Disfruté muchísimo escribiendo estos drabbles entre Edward y Jacob, así que decidí añadir otro capítulo. Probablemente haré más de estos como churros. ¡Espero que este os guste!
Discusiones entre un vampiro y un hombre lobo
−¿Edward?
−¿Qué, Jacob?
−¿Puedo, um, preguntarte algo?
−Depende.
−¿De qué?
−De si te largas o no después de que te responda.
−Claro, claro.
−Bueno, ¿qué quieres preguntarme?
−Pues… uh… no es fácil de decir en voz alta.
−¿Quieres que te preste un lápiz?
−¡Cállate, tío! Estoy hablando en serio.
−¡Pues entonces continua!
−Jesús, vaaale, los vampiros sois tan insistentes.
−Y los hombres lobo sois tan lentos. ¿¡Qué, Jacob!?
−Bueno, verás, la cosa es así. Yo, uh, tengo un problema.
−¿Un problema con qué?
−…
−¿Problemas al dormir? ¿Problemas al comer? ¿Problemas para formular frases completas?
−No, uh, tengo problemas para controlar los dientes.
−¿Perdón?
−Me has oído, tío, no puedo controlar mis dientes.
−¿Bajo qué circunstancias, Jacob?
−…
−¿No puedes dejar de chocarlos entre sí? ¿Te duele una muela? ¿Te olvidaste de quitarle el envoltorio a un caramelo otra vez?
−Tío, eso solo pasó una vez.
−Jacob, por favor, explícate.
−No puedo controlar los dientes bajo circunstancias… íntimas.
−Oh.
−Y bueno supuse que como tú eres un monstruo chupasangre y todo eso, pues que tú también habrías tenido algún problema o experiencia de este tipo. ¿Verdad? Has tenido problemas… mordiendo cosas… durante esas ocasiones íntimas… ¿verdad?
−Um…
−Edward, tienes que ayudarme, tío. Si vuelvo a masticar algo durante una noche más, y un tío tiene muchas noches de esas, luego me paso todo el día siguiente escupiendo astillas. Y, francamente, ya no puedo soportar el sabor de los caramelos de limón. Además, ¿qué pasaría si empezase a morder… cosas vivas?
−Ya veo.
−Dime como lo solucionaste, Edward. Quiero decir, eres un vampiro. Has tenido problemas mordiendo también, ¿no?
−Me hago una idea.
−¿Cuál es tu secreto, tío?
−Um… mi secreto. Bueno, mi secreto tiene que ver con… plumas. Pero de cualquier forma, creo que tengo una solución para ti.
−¡Sí! ¡Sabía que me ayudarías, Ed, eres sorprendente!
−No me llames Ed.
−Claro, claro.
−Escucha, Jacob, este es mi consejo. Vete al ordenador.
−¿Ein?
−Loguéate en eBay.
−Vale, sí.
−Cómprate un bozal.
….
¡Me encantan los reviews!
N/T: Me parece que Edward se vuelve a quedar con la última palabra y el marcador nos queda 2 a 0. Pero no os preocupéis, Jacob todavía no ha dado todo de sí :D :D
