Descargo de responsabilidades, los personajes de Glee no me pertenecen.


Todo parece estar queriendo cerrar una herida,
Lejos de abandonar cerca de una despedida

Otro día tan monótono como los anteriores, no había nada de extraordinario en su vida y ni siquiera la rubia que permanecía dormida a su lado en aquella cama completamente vestida la hacía sentir de una manera distinta.

Lejos había quedado ese tiempo donde tenía un ritual antes de dormir, donde dormía ocho horas y se levantaba temprano para hacer ejercicio. En ese entonces tenía suerte si se quitaba el maquillaje para dormir, dormía siempre no más de cinco horas diarias y se levantaba veinte minutos antes de ir al colegio, le daba tiempo para un baño rápido y llegar sobre la hora a sus clases.

Entro a bañarse mientras tarareaba una canción que tenía en la cabeza desde hacía dos días, realmente no entendía como había terminado escuchando música en español pero no le había resultado nada desagradable, mucho menos si se trataba de Rock como en ese caso.

Termino de bañarse y salió de la ducha, buscando algo de ropa limpia entre toda la basura que había tirada en su habitación. Finalmente se decidió por una calza negra junto con una remera de los guns'n'roses robada a la misma Frannie que se encontraba acostada. Se vistió y le tiro en el rostro la toalla con la que recientemente se había secado, haciendo que esta se sobresaltara y la miraría extrañada.

-¡Mierda, me quede dormida!

-No, solo te golpeé en la cabeza para que te desmayaras y no te fueras. – espeto Rachel con ironía mientras se delineaba los ojos.

-No es gracioso y esa calza te marca demasiado. – frunció el ceño mirando el trasero de la morena pero a la vez relamiéndose los labios, odiaba que fuera tan hermosa.

-No comiences, me pondrás de mal humor y tengo buen humor por mas jodido que sea.

-Eso es porque has dormido conmigo. – se acerco a ella y la abrazo por atrás, mirándola a través del espejo. - ¿Segura que te sientes mejor?

-Sí, no es necesario que me estés toqueteando tanto. – se alejo de ella mientras tomaba su bolso y luego de guardar algunas hojas y algo para copiar se lo colgaba.

La rubia respiro hondo, sabía que de nuevo Rachel había levantado esa muralla invisible delante de sí misma pero no por eso iba a darse por vencida, ella era una Fabray, los Fabray siempre conseguían lo que querían y ella realmente tenia sentimientos sinceros por la morena.

-Ya me tengo que ir también, llegare tarde y no puedo hacerlo, te estaré llamando y enviando mensajes hasta que pueda volver, ¿Si? – murmuro acercándose una vez más y tomándola de la cintura.

-Está bien, no sé si te contestare porque estoy sin crédito pero intentare conseguir algún celular o algo.

-Vale, me avisas sino para que yo te haga una recarga, sabes que necesito que estemos hablando. – se acerco a ella una vez más y beso sus labios con ternura sabiendo que no podría hacerlo hasta dentro de unos días más.

Rachel pensó por un momento en negarle que la besara pero sabía que eso era importante para Frannie, a pesar que no fuera una relación lo que tenia debía agradecerle por estar allí siempre y no encontró mejor manera que correspondiéndole el beso, dejándose querer así fuera por tan solo unos segundos.

-Te quiero. – dijo a media voz la rubia y posteriormente salió por la ventana, sabiendo que no llegaría respuesta por parte de Rachel.


Llegar tarde a clases no era nada de otro mundo para ella, mucho menos ver todas las miradas sobre sí misma y para colmo soportar los murmullos que los demás.

Se sentó como si nada y vio como el profesor la veía de mala manera pero no le decía nada, seguía teniendo buenas notas en esa materia a pesar del presente que poseía.

-Señorita Berry hizo el ensayo de la guerra de Irak que había pedido para hoy ¿No? – la sonrisa irónica de aquel hombre le hizo saber que no se lo dejaría pasar tan fácil por lo que, con una sonrisa divertida, paso enfrente de todos.

-De hecho no he necesitado escribirlo como había pedido usted, no es necesario siquiera pensar demasiado porque la palabra guerra creo que dice todo. Dígame profesor, ¿Alguna vez se encontraron las armas de destrucción masiva que nuestro gobierno dijo que Irak poseía y eran una amenaza para nosotros?

El profesor quedo mirando a Rachel como si se tratara de un demonio y ella no pudo evitar sonreír internamente, ya daba igual que la expulsaran si es que querían hacerlo, nadie podía privarla de opinar.

-Déjeme responderle que no. Lo curioso de este caso es que si encontraron petróleo, mucho petróleo si me deja aclararlo y obviamente ese petróleo a nuestro país le llega como caído del cielo. También me gustaría recalcar que con el dinero que se invierte en el servicio militar, en las armas y en la guerra podríamos casi acabar con el hambre que sufren muchas personas en nuestro país que se encuentran en una situación de indigencia y ni que decir de poner mas móviles policiales o invertir dinero para parar el narcotráfico porque eso si que es imposible. – río un poco. - ¿Porqué no hablamos también de las cientos de muertes de inocentes en Irak? O tal vez podríamos hablar de las muertes de inocentes en Vietnam si le gusta más profesor.

-¡Fuera de la clase Berry! ¡Se va inmediatamente a la oficina del director! – grito el profesor con la vena del cuello hinchada debido a la ira que sentía y por la indignación que tenia de que su alumna dijera eso de su país.

-Es un placer. – fue a su silla por su bolso y se salió de la clase con una sonrisa pintada en los labios, definitivamente aquel día iba mejor de lo que parecía.

Sabía lo que le esperaba en la dirección pero no importaba, sabía que ninguno de sus padres iría a ver lo que había sucedido. Sabía que no les importaba en lo absoluto.


Había pasado toda la mañana en la oficina del director, recibiendo sermones de lo maravilloso que era su país además de que habían intentado llamar a sus padres y, efectivamente, ninguno había querido ir a ver qué es lo que había sucedido.

Había sido suspendida por dos días, agradecía verdaderamente que fuera así porque tenía dos días para perderse por las mañanas sin que la jodieran aunque dudaba que a alguien le importaba si se perdia una semana entera.

-¡Berry! – le gritaron de atrás y respiro hondo, conocía perfectamente esa voz y no presagiaba nada bueno.

-¿Qué es lo que pasa Quinn? – respondió de mala gana dándose la vuelta pero antes de terminar de hacerlo había sido empujada con fuerza contra uno de los casilleros, haciendo que se queje un poco por el golpe.

-¿Tú eres idiota acaso? ¿Cómo vas a hablar así de nuestro país? ¿Acaso no te das cuenta lo generosos que somos al seguir manteniendo basuras como tú? – la miraba a los ojos fijamente, notaba como los ojos verde de la rubia la recorrían entera para luego terminar mirándola con furia, una furia que realmente jamás llegaría a entender.

-Es solo mi opinión, no entiendo porque debe de interesarte.

-Mi tío abuelo es veterano de guerra idiota. – respondió otra de las animadoras de mala manera a lo que Rachel giro los ojos.

-Seguro su vida sería mejor si no lo hubieran enviado con falsas promesas a una guerra sin sentido y que solo beneficia a los pod… - antes que pudiera decir algo Quinn la había empujado nuevamente y posteriormente lo único que pudo sentir era el frui de los granizados que habían tirado sobre su cuerpo.

Tenso la mandíbula una vez más, algún día acabaría con todo aquello, algún día seria lo suficientemente valiente como para hacerlo.

-Espero que te quede claro como son las cosas aquí, tú respetas todo, no dices nada que no nos gustes y si es posible no te nos cruzas por enfrente para que todo esté bien.

-Especialmente eso de cruzarte por delante de nosotras, cada vez eres menos soportable a mi vista con tu ropa Man Hands. – agrego Santana con cierto asco mientras la miraba.

-No puedo estar en su cabeza todo el tiempo para saber qué es lo que les gusta y no, no me jodan. – se alejo de Quinn intentando caminar pero fue nuevamente golpeada contra los casilleros, haciendo que esta vez apretara los puños para evitar golpearla.

-Ya te lo he dicho Rachel, no hagas nada que me enfade. – susurro a escasos centímetros de su rostro, sentía como todo su cuerpo hervía de enojo y lo peor era la razón de ello.

-De acuerdo Quinn, será como tú quieras.

Se alejo de ella una vez más recogiendo su bolso del suelo ya que se había caído con uno de los empujones y salió del instituto sin siquiera limpiarse el granizado que tenia encima.

-¿Piensas que nos hará caso? – pregunto la latina una vez que todas se habían dispersado y Quinn se encontraba mirando la puerta.

-Eso espero, no quiero tener que tomar medidas más extremas. Vamos a entrenar mejor, si Sue nos ve llegar nuevamente tarde nos meteremos en problemas.

De nuevo iba a entrenarse frustrada, de nuevo Rachel Berry ocupando sus pensamientos o más bien jodiendolos con su estupidez, eso era lo único que podía pensar Quinn en esos momentos.


Acababa de llegar de la práctica bastante cansada, sudada y para colmo con un humor terrible.

¿Quién se creía Rachel para decir eso de su nación? ¿Acaso no notaba todo lo que hacían para que todo estuviera en orden y ellos vivieran en paz?

Detestaba esa manera tan prepotente de ser que tenía. Detestaba en lo que se había convertido porque si antes era irritante en ese entonces lo era aun más.

Detestaba especialmente que esa mañana estuviera utilizando la remera que la misma Quinn había acompañado a comprar a Frannie hacía dos meses atrás porque no era ciega, notaba como su hermana le preguntaba cada vez más por Berry y le habían dicho que las habían visto juntas muchas veces.

-¿Porqué no desapareces y le haces un favor al mundo? – escribió Quinn en el muro de Rachel aquella noche antes de inclusive quitarse el uniforme y entrarse a bañar.

Cerro la computadora y hizo lo que le correspondía, se baño, cambio y puso a hacer los deberes hasta que una llamada la saco de sus pensamientos.

-¿Hola? – atendió algo confundida al ver de quien se trataba.

-¡Quita ya esa jodida publicación del muro de Rachel, Quinn! – su hermana mayor parecía enfurecida y eso no pintaba nada bien.

-No quitare nada, no molestes Frannie.

-Tú quitaras eso si no quieres que yo me encargue de joderte la vida, quítalo Quinn. Ya has jodido demasiado la vida de los demás por hoy.

Frunció el ceño, ¿Por qué su hermana estaba diciéndole esas cosas? al fin y al cabo ella le había enseñado como debía ser en el instituto y más con los perdedores.

-No me jodas, tú eres la que lo hacía con todo el mundo y ahora quieres prohibírmelo a mí.

-Rachel no es todo el mundo, te lo diré una sola vez más Quinn, quítalo.

-¿Me obligaras hacerlo a caso?-

-No dejare que saques toda tu mierda con ella, ya mucho has hecho hoy ¿Te crees que no me he enterado? ¡Yo lo sé todo! – le grito dando vueltas por su habitación, había escuchado a la morena luego de eso y sabía perfectamente lo que haría para canalizar el dolor, lo sabía y la desesperaba.

-Se lo ha merecido, ¿Te ha dicho acaso lo que ha dicho de nuestro país? Además se cree la gran cosa cuando no lo e-

-Discúlpate con ella y borra todo si no quieres que para mañana el instituto este empapelado con fotos de Lucy. – no le había temblado la voz ante la amenaza y Quinn se heló por unos momentos, sabía que lo decía enserio, lo sabía.

-No serías capaz de hacerlo…

-Te he advertido muchas veces que no te metas con Rachel, tú me ignoras, me ignoras y ya me ha cansado la situación Quinn. Parece que deberé actuar para que comiences a creer en lo que te digo. En cinco minutos quiero ese comentario borrado y espero que Rachel me diga que te has disculpado con ella, de lo contrario todo el instituto conocerá a Lucy Fabray.

Colgó antes que Quinn pudiera decir algo haciendo que su interior comenzara a acumular mas ira de la que tenia por Rachel, porque siempre conseguía arruinarle la vida de una manera o otra.

Ingreso a Facebook y borro el mensaje por más de que le doliera en el orgullo hacerlo, no podía arriesgarse a nada.

Ingreso a su perfil y se quedo pensando una frase para poner que describía todo lo que sentía.

Todo lo que odiaba sentir.

Quinn Fabray: Solo me quiero sentar a esperar, que saltes al vació y que no vuelvas nunca y que toda tu vida te mate la culpa de haberme robado una parte del alma.

A Rachel Berry le gusta esto.


De nuevo por acá yo dejando capitulo.

¡Mil gracias por los Rw, Favoritos, alertas y demás!

Y para las que no se dieron cuenta en el anterior espero que ahora si entiendan que la que estuvo con Rachel era Frannie, no nuestra rubia menor.

No todo es lo que parece, eso es esencial en la vida, ¿No?

Los Rw's son bien agradecidos, alimentan el alma(?)

¡Abrazos de Koala para el muuuundo!

Cualquier cosa creo que ya saben dónde encontrarme.

Pórtense mal y háganlo bien.

Noe.