Fic basado en la serie Slam Dunk

Estilo psicológico

No yaoi.

Narración POV Rukawa Kaede.

---------------------------------------------------

-------------------

R U K A W A K A E D E

--------------

Por DarkCryonic.

--------

---

-

Que se supone que debería sentir una persona como yo cuando sabe que la vida es demasiado corta para preocuparse en necedades. Puede que los chicos tengan razón, y que ya me he vuelto un tipo frío.

Cuantas veces quise gritarles lo que pasaba en realidad conmigo, pero siempre guardé silencio. No quería que terminarán viéndome de forma diferente... y empecé a acostumbrarme a que creyeran que era un sin corazón, por último, alguien que se preocupaba demasiado de sí mismo como para ver el dolor en los otros.

Las veces que terminé a golpes con Sakuragi fueron las veces que me sentí más normal que nunca. Estábamos frente a frente peleando por nuestras formas de ver el mundo, de igual a igual... Si él lo hubiera sabido, es muy probable que ni siquiera se hubiera molestado en enojarse conmigo.

Supongo que después de leer todo esto, estaréis preguntando y ¿qué diablos tendrá, Verdad?... Pues es simple. Un maldito tumor cerebral... es simple en verdad, si lo piensas bien, es tener una piedra en el cerebro que día tras día, año con año, se hace un milímetro más grande, cobrando terreno leve y silenciosamente. Destruyendo todo a su paso...

Ya sé lo que piensas, pero no hay tratamiento que funcioné. Radiación, quimioterapia... sólo me ayudaron a sentir peor. Opté por lo que creí mejor, vivir lo que pudiera de la mejor manera. Pero sé que pronto habrá cosas que harán que no pueda seguir. Primero, fueron los dolores de cabeza, luego, los mareos. Quizás en algún tiempo más, no recuerde mi nombre o mi cuerpo no reaccione o se mueva como espero.

De todas formas, el pensarlo ahora no me dará respuestas, ni tampoco ayudará mucho. Es como tener una bomba y no saber cuándo explotará o cómo detenerla.

El dormirme en todos lados tiene algo que ver con esto, y con una que otra medicina que tengo que tomar, pero aprendí a convivir con aquello.

Cada vez que voy a la consulta del médico salgo con más incertidumbre. Sé que conoce a la familia de mi padre desde siempre, pero a veces dudo de que actúe con la distancia que le corresponde. No es mi padre, tampoco mi amigo. Pero cada vez que me ve me mira con aquellos ojos que parecen llenos de aquella compasión que inunda a mi familia. Cuanto me gustaría que me mirara como si yo fuera un cliente más de su consulta, un desconocido que no importa demasiado...

------------

Hoy es un día de esos en que el mundo parece más gris. Me explico: el reloj no funcionó por lo que no me levanté. Son las once de la mañana y sigo metido en mi cama. Sé que afuera hay una temperatura agradable y que los del equipo deben estar en sus respectivos salones preguntándose porque no aparecí, más cuando estamos a menos de dos semanas de uno de los partidos importantes.

Pero que va... a quién le importa en verdad... además, un día que no cumpla con mi rutina no me va a perjudicar...

Se siente tan bien dormir un poco más.

A medio día me alisté. Tomé mis cosas para el entrenamiento y me dirigí a la preparatoria. En verdad, un día estupendo. Uno de otros cientos que he guardado en la memoria. Por asuntos que no quise pensar demasiado, no tomé mi bicicleta. Me puse el bolso al hombro y me puse a caminar. Me tomaría más tiempo en llegar, pero estaba bien. Aún tenía tiempo. La música en mis oídos me servía de cortafuego del barullo del mundo. Era una buena forma de mantenerme dentro de mi burbuja mientras cruzaba las calles atestadas de gente.

"I designed this rhyme to explain in due time

All I know

Time is a valuable thing

Watch it fly by as the pendulum swings

Watch it count down to the end of the day ( 1 )"

Sí, bastante ad hoc para mi gusto. Estaba sentado en un péndulo viendo el tiempo avanzar sin poder evitarlo... y sin querer evitarlo. Ya estaba entregado... era algo que no podía negar más. Desde el mismo momento, supe que no lucharía contra lo inevitable y que sólo buscaría esa respuesta que tanto necesitaba a la cotidiana pregunta de ¿Por qué a mí?

Nunca la pregunté a mi padre o a mi madre, porque sabía que ellos también la tenían en su cabeza. Creo que es la pregunta que viene con nosotros en nuestro ADN... Sea lo que sea que nos suceda, sea grande o pequeño, siempre nos sentimos pasados a llevar o menos querido por esa fuerza universal que creó todo.

Supongo que se preguntarán si soy un creyente de ese misterio llamado Dios, o soy una más de los rebeldes que dicen llamarse ateos y que no entienden que oponiéndose hacen existir a eso que niegan.

Pues no sé. En verdad, no tengo una respuesta clara a eso. Es como si me preguntaseis sobre que espero encontrar al morir. No quiero mentir. No tengo interés en buscarme una filosofía religiosa, menos ahora. Sólo sé que estoy aquí, ahora, con un tumor en el cerebro del porte de un dólar de plata, caminando rumbo a mi entrenamiento. Nada más me preocupa, fuera de parecer alguien normal.

"I tried so hard and got so far

But in the end, it doesn't even matter

I had to fall to lose it all

But in the end it doesn't even matter" ( 2 )

Los caminos hasta aquí siempre son iguales. Los segundos se alargan dejándome ver las siluetas lánguidas de los que se cruzan en mi camino. Todos tienen un reloj en la frente, sólo que el mío tiene menos tiempo.

Pero si fuera como ellos, si todo estuviera bien... ¿Qué sería de mí? ¿Dónde estaría? ¿Mi padre estaría aquí...? Diablos, otra vez no. Ya debo dejar de hacer esto, de darle vueltas a las mismas preguntas sin respuesta. El destino es el que me tocó vivir y ningún otro.

Cuando cruzó la puerta del gimnasio, lo primero que veo es un balón venir a mí a toda velocidad. Mi mano derecha lo detiene antes que se estrelle en mi cabeza. No puedo evitarlo, suspiro aliviado.

--¿Estás bien?—Escucho la voz de Kogure que viene corriendo.

--Lo estoy.—Digo lanzándole el balón y mirando el panorama. Akagi se levanta de la banca y viene hacia mí. Claro, no vine a la escuela y debe estar preguntándose como todos, en especial Mitsui, que no deja de verme, qué diablos fue lo que pasó.

--Hasta que despertó el kitsune.—Dijo Sakuragi desde el rincón donde practica los movimientos básicos supervisado por Ayako.

--Dohao...—Digo como costumbre.

--Pensé que no llegarías al entrenamiento.—Dijo Akagi mientras me mira como tratando de encontrarme cara de enfermo, y no es que no la tuviera, sólo que creo que ya están acostumbrados a ella y la toman como natural.

--Me quedé dormido.—Dije con algo de vergüenza.

--Bien, vete a cambiar, ya empezaremos un partido de entrenamiento.

Sin esperar más, me dirigí a los camarines. Me senté en la banca de madera junto a mi locker tratando de entender porque hacía todas estas cosas, cuando debería estar conociendo cosas... o algo así, como había dicho Sakuragi en aquella conversación. O sería que aún frente a la muerte, los humanos éramos diferentes. Incluso ante aquello que nos igualaba, nos mostrábamos variantes como las estrellas.

En menos de cinco minutos me encontraba nuevamente en la cancha. Me quedé un rato encestando balones, mientras los demás hablaban con Akagi de las formaciones para el partido de entrenamiento. No es que no me interese en que equipo quedar, pero sé que ninguna de nuestras palabras influenciará en los pensamientos ya decididos del gigante.

--Rukawa, formarás equipo con Mitsui.

--Así que duplas...—Dijo emocionado Ryota.

--Sakuragi, tu jugarás con Ryota.

--Diablos...—Dijo, está vez sin emoción.

No pude evitar reírme interiormente. Aunque supongo que yo habría terminado con la misma cara de decepción si me hubiera tocado con el Dohao.

--No crees que está un poco desbalanceado.—Comentó Ayako a Akagi con cara de duda.

--Esa es la gracia.—Dijo Akagi sorprendiéndome.

Mitsui me lanzó un balón.

--Vamos, mostrémosle a esos dos quienes mandan aquí.—Dijo sonriendo de aquella forma que decía que se estaba tomando muy enserio todo el entrenamiento. Como que yo aún no podía ver esto con seriedad, menos al tener frente a nosotros a un Ryota con cara de pocos amigos y un Sakuragi demasiado sonriente, con ínfulas de Tensai .

Suspiré resignado. No había más que vencer, para que Akagi nos dejara en paz.

El primer movimiento lo tendríamos nosotros. Para más gracia de "gorila", nos vimos obligados a usar la cancha completa y estuvimos de lado a lado por largos 15 minutos. Bueno, lo confieso. Fue entretenido, más ver la cara de Sakuragi al ver que no podía detenernos. También fue curioso escuchar gritar a Ryota a cada movimiento fallido, o vuelta de balón errada. Por su parte, Mitsui me murmuraba cosas cuando pasaba junto a mí. "Diviértete", "Ryota es un niño", "Sakuragi nos odia", "Vamos Rukawa, sonríe".

En resumen, ganamos por paliza. No hice más que sentarme en la banca junto a Kogure, después que sonó el silbato. Akagi se puso de pie muy sonriente.

--¿Supongo que ya se habrán dado cuenta de porque los hice jugar en parejas?—Preguntó al grupo. Los suplentes lo miraron con cara de no saber ni sus nombres.

--Para reírte de este Tensai.—Dijo enojado Sakuragi apuntándole el pecho al central de nuestro equipo. El aludido negó con firmeza.-- ¿Entonces?

--Para mostrarle sus debilidades. Rukawa puede jugar bien con Mitsui, porque no se molestan el uno al otro. En cambio, ustedes dos se comportan como chiquillos.

Ryota se puso colorado y Sakuragi se sentó en la banca con desgano.

--Ahora, jugaremos de nuevo... pero Mitsui jugará con Ryota y Rukawa con Sakuragi.—Dijo Akagi palmeando las manos. Fue bastante obvio el pensamiento que cruzó la cabeza de todos los que estaban allí. Esto iba a ser más divertido que lo anterior. Sólo que no para mí.

Miré al Dohao levemente antes de ponerme de pie. Él me devolvió la mirada con seriedad. Era obvio que nuestra participación en los partidos importantes dependía de nuestro desempeño juntos. Caminamos hasta el centro de la cancha. Ryota parecía más contento ahora que Mitsui estaba de su parte.

En un arrebato de no se qué, agarré del brazo a Sakuragi y lo jalé hasta bajo el aro. Él me miró sorprendido.

--Sakuragi, Quiero que hagamos un trato.—Dije dándole la espalda a los que miraban con extrañeza.

--Quieres hacer un trato con este Tensai.—Por un momento dudé rebajarme, pero por una vez que lo intentara no iba a morir... Disculpen mi repentino humor negro...

--Mira, Tensai , hagamos una tregua. Yo no te fastidio, tú no me fastidias. Me comprometo a darte todos los pases que pueda, y tú, a devolver los balones que creas que me favorecen más a mí que a ti.—Dije cruzándome de brazos esperando alguno de sus arranques de orgullo.

Pareció meditarlo por un minuto.

--Está bien. Pero sólo por hoy.—Dijo echándose a caminar hasta la media cancha. Le seguí convencido de que todo iba a terminar igual de mal, con tregua o sin ella. Pero ya no había nada que hacer.

Después de los cinco primeros minutos, noté que el trato tenía un valor mayor al que le había adjudicado. Estábamos tolerándonos, y aunque en el marcador no había mucha diferencia entre las duplas, era algo que nunca habíamos logrado en entrenamientos anteriores.

Cuando el silbato rompió mi concentración, me di cuenta que todos los que estaban en el gimnasio nos miraban de forma extraña. Miré a Sakuragi y luego a Mitsui y Ryota, pero no noté nada insólito.

--Eso estuvo genial.—Dijo Ayako caminando con soltura hasta donde estábamos.

Respiré con alivio. Sakuragi a mi lado sostenía el balón entre sus manos, demasiado callado para mi gusto.

--¿Pasa algo?—Le preguntó Ayako.

--Nada.—Dijo.

--Pueden irse a las duchas, fue un buen entrenamiento.—Dijo Akagi.

No esperé más, me eché a caminar veloz hasta los camerinos. Entre risas escuché como todos habían quedado sorprendidos por nuestra actuación, más al notar que nos habíamos mantenido callados en todo el partido. Eso también me había llamado la atención, pero supongo que después de llevar un buen tiempo jugando en el mismo equipo aprendes a leer los movimientos de los demás, a leer sus miradas y mínimos gestos; sin necesidad de evidenciarte ante los contrincantes.

Dejé que hablarán lo que quisieran, mi prioridad era salir de allí y quizás pasar al mercado a comprar alguna cosa para comer. También noté, que Sakuragi se mantuvo callado mientras estaba en el lugar.

Cuanto pasaron 20 minutos y estaba listo en la entrada del gimnasio para irme a casa, percibí a mi lado a Mitsui.

--¿Qué le dijiste?

--Hicimos una tregua.—Dije dando un paso.

--Sólo eso...—Le miré sin entender, antes de alejarme dejándole allí mirando el aire frente a sus ojos.

Sé que estoy siempre demasiado metido en mi propios asuntos como para notar las evoluciones en los otros. Pero nunca me pasó por la cabeza, el día de hoy, que terminaría sentado en una plaza con un Sakuragi demasiado nervioso para mi gusto. No piensen mal, no es nada que sus locas mentes estén imaginando...

--Necesito preguntarte algo...—Dijo a quemarropa.

--Dohao... Bufé demostrando que no estaba a gusto con ello.

--El otro día me preguntaste algo que me pareció extraño... pero que no le puse mucha atención... – Dijo sentándose mientras agarraba su cabeza con sus manos.

--Me estás poniendo nervioso... ya suelta de una vez, lo que quieres decir.

--¿Pasa algo contigo... estás enfermo, o algo así?—Me preguntó. Mi boca se abrió para decir algo, pero nada salió de ella. Mis ojos viajaron de su rostro al suelo bajo mis pies.-- ¿tengo razón, verdad?

--Dohao...—Dije cerrando mi boca y poniéndome de pie con soltura.—No puedo negar que tu pregunta me sorprende, pero no sé a qué viene...

--No lo sé... sólo respóndeme...—Dijo mirándome con nerviosismo, como si estuviera viendo a un fantasma.

--No estoy enfermo. Estoy bien – Mentí. Apreté mis manos dentro de mi chaqueta deportiva y miré el cielo.

--Júramelo...—Dijo poniéndose de pie.

--Ah!! No seas torpe... no hay para qué... además que te importa a ti lo que me pase...—Dije con mi acostumbrado tono de distancia.—Se me hace tarde, tengo cosas que hacer aún.

--Eso gano por meterme en donde no me llaman...—Dijo en voz baja antes de echarse a caminar en la dirección contraria a la mía.

Por un momento, quise detener mis pasos y llamarle para decirle la verdad. Pero sonreí, y seguí avanzando.

¿Qué piensan? Supongo que creen que debí aprovechar el momento para sincerarme con uno más de el equipo para aliviar la carga. Pero yo no pienso así, era más fácil cuando sólo yo lo sabía en Shohoku. Pero que se le va a hacer, ya no hay vuelta atrás. Sólo esperaba que Sakuragi olvidara todo el asunto.

----------------------

Bien, es de noche y aún no puedo pegar los ojos. No puedo quitarme de la cabeza la pregunta del Do´hao... Será que estoy siendo demasiado obvio. No es que ande con un letrero en la espalda o medio desmayándome entre la gente que me conoce. Pero quizás en mi manera poco animosa de enfrentarme a la cotidianidad. "Búscate una vida"... ¿pero para qué? ¿Quién puede darme una respuesta que me convenza?¿A caso tienes una tú?

Hace frío, y aunque me hunda entre mis cobijas no parece terminar. Y no sé porque pero desde ayer siento que esta casa parece más grande. Sé que es ridículo sólo mencionarlo, pero alguna vez has notado que las cosas parecen ser diferentes... o quizás siempre lo fueron y yo no me había percatado... Demasiado dentro de mí...

Ya no quiero seguir pensando en los días, en los meses o en los posibles años. Ya no quiero. Pero cómo puedo luchar contra esto que no puedo cambiar y menos, olvidar.

Debo hacer algo, pero qué... Pronto tendremos los partidos importantes y no puedo desaparecer del país así como así... no... ir a USA no está como una posibilidad para cambiar este dejo de vacío que se hace cada vez más patente...

Mejor duermo... ya tendré tiempo de pensarlo mañana...

Continuará...

DarkCryonic

Chile, 2007.

----------------------------------------------

( 1 ) In the end. Linkin Park.

"Diseñé esta rima para explicar en su momento

Todo lo que sé

El tiempo es una cosa muy valiosa

Mira como vuela mientras oscila el péndulo

Mira como cuenta hasta el fin del día"

( 2 ) In the end. Linkin Park.

"Intenté muy duro y llegué muy lejos

Pero al final, no tiene importancia

Me tuve que caer para perderlo todo

Pero al final ya no tiene importancia"