Tinta Roja (Sangre en Llamas)
Chapter 2
-Corazones de Cristal-
Todos nosotros creemos que, el amor no es como en las películas.
También lo creía yo hasta que lo conocí, una persona que para mi era
literalmente intocable.
-Kirino Ranmaru.

Una mujer de ojos cobrizos, con los cabellos de color rojo puro,
sostenia en sus delgadas manos, una pequeña bola de cristal que en su
interior se encontraba un pequeño corazón de cristal.

''Shindou'' -Escucho Kirino en su mente.
Un fuerte dolor de cabeza empezó a molestarlo.
Lo mas seguro es que fuera por culpa de la música alta de la fiesta Wonderland.
Al final se habia negado a vestirse de mujer, eso resulto el casi
suicidio de Tenma Matsukaze.
Este por ahora solo se encontraba en un rincón, rodeado de una aura
negra y con unas ojeras en los ojos como si hubiera llorado toda la
noche.
-Te pasa algo Kirino?-Pregunto Kurama.
-No... Solo es que la música está muy alta... No pasa nada.-Contesto
Kirino con una sonrisa adornando su cara.
-Tenma... Tranquilo...-Todos intentaban alegrar a Tenma.
Kirino decidio ir a buscar refrescos.
Mientras intentaba esquivar a la gente, se dio cuenta de que, estaba
rodeado por: Chicos y chicas, besándose, peleándose y asta ligando.
Kirino siempre había pensado que luchar por una persona no merecía la
pena. Ya que al final la acababas perdiendo.
Llego a su destino. Cuando pasaron dos horas para conseguir los
refrescos, Kirino había pensado que hubiera sido mejor quedarse donde
esta antes. Por que?
Primero: Estaba rodeado de personas.
Segundo: Sostenía mas de cinco refrescos en sus manos, y tercero: Era
un peligro que se le cayera encima, y viviera en la vergüenza.
Intento esquivar, Saltar y asta llamar la atención de su equipo. Pero
nada funcionaba...
Noto que alguien lo levantaba de el suelo, pero no había nadie a su lado.
Ahora se encontraba en un lado de la fiesta, por la música, pero no había nadie.
-Te encuentras bien? -Pregunto un chico de cabello marrón y ojos de el
mismo color.
-Si... Quien eres?-Pregunto Kirino, que ahora se encontraba sentado al
lado de el chico.
-Puedes llamarme... Shindou.