Amor de Sangre

Gundam Wing

Por: Ivanov Shinigami

Summary:"Ha primera vista, comenzó su amor… Un vampiro te amará para siempre."

Disclaimer: Los personajes de Gundam Wing no son míos, esta es solo una historia de fanáticos para fanáticos, es ficción, no tiene ninguna relación con personas, instituciones o hechos reales. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Parings: 1x2…

Category: Yaoi, shonen ai, AU, OCC.

Raiting: lemon suave, masturbación, PG-13 yo señalo el NC-17.

Warnings: shonen ai, vampirismo, lemon suave, masturbación, religión. El tema de la religión es tratado en este fic... Si consideran ofensiva esta historia por los temas que posee, no se lea por favor, no deseo dañar u ofender a ninguna persona con el contenido de este texto.

Nota 1: - Diálogos –, "Pensamientos", -- Sueños--, (Flash back), ""Pensamientos de Duo"".

Nota 2: Inspirado en la película y libro el crepúsculo de Stephenie Meyer y demás textos vampíricos, que la disfruten.

Capitulo 2

Primer encuentro, ojos cobalto, parte 2.

""La comida fue muy divertida, a todos les gusto la carne que prepare, no es por presumir, yo soy un excelente alumno, pero mamá es una excelente cocinera y maestra.""

""Me encanta escuchar la risa de papá cuando el señor Roquefelerg le hace bromas o le cuenta algo gracioso, hacia tiempo que no lo había visto reír. Solo no me ha comentado nada sobre lo que paso en la recamara, por lo que veo si fue un malentendido mío después de todo, eso me alegra por que el en verdad me agrada y por una estupidez no quisiera que me dejara de hablar.""

""No puedo creer que el tiempo pase de manera acelerada, ya son las cinco de la tarde y hemos terminado de comer, pronto papá tendrá que irse a la misa de las seis.""

- La comida estuvo muy sabrosa, no cabe duda de que tu hijo es un gran cocinero – dijo el comisario riendo ampliamente.

- Gracias – dijo el ojivioleta riendo con un ligero rubor en su cara.

- Bueno, es hora de que me vaya y parece que tu también viejo amigo – dijo el sacerdote levantándose de la mesa y recogiendo los platos.

- Cierto, la misa de la tarde empieza dentro de una hora, no querrás llegar tarde Maxwell – dijo en tono divertido.

- Claro que no, además Duo tiene también cosas que hacer – dijo el mayor mirando a su hijo.

- ¿Yo? – dijo el ojivioleta sin entender.

- Solo iba a enseñarte el pueblo en tu nueva camioneta, ¿o me equivoco? – dijo el sacerdote sonriendo ampliamente.

- Es verdad, ¿quieres ir Duo? – dijo Solo mirándolo atentamente.

- Ah… Seguro – dijo el chico apenado.

""Después de unas indicaciones del comisario y un breve sermón de mi papá sobre manejar con prudencia y esas cosas, Solo y yo subimos a la camioneta.""

- Tengan cuidado, Solo cuídalo mucho y no vayan a embriagarse – dijo el padre Maxwell despidiéndolos.

- No se preocupe padre, no le pasara nada – dijo Solo riendo ampliamente.

- Solo, trátalo bien, o si no más tarde te daré una paliza – dijo el comisario en tono divertido mientras reía.

- Nos vemos papá – dijo Duo encendiendo la camioneta y comenzando a arrancar.

- No lleguen muy tarde – grito el sacerdote.

- No lo haremos - grito el ojivioleta sacando su mano en despedida.

""Estoy un poco nervioso, no se por que la sola presencia de Solo me intimida, es como si ""

- Sabes conducir, ¿verdad? – dijo el ojimiel preocupado.

- Claro, no es que sea un experto, pero se lo básico – dijo el trenzado sonriendo ampliamente.

- De lo poco que has visto, ¿qué te parece el pueblo hasta ahora? – dijo el chico de ojos miel sacándolo de su trance.

- Pues, a decir verdad la primera impresión que me dio fue de un lugar antiguo y tétrico, no recuerdo mucho, así es que no puedo darte una opinión concreta – dijo el ojivioleta sonriendo ampliamente.

- Eso pensé, pero te acostumbraras rápido – decía el chico sonriéndole de igual manera.

- ¿Y tu también vas en la universidad del pueblo? – pregunto curioso el chico bonito.

- Am, no lo siento, tomo clases particulares junto con otros chicos de mi edad – dijo el mayor sonriéndole ampliamente.

- Es una pena, además de Silvia, eres el único que conozco del pueblo o almenos el que me reconoce – dijo el ojivioleta riendo ampliamente por segunda ocasión.

- No digas eso, Silvia es una buena chica, no he hablado con ella mucho, pero se que estarás bien con su compañía en la escuela – dijo Solo con voz suave.

- Gracias – contesto el ojivioleta ruborizándose.

- Bueno, vamos al este, te llevare a un bar muy divertido – dijo Solo felizmente mientras se ponía cómodo.

- ¿A un bar?, pero papá dijo que…

- Tranquilo, le tengo mucho respeto al padre Maxwell, además, mientras estés conmigo nada te pasara, confía en mi – dijo el ojimiel tocando suavemente la mejilla del trenzado.

- Lo… Lo siento pero… Yo no bebo, aun soy menor de edad – dijo el chico en tono divertido para tratar de ocultar su nerviosismo.

- Tranquilo, no te emborrachare, le dije a tu papá que cuidaría de ti y así lo hare – le contesto el mayor riendo ampliamente – aun que puedo cambiar de idea – dijo en tono divertido.

- Eres igual que tu padre – dijo el mayor sonriendo ampliamente.

- Mmm, puede ser, solo que yo soy un poco mas rebelde – bromeo el ojivioleta correspondiendo a su sonrisa.

- Ya lo creo – dijo maliciosamente Solo.

Ambos rieron de igual manera.

OoOoOoO

Un hombre no mayor a los cuarenta años corría desesperadamente por una de las represas del pueblo, su corazón estaba muy agitado, casi por explotarle, gotas de sudor cubrían su frente y parte de su cuello, sus ojos y cara estaban aterrados. Su ropa, un overol azul marico estaba ligeramente manchado de sangre y lodo.

- ¿Qué fue eso?, ¡parecía un animal! – dijo el hombre deteniéndose por fin en uno de los depósitos de agua, cerca había un teléfono negro, lo tomo desesperadamente u comenzó a marcar un numero con su mano temblorosa – ¡Roquefelergh!, ¡tienes que ayudarme!, un animal esta aquí, esta matando a todos, casi acaba conmigo, estoy en la represa numero 23, en la parte de los depósitos, ¡ayúdame!, ¡manda refuerzos o lo que sea!... - grito el hombre por el auricular desesperado – la bocina finalmente dijo – el departamento de policía atenderá su llamada de inmediato, para mayor seguridad esta conversación será guardada.

- ¡Maldición! – grito el hombre desesperado mientras golpeaba la mesa con una de sus manos.

Unos ojos fieros color rojo lo miraban desde una de las esquinas, se veía jugoso a la vista, un ser comestible con sabor exquisito, el rojo de la sangre y lo jugoso de la carne, un aroma tan delicioso como la misma criatura.

El hombre al sentir una perturbarte mirada y escuchar un gruñido volteo rápidamente en dirección donde estaba la criatura, sus ojos se abrieron aun más por el horror de ver a tan abominable criatura.

- ¿Qué es lo que quieres? – grito el hombre asustado tirando la bocina y comenzando a temblar, estaba horrorizado. La criatura solo lo miro como a las demás presas y en un rápido movimiento salto sobre de el mientras comenzaba a morderlo - ¡NOOO!, ¡AYUDAAAAA!, ¡HAAA! – gritaba el hombre mientras la sangre salpicaba todo el lugar.

El auricular aun en el piso se lleno igualmente de sangre, la contestadora grabo aquellos gemidos y tormentosos sonidos contestando por última vez antes de colgar.

- Mensaje guardado… Departamento de policía… ¿Hola?, ¿hay alguien ahí? – Decía una voz femenina colgando el teléfono al ya no escuchar nada – se corto, ¡James!, hay que cambiar la contestadora, creo que se descompuso¡ - gritaba la mujer.

OoOoOoO

- He Solo, que bueno que llegaste – le grito un chico un poco robusto de cabellos negros y piel blanca sentado en una mesa agitando una de sus manos.

- ¿Qué hay chicos? – contesto Solo alegremente.

- ¿Quién es tu amigo? – Le pregunto otro chico sentado igualmente en la mesa, sus cabellos eran cafés y su piel apiñonada, observaba a Duo con sorpresa.

- Ho vienes con niños – dijo otro chico sentado igualmente en la mesa, sus cabellos caían graciosamente sobre su rostro, su cabello negro como la noche resaltaba su blanca piel y ojos verdes.

- ¿Desde cuando eres niñera? – dijo otro de los chicos de la mesa, burlonamente.

- ¿Te gustan los niños Solo? – volvió a decir el chico de ojos verdes.

- Tranquilos envidiosos, el es Duo Maxwell, viene a quedarse una larga temporada en el pueblo, Duo no les hagas caso, hablan sin pensar – dijo Solo riendo divertidamente mientras abrazaba al trenzado.

- ¿Maxwell?, ¿acaso eres hijo del padre Maxwell? – dijo con sorpresa el chico robusto.

- Si – respondió Duo con molestia ante los demás comentarios de los amigos de Solo.

- Había escuchado que venias – dijo el ojiverde acercándose a el tomándolo de la barbilla para verlo detenidamente - si que te pareces mucho a la señora Helen, que lamentable que ya no esta aquí - dijo soltándolo bruscamente, marcando sus dedos en la blanca piel del trenzado.

- ¡Tony! – grito el chico robusto molesto.

- ¡No es asunto tuyo! – dijo molesto el ojivioleta apretando sus puños.

- Y lo que mas me sorprende es que una persona tan recta y responsable como tu padre que es el sacerdote del pueblo te haya dejado venir a estos lugares, que patético – dijo el ojiverde en tono burlón.

- Tony, es suficiente – dijo seriamente Solo tomándolo de la camisa y viéndolo amenazadoramente.

- Vamos Solo, Tony esta jugando ya sabes que es un poco idiota – decía otro de los chicos tomando el brazo de Solo para que se tranquilizara.

- No quiero mas burlas – decía el ojimiel furiosos – Duo voy por unos tragos, estarás bien.

- Encantador chico, y dinos Duo, ¿desde cuando conoces a Solo? – pregunto el chico robusto atentamente.

- Según tengo entendido desde que éramos pequeños, pero no lo recuerdo mucho… – dijo frustrado el ojivioleta.

- Mmm, eso es mucho tiempo, yo soy Marck Donovan, ellos son Tony Blaker como ya lo viste, Martin Blaker, su hermano menor y Joseph Clound – dijo Marck mientras señalaba a todos.

- Mucho gusto – dijo el trenzado esbozando una pequeña sonrisa tímida.

- ¿Y que te ha parecido el pueblo hasta ahora? – volvió a preguntar Marck.

- Pues… Nada mas he visto el Restaurant Noventa, algunas casas y este bar, no puedo decir mucho – respondió el trenzado indiferente.

- Si no te gusta esta bien, no nos sentiremos mal por ello – dijo riendo Marck.

- No nos sentiremos mal, pero si no te gusta niño mimado regresa con tu papi o mejor aun, por donde viniste y no des problemas, no eres bienvenido – dijo molesto el ojiverde quien se levantándose de la mesa donde estaban todos.

- ¡Tony contrólate! – volvió a gritarle Marck.

- Míralo, ¿acaso no te das cuenta?, solo es un mocoso que no sabe lo que es vivir, no se a que viene aquí, Solo es un idiota por traerlo – dijo mirando a Duo con furia.

- No se cual sea tu problema, pero si no quieres estar con este niño, te demostrare que puedo ser mas hombre que tu – dijo el trenzado mirando a Tony desafiadamente.

- Mi problema eres tu mocoso idiota – dijo molesto Tony viendo directamente los ojos del ojivioleta - no me provoques mocoso, por que puedes terminar tragándote tus palabras.

- Veremos quien se las traga primero – dijo Duo furioso sin despegar su mirada de sus ojos.

- Tony, es suficiente, Solo va a molestarse – dijo Marck molesto.

- Que me importa – respondió desinteresadamente sin dejar de ver al chico bonito con furia.

- ¿Seguro que no te importa? – respondió Marck desinteresadamente.

- Grrr… - dijo quitando la vista del trenzado - Hagan lo que quieran, yo me largo – tomo su chaqueta que estaba en la silla y se fue rumbo a la salida del bar.

- Espera Tony – dijo Martin dándole alcance.

- Hayyy siempre es lo mismo – suspiro Marck - Discúlpalo, es muy impulsivo y explota con facilidad, no lo tomes personal así es él, le cuesta trabajo socializarse con la gente – le dijo sonriendo.

- No… Descuida – respondió el trenzado tranquilamente pero aun molesto por las palabras de Tony.

- Cuéntanos más acerca de ti Duo – dijo Joseph entusiasmado.

- Ha... Bueno, no se que es lo que quieren saber de mi – dijo el ojivioleta riendo nerviosamente.

- Todo, ¿que te gusta hacer?, ¿Qué hacías antes de venir a la ciudad?, queremos conocerte – dijo Joseph felizmente.

- Ok… - susurro perturbado el ojivioleta.

""Es la primera vez que me brindan una sonrisa sin otro interés que las palabras, los amigos de Solo se estaban interesando en mi, no se veían malas personas, Marck me había defendido contra Tony, aun que no era necesario y Joseph quería saber mas de mi y se notaba entusiasmado por saberlo, rasco mi cabeza en señal de nerviosismo, ¿Solo por que tardas demasiado?.""

OoOoOoO

- Hola Frank, ¿Qué tal va la noche? – pregunto Solo recargándose en la barra de manera y saludando al barman.

- Hola Solo, pues no muy bien y eso que es sábado, ¿Cómo esta tu padre? – dijo un hombre corpulento con un delantal blanco y un enorme tatuaje en su mano derecha, la cual limpiaba la barra con un trapo.

- Pues ya sabes, según él excelente, pero cada vez sus piernas tienen menos sensibilidad, no le quiere decir a nadie pero es fácil darse cuenta de eso, no tardara mucho en quedarse completamente paralitico – dijo el ojimiel tristemente.

- Es una pena, no se como ese accidente llego a ser tan fatal, ¿Qué te puedo ofrecer? – dijo secando unos tarros y colocándolos en la barra.

- Para mi amigo una cerveza de raíz y para mí lo de siempre – le dijo dejándole un billete en la barra.

- ¿Amigo?, ¿Ya tienes otro amigo?, eres muy sociable Solo, ¿Quién es esta vez? – dijo sirviendo en los tarros las cervezas del chico.

- Tal vez no lo reconozcas por que ha crecido bastante, pero el es mi mejor amigo desde la infancia, Duo Maxwell, el hijo del padre Maxwell, ¿ahora si lo recuerdas? – dijo el ojimiel sonriendo ampliamente mientras miraba al trenzado a lo lejos.

- ¿En verdad?, ¿es el pequeño Duo? había escuchado rumores de que había regresado al pueblo, pero no los creí – dijo Frank impresionado ante las palabras de Solo.

- No eres el único, yo tampoco los creí hasta que lo vi, es idéntico a la señora Helen, la ex esposa del padre, pero también tiene rasgos de su padre – dijo regresando su vista a la barra.

- Cuídalo bien Solo, traes a una responsabilidad andando, es atractivo, ¿sabes que pasaría si "ellos" lo ven? – dijo entregándole las cervezas al ojimiel.

- Eso no sucederá, yo me encargare de eso – Solo sonrió.

- Sabes que no puedes vigilarlo todo el tiempo y mucho menos estar en todas partes como "ellos", tenemos restricciones y la universidad va incluida- dijo dándole las bebidas al muchacho.

- Tranquilo Frank, confía en mí – respondió el chico de ojos miel tomando las bebidas y dirigiéndose a la mesa donde estaba el chico bonito y sus amigos.

- Solo, espera un momento, hay algo que quiero decirte – dijo el mayor seriamente tomando de la chaqueta al ojimiel antes de que se fuera.

- En otra ocasión, esta noche quiero estar con mi mejor amigo – dijo Solo en tono de fastidio, pero el mayor no lo soltó.

- Créeme Solo, es importante – insistió el mayor – no te había podido decir, pero...

- Vamos Frank, ¿que es tan importante que no puede esperar? – dijo el ojimiel volteando a ver al mayor con el ceño fruncido en señal de molestia.

- Lo que nos concierne a todos nosotros, con respecto a "ellos", están aquí – dijo el mayor seriamente.

- No es posible… - dijo con sorpresa arqueando las cejas.

OoOoOoO

""Los amigos de Solo son extraños, pero agradables, o por lo menos Marck y Joseph, ellos fueron muy amables conmigo y parece que les agrado, pero su amigo Tony me irrito un poco con sus estúpidos cometarios, un niño, me llamo niño, que le sucede a ese pueblerino, ¿acaso no sabe que los Londinenses somos jóvenes y guapos todo el tiempo?, ¿que aparentamos tener menos edad que la que en verdad tenemos?, no tengo por que preocuparme por eso.""

""Los minutos pasaban muy lentamente, trataba de hacer la platica muy amena, Marck preguntaba mucho acerca de mi, le dije la mayoría de las cosas que me preguntaba, me limite a cerrar la boca cuando preguntaba cosas personales ya que puedo hablar de mas, lo demás lo omití, pero las palabras se me estaba acabando, era increíble, hasta yo mismo me sorprendí, jamás me había quedado sin palabras en una conversación, empezaba a sentirme incomodo, pero… ¿Cómo contarle toda mi vida a una persona que apenas conozco?, además, ¿Por qué tardaba tanto Solo?, ¿acaso no era mi amigo como decía?, ¿me estaba jugando una broma pesada al dejarme con ellos?.""

""De pronto sentí un escalofrió que paso por toda mi espalda, un frio atroz que solo en un cementerio se puede igualar, me extrañe, el bar era de madera y se sentía mucho calor en el lugar, no había muchas ventanas abiertas, ¿acaso me estaba enfermando?. Sentí una mirada perturbarte, trate de voltear disimuladamente, hacía las demás mesas a nuestro alrededor, comencé a temblar un poco, ¿de donde provenía esa mirada tan penetrante?.""

""Mi cabeza empezó a dar muchas vueltas, me sentí mareado y eso que no había probado ni una gota de alcohol, trate de no hacerlo tan notorio, pero Marck se percato de ello.""

- ¿Qué sucede Duo?, ¿estas bien? – pregunto Marck al ver al ojivioleta muy pálido.

- Si, solo que mi cabeza esta dando muchas vueltas – dijo el chico colocando ambas manos sobre ella para tratar de tranquilizarse.

- Estas mareado, relájate un poco, espero que Solo no tarde demasiado, Joseph, ve a buscarlo – dijo el mayor, a lo que Joseph solo asintió y se alejo de la mesa para buscar a Solo – tranquilo chico, estoy seguro que estarás bien, vuelvo enseguida iré por un vaso con agua para ti – dijo el mayor levantándose para ir directo a la barra.

- Muchas gracias – fue la respuesta del ojivioleta sonriendo ampliamente.

- Por nada, los amigos de Solo, también son mis amigos - dijo sonriéndole ampliamente para después desaparecer entre la gente del bar.

""Pase mis manos por mi cabeza, parece que el mareo había desaparecido poco a poco, eso era muy extraño, yo jamás he sufrido mareos ni nada por el estilo, ¿Por qué ahora?""

""Pero esa mirada seguía clavada en mi, voltee hacia la mesa que estaba en el rincón de mi lado derecho y vi una silueta, no se movía ni un milímetro de su posición, estaba oscuro y solo pude ver un cigarro en sus labios. Comenzaba a molestarme la mirada de ese sujeto, le di la espalda nuevamente.""

""Pero por mas que intentaba evadirlo no podía, ahora que ya sabia el origen de esa mirada, voleaba con mas frecuencia, el tipo no se movía de su posición pero el cigarro ya no estaba en sus labios, ahora estaba en su mano, la cual sostenía su barbilla, el brillo del cigarro me dejo observar sus ojos y parte de su rostro. Era la primera vez que veía unos ojos así de perturbadores, unos ojos azul cobalto como el mismo mar, que te invitaban a perderse en el mar azul de sus pupilas, eran hipnotizarte y seductores. Comencé a ruborizarme ante esa simple mirada, mis piernas temblaban, un extraño calor invadía mi cuerpo.""

- Pero que rayos… – dijo molesto el ojivioleta volteando nuevamente hacia la mesa y colocando sus manos sobre su rostro - Maldición, ¿por que me siento así? – dijo en tono molesto.

""¿Qué rayos pasaba conmigo?, es la primera vez que estoy tan nervioso por observar a alguien, ese sujeto me hace reaccionar como un tonto, esos ojos color cobalto mirándome seductoramente, o ¿acaso me estoy imaginando todo?, si, eso debe ser, ¡Duo tonto!, ¿como te va a estar mirando de esa forma?, ¡ya madura!.""

""Pero no podía dejar de mirar esos ojos cobalto, constantemente seguía volteando en dirección a esos ojos y pasaba lo mismo, no es posible, ¿Cómo un hombre puede provocar estas sensaciones en mi?, comenzaba a enojarme conmigo mismo por parecer un completo idiota. ""

Se regañaba a si mismo mientras sacudía su cabeza para que esos pensamientos no siguieran formulándose en el.

""Sera mejor que moje mi cara, me siento afiebrado, pero no estoy enfermo, ¿Qué sensación tan extraña?.""

Se levanto de la mesa aun ruborizado, volvió a girar su cara a aquellos ojos azules y no los perdió de vista hasta que entro al baño, pero por más extraño que pareciera aquellos ojos tampoco lo perdían de su vista a cada paso que daba.

OoOoOoO

- ¡Pero eso no puede ser!, tenemos un trato – dijo el ojimiel enfadado.

- Lo se y estoy tan consternado como tú, pero han estado cazando en nuestro territorio, matan a placer y no se que mas planeen hacer – dijo Frank preocupado.

- Papá debe saberlo, ¿Quién mas lo sabe? – dijo Solo molesto.

- Por ahora "el patriarca", sus allegados, tú y yo – dijo el corpulento pasando sus manos por su cuello – no tardaran los demás en darse cuenta de ello, algunos como Tony ya sospechan.

- No puede estar pasando – dijo Solo golpeando la barra de madera con ambos puños.

- ¡Solo! – gritaba un chico acercándose al ojimiel a toda velocidad y jadeando.

- ¿Qué sucede Martin? – dijo el ojimiel tranquilo al ver a su amigo tan agitado.

- Ellos… El… Tony esta… - jadeaba el chico sin poder decir nada claro.

- Tranquilízate, ¿Qué le pasa a Tony?, de seguro quiere hablar conmigo por lo anterior ¿no? – dijo en tono divertido pero la cabeza de su amigo se movió en negación, lo que hizo que Solo comenzara a preocuparse – ¿Martin dime que pasa?.

- Tony… Tony y yo… Ya íbamos a irnos… Pe… pero "él" apareció por sorpresa… He hirió gravemente a Tony… y dijo que lo mataría si no ibas por el… - decía Martin un poco mas calmado pero no dejaba de jadear.

- Llévame a donde estan, Frank, Duo esta en la mesa de allá – dijo señalando la mesa – esta con Marck y Joseph, hagan lo que hagan, no los dejes salir de aquí, mucho menos a Duo – dijo el ojimiel angustiado.

- Descuida, cuidare de ellos – dijo Frank asintiendo.

Solo salió corriendo junto con Martin para salvar a Tony, maldecía una y otra vez su suerte, ¿Por qué tenia que pasar ahora?, ¿Por qué tenia que pasar cuando su trenzado había regresado?. Antes de salir

OoOoOoO

Abrió el grifo haciendo que el chorro de agua callera precipitadamente, coloco sus manos dentro de este para recolectar un poco de liquido y se lo echo en la cara en forma directa.

- ¿Pero que rayos fue eso? – dijo viéndose en el espejo mientras gotas de agua escurrían de su rostro y varios mechones de su cabello estaban mojados y se pegaban a su frente – Estoy alucinando, nadie mira de esa manera, todo me lo imagine, ¿Qué rayos pasa conmigo? – se lo repetía mientras cerro fuertemente sus ojos para que se olvidara de todo.

- Eres nuevo, ¿no es así? – dijo una voz detrás de el haciendo que se sobresaltara.

- ¿Que? – dijo alzando la mirada hacia el espejo pero no había nadie.

- No eres de este pueblo, aun que noto un parecido con el padre Maxwell – decía la misma voz mas cerca a el.

- ¿Te conozco de algún lugar? – respondió el trenzado volteando rápidamente para ver de quien se trataba, pero estaba muy oscuro y solo veía una silueta.

- No lo creo, además no eres de por aquí, lo se, te he estado observando – dijo la silueta comenzando a acercarse al trenzado.

- ¿Qué es lo que quieres de mi? – dijo nervioso el ojivioleta mientras caminaba hacia atrás, tratando de alejarse de aquel extraño hasta que choco con la pared.

- ¿De ti?, excelente pregunta, ¿tu que crees? - dijo el extraño colocando sus brazos sobre la pared para arrinconar con ambos brazos al chico bonito y que no pudiera escapar.

- De una vez te digo, no tengo dinero ni miedo de ti ni de nadie por si te propones hacer algo – dijo el trenzado firmemente mirándolo con el ceño fruncido – además no me importa lo que Solo te haya dicho, no me asusto con facilidad – dijo con cierta furia.

- ¿Decirme Solo?, con que ese perro tiene nombre – dijo seriamente - No deberías decir eso, no sabes lo que soy capas de hacer, no me conoces realmente – dijo acercándose al rostro de Duo hasta que pudo sentir su respiración.

Un haz de luz de la luna entraba por una de las rendijas del techo de madera, haciendo que iluminaran un poco el rostro de su atacante, y ahí se dio cuenta de que esos hermosos ojos azul cobalto que lo habían hipnotizado anteriormente estaban ahora frente a el y su dueño lo tenia arrinconado haciendo que volviera a sumergirse en el mar azul de sus pupilas.

""Esos ojos… Esos extraños y cautivantes ojos, ¿Por qué me hacen temblar?, ¿Por qué me hipnotizan de esa manera?, es como si estuviera bajo un hechizo… Pero que rayos, ¡no!, no debo pensar en eso, es un hombre, además no soy gay, esto no puede seguir así. ""

- Hn – Duo hizo una mueca en forma de sonrisa - ¿Crees que con esto me asusto?, ¿crees que con solo arrinconarme y provocarme me asusto?, el que realmente no sabe de lo que soy capas eres tú, he lidiado con tipejos mas rudos en la ciudad, ¿Qué te hace pensar que un pueblerino como tú va a asustarme? Y mas aun por tomar ventaja en el baño de hombres – le dijo en tono molesto y con cierto sarcasmo, no iba a dejar que lo intimidaran de esa forma.

- Oh parece que la linda ovejita no le tiene miedo al león a pesar de que sabe que esté se la puede comer y es mas curioso que este entre lobos y no les tema – dijo el chico de cabellos alborotados relamiendo sus labios pero sin moverse de su posición.

- Di lo que quieras no me interesa – respondió el trenzado quitando fuertemente los brazos del ojiazul que lo aprisionaban para retirase del lugar, estaba decidido a no ser intimidado por nadie mas, cuando de pronto sintió que su cabello se había atorado con algo, provocando que su cabeza se hiciera ligeramente hacia atrás - Pero que rayos… - refunfuño molesto tratando de voltear para después toparse nuevamente con ese hipnotizarte mar azul de los ojos de su atacante, impidiéndole mover algún musculo.

- Eres hermoso linda oveja, me encanta el olor de tu cabello, es como el de un campo de flores frescas en la primavera – decía el ojiazul acercando la trenza de Duo a su nariz para olerlo profundamente – eres horrorosamente delicioso – dijo con voz sensual mientras le sonreía de forma seductora – lo suficiente como para volver loco a un ser hambriento – le dijo acercando su dedo índice al cuello del chico bonito.

Duo estaba completamente ruborizado, con mucho trabajo tragaba saliva ante aquellas sensuales palabras del chico de cabello alborotado y por la posición en la que estaba, trato de protestar pero le fue inútil sacar una palabra de su garganta, no podía moverse, estaba paralizado ante esa presencia, solo podía ver lo que hacia el dueño de esos bellos ojos azul cobalto de cabeza.

"Que bello es, eso puede llegar a ser muy peligroso en este pueblo" – pensó para si mismo el ojiazul.

El dedo índice del ojiazul comenzó a recorrer el suave y blanco cuello de Duo quien cerró los ojos inconscientemente.

Empezó desde el hoyuelo en medio de ambas clavículas, el tacto sobresalto al trenzado, el dedo iba subiendo poco a poco, tocando su garganta que tragaba saliva con mucho esfuerzo, su linda barbilla, hasta tocar sus húmedos, deliciosos y calientes labios rosados, se detuvo un poco en ese lugar para seguir tocándolos, después siguió subiendo mas y mas, comenzando a sentir la cálida y agitada respiración del trenzado, sonrió para sus adentros, siguió acariciando suavemente su respingada nariz y siguiendo la trayectoria de esta, cada vez subiendo mas hasta llegar en medio de sus bellos ojos amatistas, aquellos cautivantes y extraños ojos que lo habían atraído a su dueño, donde se detuvo.

Duo parpadeo velozmente, ¿ahora que seguía?, ¿por que se había detenido?, ¿acaso ahora si iba a sacar su navaja e iba a amenazarlo para quitarle su dinero? O ¿solo trataba de infundirle miedo?, pero ¿con que propósito?.

"Tranquilízate… Mientras mas calmado estés mejor resultara esto" – pensó el trenzado cerrando sus ojos y respirando constantemente para calmarse. Si sobrevivía a este incidente, Solo lo iba a pagar muy caro por haberlo dejado solo.

El ojiazul no podía seguir aun que quisiera, había percibido ese aroma desagradable, un aroma tan nauseabundo que daba asco y repugnancia, como el de un perro mojado, sentía mucho asco, seguramente ese sujeto estaba buscando a su oveja.

Gruño en forma molesta, siempre arruinaba la diversión, pero en otra ocasión se encargaría de el. Soltó lentamente el sedoso y largo cabello de Duo, desasiendo la trenza que minutos antes traía, guardando en su bolcillo la cinta que ataba la trenza del chico bonito.

- Espero volver a verte linda oveja, así podremos terminar lo que empezamos – dijo para después desaparecer de la misma forma como apareció.

Duo no sabia que hacer al respecto, se enderezo y se recargo en la pared, estaba inerte, su cuerpo temblaba y no quería moverse, pero no temblaba por el miedo, el miedo seria la última sensación que podía sentir en ese momento, esos ojos, esos extraños ojos azules como el mar que lo habían paralizado, ¿acaso era?...

- ¡Duo!, ¿estas bien?, ¿no te lastimo? – decía Solo con voz preocupada mientras revisaba al trenzado de arriba hacia abajo, sobre todo se fijo con atención en su blanco cuello.

- Estoy bien Solo, déjame tranquilo, ahora quiero ir a casa – decía el ojivioleta molesto dirigiéndose a la salida del bar sumamente molesto.

- Escucha Duo, lamento haberte dejado solo, pero estaban golpeando a uno de mis amigos y yo… - dijo el ojimiel tratando de excusarse, pero le era inútil, el trenzado no se detenía ni un solo instante.

- Si lo que querías era que me asustaran los pueblerinos de este lugar, déjame decirte que pierdes tu tiempo, sea Tony o el sujeto de ojos azul cobalto, no me asusto con facilidad y mucho menos después de haber vivido casi toda mi vida en la ciudad – decía realmente molesto Duo caminando hacia la puerta de su camioneta dispuesto a irse a su casa.

- ¿Ojos azul cobalto? – Dijo el mayor preocupado - Duo escucha, yo no fui… – dijo Solo dándole alcance y arrinconándolo en la camioneta, por segunda ocasión.

- Estoy arto de que me traten como un niño, creen que por tener 17 años no se cuidarme yo mismo, están equivocados si piensan eso, no me subestimen por mi apariencia – dijo el trenzado muy molesto.

- Pues deja de comportarte como tal y escúchame - le dijo Solo levantando un poco la voz, Duo lo miro con sorpresa y en silencio pero aun con el seño fruncido – mira Duo, tal vez si seamos unos pueblerinos, pero aquí son mucho mas peligrosos que en la ciudad, créeme, no trato de asustarte ni nada parecido, en verdad lamento mucho haberte dejado solo – decía el mayor con mirada suplicante y mordiendo su labio inferior con fuerza.

Duo no sabia que hacer, el enojo que había sentido se apago de golpe como si le arrojaran agua fría, ¿Solo le estaba pidiendo disculpas?, ¿Qué debía hacer?. No podía seguir mirando esos bellos ojos miel que lo observaban con suplica, comenzó a sentirse como un tonto, giro su cabeza hacia la derecha para toparse con la mano ensangrentada de Solo.

- ¿Qué te paso? – dijo con sorpresa tocando amablemente la mano de Solo, evitando lastimarlo.

- Un borracho golpeo a Martin y Tony fue a avisarme, por eso te deje solo, no era mi intención hacerlo, lo lamento – dijo recargando su frente contra la de Duo.

Duo se tenso ante la acción de Solo, ¿Por qué recargaba su frente en la de él?, una descarga eléctrica ataco su pecho en ese momento, ¿Qué era eso?, esa extraña sensación que sintió con el tipo de ojos cobalto y la de Solo, ¿acaso era la misma?, ¡no!, su mente estaba jugando con el otra vez, el no era gay, ¡no!, ¿como podía sentir tal sensación con otro hombre?, eso estaba mal.

- Quiero irme de aquí – dijo el trenzado soltando la mano de Duo y separándose de el – además debes de ir a lavarte esa mano, si no se infectara, si quieres puedo llevarte con el doctor Merquise, supongo que su consultorio no esta lejos y trabaja las 24 horas del día – dijo Duo ligeramente sonrojado.

- ¡No!… - dijo bruscamente haciendo que el trenzado se sobresaltara - es decir, no gracias, estará bien – dijo solo ocultando su mano de la vista de Duo.

- Pero se ve muy mal Solo, ¿que tal si te la fracturaste? – preguntaba el ojivioleta preocupado.

- Te aseguro que no es así, si así fuera el dolor seria insoportable, mañana estaré bien te lo aseguro – dijo el ojimiel sonriendo ampliamente.

- Mmm, como quieras – dijo el trenzado con tono desinteresado - Te llevare a tu casa

- No gracias, te acompañare a la tuya y de ahí me ira a la mía caminando…

- Pero tú casa esta al otro lado de la mía cerca de la costa – dijo el trenzado despegando la vista del camino.

- No importa, no quiero que te vayas solo – dijo Solo seriamente.

- Esta bien, pero no te iras de la casa hasta que te cure esa mano – respondió el trenzado con una sonrisa picara – no soy un medico, pero créeme se curar raspones, quemaduras, golpes y mas cosas producidas por peleas – dijo sin dejar de sonreír.

- Como gustes – dijo el ojimiel sonriendo ampliamente.

""Seguí manejando a casa, ya no sentía enojo por el incidente en el baño, además estaba mas tranquilo al saber que Solo no había sido el culpable, el en verdad era mi amigo y eso que no tenemos mas de un día en volver a vernos. No se por que razón comencé a hablarle sobre las peleas que había tenido en Londres con algunos abusivos. ""

""No se por que abrí la boca mas de la cuenta con Solo, creo que me inspira confianza. El solo se limitaba a verme y a reír cuando decía algo divertido, pero no me dijo nada, solo me escuchaba.""

""Por fin llegamos a la casa, ¡no puedo creer que sean las tres de la mañana!, las luces de la habitación de mi padre aun estaban encendidas, el me esta esperando. Solo y yo salimos de la camioneta, lo pase a la sala y de dije que me esperara mientras subía por el botiquín, si mal no recuerdo papá siempre me ha dicho que lo guarda en el baño. Subí cuidadosamente las escaleras, si ya estaba dormido no lo despertaría.""

""Gire lentamente el picaporte de la puerta, para después abrirla sigilosamente, su lámpara estaba encendida, sin embargo el ya estaba dormido. Estaba metido en la cama con un libro en sus manos, traía sus lentes hasta el final de su nariz, casi por caérsele, se los retire cuidadosamente, esto provoco que se estremeciera un poco y despertara.""

- Duo… - dijo el mayor somnoliento.

- Ya regrese – dijo el ojivioleta sonriéndole ampliamente.

- Me alegro, espero que te hayas divertido, ahora ve a dormir – dijo el mayor colocando el libro en el buro y acomodándose entre las sabanas.

- Si, hasta mañana – dijo el ojivioleta comenzando a caminar hacia la puerta, la abrió pero la voz de su padre lo detuvo.

- Duo, quiero preguntarte algo – dijo el sacerdote un poco de la cama.

- Dime – dijo el trenzado volteando a verlo desde el marco de la puerta, ya estaba apunto de salirse.

- ¿Estas feliz de vivir aquí conmigo?, ¿en verdad quieres estar conmigo Duo? – dijo la voz del sacerdote entrecortada, miraba al trenzado con ojos de preocupación.

- ¿Por qué me preguntas eso papá? – dijo el chico bonito asombrado ante las palabras del mayor.

- Amm… - dijo en sacerdote volviéndose a acomodar en su cama – por nada realmente, buenas noches hijo – dijo apagando la lámpara.

- Buenas noches, padre… - respondió Duo sin comprender y cerro la puerta lentamente.

""¿Por qué papá me habrá preguntado eso?, me dejo algo intrigado mientras camino rumbo al baño para agarrar el botiquín.""

""Baje las escaleras pesadamente, muchas cosas había pasado esta noche como para que mi cerebro lograra procesar todo, primero me encuentro nuevamente en el pueblo en el que naci, después conozco gente de la cual no recuerdo mucho, Solo me invita a un bar, su amigo me ínsita a que le rompa unos buenos dientes, después me encuentro… ¿Acosado?, tal vez eso lo describa un poco, por un tipo de ojos azul cobalto hermosos… ¿Hermosos?, si que estoy pensando en idioteces, rio para mi mismo.""

- ¿Duo estas bien? – ""la voz de Solo me saca de mis pensamientos.""

- ¡Claro!, ¿Por qué la pregunta? – respondió el chico bonito extrañado.

- Tu cara representa otra cosa – dijo el chico esbozando una sonrisa.

- Ha, no es nada – dijo el ojivioleta nerviosamente – haber, vamos a curarte – dijo abriendo el botiquín y colocándolo sobre la mesa de centro de la sala.

"La compañía de Solo es muy agradable, me agrada mucho, es como el hermano que nunca llegue a tener, a pesar de que no lo he visto desde hace unos años, me gusta mucho su compañía, me siento cómodo."

"Después de curarlo, Solo se retiro amablemente, las charlas con el son agradables, me da la confianza de contarle lo que me sucede sin ninguna preocupación, espero que podamos ser amigos por mucho tiempo."

"No le he hablado a mi madre desde que llegue, posiblemente esta preocupada, siempre ha sido así, subo a mi habitación, ya no es necesario que vuelva a ver a mi papá, el ya debe estar dormido, entro a mi habitación, tomo el teléfono celular y marco un numero ya familiar."

- ¿Hola?, Dios, ¿como funciona esto? – "la voz de mi madre me hace sonreír ampliamente."

- ¿Mamá? - respondió el chico, su madre no se llevaba muy bien con la tecnología, tolo lo contrario de Howard.

- Duo, gracias al cielo que estas bien, ¿Por qué no me llamaste en cuanto llegaste? – la voz preocupada de una mujer salía del otro lado de la bocina del celular.

- Es que me dormí de camino al pueblo y después papá y yo hicimos varias cosas durante el día, además yo… - trataba de explicar el chico pero fue interrumpido.

- Mmm, esta bien, comprendo que el shock de vivir por un tiempo con tu padre es grande, pero estaba muy preocupada jovencito, no lo vuelvas a hacer – volvió a decir la mujer.

- Perdona… - susurro Duo suavemente.

- ¿Y dime, como te ha ido? – pregunto la mujer emocionada.

- Bien, volví a ver a la señora Noventa – dijo el ojivioleta entusiasmado.

- Eso me da mucho gusto, la próxima vez que la veas salúdala de mi parte, a propósito, ¿como esta tu padre? – dijo la mujer en tono suave.

- Bien madre, esta muy entusiasmado de que este con el, me gusta verlo feliz – le dijo en un tono triste.

- Me alegra escucharlo, ¿has hecho amigos?- pregunto la mujer pícaramente.

- Pues volví a ver a Silvia, la nieta de la señora Noventa y a Solo, con quien solía hacer pasteles de lodo, además de que conocía a varios de sus amigos, entre ellos Marck, quien es hijo del herrero del pueblo y también a… - decía el ojivioleta muy animoso cuando su madre volvió a interrumpirlo.

- Espera, espera Duo, parece que te la estas pasando muy bien y escucho que te estas empezando a acoplar – dijo la mujer en tono divertido.

- Si, además de que… - trato decírselo pero se detuvo de inmediato - No olvídalo, ¿y tu y Howard como están? – dijo cambiando el tema.

- Muy bien pequeño, Howard te extraña mucho al igual que yo, ha tenido mucho trabajo, ahora estamos en Arizona – dijo la mujer tristemente.

- Me hubiera gustado acompañarlos – respondió el trenzado en igual tono.

- Lo se pequeño, pero… Ha lo siento Duo, debo colgar, Howard te manda saludos, te quiero, saluda a tu padre de mi parte nos vemos – decía la mujer apurada.

- Adiós mamá, cuídate… - dijo el chico pero la mujer ya había colgado - Yo también te quiero… - susurro tristemente al final para cerrar pesadamente su celular.

""Mamá esta contenta, eso me da mucho gusto, espero que siga así por mucho tiempo… Aun que…""

El ojivioleta fue acercándose a la ventana lentamente para mirar el paisaje nocturno envuelto por los rayos de la luna.

""Es extraño… ¿Como un desconocido puede provocarme tanta emoción?... Es algo que no puedo entender, un sentimiento que calienta mi pecho y ablanda mi alma… No lo entiendo… ¿Qué es esta sensación?... ¿Por que esos ojos, esos ojos azul cobalto mirándome fija y detenidamente, me tienen hechizado?, el tacto de sus dedos sobre mi cuello no lo he podido olvidar, esa sensación no me ha abandonado, levanto mis manos hasta tocar mi cuello, aun puedo sentirlos…""

- No cabe duda de que este pueblo va a agradarme mucho – susurro el ojivioleta tocando suavemente su cuello y recordando las caricias de aquel chico de ojos cobalto - ¿pero en que rayos estoy pensando? – dijo sacudiendo su cabeza para sacarse esos pensamientos de ella.

Se recostó en su cama para finalmente quedarse profundamente dormido y así soñar con esos hermosos ojos cobalto.

Continuara…

OoOoOoO

Notas de la Autora.

Palabras Dulces de un Conejo.

Kyaaaa!!! Hola a todos y a todas!!! Soy yo otra vez Ivanov Shinigami presentándoles la segunda parte del primer capitulo de este romántico fic, se me paso poner en el primero esa aclaración jejeje XD.

Ha, ja, ja XD, bueno creo que eso es todo por ahora, los personajes principales ya están en escena, los demás personajes están detrás del telón, poco a poco irán apareciendo y espero que sea de su agrado… Lo que me queda por decir es:

Dudas, criticas, comentarios, petardos, tomatazos, naranjazos y todo lo que termine es oz es bien recibido, excepto virus -.-, ya saben no me enojo jijijij, bueno a veces XD.

¡Cuídense y gracias por leer!.

Besos Chuuu!!!!!

P.D. ya viene Luna Nueva, el 19 de noviembre, XD la esperamos con ansias. :3

¡Matta ne!

Propaganda: ¡Lean Si volvieras a mi, Water kiss, los templarios, la Atlántida, casa de muñecos, abecedario de amor, abecedario amoroso, carta de amor y mi chica de hielo! (¡Próximamente la actualización de tooodos! Ténganme paciencia TToTT).