Vi a todos publicando fics por San Valentin, y sólo quería formar parte del grupo (lol)
No tengo nada por las fechas, así que dejo un segundo capítulo. Disfrútenlo, y feliz San Valentín.
Interludio I
―Me pones nervioso ―escuchó Alfred decir a su amigo mientras corría tras la pelota con la que jugaban.
―¿Por qué? ―le preguntó reduciendo la velocidad y tanteando el suelo a pasos pequeños. Cuando la encontró, pateó la pelota de vuelta― ¡Allá va!
―La tengo ―lo sabía, había dejado de escuchar el cascabel que la pelota tenía dentro―. Sólo decía...¿No te da miedo tropezar o algo?
―No. Eso le pasa a todo el mundo, ¿tú nunca te has caído?
―Sí, muchas veces ―la pelota iba de nuevo hacia él―. Pero es diferente.
Alfred detuvo la pelota antes de que fuera más lejos y sonrió triunfal.
―No le encuentro la diferencia ―dijo inclinándose para levantarla.
―Es diferente ―insistió el otro―. Yo veo por donde voy.
Pareció arrepentirse de lo dicho hacia el final de la oración. No había hecho sentir mal a Alfred ni mucho menos; a veces pensaba que su "problema" afectaba más a su amigo que a él mismo. Estaba acostumbrado a que la mayoría de las personas lo tratara con especial cuidado, pero no quería que ese fuera el caso de Eduardo.
―Entonces eres tonto.
―¿Qué?
―Yo soy ciego ―dijo Alfred yendo hacia su amigo con brazo extendido delante de sí―, pero tú tropiezas aunque veas por donde vas.
Su mano alcanzó el hombro de Eduardo.
―Eso te vuelve tonto.
Por un instante no supo si lo había hecho enojar con su comentario, pero entonces sintió que le quitaban la pelota de las manos.
―Vuelve a tu lado del patio, Jones. Ya veremos quién queda como un tonto.
El tono divertido en la voz de Eduardo lo hizo sonreír, y se apresuró de vuelta a su sitio.
―¿Listo?
―Listo.
