-Tormentos-
Dos miradas, las dos contenidas de rencor y un toque de odio, eran miradas tan intensas que casi que se podía apreciar un pequeño rayo azul entre los dos, la tensión del ambiente aumento y Alison, quien estaba entre los dos sintió temor de estar allí.
Vegeta sabía que su Ki había aumentado considerablemente, un descuido mas o un descontrol en sus sentimientos y el hospital estallaría en pedazos, jamás creyó odiarla de esa manera, pero esa era la realidad a la que ahora se enfrentaban.
-¿Qué haces aquí?- Trato de mantenerse distante y firme ante la situación
-Debería preguntar yo lo mismo- Ella aumento la presión y fijo su mirada con la de vegeta
-No tengo porque decirte nada, no hay porque- Entrecerró sus ojos y se aseguró de ponerle odio a sus palabras
Ella se quedo callada y volteo sus ojos, la conversación estaba bastante tensa y lo que le preocupaba por el momento era la salud de Komuro.
-En fin, no necesito nad…- Jamás logró terminar la oración, pues se vio detenida por su pequeña hija de 3 años jaloneando su vestido.
Bulma observo a su hija, la pequeña de ojos azules idéntica a ella y por desgracia, era hija de él.
-Mami, el hermano Trunks desapareció y me perdí- La pequeña tenía lagrimas secas alrededor de sus ojos
-Ya tranquila Bra- La científica tomo a su hija en brazos sin darse cuenta que el príncipe de los saiyajin estaba observando el momento con gran detenimiento- Te llevaré donde Komuro, el estará feliz de verte- Sonrió de un modo materno.
Mientras que madre e hija desaparecían, Vegeta continuaba anonadado.
-¿Podría ser… ella… hija de ese imbécil?- se pregunto a si mismo con ira
-Vegeta- Alison llamó la atención del hombre que continuaba observando el vacío
-¿Qué?- Pregunto molesto
-Era ella tu pareja, ¿No es así?
-¿Y a ti que te importa?, Ya traje a tu mocoso, me largo de aquí- Estaba irritado y necesitaba tomar aire para calmar su desesperación, no sin antes revisar unos cuantos asuntos.
-Como quieras, gracias- Ella sonrío, pero él no le correspondió y simplemente giro su cuerpo y desapareció en pocos segundos
Mientras tanto, la científica se encontraba con su hija y su novio en la habitación del hospital, los tres sonriendo como una familia, pero aun así Bulma no se sentía cómoda, aun trataba de recordar el momento en el que vio a vegeta, se veía bien, bastante bien y sus ojos siempre la hacían recordar los momentos por los que pasaron antes de que Trunks naciera.
Además de recordar esos momentos, también vino a su cabeza la imagen congelada de vegeta al ver a su hija, no era raro, pero el… ¡Él no lo sabía!, como pudo ser tan tonta, no recordar que jamás le dijo acerca de su embarazo, pero claro, el nunca pudo dejarla terminar de anunciarlo.
-Flash Back-
Ella estaba recostada sobre la cama, con una combinación de nervios y emoción, ella estaba embarazada, sería fantástico tener otro hijo y a la vez darle un hermano a Trunks, tanto que lo deseaba, tantas cosas se le venían a la cabeza, pero no la mas importante, ¿Qué diría vegeta?, ella estaba consiente que él no era un buen padre y tampoco estaba segura de como sería su actitud ante la noticia, de todos modos, era necesario avisarle.
Pero las expectativas de Bulma se desmoronaron al ver al hombre allí parado en la puerta, cubierto por sombras, pues la noche había caído y lo único que iluminaba la habitación era la luz de la luna que entraba por un pequeño orificio.
-Vegeta- Ella trato de sonar lo mas calmada posible- Necesitamos hablar
-Yo también necesito hablar contigo- Su voz sonaba fría y distante
-Bien… entonces hablemos- Ella sonrió de lado
El se sentó a su lado y la observo a los ojos, los ojos negros que expresaban la carencia de sentimiento alguno.
-Vegeta yo estoy…- Trato de articular
-Me voy- El rompió la sutileza y lo dijo sin rodeos
-Em… ¿ Espera que?- Sintió una punzada
-Lo que oíste, tomaré una nave del hangar y me iré antes del amanecer
-Vegeta, ¿Pero porque?- Su voz se cortaba lentamente
-No comprenderás mis deseos ni lo que pienso, solo te digo que me iré, Trunks no me necesita, ya lo entrené lo suficiente- Se levanto de la cama, pero antes la mano temblorosa de Bulma lo agarro fuertemente- ¿Qué?- Pregunto frio y sin sentimientos
-No te vayas, no ahora, te necesito- Sus ojos se aguaron y se sintió débil
El dio un suspiro y le dio un beso, sus labios estaban fríos, pero pronto dejarían de estarlo, ella no lo quiso soltar y rodeo su cuello con sus brazos, el delicadamente la recostó en la cama, sin parar de darse besos.
Y así duro la noche, Besos y caricias, Bulma estaba segura que el hombre había cambiado de oportunidad, o de no ser así, ¿Por qué la beso?, sus expectativas estaban tocando el cielo, pero luego cayeron dolorosamente cuando en la mañana el ya no estaba, ni tampoco la nave 8 del hangar, se sintió patética y lo supo entonces, la escoria que lamentablemente amaba
-Fin del Flash Back-
Recordarlo fue como sentir ese momento por segunda vez, sentirse humillada de nuevo y como una jovencita que había sido rechazada por su primer amor, diablos, si que dolió verlo de nuevo, sentir la traición otra vez, sus ojos entonces derramaron lágrimas
-¿Bulma?- Komuro se sobresalto- ¿Estas bien?
-Si claro, es que… no se recordé algo feo- Ella pasó su mano por sus ojos, secando las lágrimas
-Mami, ¿Es por el señor que estaba afuera?- La pequeña niña lo había notado muy bien
-¿Cuál señor?- Komuro trato de comprender lo que ocurría
-No Bra, como crees, él era… era un amigo que hace mucho no veía- Bulma tuvo que verse obligada a sonreír para no delatarse
-No llores cielo, tus hermosos ojos no deben soltar lagrimas- Komuro sonrió de una manera especial
Bulma le devolvió la sonrisa y luego se recostó a un costado de la cama para abrazarlo, abrazarlo ayudo a descargar todo lo que tenía
Mientras tanto, vegeta se encontraba tratando de buscar la salida de ese infierno, pero cada vez que llegaba a una puerta, veía más personas y más habitaciones, estaba perdido, solo le quedaba encontrar una ventana para escapar de allí, pero fue mas que coincidencia ver como su hijo Trunks entraba a una habitación, no había encontrado la puerta, pero si encontró otra cosa mejor
Llegó hasta una pequeña sala, estaba deshabitada y también había una ventana, se subió a esta y emprendió vuelo, el viento golpeaba su cara, el dulce fresco que le tranquilizaba, ahora solo necesitaba encontrar la ventana de la habitación a la que había visto a su hijo entrar y por suerte la encontró después de entrometerse en muchos cuadros familiares
Los 4 estaban en la cama de Komuro, todos riendo, en especial Bulma, ella no paraba de abrazarlo y decirle cuanto lo quería, Vegeta sentía la ira invadir su cuerpo, ese hombre era un completo idiota al tratar de quitarle lo que era suyo, los saiyajin eran seres muy posesivos, pero este era el peor.
Se quedo hasta la media noche allí, sostenido de un pequeño balcón donde solo cabía una persona, contemplándolos, lleno de agonía, ¿Estaba celoso?, ¿Un príncipe guerrero podría sentirlo?, él no estaba consiente, pero era absolutamente cierto.
Eran ya las 3 AM cuando vio que Bulma tomaba a su hijita ahora dormida y su hijo la seguía, la hora de la visita se hizo tarde y era tiempo de irse, pero no lo hizo, acompaño a Bulma en silencio hasta el estacionamiento, estaba completamente fascinado con esa niñita, aunque fuese hija de ese perdedor, era absolutamente fuerte e inteligente, rasgo sacado de su madre.
Cuando Bulma encendió su auto, el salió de su escondite en un poste y emprendió camino a su casa, estaba seguro de que Natzuki se enfadaría con el por llegar a esas horas, pero eso no le valía lo suficiente para pensarlo.
Entró por la ventana del primer piso, la cual siempre estaba abierta, la casa estaba completamente a oscuras y solo se veía la silueta de los muebles, con la precisión que le otorgaba su vista pudo localizar las escaleras y subir con determinado cuidado, pero lamentablemente, hizo algo mal, ants de llegar al último escalón una tortuga de hule se interpuso e hizo que el pequeño juguete sonara, despertando a Natzuki.
-Vegeta, ¿Qué te dije de llegar a estas horas?- Ella se cruzo de brazos y lo miro con enfado
-¿Qué te importa?- La aparto de su camino e emprendió camino hacia su habitación.
-Maldito hombre- se irrito
Bulma despertó de su corto sueño, apenas pudo dormir recordando a ese mono, no era posible que después de 3 años sin comunicación el quisiera regresar y dañar toda su condición psicológica.
El teléfono termino de despertarla y contesto con un poco mas de ánimo
-¿Hola?
-Aja, claro, estaré allí en unos minutos- Ella colgó el teléfono y corrió hacia el baño, estaba entusiasmada de ir a la casa de su vieja amiga Natzuki
Al cabo de un rato ya estaba organizada con un lindo conjunto deportivo y las llaves de su nuevo automóvil, nada arruinaría su felicidad, ni siquiera el pensar en vegeta. Arrancó y se fue si dejar polvo.
Llegó hasta una casa con algunos lujos, pero en medio de un bosque, era extraño que su amiga a la que toda su vida le gusto vivir en edificios estuviera viviendo prácticamente lejos de la civilización, pero eso tampoco la detenía, en el lugar se respiraba un buen aire.
Se bajo de su auto y comenzó a caminar hasta la casa de Natzuki, no sin antes ver a un hombre musculoso y con cabellos revolcados emprendiendo viaje hacía el bosque, primero le pareció a vegeta, pero luego puso lógica en sus pensamientos y era ilógico que el estuviese por esos lados .
Continuará
Bien aquí la continuación de esta historia, disculpen por no publicar antes, he estado ocupada, prometo continuarla y darle fin como se debe
