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N.A: Espero que alguien haya leído el capítulo anterior, tristemente recibí un solo comentario, espero que con este capítulo les vaya agradando más la historia.

Capítulo 2: La mañana siguiente

El sol entraba a raudales en la pequeña casa, iluminando toda la estancia y obligando al bultito del piso a cambiar de posición e un vano intento por continuar con su descanso, en un involuntario suspiro llamó a su amante.

-Sasuke…

Y una lluvia de imágenes de la noche anterior lo bombardeó obligándolo a despertar de golpe y levantarse en busca de aquel que había nombrado.

Nada. No había nada, todo estaba tal y como lo dejó la noche anterior antes de irse a su cama provisional, incluso tenía puesta la pijama, ni una huella de su visitante. ¿Qué había sido todo eso…?

No pudo continuar con sus pensamientos pues la puerta de la habitación se abrió dejando ver a Sakura ya vestida y con una sonrisa en su rostro, al parecer ella si había dormido bien.

-Fue un sueño… -Susurró bajito, pero no lo suficiente.

-¿Qué soñaste Naruto-kun?-cuestionó la chica.

La rosada preguntaba extrañada de la expresión de seriedad y tristeza que reflejaba su compañero.

-Eto… nada, olvídalo, aún estoy un poco adormilado. Jeje.-decía mientras se rascaba nerviosamente la nuca, intentando disimular su desconcierto con una forzada sonrisa.

-Me da gusto ver que también estas mejor. –agregó afectuosamente.

-Si, eso creo… ¿Quieres que te acompañe a tu casa Sakura-chan?-necesitaba cambiar de tema.

-Si, si no es molestia, como agradecimiento por haberme alojado me gustaría invitarte al desayunar al Ichiraku. ¿Te parece bien?

-Claro que si'ttebayo!! ¡¿Qué estamos esperando?!

Con la velocidad de un rayo corrió por el lugar recolectando algunas cosas para bañarse lo más rápido que pudo. La kunoichi sólo había tomado asiento en el mismo lugar que la noche anterior, pero ahora admiraba atentamente el paisaje por la ventana. Cuando el shinobi rubio salió de bañarse se metió a su habitación para cambiarse de rompa y estar listo para ir por su comida favorita.

-Ohm... Sakura-chan es muy atenta…-estaba muy contento ya había dejado atrás ese extraño sueño.

En el lugar podía ver que la cama estaba tendida y que la pijama que le había prestado estaba doblada sobre la mesa de noche.

-Todo listo, ¡Vamonos-dattebayo!-canturreaba alegremente mientras salía de la recámara ya vestido.

-Ajá.- afirmo la chica levantándose de la mesa avanzando detrás del rubio.

Ambos salieron por la ventana saltando entre los tejados con dirección a la casa de Sakura. Ahí fue el turno de esperar de Naruto mientras la otra se bañaba y cambiaba. No tardó mucho y ambos ya se encontraban en las puertas del Ichiraku.

-Neh… viejo, dos órdenes de ramen…-entró gritoneando el rubio, después tomaron asiento en la barra uno al lado del otro. Nunca antes se habían dado cuenta que desde la partida de Sasuke el lazo entre ellos se fortalecía, cada día y sin darse cuenta eran más cercanos, pues como había dicho Sakura, sólo entre ellos comprendían ese vació que les dejó la despedida de su compañero. Además Sakura ya no pasaba el día entero alabando a Sasuke y denigrando a Naruto. Se podría decir que ahora si eran amigos.

El ojiazul no podía sacarse de la cabeza el sueño que había tenido, regresaba y se iba sin poder evitarlo, le era tan difícil creerlo, y no entendía por que con Sasuke, era normal tener sueños de esa clase a su edad, pero hasta el día anterior hubiera jurado y perjurado que era heterosexual y que no tenía dudas de su sexualidad, que a el le gustaba Sakura… Tal vez la culpa era de la obsesión en traerlo de regreso lo que le estaba afectando, demasiado tiempo dedicado sólo en pensar en él que ahora lo tenía en sus sueños pidiendo que lo tomara, ¿que podría ser más fantasioso que eso?

-Ya estas mejor nee? Sakura-chan- abrió la conversación para despejar su mente

-si, Naruto-kun

Lo chica de ojos verdes sonreía como siempre, hacía tanto que no la veían así y eso lo hacía sentirse mejor.

-No tienes por que volverte a poner triste-tebayo, ¡te prometo que pronto lo traeré de vuelta!- no deseaba tener que volverla a ver tan apagada y lo único que podía hacer al respecto era cumplir con su palabra, no estaba seguro cuando duraría esa nueva etapa de alegría que presentaba su amiga.

Pero la chica sólo desvió la mirada…

-No es necesario… Naruto-kun… él, él nos abandonó… no quiere volver con nosotros por que nuestra amista no fue lo suficiente para sus intereses, si quiere volver volverá…-sus palabras estaban llenas de tristeza su voz estaba a punto de quebrarse, se estaba resignando.

-Demo, Sakura-chan, tú… le quieres… ¿Qué pasó con eso?-no podía creerlo, casi se atragantaba con los fideos que tenía en la boca y aunque el no quisiera admitirlo Sakura sólo el pretexto de su necedad, había algo más que lo obligaba a ir tras Sasuke, pero necesitaba de esa promesa para poder justificarse.

-Ya no – la pelirosada negaba con la cabeza aún sin mirarle- lo he pensado todo este tiempo, y sé que el sólo volvería si hay algo que le interese, sabes, Naruto-kun, hay cosas que son más importantes, tu siempre has sido valiente y te esfuerzas por él… si te hubiera matado en aquel combate… -hizo una larga pausa- Habemos muchas personas en la aldea que te aprecian… Sólo hemos hecho que los demás se preocupen y estén tristes cuando no hay por que estarlo…

-¿Estas bien Sakura-chan? ¿No te enfermaste por quedarte en mi casa-dattebayo?- podría ser eso, no, debía ser eso, por su sano juicio estaba seguro de que ella jamás dejaría de amar al moreno.

El ninja número uno en sorprender a la gente era ahora el sorprendido, estaba realmente preocupado, jamás creyó llegar a escuchar palabras así de su compañera tercamente enamorada, ¿Qué le podría haber sucedido?

-Estoy bien Naruto-kun, pero ya no quiero sentir más este dolor… si no fuimos capaces de detenerlo fue por que no le importamos…-por fin volteó a mirar los zafiros que la observaban con preocupación-"yo ni siquiera pude detenerle antes de que activase el sello…" -pensó y sintió como si alguien clavase una daga en su pecho, pero lo hecho ya estaba en el pasado.

-Pero… él… es nuestro amigo… ¿verdad?...- el portador del kiuubi dudaba, la chica estaba en lo correcto, pero debía haber algo más.

Ni siquiera el mismo sabía si defender su causa estaba bien, Sakura tenía razón… Sasuke era fuerte y sobreviviría aun con Orochimaru… pero… y sólo volvería a Konoha si era de utilidad en su camino… Ese día era realmente bizarro… primero el sueño y ahora Sakura… ¿qué faltaba? ¿qué le dijeran que era Hokage?... Estaba realmente confundido…

-No te preocupes Naruto-kun, se que pronto volverá…-pronunció débilmente.

El Uzumaki salió de sus pensamientos para ver a su compañera pero era tarde, Sakura había terminado su ración y ahora estaba en la entrada del establecimiento, había dejado el dinero en la mesa y después de reglarle una sonrisa más despreocupada que las anteriores se fue dejando a un rubio pasmado sin saber que hacer.

-Sasuke…

Prefirió dejar de pensar y terminar de disfrutar su comida, cuando acabo se retiró a una parte del bosque a las afueras de Konoha, por donde había salido en aquella misión, intento fallido de recuperación… era uno de los lugares que visitaba frecuentemente desde aquel día.

Su camino de Shinobi era no romper las promesas que había hecho… pero en este caso que le habían pedido desistir no sólo por él, también por los demás, ya no era una promesa que debía cumplir, si lograba su meta terminaría hiriendo gravemente a la persona que se lo había pedido… sin embargo, era un cabeza hueca…

Recargado en uno de los árboles del bosque le daba vueltas al asunto, agotado por la presión se dejó caer sobre la yerba cerrando los ojos para descansar.

-Te traeré de vuelta, Sasuke… aunque no sea nada para ti…-exhaló, lo había decidido.

Un dolor le estrujaba el pecho… él siempre lo había considerado un rival, pero sobre todo siempre había deseado ser algo más del ahora traidor de Konoha… Todo por su estúpido orgullo… estrujaba con coraje ambos puños, harto de lo que había sido el día se dijo que ya había sido suficiente, se levanto contemplando la espesura del bosque remembrando aquellos tiempos y antes de regresar a la aldea para encontrarse con Sakura y su sensei e ir al despacho de la Hokage por nuevas misiones preguntó al aire…

-Ah… ¿Qué somos para ti…?

Al menos ahora había recuperado los ánimos y Sakura se veía mucho mejor, así sería más fácil ir tras de él ya no tenía el enorme peso del compromiso sobre sus hombros… Era reto personal regresarlo… y ahora que la kunoichi no lo apoyaría, sería su misión secreta de recuperación.

-¡¡que emocionante-dattebayo!!- pensó emocionado mientras corría a través del bosque.

Dos meses habían pasado desde aquellos extraños sucesos.

Era una tarde tranquila y apacible en la villa oculta de la hoja.

Estando en un claro en medio de un tupido bosque estaban tres ninjas entrenando después de haber cumplido con un remedo de misión clase D, y como siempre el escandaloso rubio se la había pasado protestando toda la mañana alegando que el quería algo de mayor riesgo por ser un shinobi fuerte, hábil y con experiencia, sin embargo había rumores de que gente extraña estaba vigilando la aldea, y mejor no arriesgarse, la Hokage le había negado la salida a Naruto, asignándole misiones de genin, Naruto sumamente frustrado por no salir en busca de pistas pasa su misión súper secreta se estaba desesperando.

-Por qué no nos dan mejores misiones Kakashi-sensei? Es injusto-alegaba por centésima ocasión en el día inflando los cachetes como muestra de su descontento mientras su querido instructor se ocupaba de la ardua tarea de leer su icha-icha bajo la sombra de un árbol ignorando olímpicamente al Uzumaki.

Algo no estaba completo en aquella escena… y de eso se percató el peliplata.

-Oe, Naruto, ¿Dónde está Sakura?

Decía mientras milagrosamente interrumpía su lectura para mirar por el lugar en busca de la kunoichi…

Reflexionando un poco en que les había pedido antes de sumergirse en su entretenida lectura se levanto y camino en dirección a unos arbustos,

-Le atiné… -pensó al encontrar lo que buscaba. Ahí estaba desmayada la chica ojiverde, sin motivo aparente.-¡Naruto! Ven- le hacía señas con la mano al chico que dejó su drama a un lado.

-Eh?-miraba atónito a la chica tirada en el piso- ¿Qué le pasó Kakashi-sensei?-preguntó preocupado.

-No sé, llevémosla con Tsunade-sama- Kakashi la tomó entre sus brazos levantándola y montándola sobre su espalda corrió donde la Godaime.

-"¿Qué le habrá pasado a Sakura-chan?, se ve un poco pálida… y sí le hizo daño el ramen que preparé en la mañana?...-intentaba recordar si había puesto algo demás en el desayuno que le pudiera haber hecho daño a la chica, habían pasado la mañana juntos y no recordaba nada fuera de lo normal.

Lo cierto era que habían pasado poco más de dos meses desde que la kunoichi le había pedido que desistiera de su búsqueda y aunque eso parecía ante los demás no desaprovechaba ninguna oportunidad para interrogar a las personas cuando salía de misión, mientras se la pasaba con Sakura-chan, pero desde ese día le había dejado de interesar ser su pareja, eran muy buenos amigos estaban la mayor parte del tiempo juntos, la chica lo invitaba casi todos lo días a comer ramen, y como recompensa el la había invitado esa mañana a desayunar en su casa para probar un ramen especial hecho por el mismo…

Llegaron al despacho de la Hokage y en la entrada se encontraron con Shizune que se impactó al ver que el bulto que traía en la espalda Kakashi era la chica Haruno inconciente, se alarmó al conectar las ideas y corrió donde los shinobis para quitárselas de los brazos y entrar en un cuarto cercano, dejándolos impresionados y sin poder decir una sola palabra, no les había dado tiempo.

No les quedó de otra, ambos se sentaron junto a la puerta en espera de que saliera Shizune a darles noticias, el maestro sacó nuevamente su lectura y se perdió en su mundo mientras Naruto estaba realmente preocupado de que él fuese el culpable del malestar de su amiga.

No supo cuanto tiempo había transcurrido desde que la ayudante de la Godaime se la había llevado, su mente estaba completamente ida en un mar de culpa.

La puerta se abrió sacándolo de su culpabilidad, menos mal por que ya media sala tenía un aura extrañamente pesada y de color purpúreo que parecía proceder de donde estaba sentado el rubio.

-¿Cómo esta Shizune?

El chico de ojos azules se había abalanzado sobre ella en cuanto salía, con esa mirada de angustia… creo que se estaba preocupando demás, pensó para si misma

-No se preocupen, Naruto-kun, Saukra ya despertó, esta bien, se quedará aquí para que le hagamos unas cuantas revisiones de rutina y algunos análisis, si quieren pueden pasar a verla-habló la castaña quitándose de la puerta para permitirles entrar.

Y en menos de un parpadeo el ninja número uno en sorprender a la gente no se había quedado atrás dejando pasmados a los adultos mientras cruzaba por la puerta por donde había salido Shizune.

-Nee, ¿¿Saukra-chan??-preguntaba al aire mientras recorría con la mirada el lugar.

Había dos camas, y la del fondo estaba rodeada por unas cortinas, ahí debía estar.

-Sakura-chan??-llamaba escandalosamente, no importaba el tiempo o las situaciones, el seguía siendo el ninja más ruidoso de la villa.

-Aquí estoy, Naruto-kun

Él muy cabeza hueca por la prisa no se había fijado que tras de el habían otras dos camas y cuando escucho la voz de Sakura se había espantado dando un pequeño saltito para girarse a ver de donde provenía

-jeje… gomen, gomen…-reía nervioso, pero hasta a el le dio pena haberse asustado por eso- ¿Ya estas bien Sakura-chan?

-Si, solo me sentía algo débil y me desmayé, lamento haberte preocupado…-decía debil.

-No importa, Shizune-san dice que te quedaras aquí para ver por que te desmayaste, no fue por haber comido de mi ramen esta mañana?...

Lo último lo había dicho bastante afligido…

-No, pero ya tiene algunos días en que me siento extraña… debe ser por el cansancio solamente…

-Eto… ¿estará bien si te dejamos sola?

-Emmm… si, no hay problema, ¿tienes algo que hacer?

-No, jeje, no es nada… jeje- El ojiazul estaba extrañamente nervioso… algo estaba ocultando.

-Regresaré por ti en la noche para llevarte a tu casa Sakura-chan.

Y sin dejar reaccionar a la chica se esfumó por la ventana del lugar, corriendo en dirección del bosque, era su oportunidad para ir en busca de algo de información, Kakashi se quedaría cuidando de Sakura y él estaba libre.

Corrió lo más rápido que pudo y llegó a un páramo desolado, ya era un poco tarde… se sentó a observar el cielo, no era suficiente tiempo para ir en búsqueda de algo, pero suficiente para admirar el cielo…

Se recostó el pié de un árbol a descansar…

Un ruido interrumpió su relajamiento, alguien más estaba ahí, buscó entre el follaje alcanzando a divisar 3 sombras, tal vez la oportunidad no se desperdiciaría, se levantó de inmediato y salió corriendo tras de ellos pero eran demasiado rápidos, y después de unos minutos lo dejaron completamente atrás.

-…Que personas tan extrañas… malditas capas negras no me dejaron ver sus rostros….

Frustrado y cansado pensó que lo mejor seria volver, ya era de noche y había prometido pasar por Sakura, si no lo hacía sospecharían de su ausencia.

Apresuró el paso y pronto llego a la torre de la Godaime, entro con sigilo para darles una sorpresa, al parecer estaban dentro del despacho, solo se alcanzaban a escuchar ligeros murmullos, se acerco y pegó la oreja a la puerta para escuchar con atención.

-¿Cuándo piensas decírselo?-

Tsunade había hablado…

-Ah… lo chicos de ahora… -suspiro- te costará mucho que lo entienda, no fue la mejor manera… jum…

-Lo sé Tsunade-sama… pero…

-Ni lo pienses… no hay marcha atrás… ¡Shizune! Asigna a alguien que la vigile…

-Si gusta le podemos ayudar a que le diga… -intervino Shizune-

-Ayúdale tú si quieres, yo no me meteré más de lo necesario… - la cortó tajantemente la Godaime.

-Pero, Tsunade-sama…

-Oh… esta bien, te ayudaremos, pero depende de ti… y lo primero que tienes que hacer es decirle…

-Lo haré, gracias… con su permiso, me retiro…

En cuanto escucho esas palabras se alejó de la puerta y salió por la ventana aparentando que acababa de llegar, sonriendo al ver que su compañera de equipo ya estaba completamente bien…

-Tsunade-obachan! Shizune-neechan!

-Naruto te vuelvo a repetir que no estoy vieja, deja de decirme así!

A la rubia le había salido una venita de la frente al escuchar el estruendoso saludo de su querido ninja.

-Ya podemos irnos. Gracias Tsunade-sama

Sakura se había acercado a él y lo tironeaba del brazo interrumpiendo la discusión antes de que pasara a mayores las tres se dirigían un mirada cómplice.

-Si, esta bien, nos vemos luego Tsunade-obachan!, Shizune-neechan!!

Y ambos salieron por la ventana antes de que pudieran volverle a reclamar. Caminaron por las calles obscuras de la villa hasta la casa de la kunoichi y ahí ambos se despidieron.

Antes de entrar a su casa Sakura se dirigió a la basura e hizo trozos un sobre para después tirarlo.

-…¿Cómo….decirle?

Mientras Naruto caminaba, muchas preguntas en su cabecita, acaso no podría descansar al menos un día… que se trían esas locas mujeres en el despacho y que era lo que Sakura tenía que decirle… Seguramente ese día no lo sabría, siguió su camino hasta su hogar, quería comer algo y después se dormiría

-Ah… Sasuke…

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