Amor que vive del recuerdo, muere por el olvido
Capitulo 1
Hermano dígame ¿Qué pecado cometí? ¿Por qué permite Dios que un hombre pueda sufrir así? ¿Cómo puedo ser creyente de un ente que pareciera divertirse a costa de mi dolor? ¿Para qué crear un todo, para luego dividirlo, dejando que vague por el mundo llorando por esa mitad perdida? ¿Para qué crear el amor? Que en su conquista sobre la muerte, solo me ata a la locura... Si no he de estar completo, prefiero dejarme llevar y que la muerte haga de mí lo que convenga…
No, no soy poeta, ni tampoco exagero… Cállese y escuche! Temía que algo así pudiera pasar, y aun así me atreví a escribirle después de pasados uno o quizás más años, de la muerte de Susana… Solo silencio, no hubo respuesta. Y el solo hecho de no tenerla, por muy loco que parezca, de alguna forma me tenía en paz. Yo de verdad estaba bien, hasta que…
Flash back
Como cada mañana de domingo, me levante, puse agua a calentar para tomar mi café, y como era costumbre me dirigí a la puerta de mi departamento para recoger el periódico. Allí estaba, el cabeza de familia de una millonaria familia, llegaba a New York con su prometida.
Tuve una reacción física a la noticia, de pronto, me quede sin aire y el pecho dolía. Mire con incredulidad la fotografía. Si quería evitarme este dolor, algo tenía que hacer.
Como conocía la ciudad, sabía perfectamente donde podrían instalarse. Y pretendía evadir, a como dé lugar, esa parte de la ciudad.
Iba de camino a reunirme con mi "novia", avanzaba de forma distraída cuando la vi en la vereda opuesta, fue un golpe bajo a mi pseudo tranquilidad, esa que había logrado levantar durante todos estos años.
Hermosa, quizás son solo ideas mías, pero cada vez que se aparecía en mi vida, me figuraba que su hermosura se acrecentaba, la belleza que sé que tiene dentro, escapa por sus poros, iluminando su rostro, su aura, y con ello mis días.
Desde que te vi, no hice más que seguirte, y desde lejos, mirarte. Debería dedicarme a otros menesteres más importantes, pero resulta muy difícil sacarte de mi cabeza. Me limito a alimentar mi enfermedad observándote cada vez que me es posible.
Me siento un bastardo por hacerle esto a la mujer que ha estado todo este tiempo junto a mí, podría justificarme diciendo que nunca se lo he pedido, pero sería caer más bajo, y no es necesario evadir y mentirme a mí mismo.
Ella ha soportado mis ataduras, mis cambios de humor, nunca me ha abandonado, siempre que lo pido, esta entregándome el cuerpo y sé que si es preciso hasta la vida me daría. Ese es el nivel de compromiso, de amor y lealtad que tiene para conmigo. Y sin embargo yo...
Después de volver a encontrarte y muy a pesar de ti, de mi y de todo lo que me rodea, sé que no puedo dejar de amarte. Decidí vivir en paz con ese sentimiento, no puedo hacer nada para impedirlo, ni nada para concretar lo que anhelo, así que lo guardare como mi secreto, sin que me importe nada ni nadie, al menos lo llevo en silencio, es lo menos que les debo a mi mujer.
Pero cada vez que te veo, algo en mi claudica. Evito compartir la cama, para no hacerla sufrir, porque sé que lo que vera, la destrozara. Porque los sueños me traicionan y no guardan el secreto.
En cada uno de mis sueños te amo apasionadamente, al principio, siempre te niegas, yo no te escucho, no obedezco y cuando al fin te tengo como quiero, te abro las piernas, me alimento de tu sexo, me animan tus gritos, te ato a mi cuerpo rodeándome de tus piernas, tratando siempre de doblegar tu voluntad con el cuerpo, hasta cansarme, hasta cansarte, y mirarte hasta hartarme.
Me siento un enfermo, cada vez que te busco, desde la distancia. Porque sé que no me basta, que no es suficiente, que me muero por seducirte, por demostrarte que puedo hacer de ti, porque que sé que puedo consumirte como él no puede, y no es que él no quiera, pero teme, no quiere asustarte y por eso no se atreve. Sé que llevas la vida como la sientes, con la bandera de la libertad, pero por tus formas puedo jurar que aun no sabes lo que es amar.
Hasta que no te vayas no he de hacer otra cosa que fantasear, recrearme en silencio, porque sé que nada puedo hacer, solo mírate...
Fin Flash back
