llámelo loco pero no perdería un oportunidad como esa. En cambio Shikamaru y Gaara miraban atentos la reacción de Sai, sin duda alguna podía verse que quería escapar de ellas ¿pero por qué? Por otro lado Lee y Naruto estaban completamente embobados, sus mejillas sonrojadas, y la inevitable baba que descendida de su bocas.

-Awwrr que lindo eres sin duda, me pregunto a que sabrás…- dijo la castaña, su mirada había cambiado a una hambrienta…

-¿Disculpa?- murmuro saliendo de su ensoñación el rubio.

-Tenemos que irnos…-le susurro Gaara a Shikamaru, en efecto algo no estaba bien

-Ven no tengan miedo no les haremos nada, bueno si pero descuida no sentirán nada –sonrió- se los aseguro chicos…

¿En qué diablos se habían metido ahora?

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Tenían horas caminado, en realidad no le importaba, hace unas horas había salido de aquel bosque donde parecía prácticamente todo grande, era una bella obra de arte el paisaje. Así que no dejaba de mirar todo con atención, la compañía de ese extraño hombre de nombre Itachi era realmente gratificante, no le molestaba en lo absoluto –bueno en algunos momentos hacia unos comentarios totalmente inadecuados – pero no le prestaba atención había ratos que lo hacia sonreír.

Llegaron a una parte del bosque donde era rodeado de extrañas flores, ninguna las conocía pero eran realmente hermosas esos colores brillantes de destellaban en cada pétalo, era increíble.

-Ita-san ¿dónde estamos?- pregunto el rubio mientras tomaba en sus manos una de esas flores – este sitio es hermoso…

-en cierta parte si lo es, pero es algo peligroso así que pro jura no oler una de esas flores- le explico, pero era demasiado tarde, giro lenta mente a donde se encontraba el joven el cual tenía una flor entres sus manos y la tenía cerca de su nariz – ¡¿acaso no escuchas lo que digo Dei-chan?!

-Q..Que.. T..Tienen… estas… flores…- tartamudeo, cuando Itachi dijo que no oliera las flores ya lo había hecho entonces ¿Qué sucedería? ¿Tenían veneno? ¿Algún efecto secundario que lo haría ver como un mutante? ¿O perdería el conocimiento? Su cuerpo comenzó a temblar, sus mejillas comenzaban a calentarse, sentía que su cuerpo estaba caliente- Itachi….

- no te preocupes, por suerte no es veneno si es lo que piensas- el menor soltó un suspiro, pero ¿Por qué se sentía tan caliente?- este lugar es conocido por que todas esas flores son un fuerte afrodisiaco, muchos evitan olerlas por que pasa horas con los efectos de este- explico mientras se le acercaba al joven y le quitaba la flor de la mano y la tiraba lejos.

-¿Di..Dijiste…afrodisiaco?- conocía el afrodisiaco una vez tomo un frasquito que encontró en el sótano de su casa, justo en las sección de pertenecías de su abuelo, recordó que duro una hora masturbándose ya que la excitación que tenia era increíble. Un escalofrió recorrió por todo su cuerpo, comenzó a sudar, sus mejillas estaba rojas, además de que sentía una punzada en su entrepierna, bajo la vista y se encontró con un tremendo bulto sobresaliente en su short – oh no…- murmuro lleno de vergüenza ¡Itachi lo estaba viendo! No podía masturbarse frente de él, no, no podía. –ahhh…- cayó de rodillas, vencido por la excitación sus manos por voluntad propia fueron hacia su palpitante erección, comenzó estrujándolo, sus manos se adentraron debajo de su ropa interior una vez que lo pudo sentir soltó otro exquisito gemido.

Itachi tenía los ojos más que abierto, sus mejillas sonrojadas, se estaba excitando con aquella vista que le daba el menor, se masturbaba fieramente, sus gemido eran reprimidos ya que se mordía con fuerza el labio haciendo que este sangrara.

No sabía si podía aguantar Deidara era exquisito. Excitado y todo, no aguanto más y se arrodillo frente del joven, tomo su rostro y beso con firmeza, después lambio con lujuria la comisura de esos rosados labios, probando el sabor metálico que salía de la pequeña herida, el menor no opuso resistencia abrió sus labios para la lengua del moreno explorara cada rincón de ella, bajo su mano y cambio la de deidara por la suya tocando el firme y erecto pene.

Su mano se movía de arriaba y abajo con gran velocidad, haciendo que el menor se separara de los labios de Itachi para poder arquear su espalda

-ahhh… Itachiii… Maaasss…- aquel sonoro gemido inundo el lugar, su respiración ya estaba agitaba, Itachi lo masturbaba de una manera tan única, ni el mismo podía hacerlo tan bien, lentamente se acomodo apoyándose sus codos en el suelo, Itachi le quito la prendas que tenía en su torso dejando expuesta aquella tersa y delicada piel.

Su boca se acerco hacia los rosados pezones del menor y comenzó a lamberlos y chuparlos con firmeza, haciendo enloquecer a él menor de placer y de una correrse en la mano del hombre conejo.

-Eres increíblemente delicioso mi Dei-chan- murmuro Itachi mientras se lambia la mano donde había caído toda la semilla de su querido rubio, el rubio no le puso cuidado al comentario ya que otra vez se sentía excitado – uhmm… por lo visto vamos para la segunda ronda – sonrió de lado, Dei solo hiso un puchero enojado- esta vez te acompaño…- le susurro al oído- sentirás que es el verdadero placer mi querido rubio…

-Baka… -Aquella vos ronca del moreno sonó tan sensual cerca de su oído que lo hiso estremecerse una, apoyo sus manos en los hombros del moreno y lo acerco mientras el quedaba sobre el suelo, se besaron a nueva cuenta, con pasión y deseo.

Sus manos desesperadas arrebataba cada penda que tenían enzima, quedaron totalmente desnudos, arre costados en el suave pasto. Sus miembros se rosaban sacando gemidos que eran automáticamente ahogados con sus fogosos besos Itachi llevo tres dedos a su boca y los lambio, dándole una increíble vista al rubio el cual dirigió su mano hacia la cabeza del moreno donde sobresalían aquellas tiernas orejas, eran tan suaves…-Son suaves… aaahhh…- gimió a sentir aquella mano tocando su rosada entrada, no se había dado de cuenta cuando él dejo de lubricar sus dedos, ya que estaba tan concentrado en las orejas tiernas del moreno.

El primer dedo se deslizo Itachi lo movía de un lado a otro, después continuo con el segundo sacando un gemido de dolor departe de Deidara, con su mano izquierda tomo el pene del menor para que se concentrara en el placer y olvidara el molesto dolor que sentía en su virginal entrada, termino por meterle el tercer dedo, ya no le dolía. Una vez ensanchado aquella rosada entrada lo tomo de las caderas y acomodo la punta de su glande en la entrada para que lentamente fuera deslizándose hasta que lo metió por completo, se quedo mirando el rostro de su pequeño rubio y lo beso con ternura

-Muévete… -ordeno el menor mientras con un ligero movimiento movía las cadera, aun no se le iba el efecto del afrodisiaco.

-Dei-chan tengo que esperar a que te acostumbres, recuerda que eres virgen y…- fue interrumpido

- Dije… que te movieras- gruño de los más sensual –eso pensaba Itachi- hazlo… quiero …sentirte- confeso en un ronroneo exquisito cerca del oído del mayor.

-como ordenes mi rubio- le dijo para así comenzarlo con un vaivén de envestidas, al comienzo eran pausada, pero después se entornaron rápidas y feroces, el sonido de los testículos golpeando el trasero de Deidara resonaban por todo el lugar, y era secundados por aquellos gemidos, jadeos, suspiros que salían de sus labios. Además de sus cuerpos daban una bella vista con el brillo lunar que iluminaban aquellos perlados cuerpos llenos de sudor.

-aahhh…maaasss…aaaahhhh… justo…ahí….-dijo cuando sintió que Itachi toco aquel lugar donde hacía que su cuerpo se estremeciera de placer.

El mayor continuaba embistiéndolo en el mismo lugar, era realmente exquisito podía sentir las paredes que apresaban más a su pene. Ese chico sin duda era terriblemente delicioso, tomo como cautivo aquellos finos labios, de así se ahogaban los gemidos entre el fogoso beso que ahora llevaban a cabo; Deidara se aferro con sus uñas a la espalda blanquecina del moreno dejando en la delicada piel barios rasguños, después de unas cuantas estocadas en aquel sitio que enloquecía al menor de inmediato llego al clímax y córrese en el vientre de ambos, después de eso Itachi también deposito toda su esencia en aquel increíble rubio.

Cansado salió con cuidado del rubio para así acostarse a su ya que podía notar que su pequeño era vencido por el sueño, sus parpados levemente se serraban al igual que su respiración se apaciguaba.

Itachi sonrió de lado y tomo su chaqueta para cubrí el cuerpo desnudo de su rubio, debía llevarlo a otro lugar, no permitiría que durmiera en el frio y áspero pasto.

Tomo sus prendas y se vistió mientras contemplaba aquel frágil y deliciosos cuerpo, una vez listo tomo en sus brazos a Dei –alzándolo a estilo princesa- este se acomodo en el fornido pecho del mayor en realidad estaba terriblemente agotado, a su edad no era demasiado resistente para los efectos del afrodisiaco por eso duro poco tiempo "no estaría nada mal repetirlo de nuevo"- pensó mientras seguía caminando a un nuevo destino "quizás me maten por no llegar a tiempo, pero que importa nunca llego a tiempo" sonrió de lado por su pensamiento, no se equivocaba cuando conoció al pequeño rubio, de que estando con el tendría una nueva aventura

Sin pensar que los problemas apenas comienzan