¡Hola a todos!
Les he traído el primer de muchos drabbles cortos de esta historia random que me inventé.
Espero les guste.
Aclaratoria: Los recuerdos y/o énfasis van entre las comillas latinas «…», los pensamientos van entre las comillas "…." y en cursiva.
Advertencia: Shonen-ai.
Disclaimer: Todos los personajes son propiedad de Horikoshi-sensei.
1.- Alegre
Bakugou se encontraba sentado en su pupitre, con el cuerpo apoyado contra el espaldar del asiento y con sus pies subidos sobre la mesa. Miraba con fastidio la pantalla de su teléfono, moviendo de arriba a abajo la información que se proyectaba, dudaba si su idea tenía alguna lógica o no. Ya no era un crío de cuatro años, tenía el suficiente intelecto para decidir lo que era mejor para él por su propia cuenta y no dejarlo al azar por una estúpida encuesta de una revista frívola de mujeres.
"Maldito Deku…"
Se repetía una y otra vez.
Le desagradaba la idea de tener su mente ocupada en un tema tan trivial, y todo era culpa de ese idiota de cabellos enmarañados, que producía en su interior un caos que aun no lograba entender.
Toda la noche se la había pasado en vela, haciendo un debate del porqué debía probar a Deku.
Todo estaba bien, ¿así que, cuál era el problema? Ah, sí… su orgullo…
Quizá, lo mejor era mandar al diablo su relación de una vez por todas y el problema quedaría resuelto sin tantos inconvenientes.
Sí, eso era perfecto.
Pensar en ese idiota todo el día era un martirio, porque las únicas escenas que lograban llegar a su mente eran las de esa cara vulgar que ponía cuando lo manoseaba, esas mejillas encendidas por la vergüenza y el sofoco que le producían sus agitados encuentros nocturnos, a escondidas y en lugares extremadamente extraños. También recordaba su voz temblorosa, que al sólo pronunciar su sobrenombre entre jadeos se convertía en una agraciada melodía para sus oídos.
"¿Qué rayos? ¡¿Por qué tengo que pensar en eso ahora?!"
Oh~ Pobre Bakugou, no puede controlar su joven e indecente mente adolescente.
Se odia por eso, porque quiere no quiere admitir que desde hace algún tiempo toda su vida gira en torno a su novio. Al inútil, inepto y nada agraciado novio que tiene.
"¡Es su culpa por ser así….! —decía excusándose a sí mismo, no queriendo aceptar la realidad— ¡Yo no puedo estar con alguien como él!"
Estaba decidido, lo haría. Y no, no lo dejaría a la suerte porque él no tenía el suficiente autocontrol hormonal para decidirlo el mismo. No, claro que no…
Oh~ que infantil era Bakugou…
Satisfecho, sus ojos se situaron en el primer punto de aquella lista malévola, con el propósito de ejecutarla desde ya…
«1. Alegre»
"¿Deku es alegre?", se cuestionó.
Echó su cabeza hacia atrás, cerrando los sus parpados tratando de recordar algún momento en específico.
"Alegre… las únicas veces que lo veo así es cuando le hablan de All Might… ¡Ahh! ¡Maldito Deku es un puto otaku! Eso no es suficiente para determinar que es alegre…"
Se encontraba sumergido en sus pensamientos cuando repentinamente sintió una presencia que se acercó hasta él.
—¡Buenos días, Kacchan!
Abrió los ojos al saber de quién se trataba, pero no esperó ver esa enorme sonrisa a unos cuantos centímetros de su rostro.
El muchacho bajó lentamente y depositó un beso sobre su frente con suavidad e inocencia.
Ante ese gesto Katsuki se sobresaltó, sonrojándose con demasía y desorientándose por un minuto, haciendo que se tambaleara en la silla estando a punto de caer; sin embargo, fue detenido enseguida por el otro, ayudándolo estabilizarse en el suelo.
—¿Qué te pasa? ¡Casi haces que me caiga! —refunfuñó golpeando levemente la mesa. Trató de recobrar la compostura pues lo había agarrado distraído.
—¡L-lo siento Kacchan! Es que te vi tan relajado que no pude evitar venir a saludarte.
—Tskk…
—Hagámoslo de nuevo, como tiene que ser. —Apretó las tiras de su mochila en las manos y se paró recto—. ¡Buenos días Kacchan! —dijo sumamente animado, esbozando una sonrisa con leve sonrojo sobre sus pómulos.
Esa sonrisa era tan deslumbrante que prácticamente le revitalizó enseguida. Era sincera y sin nada de malicia, sentía que si era expuesta en una oscuridad iba ser capaz de disipar la penumbra por completo. Lo dejó sin aliento, porque pareciera tener la magia para adueñarse de todo lo que está a su alrededor e irradiar felicidad a cualquiera que tuviera en frente.
¿Cómo era eso posible?
No tenía ningún raciocinio ese sentimiento que le llenó el pecho, ese que le indicaba que si él le pedía cualquier cosa en ese instante accedería sin dudarlo.
Tal fue su nivel de ensoñación que notó como su rostro comenzaba a teñirse de carmín.
—Si, como sea… —fue lo único coherente que salió de sus labios, como un escudo para defenderlo del bochorno que sentía.
Midoriya rió tapándose la boca, ver a Katsuki avergonzado era muy tierno. Saludarlo cada mañana era uno de los momentos que más disfrutaba cada día, porque le recordaba que fue el único contacto que tuvieron aún en aquella época en la que no se llevaban tan bien.
—¡Deku-kun! —le llamó Ochako desde su asiento, ondeaba sus manos invitándolo a acercarse. A su lado se encontraba Iida con su típica expresión seria y el cual de igual forma le saludaba.
—¡Ah! ¡Uraraka-san, buenos días! ¡Iida-kun, buenos días!
Katsuki miró con detenimiento como su pareja se iba dando pequeños brincos jubilosos hasta donde se encontraban sus amigos. Conversaban amenamente y reían divertidos. La sonrisa que decoraba ese rostro pecoso, le embelesó por unos cuantos minutos. Creía que no se cansaría nunca de ver tan esplendido gesto. ¿Por qué nunca se había dado cuenta antes de esa sonrisa?
Repentinamente, el de ojos verdes se dio cuenta que estaba siendo observado y lo saludó alegremente desde allí, moviendo una mano.
"Tsk… que molesto…"
Al haber sido descubierto, volteó enfadado, sentándose correctamente en su pupitre.
Fijó sus ojos en su teléfono por unos instantes…
No tenía remedio, debía reconocerlo. Apretó los dientes con fuerza, sabiendo que no podría negar más lo obvio, y con recelo deslizó su dedo sobre la pantalla, tachando así el primer ítem de aquella lista que se convertiría en su calvario de espinas de ahora en adelante.
Si definitivamente Izuku era una persona «Alegre».
Awww… que Deku me sonría así… _… Que cosita más tierna y adorable, quiero 100 para llevar xP!
Gracias por leer.
Coméntenme que les ha parecido esta idea y si tienen algunas cualidades que creen que posea nuestro rollo de canela Deku y que desearían ver en este fic.
Saludos y gracias por leer.
Byebye!
