7/06-Reescrito por octava vez. O novena xDD


I don't want your flowers (but I'll eat your heart)

II

Cabe destacar que entre sus pocas amistades –que si las cuenta con los dedos le sobran manos- Alana ocupa un lugar especial. Es amable, divertida y comparte su estatus como omega, lo que significa que entiende bien cuando Will se queja de "alfas imbéciles" y ya que no lo considera un rival sus interacciones nunca han corrido el riesgo de ser incómodas.

Excepto que al parecer está interesada en cierto alfa, un mentor de quien han compartido conversaciones un par de veces –sin entrar en detalles como el nombre-, y que Alana describe como un noble de los antiguos, con los buenos modales y la cocina de un dios. El mismo alfa que –Will podría jurar- tiene una lista de muertos más alto que la de varios asesinos seriales combinados.

A él no le pagan por soportar la mierda que es estar entre Alana –gélida, compuesta Alana- y el Dr. Lecter, cuya satisfacción es tan poco disimulada que él no puede evitar pensar en si está tan seguro de sí mismo en medio de agentes del FBI o si le importa todo una reverenda pantufla.

Bueno, va reflexionar sobre ello con un buen vaso de alcohol por la noche, en ese momento es tiempo de trabajar. Además, cuanto más rápido entregue la información al buen Crowford más pronto puede irse a casa y estar con sus perros. Así que se acerca y mira.

Grosero, el desdén es claro. El asesino no ha actuado por amor o desesperación, sino que es una declaración de algún tipo. Mira, algo parece cantar en la escena, mírame.

El aire sale de su boca lentamente mientras cierra los ojos e intenta ignorar la mirada clavada en su costado. Cuando se vuelve hacia el agente más cercano, Katz, no existe duda en su mente al decretar— No fue obra del Alcaudón. El asesino es un imitador.

La mujer frunce el ceño, bolsas oscuras bajos sus ojos, pero es uno de sus compañeros quien habla— Pero todas las pistas…—comienza, siendo interrumpido por Will.

— El Alcaudón ama a sus víctimas, y cree, a su manera, que las está ahorrando. Este asesino…—su mirada se posa durante unos segundos sobre la chica que una vez respiró, tenía amigos y una vida por delante hasta que se topó con la persona equivocada— no podría estar más lejos de ello.

—Genial, otro loco más y una noche de sueños menos—con un suspiro, la agente parece aceptar sus palabras y camina hacia Jack. Su compañero le da una mirada sospechosa antes de darle la espalda y alejarse. La forma en que piensa que a Will le importa es casi linda.

No tiene tiempo de hacer algo, como irse hacia su auto, ya que se encuentra mirando los ojos granate del Dr. Lecter, quien ha cortado la distancia entre ambos con la discreción de un ninja y está de pie ante él, imperturbable al cadáver a pocos metros. Bueno, no exactamente sin emociones.

(Tiene sentido que un artista goce el efecto que provoca su obra, ¿cierto?)

—Los rumores acerca de tu talento no te hacen justicia, Will—el alfa –casi- ronronea, los ojos oscuros llenos de interés—. Si no te importa me encantaría conversar un poco más acerca del caso…

Ja. Claro, amigo.

Es salvado por Alana, quien se coloca sutilmente entre ambos a pesar de que significa que está más cerca del cadáver que ambos, sus mejillas cada vez más pálidas— Quizás deberíamos alejarnos de la escena y permitir que los agentes continúen su investigación, ¿verdad? —sugiere con una sonrisa, permitiéndose inclinarse hacia Hannibal como un típico gesto de confianza y búsqueda de confort omega.

— Por supuesto—Will acepta antes que el doctor pueda decir algo, decidido a no dar la imagen de que está dispuesto a pelear por el hombre o algo así a uno de sus únicos amigos, porque no, gracias—. Tengo que irme de todas formas. Hasta luego—y con una simple inclinación de cabeza se aleja con rapidez hacia su auto.

Aunque no estaría tan mal tener otra conversación…

Empuja el pensamiento traidor hacia una esquina mientras conduce fuera de la escena, captando la mirada persistente del hombre por la periferia de sus ojos. Will está seguro que el alfa quería oír lo que no dijo sobre la escena pero él es lo suficiente inteligente como para no querer meterse allí.

Está seguro que Hannibal sabe quién es él a pesar de los años que han pasado y prefiere no reconocer si la sensación en su estómago tiende más hacia el lado del pánico o la gratificación. No lo piensa mucho; después de muchos años de experiencia es muy bueno mintiéndose así mismo e ignorando sus problemas.

Con algo de suerte las cosas no terminaran tan mal como para que tenga que forzar su mano. Wolf Trap ha sido su hogar durante los últimos años y odiaría tener que conseguir algo más gracias a los juegos de un depredador, aún si este tiene una mente tan única que le ha costado bastante llegar a una parte de ella.

Se pregunta si es la primera vez que Hannibal ha asesinado copiando el patrón de alguien más pero se arrepiente después de empezar a pensar en todos los casos abiertos, e incluso los cerrados en los que el alfa podría haber participado.

El dolor de cabeza no es inusual, por lo que Will llega a su hogar e intenta no pensar más en el "noble" de Alana (tal vez si lo piensa así no tendrá que preocuparse de problemas tan molestos como la atracción o el apego), sonriendo al ver los cuerpos peludos acercándose hacia él con felicidad.

Va a preocuparse por el informe más tarde, después de recargar las baterías.

Si tiene suerte, Jack y su alegre banda obtendrán el memo de que fue cosa de una única vez y lo dejarán solo, incluso puede que el Dr. Lecter no tenga más necesidad de invadir su horario de clases.

(Es, por supuesto, la esperanza de un idiota. Pero como dice el dicho: la esperanza es lo último que se pierde.)


Dos días después, con varias llamadas y mensajes de Jack en el contestador, Will finalmente acepta que en realidad no han entendido su proclamación de "te daré información y dejarás de joderme" y que debe de hacer algo antes que Crowford decida enviar alguno de sus agentes a su casa.

(Desde esa vez que cayó en un día antes de su calor y quedó claro que no era bienvenido en su casa el hombre ha evitado ir por sí mismo, una de las pocas cosas que Will puede agradecer a su etapa más hormonal.)

Al parecer, nadie le ha contado al Dr. Lecter su renuencia a permitir alfas en su casa, porque solo diez minutos de que Will decida llamar a la oficina del Comportamiento para gritarles un poco suena el timbre de su casa.

Y, ¡oh, sorpresa! ¿Adivinen quien está en su puerta, con una bolsa con un taper y una maldita sonrisa?

Will realmente quiere enterrarlo en su patio.


Ahora sí me gustó (?

Pero no prometo nada.

Gracias por el amor 3

PSST: ¿A alguien más le pasa que le desaparecen letras o palabras al guardar el archivo en ff? :O