Perspectiva de Emily
-Está bien… -digo y me acuesto al lado de ella. Luego de unos minutos siento cómo ella se acerca y coloca su cabeza debajo de mi cuello y las dos respiramos profundamente. La rodeo con mis brazos y nos dormimos así. Sin decir nada.
He soñado tantas veces con tenerla así. No se qué seremos mañana o cómo reaccionará al verme. Pero voy a disfrutar de tenerla en mis brazos. Estuve observándola como respiraba pacíficamente y luego me dormí. En la noche siento unas manos que se mueven y se deslizan por mi cuerpo. Lentamente abro los ojos y veo a una Naomi completamente despierta.
-Naomi..
-Ems… sólo.. sólo... te necesito… por favor… -ella me interrumpió con unas palabras que eran inesperadas para mí.
-Está bien… -digo mientras trato de acercarme a ella. Ella se inclina y roza sus labios con los míos. Los besos continúan. No son como los de la otra noche, apasionados, con deseo. Eran otro tipo de besos. Lentos, suaves, tiernos, afectuosos. Pude notar que en sus besos transmitía nostalgia y amor. Por eso me necesitaba.
-Está bien… -vuelvo a susurrar mientras la coloco sobre la cama, estando yo en la cima. Nos miramos a los ojos por unos minutos. Me perdí en esos ojos celestes color cielo. Volví a inclinarme pero primero apoyé mi frente contra la de ella. Ambas cerramos los ojos y sentimos nuestras respiraciones mezclarse. Si iba a acostarme con ella… yo tenía algo muy claro en mí. Quería hacerle sentir que ella podía confiar en mí, que sigo siendo su Emily, la de siempre. Quiero demostrarle que la amo, que vine para no irme más, que no voy a lastimarla. Quiero enamorarla otra vez. Quiero que estemos juntas. Lentamente busqué sus labios y los probé. No aceleré el ritmo hasta que ella me lo permitiera. Siento su lengua en mis labios, enseguida permití su entrada en mi boca. Recordé que estaba desnuda, ya que ella siempre duerme desnuda y me puse impaciente. Me dirigí a su cuello. Lo lamí y luego succioné saboreando su piel. Noté cómo se estremecía. Sus manos sujetaban mi cintura apretando mi cuerpo con el de ella. Mientras mis manos recorren su cuerpo, vuelvo a sus labios. Son mi droga. Soy adicta a ellos. Cuando mis manos pasan por sus muslos, siento un gemido en mi boca. Le doy otro beso antes de besar su mandíbula, sus pechos y continuar hasta su estómago. Escucho su respiración cada vez más errónea. Con ansias besé sus caderas y luego me detuve en sus piernas. Primero comencé a besar sus rodillas y de a poco subí. Lentamente entreabrí sus piernas colocando húmedos besos en sus muslos. Eché un vistazo hacia arriba y vi que ella tenía la cabeza tirada hacia atrás tratando de soportar la prueba que yo le estaba haciendo. Hasta que cumplí mi objetivo. Comencé a lamer y a succionar haciéndola enloquecer. Luego introduje un dedo para acelerar la presión. Pude sentir que pronto iba a llegar su orgasmo. Pero no quería que se acabara, por lo que saqué mi dedo y lo reemplacé por mi lengua. Sabía que Naomi estaba frustrada.
-Ems… basta de pruebas…-dijo como pudo. Cumplí con sus órdenes. Aceleré mi ritmo y sentí cómo sus manos trataban de tirarme hacia arriba. Ella me quería ver. Fui en busca de sus labios otra vez y a la vez la penetré con dos dedos. Lo cual hizo que gimiera fuertemente. Aceleré el ritmo con mis caderas. Naomi clavó sus uñas en mi espalda. Fue placentero y doloroso a la vez. Sus paredes se estaban contrayendo alrededor de mis dedos. Mordí su cuello y empujé más duro en ella, haciéndola temblar. Seguí moviéndome, no quería que esto terminara. Quería que sintiera esta pasión y el amor que siento por ella. Esperé a que se normalizara un poco, no del todo y volví a presionar. Vi cómo sus ojos quedaron en blanco. Empujé más fuerte y froté con mi dedo pulgar su clítoris para que viniera un segundo orgasmo. Cuando llegó ella mordió mi hombro duramente. Así fue como sentí su cuerpo convulsionar contra el mío. Coloqué besos en su pecho, en su cuello, en su mejilla y por último en sus labios.
-Te amo –le susurré contra sus labios. Esperé alguna respuesta pero no recibí ninguna. De a poco retiré mis dedos y me acosté a su lado. Sentí un dolor en mi pecho. Yo sabía que ella me quería, o tal vez eso pienso. Por unos minutos miré el techo de su habitación. Más tarde sentí sus manos rodeando mi estómago y su cabeza otra vez apoyada en mi hombro. Pero esta vez yo no me moví.
Perspectiva de Naomi.
Nunca me sentí así anoche. La extrañaba tanto, tanto tanto… pero sabía que no podía dejar a Karen. No ahora que ella está mal y necesita de mi ayuda. Cuando Emily me dijo que me amaba pensé que estaba soñando y me congelé. No respondí nada y vi la desilusión en sus ojos. Sí, volví a romper su corazón. Ella lentamente se colocó a mi lado y supe que estaba incómoda. Esperé unos minutos y no me resistí más. Necesitaba estar en sus brazos como en los viejos tiempos. Me acerqué y la abracé, una manera de pedir disculpas. Pero ella no se movió. Y debo admitir que me dolió. Pero igual, permanecí así hasta dormirme.
Cuando me despierto recordando lo de anoche, siento que ella ya no estaba ahí conmigo. Desesperadamente me inclino en la cama y veo que me encuentro sola. Emily se había ido. Yo sabía que ella me había dejado porque no podía soportar que yo no haya dicho que la amaba y seguramente ahora debe estar pensando que la usé. Me siento fatal. Yo la amo. Tiene que saberlo. Siento cómo alguien entreabre la puerta y deseo que sea Emily pero veo a mi madre.
-Hey… Naomi… puedo preguntarte algo? –yo asentí y ella se sentó a mi lado en la cama rozando su mano en mi pierna.
-Hace una hora vi a Emily salir de aquí… ella pasó la noche contigo?
-Sí mamá
-Pero por qué se fue llorando? Pasó algo?
-Ella… ella me dijo que me amaba pero yo no le contesté.
-Tú la amas… por qué no se lo dijiste?
-No lo sé mamá… pensé en Karen… en lo que está pasando y creí que lo mejor era callarme.
-Sabes Naomi… las personas que te hacen feliz son las que uno menos espera… y cuando las encuentras debes apreciarlas… no pierdas a Emily, no la dejes ir Naomi –me abrazó y con esas palabras se fue.
Más tarde sentí mi celular vibrar. Karen. Ella me necesitaba ahora. Así que fui a su casa.
-Karen… qué sucede? –le pregunto mientras ella cae en mis brazos. Estaba llorando. Nos sentamos en el sofá mientras le hice una taza de té y esperé unos minutos para que se tranquilizara.
-Naomi… es sobre Freddie… -yo la miré sin saber de qué me estaba por hablar.
-Qué ocurrió?
-Estos días estuvo muy raro… alterado. No visitó a Katie y siempre decía que tenía cosas por hacer. Se iba temprano y volvía tarde. Y ayer volvió a irse a la mañana pero no regresó Naomi –se le asomaban otra vez las lágrimas – y hoy encontré un cuaderno de él en donde tenía escrito que amaba a Effy y que su ex médico que la había tratado, la quería lastimar y que él no lo iba a dejar. Tengo miedo de que le haya pasado algo Naomi… -la abracé fuertemente sin saber qué decirle.
-Creo que deberíamos hablar con Cook para realizar una búsqueda… pero quédate tranquila. Freddie está bien… lo vamos a encontrar
Perspectiva de Emily.
Hoy es un nuevo día. Creo que ya superé lo que pasó esa noche con Naomi. No se por qué pero no quiero estar sola así que voy a llamar a Christine para organizar algo con ella. A pesar de todo, creo que ella sí quiere compartir el tiempo conmigo.
-Hey… Christy?
-Ems! Cómo estás?
-Bien.. vos?
-Bien por lo menos… a qué se debe tu llamada?
-Quería saber si esta noche haces algo…
-Tengo toda la noche para ti… -Oh, me gustó cómo sonó eso.
-Perfecto, qué te parece si te paso a buscar eso de las 20:00?
-Suena perfecto para mí
Bien. Ahora tengo planeada la noche. Voy a salir a correr, quiero despejarme un poco. Creo que sería bueno ir a la plaza que está aquí cerca. Busco mi Ipod, me pongo unos shorts, una musculosa, el cabello recogido y salgo a correr. Estoy escuchando The Script, los amo. Así que no sólo voy a prestar atención a la música, nada más. Una vez que me detengo en la plaza, trato de buscar un bebedero para cargar agua en mi botella y sentarme un rato para descansar y disfrutar del día. Mientras camino veo una botella volar enfrente de mí. Me sorprendo y miro al costado para ver quién era el agresor. Mierda. Fue Karen. Estaba sentada rodeada por las piernas y brazos de Naomi. Otra vez sentí el mismo nudo.
-Hey… casi me das! –le digo a Karen.
-Pues de otra manera no ibas a reaccionar… -me dijo riéndose. Karen apoyó sus brazos sobre los de Naomi que la estaban abrazando. Noté que Naomi me miraba seria y echaba un vistazo en todo mi cuerpo. Qué horror, estoy toda transpirada y chivada y las encuentro aquí.
-Saliendo a correr eh? –me carga Karen.
-Tengo mi lado atleta aunque no lo creas –le guiño el ojo.
-Bueno… las dejo tengo que seguir mi trayectoria –me saludan y me dirijo al bebedor que estaba cerca. Cuando estoy por inclinarme para llenar el recipiente, sin querer mis ojos se encuentran con los de Naomi que me estaba mirando fijamente. Por su mirada, pude presentir que por lo menos ella me veía sexy. Me sentí desnuda con esa mirada penetrante que acabo de recibir. Decidí jugar un poquito, haciéndole ver lo que se estaba perdiendo. Decidí tomar un poco de agua dejando caer un poco sobre mi cuello y pecho. Y me mojo un poco el cabello. Luego le dedico una de mis miradas sexys a Naomi y veo que tiene su boca entreabierta. Sí, logré lo que quise.
-Wow… eso fue muy ardiente… -escucho una voz detrás de mí. Giro, y veo a Christine con la misma expresión que tenía Naomi en su rostro. Bueno, creo que estoy más que satisfecha por mis resultados.
-Gracias –le guiño el ojo.
-Así que esta noche te veo no?
-Por supuesto… te llevo a cenar y después al club como siempre… te parece?
-Sí me re cabe… -ella se queda pensando y sé que esa mirada es porque está tramando algo.
-Sucede algo Christy?
-Emmm… necesito hacer algo… -la quedo mirando sin saber a qué se refería. Ella se acerca a la fuente y comienza a tirarme agua. Hacía calor la verdad, así que comenzamos a jugar con el agua como si fuéramos adolescentes. De pronto, me resbalo y trato de agarrarme de ella pero accidentalmente ella cae sobre mí. Nos reímos por la caída hasta que observo sus ojos azules más oscuros y luego ellos apuntan hacia mis labios. Debo admitir que ella es muy hermosa, sensual y al estar toda mojada estaba extremadamente sexy. Ella no duda más y se inclina para besar mis labios. Yo respondí a ese beso.
-Ouch! –se queja Christine y lleva su mano derecha hacia su cabeza. Yo frunzo el ceño sin entender que ocurría y luego ella se retira encima de mí y mira hacia donde estaban Karen y Naomi.
-Recuerden que esta plaza es pública! –Karen nos sonreía pero no puedo decir lo mismo de Naomi. Ella estaba enojada, creo. La vi más seria de lo normal. Celos? Bueno, creo que ya le demostré lo que se estaba perdiendo. Me retiré con Christy caminando cerca de mi casa y luego nos despedimos.
NOCHE
Estoy yendo de nuevo a la casa de Christine. Me atiende la madre. Wow. Ahora sé a quién salió así de hermosa esta chica. Creo que estoy parada enfrente de Marilyn Monroe. Quedé atónita.
-Emily no? –me pregunta
-Sí Soy yo
-Gusto en conocerte… mi hija no para de hablar de vos… y veo por qué… eres una pelirroja preciosa… -por primera vez me sonrojo.
-Gracias señora…
-Oh por favor.. llámame Tina –entro a la casa y me siento en la sala de estar junto a ella esperando a Christy. Durante la conversación pude notar que ella estaba coqueteando conmigo. Espero equivocarme, pero en estas cosas me doy cuenta rápidamente. Dejé pasar muchas cosas hasta que siento que ella apoya su mano en mi rodilla. Bien, Emily, Ten cuidado. Definitivamente esta mujer está coqueteando conmigo.
-Emily… háblame sobre tu familia… -cuando estaba por hablar veo a Christine detrás de ella y pude notar que estaba enojada.
-Christy… -me levanté enseguida y me dirigí hacia ella. Creo que estoy en problemas. Ella no deja de mirar a su madre con una cara amenazadora –estás bien? –le pregunto tomándola de las manos.
-Sí, vámonos ya de aquí –respondió secamente y me arrastró hasta la puerta. La madre nos siguió.
-Gusto en conocerte Emily! Espero que pronto vuelvas y así compartir una tarde de té –me gritó y Christine se dio vuelta y la abofeteó.
-Ella nunca va a tomar una taza de té contigo perra –le contestó. Yo quedé congelada. Sin saber qué decir ni hacer. Christine subió a mi auto, por lo tanto yo también y fuimos al restaurante que yo había reservado. Estacioné el auto.
-Christine… yo no hice nada…-le digo la verdad pero ella no me mira a los ojos.
-No es tu culpa Ems… ya sé que tú no hiciste nada… ella nunca va a cambiar –su voz era débil.
-Qué ocurrió con ella Christy? Puedes confiar en mí… somos amigas –le digo y giro su rostro con mi mano para que me mirara. Sus ojos estaban rojos aguantando lágrimas.
-Mi ex novia me engañó con ella –confesó. Diablos. No me lo esperaba. – y ella engañó a mi papá Ems…
-Tu padre sabe?
-Sí, pero sigue con ella con la esperanza de que cambie
-Hey… ven aquí –digo ofreciendo mis brazos. Ella me abraza y se relaja.
-Eres la mejor persona que he conocido Ems… gracias por todo
-No tienes que agradecer nada. Me alegra poderte ayudar en algo… -le digo mientras trato de secar sus lágrimas y corregir su maquillaje. –bueno vamos a cenar dale? –ella asiente y nos dirigimos al restaurante. Hablamos de todo y la pasamos genial. Ya eran casi las 2 de la mañana así que decidimos ir al club. Nos sentamos un rato en la barra esperando que pasaran buenos temas mientras tomábamos un poco de whisky. Luego decidimos ir a bailar en la pista. Esta noche es genial, me siento re cómo junto a ella. Observo que ella también está contenta en pasar tiempo conmigo. Me hace bien. En cierto momento, miro hacia la barra y veo a Naomi mirándome fijamente, otra vez con esa mirada penetrante. Dios, por qué siempre tiene que aparecer cuando estoy bien y no pienso en ella? Giro y coloco mis brazos sobre el cuello de Christy. Trato de concentrarme en el momento.
-Viste a Naomi? –ella me pregunta. Yo le doy una media sonrisa y asiento de mala gana.
-Te estuvo mirando toda la noche –me informó.
-Cómo sabes?
-Estuvo todo el tiempo allí mirándote y mirándome… a diferencia de que a mí me quería matar con su mirada –se reía.
-Vamos a darle un poco más de celos –ella me susurró en la oreja. Y luego se acercó más a mi cuerpo y bailamos más pegadas. Me perdí en el ritmo. Ella lo notó. Comenzó a hacer lo mismo que en la primera noche que la conocí. Me besó en cuello y luego en mis labios. Se acercó otra vez a mi oído y me dijo que se iba al baño. Fui hacia la barra y pedí un tequila. Cuando la persona que estaba al lado mío se retira, veo a Naomi y me sobresalto.
-Mierda! –grito. Veo su mirada intensa.
-Por qué estás con ella? –yo levanto mi ceja
-Disculpa?
-Por qué estás con esa puta Emily! –aumenta su tono de voz.
-Bueno bueno… baja un poco el tono. Primero no hables así de ella
-Te quieres acostar con ella?
-Puede ser y qué? –tuerzo mi boca como indicando que no veo ningún problema en desear hacerlo o no.
-Recuerda Naomi… no soy tu novia –le dije mientras empecé a caminar hacia Christy y nos fuimos a mi casa. Debo reconocer que tomé demasiado alcohol más MDMA. Llegamos a mi casa y Christy tuvo que ayudarme a subir las escaleras para ir a mi habitación. Si no fuera por esta chica no sé qué hubiese hecho. Yo estaba mareada, así que ella me ayudó a acercarme a mi cama y sin querer nos caímos las dos juntas. En la misma posición que en la plaza. Noto el deseo que hay en sus ojos y sé perfectamente lo que está pensando. Otra vez ella da el primer paso y me besa. Fue una noche de besos, alcohol y sexo. Finalmente nos dormimos.
Día siguiente
Me despierto y tengo un dolor de cabeza enorme. Trato de abrir los ojos y siento que alguien está apoyado sobre mí. Observo bien y veo que es Christine. Está desnuda abrazándome y yo a ella. De repente todas las imágenes de anoche se vienen a mi mente. Mierda. Tuve una noche agitada por lo que recuerdo. La madre de Christine, ella y … Naomi. Mierda. No se por qué me siento culpable siendo que ella es la que está de novia. Pero me siento culpable porque creo que con esto ilusioné a Christy. Yo la adoro pero sé que mi corazón pertenece a otra persona. Ojalá pudiera amarla y comenzar una vida nueva. Ella es realmente preciosa. Pero yo amo a Naomi. Despacio, tratando de que no se despierte, me retiro la cama. Me coloco las bragas y una camisa y voy hacia la cocina. Voy a preparar el almuerzo. Ya es más del mediodía. Mientras estoy cocinando concentradamente siento un par de manos alrededor de mi cuerpo, acariciando mi estómago. Y una respiración en mi cuello. Me estremezco ante la sensación.
-Detente que voy a quemar el almuerzo! –digo riéndome pero aún sigo sintiendo un par de manos en mi cuerpo – En serio Christy… por qué no te das una ducha y… -me doy vuelta para mirarla pero en vez de ver a ella veo a Naomi. Creo que estoy en pánico y en su rostro se refleja el dolor.
-Q-qué haces aquí? –pregunto
-Vine a hablar con vos pero parece que estás ocupada –me responde sarcásticamente
-Por qué me hiciste esto Emily? Dijiste que me amabas…–su voz era débil, dolorida.
-Naomi.. no soy tu maldita novia.. tú eres la que está en relación.. Recuerda que tú elegiste seguir con Karen… y esa noche no significó nada para ti, por qué ahora me reclamas lo que hago?
-Esa noche significó todo para mí Ems…
-Sí? Yo no pienso lo mismo… yo me declaré y esperé una respuesta… una maldita respuesta Naomi y no me diste ninguna
-Tú sabes lo que significó para mí Ems… tú lo sabes… -en ese momento escucho pasos en la escalera. Christy estaba viniendo hacia mí desnuda.
-Hey Ems… por qué no volvemos… -ella corta la oración al ver a Naomi. –Naomi…-dijo con tono normal. Parece que no le importó que la viera desnuda. Naomi sonrió falsamente.
-Christy.. por qué no subes? En un rato subo y llevo la comida –le indico ella asiente y me da un beso en la mejilla y se va.
-Ems… -Naomi trata de entablar una conversación pero yo no lo permito.
-Naomi te pido que te vayas… como vos dijiste… estoy ocupada ahora… Christy me está esperando en mi habitación por lo que viste… en otro momento hablamos –con esas palabras recojo la comida y subo las escaleras, dejando a Naomi sola.
