Siete días
Capitulo 2
Emociones Compartidas
¡NO MASTURBARSE!
-¿Qué demonios? -fue lo que dijo Jellal al ver esa nota pegada en la pared con cinta adhesiva
-Esto no será tolerado -Erza señaló la nota que había escrito con anterioridad y pegado en la pared.
-¿Que te da el derecho de tomar esa decisión?, yo puedo hacer lo que yo quiera.
-Ya no es tu cuerpo solamente, yo siento todo lo que tú sientes. No sabes lo traumático que fue para mí lo de anoche. -la pelirroja se cruzaba de brazos
Jellal frunció el seño y mostró una mueca de desagrado.
-En ese caso voy a tener que traumatizarte más. -Jellal se agarró sus tetillas y las apretó
Erza sintió en ese momento que su pecho cosquilleaba y sus pezones eran apretados, provocandole un poco de excitación.
-Tú, para con esto.
Un golpe en seco hacia el rostro de Jellal hizo que frenara sus acciones, pero igualmente ese golpe lo sintió la pelirroja en su rostro.
-Odio esto -dijo Erza acariciándose el rostro.
No tengo tiempo para esto, debo de descubrir cómo salir de este enredo, tal vez hablando con ella puedo llegar a un acuerdo.
-Disculpa estaba un poco molesto y me deje llevar. Por el momento deberíamos discutir sobre qué es lo que haremos de ahora en adelante. -Jellal sonrió de lado e invitó a la pelirroja a sentarse cerca de la pequeña mesa en la cual habían comido anoche.
-Pero yo no voy a perdonarte por lo que hiciste anoche. -Erza seguía molesta
-Dejemos de lado ese problema por el momento, lo que realmente quiero hablar es quién de nosotros vivirá en 6 días - de repente el tono de voz del chico cambió a uno serio.
-Oh, eso. -la respuesta de la chica era tan indiferente.
-Tengo la idea de que ambos morimos ayer y luego una voz misteriosa, Dios tal vez, nos regresó a la vida -El de cabellos azules posaba su mano derecha en su mentón -La gran diferencia aquí es que tú te suicidaste...
-Y tú me salvaste -terminó Erza
-Y eso me llevo a la situación en la que estamos ahora.
-Sí, es correcto.
-Entonces, ¿no crees que es un poco extraño?, el que nos diera 6 días para elegir quien vive o muere, siendo que yo no nunca quise morir, pero tú por otra parte quisiste morir, entonces...
-Sé lo que quieres decir, pero he cambiado de parecer y quiero seguir viviendo.
Pero qué rayos, justo creí que la estaba persuadiendo.
De repente el sonido del celular sonando del chico interrumpe la conversación.
-¿Si? -contestó Jellal
-Jellal, me dijiste que nos encontraríamos frente a la fuente -una voz femenina se escuchaba del otro lado
-Perdona, parece que tengo un poco de -tose -gripe y entonces -tose- no creo que pueda ir.
-¿Estás bien? ¿no quieres que vaya a visitarte?
-No está bien -tose - no quisiera contagiarte -tose- solo voy a reposar un poco con eso se me quitará, te prometo que la próxima vez saldremos.
-Está bien, entonces cuídate -diciendo esto último la persona del otro lado colgó.
-¿Esa era tu novia? -preguntó Erza
-Sí, olvide completamente que hoy íbamos a salir.
-¿Y eso estuvo bien?.
-Que se supone que iba hacer, no podría salir con ella en la situación en la que estamos.
-No me refería a eso, es que le has prometido algo, sin saber si estarás vivo en los próximos 6 días.
Y de quien es la culpa de que yo pueda morir.
-Como sea, no es mi asunto. Iré a comprar un seguro, esta noche quiero tomar un baño -Erza se levantó dispuesta a salir del apartamento cuando de repente sintió una punzada en el corazón y a su vez un gran dolor, mismo dolor que sintió Jellal. Lo que hizo que el chico se arrastrara hasta donde estaba la chica.
-No debemos de separarnos -dijo Jellal recobrando algo de aliento.
-Entonces, ¿puedes acompañarme a comprar el seguro? en verdad necesito tomar un baño esta noche.
-S-Sí, está bien.
-0-0-
Caminaban por la acera juntos uno al lado del otro, a un lado de ellos la carretera, del otro los locales, almacenes, tiendas y demás localidades. Ella cargaba consigo una bolsa, al parecer ya estaban regresando de haber comprado.
-Me gustaría también comprar algo de ropa, odio tener que pedirte prestada ropa. -Dijo Erza viendo las vidrieras de los almacenes.
-Lo que digas -por su parte Jellal estaba algo aburrido.
-Uhm... no traje mi billetera, así que puedes prestarme algo de dinero, prometo devolvértelo.
-Está bien, no te preocupes por ellos, uno de nosotros morirá después de 6 días.
Esta chica en verdad no está pensando en morir para nada.
De repente frente a ellos aparecen dos personas una chica de cabellos negros largos, de ojos color avellana, bien maquillada y vestida con una mini falda negra, blusa blanca y zapatos de tacones. A su lado un tipo alto de cabellos negros, llevaba gafas, una playera polo de color negro, pantalones de mismo color jean y unas zapatillas.
-Jellal, se supone que estás enfermo -habló la chica de cabellos negros.
-N-Naoka y Tetsuo -Jellal estaba sorprendido
-¿Quien es ella?, ¿me mentiste y saliste en una cita con ella? -en este momento la chica llamada Naoka estaba completamente furiosa
-No, no es lo que crees, déjame explicarte.
Sin previo aviso la chica de cabellera negra le dio una bofetada al chico de cabellos azules, cosa que también sintió Erza en su mejilla.
-No eres la persona que creia que eras, terminamos -dicho esto Naoka se retiró del lugar
-N-Naoka, espera.
Justo cuando se disponía a perseguir a la chica Jellal es detenido por el chico alto de gafas y cabellos negros de antes, Tetsuo.
-Ella estaba preocupada por ti, así que me preguntó si podía acompañarla a verte. Pero no crees que apenas un mes es muy pronto para empezar a engañarla. -Habló Tetsuo
-No es lo que crees que es, pero no me creerías si te lo explicara. -Dijo Jellal algo desesperado
-¿El es tu amigo verdad? -preguntó Erza
-Sí, nos conocemos desde la primaria -contestó Tetsuo - Jellal te parece si comemos algo y también me explicas.
-0-0-
En un restaurante cerca de la localidad, fueron a parar los tres, ahí comieron algo y luego pasaron a explicarle a Tetsuo el amigo de Jellal lo que pasó.
-Esto es...
-Increíble ¿cierto? -dijo Jellal
Erza quien estaba a un lado de Jellal tomaba su jugo de frutas.
-Ciertamente suena como una mentira ridícula, pero te creeré por ahora -Tetsuo tomaba un trago de su refresco de cola
Jellal se sorprendió de gran manera de que su amigo le creyera.
-¿En serio?, ¿nos crees entonces?
-Si fueras a mentir, me hubieras dicho algo más creíble. Y ahora que estas insistiendo probablemente sea verdad.
Jellal sintió alivio y mostró una sonrisa a su amigo.
-Bueno, iré a explicarle las cosas a Naoka -se levantó de su asiento -Si vas directamente a donde este ella sería como echar más leña al fuego, le diré que estabas con tu prima. -Tetsuo le hizo un ademán con la mano a Jellal
El chico de cabellos azules captó el mensaje y también se levantó de su asiento, se alejó un poco de Erza, suficiente para que ella no pudiera escuchar a los dos chicos.
-Erza, es muy linda -Dijo Tetsuo en voz baja -Si vas a estar con ella un tiempo, deberías de hacerlo por lo menos una vez.
-Q-Que dices idiota, eso nunca pasara.
-Supongo que es verdad, bueno te avisaré lo que pase -con esto último Tetsuo se despide de Jellal y sale del restaurante.
Jellal por su parte vuelve con Erza y se sienta delante de ella.
-¿De qué estaban balbuceando? -preguntó la pelirroja
-Nada importante -contestó el de cabellos azules
-Seguro, el noventa por ciento de lo que hablan los chicos es sobre sexo y cosas sin sentido. -Erza apoyo su mentón en su mano derecha y dirigió su mirada hacia la ventana que estaba a un lado de ella.
-Estas siendo sexista. -Jellal se cruzó de brazos y vio hacia otro lado
-Pero aún así estoy celosa de que conozcas gente a la que puedes llamar amigos íntimos.
-Yo nunca dije que éramos amigos íntimos.
-¿No lo son? -Erza volteo hacia Jellal.
-Somos amigos sí, nos llevamos bien, pero no quiere decir que sea muy cercano a mí, si recuerdo bien toda nuestra amistad comenzó solo porque vivíamos cerca del uno al otro. -Jellal explicaba y sin poder ocultarlo una sonrisa se formó en su rostro.
-Ya veo tengo el presentimiento de que tienen una relación muy cálida y segura pero, ¿crees que eso se le puede llamar confianza?
-No te comprendo, ¿de qué hablas? -preguntaba el chico algo curioso.
-No puedo hacer nada para evitar sentirlo, todo viene hacia mí.
-¿Va hacia ti? -Jellal aún no lo entendía
-¿No te has dado cuenta aún?, también compartimos las emociones -explicó la pelirroja
-¡¿Emociones?!
-Sí, comencé a darme cuenta de ello esta mañana -Erza le dio un trago a lo que restaba de su jugo -Cuando tu novia llamó esta mañana tuviste un sentimiento de terror, cuando la viste hace unos momentos atrás tuviste un sentimiento de desesperación.
-Pero, como es esto posible, si yo no he sentido nada.
-No has sentido nada proveniente de mí, porque yo no me dejo controlar por mis emociones -Habló calmadamente la chica
-Entonces eso significa que sabes lo que estoy penando.
-No, más bien siento esos sentimientos fuertes que tienes.
Esta chica, si no soy cuidadoso, no podré persuadirla para que me deje vivir.
-Mírate intentando persuadirme mientras ocultas tu ira, mejor que lo dejes no va a funcionar. -Dijo Erza viendo fijamente a Jellal.
Rayos entonces, no puedo persuadirla, eso quiere decir que tampoco podré mentirle.
-Ah, de nuevo siento desesperación viniendo de ti.
-C-Cállate.
No se pueden matar el uno al otro, tampoco se pueden alejar, ni tampoco se pueden mentir, lo único que pueden haces es decidir a cuál de los dos será el que muera, en seis días.
Continuara.
Notas del autor: Al fin terminé el capitulo dos. luego de 3 días sin saber cómo empezarlo ni cómo acabarlo. Por cierto se me olvidó comentar que en esta historia Erza tiene 21 años mientras Jellal tiene 23 años.
Por último agradecer a las personas que siempre me leen, aunque no me dejen comentario no hay problema, me hace feliz saber que hay gente que al menos se interese en mi historia.
Aclaraciones del capítulo:
Letras en cursiva son los pensamientos de los personajes.
