Hermione no se esperaba la reacción del rubio ante sus palabras, ese comportamiento alegre lo recordaba solo de sus hijos cuando eran niños, pero al mismo tiempo después de verlo prácticamente saltar por el segundo piso del penthouse, hubo otra reacción una muy romántica, comenzó con besos, besos que se sintieron diferente, pero un diferente mucho mejor, y termino con una cajita que estaba la otra mitad del regalo de aniversario que Draco le dio hace dos meses, con el cual resolvió el gran misterio. Para ella si fue una sorpresa cuando Draco Malfoy le regalo un anillo de oro blanco sencillo, ya que se imaginaba que el rubio seria exagerado, pero la nueva mitad era perfecta, juntas hacían el mejor anillo de compromiso que ella había visto y también usado, porque con Ron las cosas pasaron tan rápido, que a la semana de confirmar que estaba embarazada ya se estaba planeando el matrimonio, y Ron no se vio en la necesidad de pedirle matrimonio, peor en comprarle un anillo.

Salió de donde Draco a las cuatro de la tarde, y su cuerpo se sentía drogado por tanto amor que obtuvo por horas, pero era el momento para hablar con sus mejores amigos, y revelar quien era el hombre misterioso con quien estaba saliendo, nombre que Ginny Potter se moría por saber.

Llego a la casa que ella siempre decía que era la casa perfecta de una familia perfecta, por la hora ya sabia que cenaría ahí, Ginny era muy exacta en esas cosas seis de la tarde cena y si llegabas de visita en su casa antes de esa hora automáticamente eras invitado a cenar con ellos.

-Hermione!- grito Ginny Potter apenas le abrió la puerta - Que alegría que ya estas aquí- la abrazo -te he estado esperando todo el día, desde que aparecieron tus maletas y la de los chicos en mi sala, supe que ya estaba vendida la casa.

- Si la venta fue muy temprano, luego me fui a tomar un cafe y...

-te encontraste con ese hombre misterioso para mi, y de seguro pasaste con el- dijo entendiendo el final sin necesidad que su amiga lo termine- sabes Hermione ya esto es insoportable, me encanta ver lo que tu nueva relación a hecho en ti, tu alegría, tu sonrisa, no te veía reír como lo haces ahora desde hace mucho tiempo, pero ya que tanto misterio, creo que tienes mas de 10 meses con el, lo se..- eso fue una queja- ya cuando nos contaras?

- Ginny, yo se que no he sido la mejor amiga últimamente, primero no quería que me juzguen de mala mujer por estar con alguien- comenzó a explicar y Ginny salto.

-mala mujer?!- fue un gritito desesperante - no te aloques Hermione, tu no eres ni serás una mala mujer, te mereces a ser feliz, mereces estar con un hombre que te quiera y te aprecie de verdad, que te ponga en el lugar que te mereces, no como hizo el estúpido de mi hermano..- suspiro - y con el que estas, se nota que lo amas- le sonrió -Olvida que soy la hermanita del que era tu esposo, no tengas pena a decir con quien estas, soy tu amiga y quiero compartir tu alegría, y conocer primero el nombre del hombre que me regreso a mi amiga Hermione Granger y luego poder conocerlo a el para agradecerle...

Las lagrimas comenzaron a salir en ambas mujeres, en verdad que para Ginny era un fastidio que su amiga no de lo haya dicho, y al mismo tiempo Hermione se moría por dentro en darse cuenta lo tonta que fue al esconder el nombre del quien en verdad la trajo a la vida.

-Es Draco Malfoy...-pronuncio el nombre lentamente, y los ojos celeste de su amiga se abrieron de par en par, ese color de ojos que era igual que el de sus hijos. - Lo siento por no contártelo desde antes- comenzó a llorar - Tu eres mi amiga siempre lo has sido Ginny, fui tonta al no decirte desde el principio, desde ese día que Draco llego a la cafetería y se sentó a conversar conmigo- seria completamente sincera con Ginny - fui descubriendo otro Draco uno muy diferente al del colegio, al segundo día en la misma cafetería, al tercero, y en el cuarto cuando me invito a salir, fue imposible negarme- comenzó a relatar para sorpresa de ella misma el comienzo de toda su relación - Tenia miedo que no estés de acuerdo en que tenga algo con Draco, pero si de algo sirve que lo aceptes, lo amo, amo como nunca he amado a nadie, amo a Draco Malfoy, amo a esa serpiente...-dijo sonriendo -fui una mala amiga lo entiendo, pero si me perdonas prometo enseñarte a mi Draco Malfoy...

-Hermione, en este momento- se paro del mueble donde había escuchado muchas noticias a lo largo de su vida, pero la ultima era un gran impacto para ella - quiero que llames a Draco Malfoy, y le digas que esta invitado a cenar con los Potter, y que no me molestaría atrasar la hora de la cena si es que esta muy lejos de aquí... - le sonrío a su amiga que estaba pálida por pensar que la pelirroja lo que iba hacer era botarla de su casa. - Hermione eres como mi hermana, te conozco desde siempre, se que no cometes errores en elegir algo, y si Draco Malfoy es la causa de verte así, no quiero que pase un día sin hablar con el y conocerlo.

-Ginny hay algo mas...- dijo mostrando la mano con el hermoso anillo de oro blanco con el pequeño pero brillante diamante, típico anillo de compromiso.

-oh...- se sorprendió por ver lo avanzado que estaba todo - Llama a ese rubio, y te espero en la cocina para que me cuentes con detalles, todo lo que me debes y con intereses!- se rió, había decidido no reclamarle mas por el secreto que guardo, ya que al fin y al cabo entendía el porque, y lo mas importante su amiga estaba enamorada y feliz.

Saco su celular y le marco a Draco, si seguía en su departamento llegaría en menos de media hora, y Ginny no tendría que atrasar su horario.

-Amor? Que paso con Ginny? Se enojo? Porque me llamas tan rápido? Te tengo que ir a ver algun lado? Dime que no estas llorando...- bombardeo de preguntas el rubio desde la otra linea.

-Te invito a cenar, quiere conocerte... Bueno ya te conoce, pero tu entiendes..-dijo y noto que ya no estaba sola en la sala, parado en la puerta principal estaba su amigo, su mejor amigo, Harry Potter.

-Voy para allá enseguida... Por cierto te amo Hermione...- escuchar a Draco decir eso siempre la sonrojaba y Harry sonrió a notar ese detalle tan normal de su amiga.

-Yo también te amo...- y cerro la llamada, sin dejar de ver a Harry que la veía con la misma sonrisa de siempre.

-Si Ginny lo conoce, yo también...-comenzó hablar rodeando a su amiga como un tiburón a su presa - Hogwarts...probablemente...- y un comentario escuchado en el ministerio hace dos semanas lo invadió- Hermione...Es Draco Malfoy verdad?- por semanas se escuchaba a nivel de oficinas del ministerio, y que llego a la sala de aurores, que Draco Malfoy estaba enamorado de una muggle y que no salía del centro de Londres, y su matrimonio lo cual ya se sabia que nunca fue real, prácticamente Draco Malfoy libre para cualquier mujer. Y ahora estaba la historia de su amiga, la cual desde que Ron oficialmente la abandono, renuncio a su trabajo en profeta, y se alejo del mundo mágico, por vergüenza de todo lo que hablaban de ella, y comentarios fuera de lugar que todos le repetían un etapa de su vida que prefería olvidar. Cosas como "que boba como soporto tanto a Weasley" " Se le fue la inteligencia por el baño" " ella no lo boto...el al fin la dejo vivir en paz" "pobre mujer". Vio a los ojos a su amiga, y con eso llego el recuerdo de esa amiga llorando y apagada, le afectaba demasiado, pero esa mirada era otra, ya no estaba apagada, ahora estaba radiante, volvió a ser la misma hasta mejor -Hermione...te apoyare siempre, y si Draco es, por mi esta bien.- su amiga lo abrazo,en realidad se sintió mal de no decirles desde el principio, pero estaba tranquila de ver que habian reaccionado bien, esperaba lo mismo de sus hijos, en especial de Hugo que era celoso.

- Gracias Harry, y si Draco es...-lagrimas de felicidad rodaban por el rostro de Hermione. Las ultimas lagrimas que dejo en el hombro de Harry habían sido de sufrimiento y dolor, ahora todo estaba tomando un nuevo rumbo,

-Perfecto!-dijo emocionada Ginny al salir de la cocina y ver la escena entre su esposo y Hermione -Ahora que ya también hablaron y Draco esta en camino- confirmo ese dato viendo a Hermione asentir - hay que ser rápidos! Harry pon la mesa para 4 y tu querida Hermione la cocina te espera.

La cena paso sin ningún problema, los Potter se comportaron de lo mejor con su invitado, hablaron de cosas graciosas que vivieron en el colegio en general, partidos de quidditch o las típicas bromas de un compañero durante clases, de sus hijos mal o bien eran amigos del colegio, hasta Scorpius y Albus eran compañeros de cuarto en la casa de las serpientes. Nunca tocaron temas delicados del pasado oscuro que vivieron siendo adolescentes, ni del pasado no tan pasado de Hermione. Aunque Ginny que no sabia muchos detalles lo de Draco y Astoria le toco el tema a Hermione en la cocina antes de que llegue el rubio, y todo estaba aclarado. Esa noche los Potter confirmaron que en verdad Draco y Hermione tenían algo especial, y estaban muy enamorados.

-Ven conmigo...-pidió Draco al llegar al carro parqueado junto al el de Harry, Hermione lo acompaño porque aunque estuvieron juntos desde las cinco y algo y ya casi eran las once, necesitaban darse un buen beso.- te lo suplico- puso carita con un casi puchero de niño pequeño y Hermione no aguanto las ganas de reir.

-No seas loco Draco, primero si me voy Ginny te odiaría de por vida, si ya hasta me esperaba desde la mañana con mi cuarto y mis maletas, ademas mañana iremos a recoger a los chicos y aun no podemos llegar juntos a King Cross. - lo beso tiernamente

- Te amo te amo te amoooooo Hermione, y ya estoy desesperado por casarnos.- la volvió a besar, pero ahora el tomo la iniciativa -y te extrañare, extrañare besarte...

-Mejor sube al carro, porque si me sigues besando así me voy contigo sin pensarlo - se rió al notar que Draco venia a seguir repartiendo besos. -Nos vemos mañana..- se separo dando ella un ultimo beso, el ultimo del día.