Cuestión de perspectiva
– Entonces, ¿puedo? –la carita de perrito recién abandonado que utilizaba para su convencimiento era solo una de las artimañas en las que usaba su encanto para hacer caer a la gente a lo que quisiera, pero la persona frente a ella era un ser de pura maldad y acero, sin sentimientos ni remordimiento por los mortales. Sentada en el sofá más pequeño de la humilde pero acogedora casa de su directora –o mejor dicho ex directora– quien ya no podía recibirla en su despacho porque bueno... Ya no existía tal.
– ¿Es que te has vuelto loca? –no fue un tono de reproche, sino más bien de indignación e incredulidad ante lo que había dicho la joven sentada frente a ella– No puedes estudiar es un colegio de varones solo porque no quieres ir a otro lugar.
– ¿Por qué no? –hizo un puchero mostrando su disconformidad ante su respuesta ocasionando que se cayeran uno o dos de los muchos papeles reposados en sus piernas con sus calificaciones, certificados, diplomas de excelencia en concursos internacionales e incluso medallas que trajo para que la ayudara a ser admitida en la otra escuela.
– ¿Tal vez porque no eres un chico? –el tono de ironía en su hablar era evidente, se estaba burlando de ella ¡Y como no hacerlo! Hace unos minutos Rin le había pedido que ella influenciará para que pueda estudiar en Tachibana ya que el subdirector de dicha institución era un primo suyo.
– Pero yo no tengo ningún problema, solo necesito que me den una habitación para mí sola y puedo estudiar cómodamente –ponía una sonrisa de oreja a oreja para un mayor convencimiento.
– Ajá ¿Y tú piensas que ellos estén de acuerdo con dejar que una chica estudie en un ambiente que está hecho exclusivamente para varones? Esos jóvenes son adolescentes y tú bien sabes que en esta edad alguna que otra cosa se les inquieta y las hormonas se alborotan, son seres de pura testosterona ¿Y cómo piensas pagarlo si apenas y tienes dónde caerte muerta?
– Oye, esa es una forma cruel de decirlo –Rin inflaba los cachetes formando una boca de pato, eso siempre hacía reír a la mujer mayor– Pero puedo solicitar una beca.
– ¿Y qué te asegura que te la darán?
– Ahí es donde tú vas a intervenir.
– ¿Yo?
– Exacto.
– Pero si dijiste que solo te ayudara para tu ingreso.
– Bueno, este es un pequeño detallito más –juntaba sus dedos pulgar e índice enfatizando la palabra "pequeño"– Por favor Mayu, estoy segura de que tú puedes conseguirlo, después de todo eres una gran directora, o al menos lo eras. – Déjame hacer una llamada.
– Está bien –juntó sus manos en forma de agradecimiento, la mayor cogió su teléfono y marcó el número que necesitaba mientras Rin tarareaba una canción recordando lo último que estaba haciendo cuando la escuchó por última vez –Mhh... ¿Estás seguro?... Pero cómo podrá estar así... Si, ella lo desea pero no sé si acepte eso... –miraba con curiosidad a la mujer con el celular respondiendo la llamada, como no lo decía completo la intriga la mataba– Está bien le preguntaré, te llamo apenas le diga... De acuerdo, gracias –separó el aparato del lóbulo de su oreja y lo puso de nuevo en la mesa.
– ¿Y? ¿Qué te dijo?
– Tengo una buena y dos malas noticias ¿Cuál quieres primero?
– Mhh... –llevó el dedo índice hacia su mentón haciendo alusión a su pensamiento– La buena –respondió con algo de miedo, normalmente una espera solo una noticia mala, no dos.
– Aceptaron darte la beca, conocen tu situación y lo sobresaliente que eres en tus estudios y tiene que ir mañana tu tía para firmar el certificado de beca –con cada palabra que salía de su boca, la sonrisa de Rin se ampliaba más, fue tanta su emoción que estiró los brazos saltando de la emoción que hizo volar todos los papeles que hace un momento había tenido en su regazo. Mayu había llevado las yemas de sus dedos hacía sus oídos para no escuchar el grito que estaba por venir, digamos que Rin emitía un grito muy agudo cuando se emocionaba. Improvisó una danza de la victoria de esas que uno hace cuando está alrededor de 3 horas tratando de pasar un nivel de algún videojuego y lo consigue– Espera, cálmate que todavía no te he dicho lo malo –Rin se quedó quieta y se volvió a sentar donde hace segundos antes estaba.
– Lo siento, me ganó la emoción –se picaba la barbilla en signo de inocencia con un leve sonrojo en las mejillas, su acompañante suspiró.
– La primera es que las habitaciones son de dos a más personas debido a que muchos se incluyen en la institución, solo los que tienen una mayor influencia pueden tener habitaciones particulares, pero posiblemente te busquen a una compañera que tenga igual de notas que tú, y creo que ya sabes a quién me refiero.
– Mmh... –Rin parecía meditarlo un rato, al parecer ciertas coletas se le venían a la mente aunque no quería pensar en ello. Compartir habitación con un chico ¡Ni hablar! Mejor era estar con la otra ¿Ven qué tanto se puede llegar a odiar a los hombres? Cabe resaltar que ella tiene un cierto resentimiento hacia ellos por lo ocurrido con su padre, en su mente todos eran igual de patéticos, solo podía confiar en que su primera opción fue la que le tocara– Si es por mi educación entonces podré soportarlo.
– Pareces llevarlo mejor de lo que pensaba, pero aún falta algo –se quedó callada un rato para darle más suspenso al asunto, quería hacerla sufrir un rato.
– ¿Qué cosa?
– Verás... Por ser mujer no pueden aceptarte por ningún motivo en la academia por más altas calificaciones, entonces la única opción que tienes... Es cambiar tu género –si la palabra "Qué" se pudiera poner en alguna expresión, sería la cara de Rin. No solo estaba sorprendida, sino que saltó de su asiento y comenzó a lanzar palabras al aire.
– ¡¿Cambiarme de género?! ¿Cómo se supone que deba de hacer eso? ¿Debo implantarme ese miembro ahí abajo? ¡Pero no quiero! Se sentirá incómodo y ne dolerá ¡No quiero ser un varón! ¿Y qué hay de mis pechos? Últimamente me estaban creciendo considerablemente ¡¿Se supone que ahora debo amputarlos?! No quiero ser plana de nuevo ¡No quiero! ¡No quiero ser un hermafrodita! –por poco y ya le salían lágrimas por los ojos y Mayu la miraba con un leve tic en el ojo mientras le salía una gotita de sudor de la frente de escuchar tantas exageraciones en una sola frase ¿Es que ya estaba enloqueciendo?
– Rin, cálmate yo no he dicho nada de eso, no seas paranoica –se ponía a pensar un poco en lo que había dicho anteriormente, se sentó y tomó aire profundamente ya más tranquila para escuchar lo que tenía que decir Mayu, la última hizo lo mismo esperando esta vez no ser interrumpida– No te estoy diciendo que te vayas a cambiar de género de esa manera, sino que finjas ser un chico.
– Oh, ya entiendo, ¿pero cómo haré eso? – Ya conversé para que puedan aceptarte si es que te haces pasar por tu "hermano gemelo" que viene de intercambio de otro lugar, tu tía debe ir mañana como tu tutora a firmar los papeles de inscripción y mi primo se encargará del resto. Lo único que tendrás que hacer es usar una gasa para reducir el tamaño de tu pechos y... Debes de cortarte el cabello.
– ¿Mi c-cabello? –estaba algo atónita por lo último dicho, acariciaba sus dorados cabellos que hacían una perfecta combinación con lo zafiro de sus ojos. Como cualquier chica sabe, el cabello es una de las mejores cualidades –por no decir la mejor– que una adora de sí misma, de seguro si a alguna le preguntan si prefieren cortarse todo su cabello o amputarse un brazo, bueno... He ahí la respuesta.
– Si, tu cabello delataría tu género y es eso exactamente lo que queremos evitar.
– Yo... Lo voy a pensar –por primera vez en toda esa charla Rin parecía estar algo sería, o mejor dicho preocupada, no quería cortarse el cabello, pero tampoco quería desperdiciar una oportunidad como la que tenía.
– Está bien, tienes hasta mañana –le dedicó una cálida sonrisa a la cual ella respondió igual.
– ¿Y ahora, qué hago? –Rin estaba en su cuarto a mitad de la noche, pensando sobre cuál sería la decisión que tomaría ¿Por qué lo estaba pensando demasiado? No era que le importara demasiado su físico ni su apariencia, no lo hacía por eso ¿Entonces?
Ah, claro, ese posiblemente era el único vínculo que le quedaba de su madre. Recordó que cuando era todavía una niña, a su madre le gustaba acariciarle el cabello, sus rubios y en ese entonces cortos, cabellos tan dorados como el oro mismo.
Todas las noches le cepillaba frente a un espejo mientras le cantaba una canción que hasta la actualidad recordaba ya que desde la muerte de su madre hacía lo mismo todas las noches pero esta vez ella sola. A veces miraba el espejo imaginando que era su madre, era muy parecida a ella. Esa noche no fue una excepción a tal acción diaria, se encontró observándose un largo rato, pensando que la decisión que tomara sería la que marque su vida.
Ella podía acomodarse en alguna otra escuela, pero quería tener la mejor preparación posible si quería llegar a su meta, a eso sumado que le habían otorgado una beca, cualquier persona consiente diría que es una oportunidad irrechazable.
Empezó a cantar aquella canción que tanto le gustaba, perdida en sus pensamientos y envuelta en la melodía abrió el cajón de su armario, sacó unas tijeras que luego miró firmemente, ya era tarde para arrepentimientos, había decidido algo y no se echaría para atrás. Llevó dicho instrumento directo hacía la altura de sus hombros envolviéndose en sus cabellos.
Era un día gris y normal
Cuando diste a mi vida un tono especial
Dulce amor en mí vivirás
Tierno amor en mi vivirás
Hasta siempre
El sonido de la unión de las filudas cuchillas retumbó en la habitación, una gota de nostalgia cayó por sobre su mejilla.
Estaba sentada frente al que sería el director de la academia donde iba a estudiar. Llevaba ropa casual ya que aún no tenía su uniforme y posiblemente iría a comprarlo una vez termine su reunión. Al lado suyo estaba su tía quien conversaba detenidamente con el hombre, ella solo miraba alrededor, observando cada uno de los adornos de las paredes y trofeos que estaban colocados en una vitrina.
– De acuerdo señorita Kobana, su transferencia a la escuela ha sido aceptaba, podrá asistir a partir de mañana, el uniforme se lo daremos en unos minutos como un presente que queremos darle para felicitarla por sus logros –estaba feliz por lo que le acontecía y asintió con una enorme sonrisa– Bienvenido Kobana Ren.
Hola gente preciosa con cachetes aplastables y mordisqueables w Okey ¿Mucho? :'v pos lo siento gentecita pero este capítulo también es cortito uwu la verdad que el tiempo es un asco, ya no alcanza para nada D:
Sandías que: El día ya no tiene 24 horas, sino ahora solo son 18 horas y por eso el tiempo se pasa demasiado rápido :o (naa, no sé, recuerdo haberlo leído en algún lado pero es serio parece real D:)
La canción que canta Rin en su cuarto es Saihate (la adaptación en español) que me parece una hermosa canción y me hizo llorar :'D al principio pensaba en hacer una adaptación de Servant of evil pero esta canción pegaba más para lo que quería hacer después, ya entenderán cuando la haga *w*
Dato sobre mí (Quizá haga esto en cada capítulo, depende a lo que quieran :3): No puedo pronunciar la "rr" D: Putabida ;3;
ESTOY FELIZ :'D tuve varios reviews cuando la verdad creí que no iba a tener ni uno, mushísimas gracias gentecita hermosha y apachurrable :'3
Fatimasand: Ay pos muchas gracias preciosura :'D
Kokorolove: Gracias :'3 Si, es que a veces tengo cierta manía de decir las cosas muy exageradas y específicas por temor a que no entiendan lo que escribo xD D: espero que tengas piedad de este pobre intento de autora y leas este capítulo ;D
Yuki-nee: Gracias :'D espero que te haya gustado.
Saku-chan: Hola *3* por supuesto que shi y espero que hayas leído esto :'3
Yukine: Lo haría más largo pero lamentablemente no tengo inspiración D: soy un pollo sin cerebro que no sirve ni para la pesca uwu ¡Gracias por leer! *3*
Mio-chan: Sii, lo del summary también dije lo mismo pero si decía más sería spoiler eso es crueldad pura ;3; (al menos para mí xD) quería darle más emoción en la historia misma pero ya le cambié una partecita, gracias por la sugerencia ;3
Si tienen alguna opinión para la historia simplemente déjenme un review con esta para poder guiarme ya que no yo sé qué pasará luego ;w; cuando llega la inspiración no hay quien la detenga y hay que atender al llamado *^* si les gusto díganmelo que su opinión es muy importante para mí :D
Quería publicar otro capítulo este viernes porque ya tengo más o menos la idea de qué pasará (posiblemente ya inicia el salseo *0*) pero el domingo de la próxima semana tengo un examen de admisión importante y no sé nada D: pero trataré de escribir el capítulo OS LO PROMETO ;3 Hasta pronto chenchualones *u* -inserte corazón aquí- (?
