Capítulo 2

Ya en casa de Kagami, todos se acomodaron para escuchar la historia de Kuroko sobre la Generación de los Milagros, la conocías tan bien como él y algunas de tus amigas que los acompañaban, así que decidiste apropiarte de la cocina del peli rojo y hacer bocadillos para todos, compartías la misma historia que el peli celeste, pero también tenías la propia, que solo te concernía a ti y al ex capitán de la Kiseki no Sedai, nuevamente los recuerdos acudieron a ti.

Flash Back

A pesar de que no te veías con un novio en la secundaria no pudiste negarte a la petición de Akashi aquel día en el gimnasio, donde siempre se encontraban para jugar, había sido lindo y tan increíble.

El día en que te pidió que fueras su novia te reto a un, uno contra uno, el que perdiera debía cumplir con lo que el otro le pidiese, fue tu idea el poner una apuesta a su ya tan habituado encuentro de las tardes, y como siempre él te dejaba comenzar.

-oh, vamos Sei-kun, no sé si intentas ser caballero o me subestimas,-le sonreías mientras botabas el balón- hoy es el día, te venceré-trataste de driblear.

-me ofende que dudes de mi caballerosidad (T/N)-san, hoy menos que nunca tengo la intención de perder-te sonreía de lado, arrebatándote de un solo movimiento el balón, burlándote y encestando.

-esto recién comienza Akashi Seijuro-tomaste el balón y sin previo aviso lanzaste sin control alguno, una de tus peculiaridades, no tan excéntricas como las de Aomine, pero si efectivas.

-vaya estas muy motivada hoy-seguía sonriendo sin preocupación, mientras esquivaba tus intentos de quitarle el balón-pero ya te lo dije hoy menos que nunca tengo intenciones de perder.

Y así fue, su victoria fue arrolladora, a pesar de que eras buena y sobresalías del resto y fácilmente te habías hecho de la sub capitanía del equipo, no podías contra el peli rojo. Estabas tendida en medio de la cancha exhausta.

-está bien Sei-kun, tu ganas-dijiste con dificultad por el cansancio-qué es lo que quiere que haga por ti-te incorporaste y viste que estaba a escasos centímetros de tu rostro.

-bueno, quiero muchas cosas (T/N)-san, pero por hoy me conformare con esto-tomo tu mejilla con una de sus manos e hiso que te acercases a él, acortando toda distancia entre ustedes, sus labios estaban unidos a los tuyos, marcando un dulce y armonioso compas, se separó un poco de ti cuando ya el oxígeno fue necesario en sus pulmones y te miro a los ojos-gracias (T/N)-finalizo y comenzaba a caminar a la salida, cuando saliste del trance en el que habías quedado te levantaste de inmediato y gritaste.

-un, un, un momento-tartamudeaste-alto ahí ¡ladrón!-te abalanzaste hacia él tumbándolo, él se giró bajo tuyo y te miraba divertido-ese, ese era mí, mi primer beso-un hilo de voz casi inaudible salía de tu garganta, y mientras le sujetabas del cuello de su camisa escondías tu rostro en su pecho.

-así que por eso soy un ladrón-escuchaste como carcajeo al decir ello.

-sí, lo eres, un vulgar ladrón-seguías con tu rostro enterrado en su pecho no le querías ver, no aun.

-pero creo que el trato era que yo podía pedir cualquier cosa, ¿no?

-ese es el punto-alzaste la cabeza de golpe y le miraste, estabas sonrojada hasta la raíz del cabello-tú, tú no lo pediste-y nuevamente como una avestruz escondiste tu rostro en su pecho.

-…-el simplemente sonrío con ternura y llevo una de sus manos a tu cabeza dándole suaves caricias-entonces (T/N)-san, déjame hacerlo apropiadamente-hiso que levantaras tu cara hacia él-primero-en un rápido movimiento te beso, para luego agregar-te devuelvo tu primer beso, y ahora-suspiro-(T/A) (T/N)-san, serías tan amable de besarme y junto con ello ser mi novia?

-…-tu cara seguía completamente roja-y…yo, yo acepto-cerraste tus ojos y sentiste nuevamente aquellos labios sobre los tuyos.

Fin Flash back

Por tus mejillas cayeron gruesas lágrimas mientras acariciabas tus labios extrañando aquellos días, él era distinto contigo, era divertido podía ser quien en muchas oportunidades no podía, eras su nuevo aire, o eso era lo que él decía, un Akashi sin necesidades de agradar a todos, un Akashi solo para ti, aunque solo fue un tiempo antes de que todo sucediera, antes que la presión de ser siempre el número uno en todo le pasara la cuenta.

Secaste tus mejillas y con algunas botanas preparadas irrumpiste en la sala donde todos escuchaban atentos a Kuroko. Su narración estaba en el punto máximo en aquel día, cuando la sonrisa se fue de tu rostro, cuando decidiste no volver a querer a alguien, comenzó a relatar aquel día y de inmediato te dio un vistazo, tú le sostuviste la mirada y asentiste para que prosiguiera, y tu mente fue al pasado quizás por última vez esa noche, pero no sería la última vez que recordarías como tu corazón fue destrozado.

Flash Back

La lluvia había decidido hacerse presente, estabas nerviosa ya estabas en tu tercer año de secundaria y disputarías la final de campeonato, ese día Akashi no había podido acompañarte, por alguna razón hacía varias semanas estaba extraño, ya no quedaban para jugar como al principio, pensabas que era porque ambos estaban con la presión de los campeonatos, era el último campeonato que disputarían a nivel de secundaria, pero ese día no te sentías bien tenías pequeñas molestias en el codo, pero decidiste no prestarle atención, era la final y deseabas con todas tus ganas salir victoriosa, además habías hablado con Nijimura, quien estaba en su primer año de instituto, pero debía decirte algo importante, así que se las arreglaría para llegar a animarte.

Pero todo salió mal, perdieron aquel encuentro, te habías hecho una lesión en el codo, y aunque estuvieron a punto de dar vuelta el resultado, no pudieron, a pesar de ello le dijiste a todas tus compañeras que debían seguir orgullosas porque no dejaron de luchar en todo el partido, estabas destrozada, pero debías seguir con la frente en alto, lo peor es que no tenías a Akashi para apoyarte, necesitabas su abrazo, sentirle ahí contigo, porque por supuesto él te daría aquel consuelo que necesitabas o eso esperabas.

-(T/N)-escuchaste a alguien gritarte.

-Shuzo-nii-corriste hacia el ex capitán del equipo de básquet de Teiko, había ido estaba junto a ti, ya no pudiste sostener tu muro de capitana fuerte, lo abrazaste necesitabas en ese momento un calor familiar, necesitabas consuelo.

-ya paso (T/N), hacía mucho que no me llamabas por mi nombre-te daba caricias en la cabeza, consolándote-tranquila, a pesar de todo diste tu mayor esfuerzo, fuiste la mejor de la cancha, ahora mírame-te levanto el mentón- debemos ir a que te revisen ese codo-él se había dado cuenta de la lesión.

-…sí-dijiste entre hipidos, aunque estabas con tu amigo seguías necesitando a tu querido Akashi, y no podías adivinar que él había llegado y había presenciado tu encuentro con el pelinegro-debo llamar a Sei-kun para decirle que iré a la clínica.

-olvidaba que estas saliendo con Akashi-dijo un tanto amargo.

Fueron hasta la clínica el medico ordeno reposo por dos meses, no era grave pero debías descansar, luego de eso irías a Teiko, Akashi te estaba esperando.

-(T/N) debo decirte algo importante-Nijimura se detuvo y te miro serio.

-qué sucede Shuzo-nii-ya estabas más calmada y sin dolor en el codo.

-verás, no quería decirte esto en la situación de que tu perdieras el juego de campeonato, pero me voy (T/N), me voy con mi padre a América, allá hay una posibilidad de que su enfermedad se pueda curar.

-…-sentiste pesar, él había sido uno de tus mentores para jugar básquet, tu amigo e incluso habías llegado a quererlo un poco más, antes de conocer a Akashi, simplemente le volviste a abrazar-te, te extrañare mucho-volviste a llorar.

Nijimura te acompaño hasta la entrada de Teiko, te volvió a abrazar un poco más prolongado, te prometió que te llamaría para decirte que día y a qué hora saldría su vuelo a América para que te fueras a despedir, luego de eso te encaminaste hacia el gimnasio, si hubieras sabido todo lo que pasaría hubieras dado media vuelta y le hubieras pedido a Nijimura que se quedase contigo. Llegando al gimnasio acordado le viste, su postura era extraña, sentiste el aire pesado, algo no andaba nada bien.

-Sei-kun-le llamaste casi en un susurro

-…-él simplemente te dio una mirada de soslayo.

-¿Sei-kun?- ibas a correr a sus brazos, esos que necesitabas, pero la frialdad con la que te veía, sus ojos que ahora eran bicolores estaban vacíos, así que desististe de arrojarte a él-¿qué sucede, te, te encuentras bien?

-…-seguía sin hablarte.

-Sei dime algo, yo, yo te necesito-estaba angustiándote su silencio-el, el partido, yo lo siento di lo mejor de mí pero…

-dices a ese penoso espectáculo dar lo mejor de ti-al fin hablaba, pero no era para nada lo que deseabas escuchar-me decepcionas (T/N), te creí mejor, o quizás lo único que buscabas era acurrucarte en los brazos de Nijimura-san.

-qué, de qué estás hablando, él, él solo fue a apoyarme y a decirme que se iría, estas, estas malinterpretando las cosas-te acercaste a él y tomaste una de sus manos.

-no me toques-zafó tu agarre de una bofetada, en ese minuto Midorima, Kise, Murasakibara y Kuroko entraban también al gimnasio presenciando la escena.

-Sei, por qué, qué está sucediendo-nuevamente trataste de acercarte, las lágrimas habían invadido nuevamente tus ojos.

-no eres lo suficientemente buena (T/N), solo eres una niña en búsqueda de renombre, me asqueas-sus palabras te hirieron más allá de todo tu ser.

-¿quién, quién eres?-llevaste tus manos a tu rostro para no gritar.

-que pregunta más estúpida, qué no lo ves soy yo Akashi Seijuro.

Los muchachos que habían llegado en ese instante, quisieron irse pero lo que veían de alguna forma no les dejo ir sin hacer algo para ayudarte, tú habías caído de rodillas delante de él, estabas choqueada.

-(T/N)/chin/chií/san-corrieron hacia ti los cuatro y el peli lila te tomo en sus brazos sacándote del lugar.

-Akashi, ¿Qué crees que haces, acaso no viste lo consternada que estaba?-fue lo último que podías escuchar, a Midorima tratando de hablar con el peli rojo.

Luego de ello Kise y Murasakibara trataron de alegrarte, pero también veías que habían cambiado, también habían dicho que el perder no era algo que ellos pudieran aceptar tan abiertamente, solo Kuroko comprendió, días después supiste lo que paso en el partido en el que se enfrentaron a la escuela donde asistía el amigo de Kuroko, estuviste con él, como él estuvo contigo, decidieron ir juntos a Seirin, lo acompañarías en su camino de cambiar la mentalidad de la Kiseki no Sedai y aprovecharías ese camino para poder olvidar a quien te había lastimado.

Fin flash back

Todos habían quedado en sumo silencio, pero luego escuchaste como Kagami regaño a Kuroko y a ti por no haberle dado un buen golpe a Akashi y dejar que te hiriera tan gratuitamente, todo fue risas para el final de la velada, cenaron a gusto pues habías preparado todo, y ya se disponían a volver a sus casas.

-Tetsu, Taiga- te detuviste en la entrada- gracias por darme fuerzas, a pesar de que nos conocimos solo este año has sido un gran pilar para mí, como un hermano mayor-le sonreíste al peli rojo, quien te despeino, era verdad pues dentro de todo tu hermano había decidido tomar una beca para ir a estudiar a Canadá y te había dejado en el peor momento-y gracias a ti Tetsu, por arrastrarme a tu meta, así que chicos mañana aplasten a Akashi, ganen enséñenle cuan equivocado está, por favor- tomaste la mano de ambos.

-lo prometemos-dijeron al unisonó.

-si no lo hacen, no dejare que se les acerquen ni a Yuki-chan ni a Sora-chan-los amenazaste, sabías de los sentimientos de ellos por tus amigas, y por supuesto ellos sabían de tus sentimientos que aún no decidían dejar a aquel emperador.

-oe-te dio un pequeño golpe Kagami-ya ve a casa a dormir, mañana debes alentarnos como si la vida dependiera de ello.

-está bien, hasta mañana-saliste del departamento y fuiste a tu casa, al otro día lo volverías a ver, le verías jugar y querías por todos los medios verle volver a ser el de antes-vuelve Sei, vuelve para que te pueda decir adiós para siempre-soltaste mirando al cielo.