Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 !-- /* Style Definitions */ , , {mso-style-parent:""; margin:0in; margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:12.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p {mso-margin-top-alt:auto; margin-right:0in; mso-margin-bottom-alt:auto; margin-left:0in; mso-pagination:widow-orphan; font-size:12.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} page Section1 {size:8.5in 11.0in; margin:70.85pt 85.05pt 70.85pt 85.05pt; mso-header-margin:.5in; mso-footer-margin:.5in; mso-paper-source:0;} 1 {page:Section1;} --

El capitán y la nueva shinigami

Capitulo 2º: el nuevo encuentro

En ese momento sentí una presencia algo extraña, pero no del todo ajena, intente identificarla, pero no era lo suficientemente experimentada como para hacerlo rápidamente.

-Podría ser ¿Toushiro? – murmure yo para mi misma.

Voltee sobre mi misma intentando ver a esa persona, aun no estaba muy segura de que fuera el, porque hace bastante tiempo que no le veo y además puedo confundirme. Mire al cielo y se me escapo un suspiro, empezaba el crepúsculo, en otras palabras, hora de irse a casa, camine varias cuadras bajo la mirada de esa presencia, que no me molestaba tanto a estas alturas, de alguna forma me sentía un poco mas segura, o mas de lo normal.

El porque de no poder ver a quien me observaba me estaba poniendo mal, se suponía que yo podía ver toda clase de espiritual, lo que no entendía era porque no podía ver este, había dos opciones, o me estaba volviendo loca, o se estaba escondiendo de mi, la mas lógica, era la segunda.

-Demonios- dije para mi, por andar pensando y dándole tantas vuelas al asunto, había caminado muy lentamente, y me estaba retrazando, Yusu me matara por no llegar para cenar e Ichigo me reprochara que me tarde mucho en mi entrenamiento.-¡Ja!, como si hacer 500 abdominales y correr 20 hectáreas fuera poco, excluyendo claro, que tenia pesas de 10 kilos en brazos y piernas- no sabia si la presencia me había escuchado, pero me daba igual, de todas formas ni siquiera sabia quien era.

Mire hacia al frente, me había desviado para llegar mas rápido, y me encuentro con este trío de idiotas que vienen para aquí, hoy no estoy de humor, si me molestan vaya sorpresita que se llevaran.

Un chico moreno y de aspecto tosco se acerco a mi y me hablo en un tono asqueroso -oye lindura que tal si te bienes con nosotros- estaba a punto de golpearlo, pero lo mejor era tratar de salir rápido de ahí, no estoy con ganas de esto.

-No gracias, tengo mejores cosas que hacer-respondí demostrando poco interés, pero ellos parecían no querer entender.

Entonces el segundo chico, de pelo verde y piel casi negra junto con el segundo chico, este de pelo azulado, me tomaron cada uno de una muñeca y el primero se me acerco demasiado para mi gusto.

-Creo, que no tienes demasiadas opciones- me dijo al oído mientras los otros chicos me levantaban del piso tomándome de las muñecas sosteniéndome en el aire.

- ¿En serio? -respondí en tono de burla mientras me soltaba y rápidamente dejaba revolcándose de dolor a los dos hombres que hace unos segundos me tenían suspendida en el aire.

-¡Que demonios!-grito el maleante que seguía en pie mientras que al mismo tiempo que sacaba una pistola y me apuntaba con ella, después de unos segundos, jalo el gatillo.

Unos centímetros antes de que la bala alcanzara su destino, cerré los ojos, pero no sentí el impacto, en cambio escuche el sonido de dos metales chocar.

Enfrente mi estaba aquella presencia de antes, no me había equivocado, era el, Toshiro Hitsugaya.

-Toshiro- dijo en un susurro apenas percibidle al apuesto joven que tenia en frente.

A pesar de estar detrás de el pude apreciar que estaba vestido de shinigami y que había detenido la bala con su espada.

-No te preocupes, el no puede verme-dijo el chivo de pelo blanco.

El idiota que había intentado retenerme estaba asustado ante el espectáculo de " una bala pararse de la nada ", por lo cual salió huyendo, y detrás de el, sus compañeros.

Entonces el más joven de los capitanes en apariencia se dio vuelta y se me quedo mirando un rato, bueno, me miro más de lo que ya lo había hecho anteriormente, o por lo menos un poco más de cerca.

Yo ahora llevaba puesta una pollera negra con detalles plateados brillantes, una musculosa plateada con un corazón negro, unas sandalias plateadas y una bincha negra con cintas plateadas que terminaban el conjunto.

Me di cuenta de que no solo aprecio mi vestimenta, si no también mi cuerpo pero solo de reojo, empezando por mis delicados pies, mis fuertes piernas mi chata panza y mis imponentes curvas, siguiendo por mis ojos negros y ahora mi largo, negro y sedoso cabello que me caía un poco mas debajo de las caderas y parecían delinear mi cuerpo.

Después de todo, ya entendía el porque todos los muchachos se me quedaban viendo, pero me daba algo de pena y un poco mas de bronca que se me quedaran mirando, es posible que sea bonita, pero tampoco soy una afrodita actual, así que es mejor que lo saque de transe antes de que sea tarde.

-Ven vamos a mi casa, supongo que Ichigo te debe esperar-dije ya harta.

Después de haberme quedado mirando, asientillo y yo solo me di vuelta y comencé a caminar, me quedaban unos diez minutos de crepúsculo y luego, todo quedaría alumbrado por las luces de la calle, que no eran muchas.

El había crecido, ahora era un poco mas alto que yo, tenia unos ojos verde esmeralda en los cuales si te perdías, quizás no volvieses, un pelo claro y muy blanco, y esas ropas dejaban ver un poco de aquel bien formado pecho.

Me di cuenta de que había calculado mal, apenas y me quedaban unos cinco minutos para que la noche estuviera bien entradita, así que tome de la mano a el chico que estaba a mi lado y le dije que nos apuráramos, y empecé a correr jalándole conmigo, después de unas cuadras mas, me di cuenta del contacto físico y sentí un extraño calor en mis mejillas, me pare en seco y le solté, luego nos disculpamos al unísono y volvimos a caminar, pero de forma mas rápida.

-Vamos o Ichigo y Yuzu me mataran por motivos diferentes-dije y se me escapo una risita.

-¿Diferentes?-me interrogo

-Pues veras, Ichigo me ha hecho entrenar duro y Yuzu piensa que en realidad entreno futbol todo ese tiempo. Yuzu me matara por anteponer el entrenamiento a la cena familiar e Ichigo por haberme tardado demasiado esta vez- respondí como si nada.

-Tengo dos dudas…-Dijo luego de vacilar un poco.

-¿Cuáles son?-Respondí un poco interesada

-La primera es porque te tardaste tanto-Dijo intentando ocultar que la había estado siguiendo, pues ignoraba que yo podía distinguir presencias.

-no se porque preguntas si ya sabes, me estuviste observando, o acaso crees que soy tonta- respondí divertida ante la ignorancia del joven de mis actuales poderes.

- yo no te vigilaba- dijo sonrojado.

- si sabes que lo hiciste para que preguntas, si sentí tu presencia, entre la de tanto chicos la tuya sobresale por tu poder-respondí sonriendo y riéndome suavemente, había cometido un error tonto al subestimarme.

-la segunda es por que Ichigo te hace entrenar tanto- Dijo intentando disimular su tan evidente error que por esa vez, pasaría por alto.

-Creo que es porque desde que puedo convertirme en shinigami y salirme de mi cuerpo a mi antojo, creo que empezó a enseñarme a pelear para que me defienda de los huecos que me persiguen y de los chicos que me acosan, prefiero a los huecos, por lo menos a esos los puedo "purificar"-respondí yo recordando lo de hace un momento.

El solo se quedo allí un segundo comencé a contar mentalmente cuanto tiempo le llevaba a su mente procesar la información que le había proporcionado ; 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9; y al fin obtuve una respuesta que por supuesto era otro interrogante.

-¿¡Que!?-me grito, cosa que me molesto.

-Porque gritas…son solo celos de Ichigo…-Dije yo ingenuamente.

-No es eso, ¿Desde cuando puedes hacer eso a tu gusto?-me pregunto, obviamente refiriéndose a lo de mi cuerpo pregunto

-serán… unos 3 o 4 años creo, perdí la cuenta- respondí un poco dudosa pues no recordaba bien esos datos.

En eso nos dimos cuenta de que ya habíamos llegado a casa mi casa, entonces entramos y lo único que dijo el chico de ojos verdes fue que quería hablar con mi hermano.

-Hagan lo que quieran- Fue mi respuesta cuando entre y hablaban de mi como un objeto.

Le guíe un poco malhumorada hasta la habitación de mi hermano, abrí y la puerta y vaya sorpresita la que me lleve.

Fin del capitulo 2º

Bueno, he redactado nuevamente este capitulo, bien, si no ha sido de su gusto, tratare de rehacerlo una vez mas pero en otro momento, gracias por marcarme los errores y esta vez he releído este capitulo para ver que este todo bien, así que creo que todo esta en orden, por lo cual lo subiré, tratare de reparar los otros errores, hasta pronto.