Pedazos de una Kunoichi

Aclaración: RK no me pertenece, si así fuera, la serie estaría compuesta por 20 temporadas de 245 capítulos que durarían como hora y media cada uno. Y en todos ellos aparecería Aoshi, pero bueno, las galletitas de animalitos que tenía para cortarme las venas ya me las comí, así que tendrán que aguantarme. Lo siento por ustedes...bueno, en realidad no =)

Respecto a este mini one shot lo único que debo decir es que, al igual que el anterior, es algo que escribí en algún momento sin intención de continuarlo y que (como estoy aburrida) decidí publicar.

Puede parecer la continuación del one shot anterior, pero es por pura casualidad, así que no es necesario que hayan leído "manos". Sin más, espero que les guste.

La autora.

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Segundo One Shot: Ojos

Permanecía sentada en el pasillo, abrazando sus rodillas y recargada en el poste.

A sus espaldas, las luces de la cocina fueron encendidas. Solo entonces cayó en la cuenta de que ya había oscurecido.

No sabía cuánto llevaba allí, de lo único que estaba segura era de que no quería moverse.

Un mosquito zumbándole cerca la obligó a romper la estaticidad. Chilló molesta mientras lo espantaba echando un manotazo al aire.

Observó su alrededor.

El pasillo le pareció infinitamente largo, las estrellas increíblemente opacas, la casa silenciosa... Aunque era una noche cálida tenía frío.

Su vista se detuvo en la puerta abierta del dojo, al otro lado del patio. En la oscuridad del interior creyó, por un instante, verlo deambular por el salón como cuando supervisaba su entrenamiento; pero sabía que no era más que una imagen que trajo de sus recuerdos y situó allí, donde la ausencia moraba.

Los ojos le ardieron en lágrimas y un nudo le estranguló la garganta.

¡Lo echaba tanto de menos!

Imágenes de él se agolparon en su mente, y en seguida descubrió que el tiempo las había desgastado. Sabía que el azul de sus ojos podía robarle el aliento, que su voz le erizaba la piel, y que su perfume tenía un efecto embriagador en ella, pero sus memorias ya no eran tan vividas. Era como si a medida que los recuerdos se desdibujaban, la angustia y la sensación de soledad crecieran, y lo único que continuaba igual era su amor por él.

-Misao… la cena ya está lista. Entra.-, la interrumpió Okón asomándose por la puerta.

La joven Okashira se secó disimuladamente las mejillas y fingiendo una sonrisa volteó a verla mientras se ponía de pie.

-Que bien! Muero de hambre.-, respondió en el tono de siempre, y antes de entrar a la cocina echó un último vistazo a la oscuridad del patio.

No, hoy tampoco vendría.

29 de Marzo de 2009

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N/A: Gracias a Dana-san-2009, Okashira Janet y Misari por sus reviews en el cap. anterior. Y a todos los que leen, pero no comentan. Creo que ff tendría que implementar el botón "me gusta" como en Facebook = P

Espero esta vez no perderme por tanto tiempo y volver a publicar pronto.

Besos.

Kunoichi Karla.