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Hi! VolKatina ici! Vengo después de casi un mes de ausencia… y les traigo finalmente el primer chapter de este fic… el tro sólo fue el preludio! Espero sea de su agrado.
Ahora, les aclaro que al final hay una nota muuuuuuuuuuuuuy larga, por lo tanto no les quito mas su tiempo.
Sí, ven bien… este fic ahora es M
Enjoy! (And you do, lo sé xD)
~o~o~o~o~
Acorde 1 – Patas enredadas
~o~o~o~o~
"A partir de hoy, estudiarás caligrafía."
"Sí, padre."
"Y aprenderás la ceremonia del té."
"Sí, madre."
"Oh, también encontré a alguien que te enseñe piano-"
"Este…"
"¿Ahora qué pasa?
"D-de hecho, quisiera aprender guitarra…"
"¡¿Qué?"
"Escucha a tu padre. Piano es mucho más-"
"P-pero el otro día, dijiste que la guitarra era buena…"
"¿Cuándo fue eso?"
"¿R-recuerdan que el otro día vimos a una chica tocando la guitarra y cantando?"
"Oh, esa chica con la cola de caballo. No era mala, supongo."
"¡Pero cariño, estaba tocando en la calle! Parecía tener tu edad, ¡¿qué estaba haciendo ahí? También tenía un tazón frente a ella, ¿verdad? Pidiendo dinero-"
Azusa apretó los dientes, pero sabía que era imposible hacer que su madre cambiara de opinión. Su padre se encogió de hombros, pero su mirada severa permanecía.
"Bueno, no puede doler. Preferiría que aprendieras piano o violín, pero ninguno de los hijos de mis socios sabe tocar guitarra. Mmm, está bien. Buscaré a alguien que te enseñe guitarra."
"Muchas gracias, padre."
Cuando Azusa se dio cuenta de lo que la rodeaba, ya era más de media noche.
Parpadeó lentamente, tratando de recordar qué había pasado. Todo lo que venía a su mente eran estruendosos gritos… ¿y luego qué?
¿Qué pasó? ¿Dónde estoy?
Varias alarmas sonaron en su cabeza mientras miraba la desconocida habitación. Se revisó rápidamente, respirando con calma cuando se aseguró que su ropa estaba intacta, y su billetera y celular seguían en sus bolsillos.
Tranquila, miró la alcoba en la que se encontraba, confundida por la manera en que estaba amueblada. Era algo que sólo veías en revistas – cortinas de terciopelo, cama grande, que era placenteramente suave, muebles clásicos pero con estilo - ¿estaba en una especie de hotel? ¿Tal vez una suite de más de cinco estrellas?
Viendo el reloj de pared, finalmente los recuerdos comenzaron a aparecer.
Ya es más de media noche… ¿me desmayé por 4 horas? ¿Para empezar, por qué y cómo me desmayé? Estaba en el concierto y… ¿después qué?
Inquieta, Azusa se levantó de la cama, sus pies golpearon silenciosamente la alfombra. Odiaba estar sentada sin hacer nada; prefería tomar el control de la situación, ya que nunca podría hacer eso si estaba con otras personas, especialmente si estaba con sus padres.
No es que haga mucho en mi poco tiempo libre, además de practicar la guitarra.
Aparte de la decoración, la habitación se sentía muy impersonal, como si estuviera especialmente preparada para un invitado. Incómoda y aún insegura del por qué estaba ahí, Azusa abrió la puerta cuidadosamente.
Vaya, en verdad es una suite de más de cinco estrellas.
Caminaba por el pasillo, mirando alrededor con admiración. Era algo que probablemente nunca experimentaría en su mediocre y aburrida vida. Después de todo, venía de una familia de clase media. Todo era moderado y 'normal'.
¿Qué tan grande es este lugar?
Pasó por otras dos habitaciones cerradas, lo que la hizo sospechar que debía estar en la suite de alguien. ¿Por qué la trajeron aquí? No pudo haber sido secuestrada o algo así - ¿en primer lugar para qué lo haría el secuestrador, si ya era rico? Y ella parecía estar… ilesa, ¿así que cuál era el objetivo de que estuviera ahí?
A juzgar por la luz que se asomaba en el borde del pasillo, Azusa supuso que finalmente había encontrado una especie de sala. Así podré encontrar una salida. Espera, ¿qué fue ese ruido?
Había una recamara cerca de la esquina, y la puerta estaba ligeramente abierta. Incapaz de contener su curiosidad, Azusa se acercó sigilosamente, los sonidos que provenían de ahí la desconcertaban.
Ah, puedo ver a alguien- no, veo a dos personas. Tal vez debería preguntarles- Azusa era cautelosa, pero una vez más, su curiosidad se impuso.
Tuvo que tapar su boca con la mano para evitar que saliera un grito. Sus ojos se abrieron por completo mientras su mente trataba de procesar lo que veía.
Yui Hirasawa.
Ritsu Tainaka.
Y Yui tenía a Ritsu contra la pared.
Sus labios estaban pegados.
¿Eh?
Azusa quedó boquiabierta, tratando de entender lo que veía.
Espera, entonces esta es… la suite de HTT…
Imágenes borrosas destellaron en su mente. Ahora Azusa recordó subir al escenario, regresar la fresa y –
Se sonrojó cuando Yui levantó la blusa de Ritsu, revelándole a sus ojos el tenso abdomen de la baterista.
Oh Dios, oh Dios, no debería estar viendo esto…
Un artículo reciente cruzó por su mente. Por lo que había encontrado en Internet y en los tabloides, pensó que había algo entre Ritsu Tainaka y Mio Akiyama. ¿Entonces qué rayos…?
Recordó sentirse inquieta leyendo sobre la relación. No era que estuviera en contra de las parejas del mismo sexo – a veces encontraba atractivas a algunas chicas de su clase. Pero nunca se había preguntado más. Eran sus padres conservadores y la prestigiosa y estricta escuela privada femenina a la que iba los que la hostigaban con que eso era 'anormal', sin mencionar que había unas cuantas 'parejas secretas' en su escuela.
No, no era eso.
Nunca había tenido una… demostración tan abierta justo frente a ella. Lo más que había visto era a sus padres besándose antes de ir al trabajo, cosa que no pasaba seguido. Y lo más que había experimentado eran los abrazos súper entusiastas de sus amigas. Y eso también era poco común.
Así que ver esto la hacía sentir muy, muy incómoda y también…
Tengo curiosidad por mi propio bien… tragó Azusa, viendo cómo parecían bailar sus lenguas y se fundían en una. Me pregunto que se sentirá… ¡Eeh! ¡Yo no pensé eso!
Las dos se separaron de su caluroso beso, jadeando. El brazo de Yui seguía alrededor de la cintura de la baterista, mientras se apoyaba en la pared con el otro brazo, evitando que Ritsu se moviera.
La baterista simplemente sonreía, aún sin aliento, miraba a Yui por debajo de su alborotado fleco.
"Heh, ¿qué pasa contigo hoy, Yui? ¿Mio no te satisface lo suficiente?"
Yui no respondió. Azusa sintió que su rostro ardía de nuevo cuando un fuerte ruido - ¿eso fue un gruñido? – salió de la garganta de la guitarrista.
"Oye, Yui, ¿qué-" Ritsu fue interrumpida, jadeaba mientras Yui bajaba la cabeza y comenzaba a chupar el cuello de la baterista.
La propia respiración de Azusa se volvió pesada mientras permanecía ahí, hechizada. Simplemente no podía dejar de ver. Sus ojos estaban enfocados en la forma en que los dientes y lengua de Yui recorrían la piel de Ritsu, y en cómo la baterista movía su mano a través de esos mechones castaños, alejando pero sin alejar realmente a la castaña, esos penetrantes ojos ámbar se entrecerraban de placer –
"Ambas son grandes besadoras, ¿verdad?" se escuchó una voz detrás de ella.
Azusa se exaltó, mortificada por haber sido atrapada. Se asomó por la puerta, y ambas seguían pegadas. Azusa tragó nerviosamente y se dio la vuelta.
Tsumugi Kotobuki le sonreía misteriosamente. La tecladista llevaba el cabello suelto, flotando por su espalda como una cortina. Vestía una bata de dormir rosa pálido, que encajaba bastante bien con su figura. Era una vista impresionante, como una ilustración de esos cuentos de hadas que Azusa solía leer. Mugi emitía la imagen de esas típicas bellezas frágiles, rogando que alguien la tomara-
Espera, ¿QUÉ?
Antes de que Azusa pudiera averiguar de donde vinieron esos pensamientos, Mugi se le acercó con una expresión de ensueño en el rostro.
"Ricchan puede ser ruda o gentil, pero con Yui-chan nunca se sabe… ¿tú qué piensas?"
¿Eh? ¿Qué pienso? ¿P-por qué me preguntas eso-
Después unos delicados dedos levantaron su mentón y acariciaron amablemente su mandíbula. Azusa estaba hundida en esos orbes azules, lo que parecía liberar la tensión en sus hombros con su cualidad hipnótica.
Huele realmente bien y sus labios lucen muy suaves…
"Supongo que Sawako está muy ocupada, ya que estás haciendo eso de nuevo" otra voz se escuchó. Azusa salió de su trance, sonrojándose furiosamente y alejándose de la ahora sonriente rubia. Dirigió su cabeza hacia la sala, tratando de localizar el origen de la voz, y su rostro se sonrojó más.
Mio Akiyama estaba acostada en el sofá con el brazo cubriéndole el rostro. La bajista se levantó lentamente, estirándose, algo fatigada y caminó hacia ellas de una forma que Azusa sólo podría describir como… ¿seductora? ¿Predadora? Igual que como se veía en el escenario y en los videos musicales, había un aire casual a su alrededor, pero aún parecía estar en control de todo.
Segura, tranquila –
Y absolutamente maravillosa.
Su cabello estaba alborotado, el moño rojo torcido, y sus ojos nublados y llenos de una especie de intensión dolosa, haciendo temblar a Azusa subconscientemente. Vestía un camisón que llegaba a sus muslos, el hombro salía por el borde del cuello y revelaba el tirante negro de un sostén de encaje negro y varias marcas rojas decoraban su blanca piel.
Y eso era todo. No llevaba nada más.
La garganta de Azusa se sentía seca mientras miraba esas largas y delgadas piernas. Sus dedos se crisparon.
¿Qué rayos pasa conmigo?
"Vamos, Mio-chan. Sawako está tan ocupada con los reporteros sobre lo que pasó hace rato que probablemente no regrese hasta mañana" dijo Mugi infantilmente, rodeando con su brazo a Azusa y acercándola.
El rostro de Azusa estaba hundido en algo bastante blando y ah, olía muy bien –
"Mugi, no vuelvas a dejar inconsciente a la pobre" Mio rió ligeramente, parándose frente de Azusa. La desconcertada chica quitó rápidamente su rostro del pecho de la tecladista, alejándose de ellas y entrando a la sala.
Mio y Mugi intercambiaron miradas divertidas. Azusa tenía miedo y su rostro estaba a punto de estallar. Las otras dos chicas se le acercaron sin prisa, como si tuvieran la certeza de que no escaparía.
Sus ojos granate observaron la espaciosa estancia, decorada tan elegante como se había imaginado – y no había ruta de escape visible. A menos que quisiera salir por el oscuro pasillo al otro lado… o tal vez la salida estaba en esa esquina a lado de la TV…?
La melodiosa risita de Mugi atrajo nuevamente la atención de Azusa. La tecladista sonrió inocentemente, pero había perdido su efecto en Azusa - ¡No caigas en eso! – ¿o no? Esos ojos azules distrajeron a Azusa de sus planes de escape una vez más.
"No le hagas caso a Mugi, siempre lo hace – atrae a pobres y desprevenidas chicas con su inocente exterior antes de devorarl-"
"Por favor, Mio-chan, recuerdo perfectamente que tú me sedujiste primero" Mugi presionó su meñique por debajo de su mentón, sonriendo ligeramente.
Mio pasó su lengua por su labio inferior. Notó que los ojos de Azusa siguieron su acción. Mio le guiñó el ojo antes de responderle a Mugi.
"¿Ah sí? Bueno, no pude evitarlo. Ritsu estaba muy cansada después de lo que Yui le hizo." Lo dijo como si fuera lo más normal del mundo.
¿Eh…? ¿No estás… con Ritsu Tainaka o algo así…? Azusa estaba muy confundida. Pero por lo que vi antes… ¿qué está pasando…?
Ahora estaban frente a ella. Azusa se maldijo por no huir cuando pudo.
Arrinconada. Una gatita arrinconada.
Mio puso su mano en la mejilla de Azusa. Ésta fue incapaz de quitarse de la sutil caricia.
"Hablando de, Yui-chan y Ricchan están en eso, de nuevo" rió Mugi mientras acariciaba el cabello de Azusa, jugueteando con sus coletas.
La pobre chica aún no recuperaba la capacidad de hablar. O para el caso, de respirar. No podía creer lo qué escuchaba. O lo que pasaba.
"Esa Yui…" Mio sacudió su cabeza exasperadamente con una cariñosa sonrisa en el rostro, "Tal vez debería unírmeles… Bueno, tal vez no, por unos minutos más." Frotó los puntos rojos en su cuello, "Me pregunto que tendrá hoy. Estaba más… agresiva de lo usual."
"Quizás tiene que ver con la 'gatita' de aquí, ya que Yui-chan la llamó" Mugi se inclinó, susurrando al oído de la pequeña, el cálido aire rozó su piel.
Su piel se tornó de gallina. Sentía escalofríos.
La respiración de Azusa se entrecortó incapaz de moverse. Incluso, inconscientemente inclinó su cuello.
¿Qué pasa conmigo…? Pensó Azusa, afligida. Ya ni siquiera sentía que controlaba su cuerpo.
"Hehe, que reacciones tan interesantes tienes," rió Mugi suavemente.
Lo siguiente que supo Azusa fue que estaban sentadas en el sofá – no, estaba sentada en el regazo de Mugi. Y Mio estaba parada frente a ellas, con los brazos en el respaldo, mirándola y dejando a Azusa en medio.
"Eres linda" Mio torció los labios mientras miraba fijamente a Azusa. La pequeña tragó de nuevo, sus ojos se abrieron por completo. "Realmente linda. ¿Cómo te llamas?"
'¿Qué van a hacer?' fue el único pensamiento lógico de Azusa. Su cuerpo estaba ardiendo.
"A-Azusa N-Nakano…" ¿siquiera pueden escucharme…? No puedo escuchar mi propia voz… ¿esa es mi voz? Yo no sueno así…
"Hola, Azusa" Mio le sonrió sensualmente. "Como ya sabes, soy Mio Akiyama."
"Tsumugi Kotobuki. Es un placer conocerte, Azusa-chan." La rubia lentamente rodeó con sus brazos la cintura de Azusa.
"E-este… ¿p-por qué estoy…"
"¿Por qué estás aquí? Mmm. Fue un gran alboroto, ¿no? La prensa estaba como loca."
"Pobre Sawako tiene que calmar las cosas" murmuró Mugi, algo molesta.
"Gracias a eso, lo que sea que esos hombres habían planeado originalmente fue cancelado. No, ni siquiera fue por eso. No esperaba que Yui hiciera algo con la fresa, arrojándola así a la audiencia."
"Lo bueno que Ricchan improvisó rápidamente~"
"Bueno, Ritsu es muy… adaptable después de todo" había un rastro de orgullo y posesión en la voz de Mio, "De cualquier forma, tras tu desmayo, Yui te trajo a nuestro hotel – hemos estado esperando a que despertaras desde entonces."
"Aunque tendrás que preguntarle a Yui-chan que pretende hacer contigo, porque ni nosotras sabemos qué está pensando" Mugi rió, sus dedos jugaban con el dobladillo de la blusa de Azusa. Y el rostro de Mio estaba cerca, muy cerca.
Azusa jadeó cuando sintió algo húmedo y cálido en el cuello, mandando corrientes agradables por todo su cuerpo.
Sintió unas suaves y gentiles manos deslizándose bajo su blusa, rozando su piel-
E-esper-
BAM
El sonido de una puerta azotándose contra la pared sacó a Azusa de su trance, aunque su cuerpo seguía paralizado.
Una desaliñada Ritsu entró en escena, a penas caminando erguida. Aún vestía lo que llevaba originalmente, pero era obvio que se puso la ropa deprisa. Pasó su mano por su fleco, sus ojos seguían sombreados.
"Maldita Yui. Déjame tomar el control por una vez, ch…" murmuró, sin siquiera mirar su camino.
Los labios de la bajista dejaron su cuello, para su gran… ¿decepción? ¿Qué?
La bajista caminó tranquilamente hacia la baterista, rodeando su cintura por detrás, sobresaltando a Ritsu.
"Te dejaré… dominarme, toda la noche, Rit~su" Mio mordió su oreja, haciendo que la chica se estremeciera. La baterista se dio la vuelta, con los ojos en llamas.
"No puedes retirar eso, Mio" gruñó Ritsu con voz ronca. Luego, justo en frente de los ojos de Azusa, Ritsu escurrió sus brazos bajo las piernas de Mio y la levantó, estrellándola contra la pared.
Mio simplemente rió, sensualmente rodeando con sus piernas la cintura de Ritsu. "Impaciente, ¿cierto?"
Ritsu la empujó con fuerza, sus narices se tocaban, sus labios estaban a centímetros.
"¿Cómo puedo ser paciente? Especialmente después de lo que dijiste" Ritsu rozó con sus labios los de Mio, provocándola. Sus hambrientos ojos vagaron por el mal vestido cuerpo de Mio, y sonrió.
"¿Qué te hizo Yui, eh Mio? Parece que tendré que arreglar eso~"
Mio le rodeó con sus brazos los hombros y pasó su lengua por los labios de Ritsu. La baterista gruñó.
"Bueno, tenemos una larga noche delante de nosotras, Rit-su."
Azusa rápidamente apartó la visa mientras las dos se metían en su propio mundo.
¿No Ritsu Tainaka… incluso antes de eso, ¿no Mio Akiyama… también con Yui Hirasawa… ¿qué está pasando? ¡¿Por qué actúan así?
Este repentino cambio de actitud, una demostración extrema de lujuria, era demasiado para ella. Hizo todo lo posible por ignorar los sonidos que le provocaban sensaciones extrañas a su cuerpo.
¡Ignóralas, y piensa, Azusa Nakano! ¡Necesitas salir de aquí antes de enloquecer!
"¿Por qué no nos movemos, Azusa-chan?" De nuevo, Mugi tenía una expresión de en sueño.
Azusa obedientemente permitió que la rubia se llevara de ahí, para su gran exasperación. Azusa estaba atónita al darse cuenta que en realidad no quería irse.
¡¿Por qué estoy así? ¿Me drogaron o algo así? S-sí debe ser eso, de lo contrario, yo nunca…
Pero Azusa sabía perfectamente que no lo hicieron. Las drogas pueden volver a la gente más sumisa, pero no habría permitido que todas la controlaran así… y esos pensamientos eran suyos.
¿Estoy acostumbrada a obedecer a la gente? ¿O… este es… mi verdadero yo? Azusa se estremeció ante tal posibilidad.
Para nada le gustaba eso.
La mano de Mugi apretó ligeramente su muñeca, dispersando cualquier pensamiento que Azusa tuviera, así como así.
Y así, la curiosa gatita fue llevada a la cueva de la loba alfa, acompañada por otra loba disfrazada de oveja.
Azusa tembló con anticipación mientras entraban a la habitación de la que Ritsu había salido momentos antes.
La habitación de Yui Hirasawa.
Pese a la oscuridad, Azusa podía ver el desorden del dormitorio, sábanas en la alfombra, maletas arrumbadas y ropa esparcida. Aparte de eso, nada más demostraba que alguien había vivido ahí en lo últimos días, mientras HTT se preparaba para su concierto.
No había nada personal que mostrara que ésa era su habitación – excepto por la guitarra color rojo y naranja en el único rincón limpio del cuatro, y un portarretrato bocabajo en el mostrador.
Yui estaba sentada en el alfeizar de la ventana, con un brazo en la rodilla. Miraba hacia fuera sin dar señales de haber notado su presencia.
Las manos de Mugi dejaron las de Azusa. Luego la rubia le dio un besito en la frente.
"Buena suerte, la necesitarás~"
Así nomás, la pobre gatita se quedó sola en las garras de la loba alfa.
Dicha loba se paró y caminó hacia ella cuando Mugi cerró la puerta silenciosamente.
A diferencia de Ritsu, Yui aún vestía el traje del concierto, y a pesar de lo que debió haber ocurrido, por arte de magia, su ropa permanecía libre de arrugas y su cabello estaba impecable, brillante como siempre, su fleco casi le cubría los ojos.
La forma en que caminaba tenía algo – intimidante pero al mismo tiempo magnética.
Con la luz de la luna dándole un resplandor etéreo, Yui Hirasawa lucía cada parte del enigma que era.
Hermosa.
Y peligrosa.
Azusa estaba clavada en su lugar. Era como ver un huracán o un tsunami acercándose – no puedes evitar estar impresionado ni siquiera sabiendo lo arriesgado que es.
Cuan peligrosa era esta entidad impredecible para el tranquilo mundo de Azusa.
Todos los eventos que escuchó previamente, y su breve encuentro con la guitarrista en el escenario horas antes – No debería estar aquí. ¿Por qué estoy aquí…?
Cuando estuvieron demasiado cerca, Azusa se alejó, pero seguía siendo incapaz de apartar los ojos de la guitarrista. Yui se acercaba más, hasta que Azusa estuvo completamente contra la puerta.
La pequeña se tensó cuando Yui lentamente puso su mano contra la puerta, justo a lado de su cabeza.
"¿Cuál es tu nombre?"
Yui tenía una voz suave, casi infantil, pero el destello en sus ojos definitivamente no podía ser visto en un niño – deseo carnal.
Azusa comenzó a temblar nuevamente.
"A-Azusa N-N-Nakano."
A diferencia de Mugi y Mio, Yui no dijo nada, pero el corazón de Azusa latía con más fuerza – tan fuerte que estaba segura de que Yui podía escucharlo.
"Azusa Nakano…" rió, para la gran confusión de la chica. "Entiendo…"
¿Qué entiendes?
"…Soy Yui Hirasawa…"
Acarició la cabeza de Azusa, tan suave y cariñosamente que cerró sus ojos, inclinándose a la caricia.
"Mmmm…"
Se congeló, alarmada por el… ronroneo que salió de su misma boca. Ella, Azusa Nakano, había… ¿ronroneado?
En serio, ¿qué pasa conmigo? ¡E-esta no soy yo! ¡En lo absoluto!
Yui se detuvo, provocando que Azusa abriera los ojos, confundida.
Después, Yui curvó los labios. "Tenía razón, realmente eres una gatita…" golpeó su frente tan ligeramente que Azusa a penas lo sintió. "Serás Azu-nyan entonces."
"¿Azu… nyan…?" repitió aturdida, tocando su frente.
En vez de sentirse indignada como acostumbraba, Azusa sólo sintió euforia por el extraño apodo.
Por lo que sabía, los apodos eran especiales, dados sólo a personas específicas para mostrar afecto. Azusa no tenía de esas personas. Siempre había sido Azusa Nakano, nada más. Incluso con su supuesta buena 'relación social', no tenía a nadie a quien llamar verdaderos amigos, no sin mentirse a si misma.
Bueno, tampoco es que pudiera llamar amiga a Yui Hirasawa.
"Aja, 'Azu-nyan'… lindo, ¿no? Igual que tú," Yui inclinó su cabeza, aún con esa semi-sonrisa. "Y casualmente me gustan las cosas lindas."
Inconscientemente, Azusa también inclinó su cabeza y lamió sus labios. ¿Por qué Yui tenía una mirada hambrienta y por qué se acercaban más y más?
De repente, su teléfono comenzó a sonar.
El hechizo se rompió.
Y Azusa sólo podía ver tontamente el espacio vacío frente a ella.
Yui estaba recargada en la pared, con los brazos cruzados. "Tal vez deberías contestar. Puede ser urgente."
La guitarrista se veía tan distante, tan intocable ahora. Azusa sacó su teléfono del bolsillo, aún tratando de comprender qué había pasado.
Azusa sintió que se congeló cuando vio el identificador de llamadas.
Su madre.
De repente, la ilusión que la había extasiado desde el concierto se desmoronó. El acuerdo de sus padres para meterla en la escuela, las intensas expectativas de sus profesores en su resultado del examen de admisión – todo caía sobre sus pequeños hombros, destrozando su alegría.
Mordiendo su labio con ansiedad, contestó el teléfono, su mano aún temblaba.
"H-hola, Madre…"
Un furioso grito aturdió su oído, obligándola a alejarse del auricular tanto como pudo. Aun así, se podía distinguir cada palabra.
"-MEJOR REGRESAS A CASA EN ESTE MISMO INSTANTE IMPRUDENTE NIÑA, DEJA QUE TU PADRE ESCUCHE ESTO-"
Las orejas de Azusa ardían mientras Yui miraba el teléfono con una ilegible expresión.
"-TU PADRE Y YO TRABAJAMOS COMO ESCLAVOS Y TÚ TE LARGAS A QUIEN SABE DONDE, NI SIQUIERA PENSASTE EN LLAMARNOS-"
El celular fue arrebatado de su mano. La mandíbula de Azusa cayó cuando Yui habló al teléfono dulcemente, una imagen completamente opuesta a la que estaba acostumbrada a ver.
Esa sonrisa inocente y suave en el rostro de la guitarrista… no, no podía ser la misma Yui Hirasawa. Nadie puede lucir tan diferente con una simple sonrisa.
"¿Hola? ¿Sra. Nakano? Lo siento~ lamento mucho mantener a su hija aquí. Verá, estaba enloqueciendo por mis exámenes y ¡Azusa-chan aceptó asesorarme! Aunque se quedó dormida y realmente no quise despertarla. Lo siento mucho - ¿mmm? Oh, soy su compañera de clase. No sé si me recuerda pero soy la hija de la maestra Sanada-"
Azusa parpadeó. No había ninguna maestra Sanada en su escuela.
"-sip, ¿la maestra que ha sido nombrada directora del departamento? Sip, de hecho se rumoreaba que papi se convertiría en el vice-director en algún momento, sí, aja, no, no se preocupe, yo debería agradecerle a Azusa-chan – papi ira a dejarla ahora. ¿Mmm? Oh no, no es necesario~ quiero decir, me encantaría que viniera – tengo debilidad con los pasteles pero – no, sería mucha molestia, pero muchas gracias por la oferta - ha sido un placer hablar con usted, adiós~"
Así como así, Yui Hirasawa terminó la conversación
Su rostro era inexpresivo nuevamente.
Azusa se estremeció ante la transición surrealista.
Su madre, la mujer más difícil que había tenido la desgracia de conocer… la castaña frente a ella había manejado a su madre con tanta facilidad.
Mientras asumía un personaje completamente diferente pero también impecable.
¿Quién era ella?
¿Quién era esta Yui Hirasawa?
"Le ordenaré a alguien que te lleve. Ya casi es la una" Yui le devolvió el celular, quitando su mano tan rápidamente que casi se le cae a Azusa.
Después Yui abrió la puerta y salió sin decir nada más. Azusa tragó, siguiéndola en silencio. Todavía no tenía idea de lo que había pasado y por qué había actuado así.
Hace unos momentos, algo había pasado… pero ahora, Yui lucía tan distante, como una completa extraña.
Bueno. Realmente es una extraña. Es una celebridad. Sólo la conozco por los medios de comunicación. ¿Qué tendría que ver conmigo? Sólo soy una chica ordinaria. Probablemente algo llamó su atención, pero ahora que vio como soy realmente… Azusa miraba el suelo, desanimada. No es que este cómoda con toda esa extraña atención pero… es mejor que este… frío trato.
Metió el celular a su bolsillo, bastante molesta.
¿De todos modos, qué estaba esperando? ¿No quería irme lo antes posible? ¿Qué me retiene aquí? Fueron… lo suficientemente buenas para cuidarme hasta que despertara. Debería estar bastante agradecida e irme. Yo no pertenezco aquí.
Entraron en la sala, y Azusa trató de ignorar la ropa regada en el piso, ropa que dirigía a una habitación entrecerrada al otro lado de la sala… de donde provenían sonidos cuestionables. El rostro de Azusa ardía nuevamente.
Definitivamente yo no pertenezco aquí. No entiendo cómo funcionan sus mentes y probablemente nunca las entenderé. Esto es demasiado para mí. Tengo que regresar a donde acostumbro. Tengo que regresar a ser 'yo misma'.
Se detuvieron frente a la salida.
Esto es lo mejor. Hora de despertar.
Yui escribió algo en un trozo de papel y se lo dio, esta vez sostuvo su mano lo suficiente y Azusa tomó el papel tímidamente.
Su mano tembló al contacto, tal como pasó con la fresa.
"Puedes darle esto a nuestra maquillista – debe estar abajo, en la sala de conferencias. Ella te llevará a casa."
"G-gracias" susurró Azusa, todavía mirando al suelo. Es el fin, ¿no?
Fue empujada contra la pared bruscamente, y algo cálido e intenso tocó sus labios, enviándola a un planeta desconocido de calor estimulante. Desconcertada, abrió su boca, tratando de decir algo-
Yui inmediatamente introdujo su lengua, frotándola febrilmente contra la suya, buscando y explorando.
"¡Nnmm…!"
Azusa apretó sus ojos, sujetándose débilmente para estabilizarse. Un placentero desconcierto cubrió su mente mientras trataba de responderle instintivamente, moviendo sus labios con timidez contra los agresivos de Yui.
Todo estaba caliente… al rojo vivo… todos sus sentidos estaban acelerados, expulsando todos sus pensamientos hasta que sólo permaneció un sentimiento extraño.
Deseo.
Abrasador y puro deseo.
Las piernas de Azusa se tambaleaban, sin energía. Inmediatamente Yui rodeó su cintura con un brazo, acercándola, mientras su otro codo estaba recargado contra la pared justo a un lado de la cabeza de Azusa.
Sin detener nunca ese ansioso movimiento con su lengua.
Las piernas de Azusa temblaban como gelatina, y luces estallaban detrás de sus párpados.
¿Qué está pasando…? No puedo respirar… No puedo parar…
Dándole a su boca una última y lánguida lamida, Yui lentamente se separó. Azusa casi se resbala por la pared, sus piernas temblaban tanto que eran incapaces de sostenerla.
Los sombreados ojos de Yui vagaban por sus mejillas sonrojadas, sus hinchados labios y su agitado pecho. Sus labios se curvaron otra vez, no era una sonrisa maliciosa pero tampoco era una sincera.
"Ten un buen viaje, Azu-nyan~"
Azusa no pudo responder, seguía jadeando, casi al borde del desmayo. Sus labios sentían un hormigueo mientras se acumulaba un extraño calor ahí abajo –
"¿Por qué no la llevo con Hime-chan? No creo que Azusa llegue sola" habló Mugi, con la voz llena de diversión. Estaba recargada contra la pared no muy lejos de ellas - ¿había estado observando todo el tiempo?
Yui no parecía nada perturbada. La castaña sólo se encogió de hombros, pasando su mano por su cabello. Acarició la cabeza de Azusa una vez más antes de dar la vuelta.
Azusa le permitió a Mugi que la sacara de la suite, su mente estaba total y absoluto mal funcionamiento, y seguía jadeando. En su cerebro sólo podía escuchar una especie de ruido estático. Había tropezado en varias ocasiones al dar tan sólo unos cuantos pasos.
Ese fue… ese fue mi primer beso.
Pero Azusa no podía enojarse por el robo de su primer beso… aún podía sentir la candente lengua de la castaña danzando con la suya…
¿Por qué… por qué no la detuve?
"Creo que Mio-chan ya te dijo" de repente la voz de Yui irrumpió su brumosa mente, "el plan original para elegir a la nueva guitarrista no salió bien – bueno, en verdad no me gustaba su idea así que estoy haciendo las cosas a mi manera" rió, pero con un toque de peligro. "Somos Ho-Kago Tea Time. Nosotras elegiremos a nuestra guitarrista, no esos ancianos que no saben nada de música."
Mugi rió, e incluso ese suave sonido le puso la piel de gallina a Azusa.
"Así que~ para ponernos de acuerdo con esos necios, haremos una audición formal la próxima semana. Estaremos por aquí un rato más."
Azusa finalmente decidió dar la vuelta, sus ojos se toparon con los turbios de Yui.
Tenía una suave sonrisa en el rostro, similar a la que tenía cuando hablaba con su madre.
Excepto que ésta parecía ser legítima. Las rodillas de Azusa casi la traicionan de nuevo.
"Espero con ansias verte ahí, gatita~"
"¿Qué estás pensando realmente, Yui-chan? Azusa-chan… atrajo tu atención, ¿cierto? Nunca te he visto actuar así con nadie, ni siquiera con nosotras."
"…"
La castaña tenía los ojos cerrados, su cabeza estaba metida bajo el mentón de Mugi, su brazo se encontraba en la cintura desnuda de la rubia. Mugi acarició su espalda en un suave ritmo mientras miraba el techo. La tecladista sabía que Yui aún estaba despierta, pero no esperaba que le respondiera.
Después de todo, y pese a todos esos años de estar con ella, ninguna podía entender la complicada mente de Yui Hirasawa.
Ni que decir que Mugi estaba sorprendida cuando Yui le respondió, después de unos minutos de silencio.
"Verla… me recuerda a mí, Mugi-chan."
Mugi trató de ignorar las placenteras punzadas en su piel mientras Yui hablaba. La rubia se obligó a permanecer en silencio mientras la escuchaba con curiosidad.
"Me gustaría volver a verla," Mugi podía sentir los labios de Yui curvándose en su característica no-sonrisa. "Quiero ver cuanto dura siendo ingenua."
"¿Ingenua…?"
Yui rió, su inocente y suave voz desmentía lo que realmente era. "Ante sus ojos probablemente somos extrañas, casi extraterrestres. Debe ser demasiado para una chica tan buena como ella.
Mugi ligeramente rió de acuerdo. Hace años, no se habría imaginado en una posición así. Pero después de conocer a Yui Hirasawa, nada era imposible y por supuesto, nada era predecible. Supuso que ya era inmune a la naturaleza caprichosa de la castaña después de estar con ella durante tanto tiempo.
La rubia echó un vistazo a la foto que a penas se notaba bajo la luz de la luna, revelando una imagen de dos niñas, una con el cabello amarrado en una cola de caballo y otra con una coleta corta. Eran casi idénticas, las dos tenían el cabello castaño, y ambas se veían muy felices.
Mugi regresó su atención a la chica encima de ella. Como puede cambiar el tiempo a la gente.
"¿Y que planeas hacer con ella, Yui-chan?"
"Hay algo en esa chica… algo que está tratando de reprimir, puedo sentirlo. Quiero verlo…"
Yui se recargó en sus codos, cerniéndose sobre Mugi.
"Lo sacaré."
Mugi tragó; no dudaba de sus palabras.
"Y lo domaré."
.
.
To be continued. . .
NdT: Bueno, ahora viene la larga nota, para comenzar, le doy las gracias a mi BETA! (como lo pude olvidar! D:) Sofie Puckle, muchas gracias por la revisión del fic ! :3
Ahora les dejo los antecedentes del fic. Si les gusta leer... adelante, sino pueden irse sin olvidarse de mi review ò.ó!
Antecedentes:
Azusa tiene 17, último año de preparatoria. Los Nakano, a diferencia del canon, no están en una banda de jazz; son gente trabajadora de clase media. Pero Azusa ha sido obligada a aprender todo lo que se considera prestigioso, ceremonia del té, tiro con arco, caligrafía etc. Los Nakano son muy tradicionalistas y conservadores. Mucho, especialmente su madre. La guitarra fue una rebelión de Azusa. Todo esto surgió de la idea que Azusa era conocida como una muñeca japonesa, en el anime.
Las integrantes de HTT tienen 18. Están listas para celebrar su primer aniversario desde que entraron al mundo del estrellato. Todas fueron a la misma escuela, como el canon.
Sawako Yamanaka no es una maestra; es la manager de HTT, y ella fue la que las escogió. Mm, parece que ella es la única cuyo carácter permanece intacto… bueno, ya veremos…
"Ancianos" "Necios" se refiere a la compañía disquera de HTT. Planeaban escoger a la guitarrista en un "sorteo" – se explicara más sobre esto después. Todo tiene que ver con la política de los medios…
Ahora, Adri VolKatina resume la larga nota de AdrenaVeris que iría aquí:
Veamos, Adrena se inspiró en el ED Listen! Para hacer este fic, tiene una mente retorcida, lo sé xD
HTT, es una banda famosa, popular e influyente. Esta historia también tendrá una aura oscura… no "oscura" en el sentido de No, Gracias pero igual será oscura (si entienden de lo que hablo ^^)
Los personajes son OOC? Yo digo que sí xD …en cierta forma.
Mio no será la niña tímida que conocemos. Es la vocalista de HTT. Obtiene lo que quiere. Por algo la llaman la Reina Peligrosa.
Mugi no se queda atrás. Tomará la iniciativa. También obtiene lo que quiere, pero no tan "sutilmente" como la bajista xD
Ritsu, pese a ser la líder de la banda, sólo "disfruta del show". Sólo sigue lo que las demás dicen, sabiendo que es inútil protestar, especialmente con Yui.
¿Azusa? Nuestra POV. Típica niña buena, protegida por sus padres y la sociedad 'buena y limpia'. HTT es una bomba para detonar su mundito, haciéndola pensar cosas que nunca habría pensado.
¿Yui? ¿Cabeza hueca? Tal vez, pero una muy sádica xD. Ella obtiene todo (más o menos como en el canon, no? xD)
Phew, terminé…?
Ahora, espero no haber hecho spoiler D: , sólo quise darles un poco de info, tal como lo hizo Adrena… normalmente me piden que ponga las notas que escribe la autora así que sólo hice eso…
Y finalmente, diré algo que no había dicho en el preludio, pese que diga Yui H. & Azusa N. en las parejas, este fic es conocido como un allxall, al leer este capítulo me entienden no? xD
Sí, es un AzusaxYuixMugixRitsuxMio y Rated M… hell yeah! X3
Al fin, terminaron de leer esta larga nota que yo también me cansé de leer y escribir 7_7
Es todo por ahora, VolKatina se va, diciéndoles por ultimo (ahora sí por último xD) que pese a que tengo como dos años traduciendo, hasta este semestre llevaré la materia "Introducción a la traducción" sólo espero no reprobarla. Deséenme suerte! XD
PD: Para quien esté interesado puede visitar mi perfil, y seguirme en Twitter, Facebook, deviantART, me divierto mucho por allá y reciben cosas que los de aquí no X3
Peace! Paká!
(Rayos… debió ser algo que comí… sí, ya, fueron los chocolates que me dio mi cuñada… mi modo overdrive debe acabarse pronto 7_7U)
