Hola gente…tengo muchas (dos) historias sin continuar, pero esta idea estaba matando mi cerebro y me exigía escribirla, no creo que sea una historia muy larga (probablemente sea larga) pero espero les guste un poco.
Naruto no me pertenece y como pueden ver esta historia va a tener sorpresas y parece no tener mucho sentido.
Pero tranquilos mis pequeños saltamontes, todo se aclarara más adelante.
Que inicie el show.
Capitulo uno: vida en Sunagakure
En medio de la ciudad de Sunagakure, esa aldea en medio del desierto y con sus aldeanos tranquilos, se podía observar como un nuevo día iniciaba con sus habitantes listos para una nueva jornada, todos felices y sonriendo al estar vivos, después de la gran cuarta guerra ninja existía la tranquilidad y que todo el mundo se sumiera en paz, cada día parecía ser más feliz para todas las personas.
Tanta tranquilidad era hermosa.
Algunos niños corrían por las calles mientras gritaban.
Los aldeanos se saludaban con un buenos días.
Todo parecía tan perfecto.
Los ninjas que cuidaban la entrada hablaban tranquilamente, los ninjas de la academia se preparaban y hablaban entre amigos.
Todo tan…
¡PUM!
Toda la aldea se quedó en silencio ante el sonido de una explosión el leve movimiento de la tierra, algunos veteranos suspiraron con resignación, pero todos observaron como del camino donde se alzaba el humo, una pequeña mancha rubia corría con toda su fuerza escapando de los ancianos del consejo y varios ninjas de alto rango.
-¡SHIRO-SAN DETENGASE!-
-MOCOSO DEL MAL AHORA TE MATO-
-TODA LA SALA ESTA NARANJA PEQUEÑO MONSTRUO-
-VEN RENACUAJO-
-SHIRO-SAMA-
Todos observaron con una gota de sudor, como el pequeño estiraba el parpado bajo su ojo y les sacaba la lengua de forma rebelde.
Todo esto mientras pasaba entre los ciudadanos con una agilidad y velocidad increíble.
Los gritos se multiplicaron…el caos también…
Un día normal en la aldea de Sunagakure.
Iniciemos por la presentación de nuestro pequeño rebelde.
Sabaku No Shiro el hijo del Kazekage Gaara, con ocho años, era un pequeño niño de cabellera rubia clara, corta y desordenada, sus ojos eran de un extraño color violeta oscuro (se fueron oscureciendo por el tiempo), también era el causante de la mayoría de problemas de la aldea y su hiperactividad era el causante de que el Kazekage pidiera disculpas todos los días…era la felicidad de la aldea.
Además era difícil ignorarlo cuando…
-¡URUSAI VIEJO YO SERE EL PROXIMO KAZEKAGE ASI QUE SILENCIO!-grito el niño sin detenerse.
Todos los ancianos siguieron corriendo tras el pequeño con más enojo….
Desde la torre del Kazekage, Gaara simplemente tenía una gota de sudor en su nuca…otro día largo de papeleo gracias a su Shiro.
-ese niño parece tener baterías en el trasero-murmuro Kankuro con una vena resaltando de su frente.
Gaara que siempre era sobreprotector con todo lo que trataba de Shiro, simplemente asintió resignado.
Luego una muy e invisible sonrisa paso por su rostro.
Se volteo y camino a su escritorio para iniciar con los papeles del día de hoy, tenía asuntos que tratar con la Mizukage en unos días y debía dejar todo listo para entonces.
Kankuro con resignación se sentó también y tomo una botella de sake, se estaba preparando mentalmente para cuando ese montón de viejos le vinieran a pedir (exigir) disculpas del Kazekage por su hijo, eran viejos realmente estúpidos al no rendirse después de casi tres años de lo mismo todos los días.
El kazekage por otro lado volteo a ver a Kankuro quien parecía concentrado en su licor, suspiro al ver que hoy no contaba con la ayuda de su hermano.
Maldito alcohólico.
Algo aburrido volteo ver un portarretratos en su mesa, había una foto de él teniendo sobre sus hombros a un sonriente Shiro más pequeño que tenía un símbolo de amor y paz en una mano, con la otra le jalaba de la boca para que sonriera…detrás de ellos se observaba el fondo de un desierto y una puesta de sol.
Sinceramente él no le gustaba las fotos, pero Temari amablemente (violentamente) lo obligo a tomarse una foto para que la tuviera en su oficina, él se negó, pero cuando Shiro se lo pidió con esos ojos brillantes…se resignó.
Esa pequeña pulga era su debilidad.
-¿Cuánto crees que lleguen?-pregunto de repente Kankuro sacándolo de sus pensamientos.
Volteo a verlo con una ceja arriba sin comprender, Kankuro bufo frustrado.
-los viejos esos-dijo sin importancia.
Gaara lo miro con diversión al ver como Kankuro ignoraba una de las mayores autoridades de la aldea después de él.
Sin duda Kankuro no era un buen ejemplo para Shiro, además que el chico admirara tanto a Kankuro sería un problema a futuro…siempre supo eso.
De pronto unos golpes suaves en la puerta atrajeron la atención de ellos, luego se voltearon a ver confundidos. Si fueran los ancianos del consejo, esos tipos hubieran entrado gritando y sin mostrar respeto, gracias a Shiro.
Confundidos realmente confundidos, así era como estaban.
-adelante-dijo Gaara mientras se ponía de pie.
La puerta del despacho se abrió lentamente antes de revelar en primera instancia a una chica de unos veinte años de larga cabellera castaña, ojos negros y trajes Jounin. Entre sus brazos traía a un divertido Shiro quien jugaba con el pelo de la chica para ocultarse.
-Matsuri-hablo Kankuro sorprendido y aliviado de que fuera ella quien trajera a Shiro.
Gaara miro a Matsuri levemente sin mucho interés antes de concentrar su vista en Shiro.
Matsuri sintió una flecha pasarle por su pecho al verse ignorada nuevamente.
-Kazekage-sama me encontré con Shiro-chan escapando de los ancianos esos-hablo con algo de resignación.
Gaara suspiro al ver como nadie le tenía respeto a os ancianos de la aldea…debería hacer algo con eso, aunque sinceramente a él tampoco le importaba mucho eso.
-así que decidí ayudarle a escapar al pequeño príncipe de Sunagakure-hablo divertida Matsuri.
Shiro volteo a verla frunciendo el ceño, el odiaba el nombre de príncipe de Sunagakure. Ignoro a Matsuri y se tiro en los brazos de Gaara, estos los recibieron automáticamente y lo acomodo en un solo brazo para revolverle el pelo con otro.
-ohayo oto-chan-dijo el pequeño mientras lo abrazaba con alegría.
Tanto Kankuro como Matsuri rieron divertidos al ver esa escena, Shiro parecía tener un aura rosa alrededor mientras abrazaba a Gaara, el Kazekage aunque quería evitarlo también estaba alegre de que el niño lo saludara de esa forma.
Quien diría que el serio y frío Kazekage…seria buen oto-chan.
Matsuri puso las manos en sus mejillas mientras entraba en el mundo de los sueños, donde el Kazekage le proponía que fuera su esposa, Shiro-kun era su hermoso hijo y le daban mucho muchos hermanitos.
-Kazekage-sama-decía Matsuri mientras se movía como un gusano y un aura llena de corazones le rodeaba.
Kankuro simplemente se carcajeo de ver a Matsuri así y a Gaara en el mundo de Shiro.
Par de idiotas.
De pronto un aleteo sonó en la ventana y todos voltearon a ver intrigados, en la ventana había un hermoso halcón blanco con manchas negras.
Todos lo reconocieron de inmediato ya que pertenecía a Temari la hermana del Kazekage.
-es la mascota de Temari-neesan-dijo Shiro con emoción.
Otra cosa que todos le gustaban del pequeño era la capacidad que tenía por emocionarse por cualquier cosa.
Rápidamente Kankuro tomo un papel que tenía el halcón en la pata, no sin que este le picara el dedo tan fuerte que le hiciera sangrar.
-estúpido pajarraco ya sabía yo que eras una cosa tonta-gruño Kankuro antes de empezar una pelea con el halcón.
Shiro en los brazos de Gaara, observo detenidamente como su padre le quitaba el papel en la mano de Kankuro y lo habría para leerlo.
Shiro al igual que Temari admiraron como el color del rostro de Gaara desaparecía y parecía que en cualquier momento iba a vomitar.
Pues pasaba algo parecido…
Sabaku No Temari, había mandado la invitación para su boda con Shikamaru el próximo mes.
Un día completamente normal…hasta ese momento.
Después de unas horas…
Después de hacer el principal papeleo de la oficina en modo automático, atender a los ancianos sin escucharlos y firmar papeles sin verlos, todo eso, debido a la impresión de la noticia, que su quería y única hermana se estaba por casar. Ya sabía él que no debió firmar el permiso de Temari para una misión de seis meses en Konoha, mataría a ese estúpido ninja estratega y haría que pareciera un accidente.
Volviendo al tema…
En ese momento se encontraba en un campo de entrenamiento enseñándole más cosas a Shiro, el pequeño ya tenía ocho años y en una semana seria su examen para convertirse en Genin.
Estaba orgulloso de ese pequeño niño.
Según los profesores de la academia, todos coincidan que Shiro era un pequeño genio, uno que aparecía cada cien años…
Un suspiro salió de sus labios al ver como el niño aun intentaba pasar sobre su escudo de arena…obviamente sin ningún buen resultado.
Pero no se rendía.
Si algo era Sabaku no Shiro era un terco de primera…tan parecido a su padre.
Una sombra paso por sus ojos antes de recordar el día que había adoptado a Shiro, o mejor dicho los días después de adoptarlo.
Hace tres años…
Gaara había estado todo el día trabajando con papeles, ser Kazekage no era fácil y debía hacer mucho para que la aldea estuviera en orden. Apenas habían pasado seis años desde la guerra y aún faltaban tantas cosas que debía arreglar, apenas si tenía tiempo de ir a su casa a dormir.
Camino varias cuadras observando las casas de los aldeanos, todos parecían dormir y otros cenaban con sus familias.
¿Hace cuánto no comía junto a sus hermanos?
Debería invitarlos algún día, aunque no era un gran cocinero, podrían pasar un buen rato juntos.
Cuando llego a su casa noto de inmediato todas las luces apagadas, alzo una ceja y recordó que eso no debía pasar ahora…después de todo había un nuevo integrante en su casa, uno con el cual aún no se relacionaba muy bien.
Abrió la puerta y noto de inmediato una presencia sentada en uno de los sillones.
Shiro permanecía con la vista perdida y vacía, ya llevaba un mes en su casa y aún seguía sin querer hablar con nadie.
Tal vez era su culpa al no poder estar tanto tiempo como quisiera con el chico.
-Gaara-
Su mente recordó a una joven de larga cabellera azulada y ojos blancos que lo miraba con una sonrisa, su vientre esta abultado y todo su ser brillaba.
-Gaara deja de trabajar tanto-
-kami-sama Gaara ya entiendo lo que dice Kankuro-
-y-yo no hablo tanto con él-
-mira hice un pastel de postre-
-pensaba llamarlo Shiro-
-¿por qué? Oka-san me dijo que si tenía un hijo le pondría Shiro-
La recordaba…la recordaba muy bien…
Pronto una imagen de Hinata bañada de sangre, en el suelo, su ropa rasgada, su cuerpo lleno de heridas, sin un ojo y con la mirada perdida…
-Gaara cuidaras a Shiro por mí-
Observo detenidamente al niño sentado con la mirada perdida, recordó de inmediato lo que le respondió a Hinata en ese momento.
-con mi vida-susurro levemente.
Ese susurro llamo la atención del niño, este volteo a verlo con la vista perdida y él solamente se sentó a su lado sin decir nada. El pequeño no quería hablar con nadie y debería acercarse a él sin asustarlo.
¿Pero qué hacer?
Desde que el niño nació, solamente lo había visto interactuar con su madre y otros, en ningún momento hablo con el pequeño, apenas si hablaba con Hinata y ahora era el responsable del pequeño de alguna forma.
Suspiro mientras sus pensamientos se formaban de manera incoherente.
No tenía idea de que hacer.
De reojo volteo a ver al niño que había perdido interés en él y volvió a tener la mirada perdida en el vacío, al ver los ojos del pequeño recordó su infancia…
Él había estado tan solo…Caminando por la oscuridad en un camino lleno de sangre…
Puede que ese niño tuviera el pelo rubio de su padre, unos ojos violeta que no parecían tener al byakugan debido a que se distinguía una pupila vacía de emociones…pero su piel…la piel de ese pequeño era tan blanca como la de su madre.
Era la viva imagen de su madre si tuviera el pelo azulado...y ojos blancos claro está.
Sonrió levemente antes de poner una mano en la cabeza del pequeño. Era el primer contacto físico que tenía en toda su vida con el pequeño después de haberlo traído un mes antes a su casa.
El día que decidió hacer a Shiro su hijo, todo el consejo e incluso sus hermanos se reusaron, después de todo el pequeño ya tenía un padre (aunque este no supiera de su existencia), además de que el padre del niño fuera su mejor amigo y héroe de todo el mundo ninja…pero eso no le importo, había hecho una promesa y la iba a cumplir.
-Shiro-murmuro, después de todo el silencio hacia que se escuchara perfectamente.
Noto de inmediato como el cuerpo del niño comenzó a temblar…probablemente queriendo llorar.
-tu madre murió-comenzó a decir.
-lo sé no tienes que recordármelo-esas eran las primeras palabras que había dicho en niño en un mes.
Con un odio palpable cabe agregar.
-tu ahora vives aquí en esta casa-anuncio y volteo a ver como el pequeño ya tenía lágrimas en sus ojos.
-quiero a mi mamá-
-también mañana empezaras un entrenamiento conmigo para convertirte en ninja-
-quiero a mamá-
-tendrás también clases de protocolo y etiqueta para que tengas conocimiento del trato con otras aldeas-
-mami-
-tendrás profesores por aparte y serás un gran ninja-
-CALLATE-grito el niño quitando de manotazo la mano en su cabello.
Gaara simplemente vio sin importancia la mirada llena de enojo del pequeño.
-cierra tu boca-gruño Shiro con ira.
El Kazekage siguió ignorando levemente el aura blanca alrededor del niño…también tendría que tomar en cuenta ese otro detalle.
-yo soy un monstruo y por mi culpa mi madre murió-grito el niño con mirada desesperada-yo la mate, fue mi culpa así que cierra tu boca y déjame morirme-hablo con odio en su voz y mirada algo enloquecida.
Gaara simplemente lo miro detenidamente, antes de suspirar.
-no eres un monstruo-dijo con calma.
-cierra tu boca-
¿Alguna vez él fue así de obstinado?
Vio fijamente a Shiro notando de inmediato la soledad en sus ojos.
-tu nombre ahora es Sabaku no Shiro-dijo pacientemente Gaara.
Shiro apretó los puños molesto de ser ignorado por el antiguo amigo de su madre.
-te dije que…-
-de ahora en adelante seré tu padre-le interrumpió Gaara callando al niño.
El pelirrojo observo detenidamente como el pequeño lo miraba fijamente impresionado, estaba en shock, pronto unas lágrimas se formaron en sus ojos y cayeron silenciosamente por sus mejillas.
-no eres un monstruo y tu madre te amo más que nada en este mundo, tanto para salvar tu vida a cambio de la suya y por ese sacrificio te toca hacer realidad el sueño de tu madre-
-¿cuál?-fue apenas un susurro…tan leve que parecía que las próximas palabras le romperían el alma al Kazekage.
-tener una vida feliz-
Tiempo actual…
Se despertó de sus pensamiento para observar una Kunai que traspaso su barrera y le rozo levemente la mejilla, sorprendido volteo a ver a Shiro quien también parecía impresionado, claro antes de empezar a festejar como un loco el haber hecho su mejor tiro en toda su vida.
Gaara simplemente sonrió levemente.
Él nunca sonreía, pero desde que Hinata había llegado a su vida años antes y luego el pequeño Shiro se convirtiera en su hijo.
Ahora tenía muchas razones para sonreír.
-puntería perfecta-hablo con orgullo en su voz.
Shiro le sonrió de forma zorruna antes de hacer una expresión universal de amor y paz.
-estoy seguro que tu madre estaría orgullosa-hablo con algo de cariño.
Shiro lo miro unos momentos algo sorprendido, antes que un sonrojo inundara su rostro.
Era tan adorable como su madre en ese aspecto.
Sacudió su cabeza para que no le diera un ataque de aura rosa, cosa que ocurría mucho cuando estaba cerca de su hijo.
-oto-chan veraz que seré el mejor ninja y seré el Kazekage algún día-hablo de forma segura el pequeño.
Gaara sintió un peso caer sobre sus hombros, siempre que Shiro decía que sería el futuro kazekage sentía una opresión al recordar que eso lo saco de su verdadero padre.
-claro que si-afirmo antes de acariciarle la cabeza y Shiro sonrió alegre.
Amaba cuando su oto-chan le hacía eso en la cabeza.
-volvamos a casa-dijo el Kazekage.
Shiro asintió y estiro su manita, Gaara automáticamente la acepto e iniciaron su camino a su hogar. Mientras pasaban en medio de la ciudad todos los aldeanos los saludaban y Shiro respondía alegremente, la mayoría de aldeanos sabían que Shiro no era su hijo de sangre, pero no cavia duda que su padre era Gaara y este haría cualquier cosa por el pequeño. Por lo tanto era común en la aldea tratarlo como el hijo de sangre del Kazekage.
-podemos pasar por ramen oto-chan-pidió Shiro con ansiedad.
Gaara simplemente asintió antes de ir a un puesto de ramen que no era muy famoso, pero que Shiro amaba con toda el alma, de hecho cuando los dos empezaron a ir hace dos años el puesto de ramen empezó a prosperar.
Al llegar al pequeño establecimiento Shiro sonrió antes de ver a la mujer de corto cabello castaño y ojos negros, la mujer sonrió al ver a su cliente favorito.
-Ayame-neesan-chillo Shiro alegre de verla.
-Shiro-chan cuanto tiempo-dijo la castaña del otro lado de la barra.
La castaña que era hija del dueño de Ichiraku ramen en Konoha, venia de vez en cuando a la aldea de la arena, después de todo fue un primo de ella quien puso el puesto de ramen en Sunagakure y como era muy enfermo de salud venía muy seguido a Sunagakure…fue aquí no conoció a un pequeño tan adorable como Shiro.
De hecho a ella Shiro le recordaba muchísimo a Naruto y por eso venia tan seguido. Era como recordar viejos tiempos.
-Ayame-nee la próxima semana es mi examen para convertirme en Genin-dijo el pequeño mientras se sentaba en un taburete.
Gaara al otro lado saludo a la castaña que le respondió de forma más respetuosa.
-eso es Genial Shiro-chan, eres un orgullo para tu aldea-aseguro la castaña.
Shiro quien se sintió importante, saco pecho y un aura brillante lo rodeo.
Gaara solamente suspiro antes de ver el ramen en sus manos con algo de preocupación.
Cada día…cada día Shiro se parecía más a su padre.
En sus ocho años de vida el pequeño nunca había visto a su padre, incluso desde que vivía con Hinata el niño nunca pareció tener interés en conocer a su padre.
-oto-chan-llamo Shiro.
Gaara volteo a ver como el pequeño tenía todo el rostro lleno de fideos.
-estas muy distraído oto-chan-dijo Shiro con las mejillas infladas en un puchero.
Gaara solo suspiro antes de revolver el pelo al niño, este sonrió complacido antes de volver a su comida.
Gaara solamente suspiro sin saber qué hacer con el pequeño, se preguntó qué pasaría si Shiro se diera cuenta que su verdadero padre era el héroe de todo el mundo ninja y actual hokage de Konoha.
Muchas veces quiso hablar con el pequeño sobre el tema…pero…
-mira oto-chan en mi comida se ve la forma de un gato-dijo Shiro emocionado mientras señalaba su comida.
Desde el momento que Shiro comenzó a llamarle padre…supo…supo que ese pequeño ser era su hijo y se negó a hablarle de su verdadero padre por el temor de perder a la luz de su mundo, era egoísta decirlo, pero amaba que Shiro actuara como si fuera su hijo, que pensara que él era su héroe y ambos teniendo esa vida.
Sonrió antes de voltear a ver la comida y ver que efectivamente en la comida se veía la silueta de un gato.
Disfrutaría ahora el momento en que Shiro lo tratara de esa manera…no sabría cuánto podría durar.
Y Gaara no sabía que en ese momento la sangre era fuerte…y que pronto el padre de Shiro y no solo él interactuaría en el futuro del pequeño Shiro.
Continuara…
es mas corto de lo que pensaba, pero bueno es solo para que vean un poquito de la historia que aun se esta escribiendo en mi cabeza.
espero les guste este capitulo.
