Cap. 2

Escape no premeditado

No podía contenerlo. Debía saber quien había ganado la pelea y era tal su desesperación que salió corriendo en dirección a la zona de batalla sin avisar a sus amigos. Pero más importante no podía permitir que aquellos guerreros que había sido mejores amigos alguna vez ahora estuvieran matándose el uno al otro, justo como alguna vez se vio forzado a combatir con Riku. Y confiaba en que si aquello tuvo solución, entonces esto habría de tenerlo también.

Cloud y Sephiroth luego de un bloqueo, habían tomado su distancia e intercambiaban miradas. Ahora estaban muy diferentes de cuando iniciaron la pelea. Sus ropas y cuerpos estaban cubiertos de cortadas, quemaduras, moretones y heridas de todo tipo a lo largo y ancho.

-No esperaba menos del Gran Héroe Sephiroth- dijo burlonamente Cloud.

-Es solo un título- respondió el otro en el mismo tono. –Tú has mejorado inconvenientemente-

-Si, finalmente te encontraste con la horma de tu zapato-

-Puede ser, pero… no tengo intenciones de morir en este lugar-

Empuñaron sus espadas y las apuntaron en contra del otro. Se envolvieron en una incandescente aura de energía. Negra para Sephiroth y azul para Cloud. El combate se decidiría en el siguiente ataque. Ambos tenían muy presente esa idea. Se precipitaron uno en contra del otro con todas las fuerzas de sus piernas, preparados para abanicar sus espadas con todas sus fueras y terminar su lucha de una vez por todas.

Una onda expansiva devastó la zona acompañada de una gran destello que habría segado a los Santos. Al despejarse se reveló en el medio del campo de batalla un gran cráter, al fondo del cual se encontraban ambos guerreros. Pero para sorpresa de ambos había algo en medio de ellos, que había evitado que se mataran en el proceso del último ataque.

-¡SORA!- gritaron ambos sorprendidos.

En medio de ambos y resistencia el impacto de ambas espadas se encontraba Sora en Final y manteniendo un escudo usando Reflega con todo su poder. Cloud y Sephiroth retiraron sus espadas, seguidos de Sora quien desvaneció la barrera y la Final Form cayendo al suelo exhausto.

-¿¡Q-qué crees que estás haciendo mocoso idiota?!- gritó Sephiroth.

-¡¿Por qué interfieres con nuestra pelea?! Esto no te incumbe- agregó Cloud igualmente molesto.

-No… no voy a permitir… ¡Que se maten entre ustedes!- gritó el muchacho.

-¡No dejaré que tú te mueras por un error del que te has arrepentido toda la vida!- dijo mirando a Sephiroth y luego volteando hacia Cloud- ¡Y no dejaré que tú te conviertas en un matón y menos por el hecho de matar a tu mejor amigo-

-¡El NO es mi mejor amigo!- dijeron ambos al unisono y volteándose a ver inmediatamente después con cara de "¿Qué demonios?".

-¡Lo ven! Ustedes son amigos, lo que sea que haya pasado… que aún no tengo todos los detalles. ¡Ya pasó! Y el que se maten el uno al otro ahora no cambiará eso-

-Tú no tienes voz en este asunto, aunque supieras todos los detalles no estuviste ahí y no fuiste víctima ni testigo de nada- dijo Cloud

-Ahora apártate por favor Sora-

-N-n-no lo haré- contestó el muchacho con voz temblorosa.

-Creo que será un desenlace para otro día-

-Espera… ¡No te vayas a desaparecer¡ ¡No hemos…!- pero antes de terminar la frase Sephiroth ya se había retirado del lugar en una de sus dramáticas salidas de luces de colores y portales dimensionales.

-Se fue- dijo Sora relajando el cuerpo y dejándose caer sobre sus rodillas.

-Hay no puede… ¡M-ma- maldita sea! ¡Se escapó de nuevo! ¡¡Me lleva la … ¡¡Ha!!- comenzó maldecir y patalear Cloud, cual niño al que Santa Claus no le trajo sus regalos prometidos.

Sora lo veía pasmado y temeroso de que de pronto la ira que ahora mostraba fuese a ser descargada en su contra, pero antes de que pudiese pensar en otra cosa su vista se nubló y se desmayó.


-¿Dónde estoy?- fue lo primero que logró concebir al abrir los ojos.

-En casa de Merlín. Fuiste a tratar de parar la pelea entre Cloud y Sephiroth, y te desmayaste- respondió Yuffie que estaba a su lado.

-A si ya recuerdo. ¿Cuánto tiempo dormí?-

-Solo un día-

-Cloud ya se ha recuperado gracias a la magia de Donald y Merlín, estaba preparando su nave para ir en busca de Sephiroth otra vez-

-¿¡Cómo de nuevo?!- dijo Sora saltando de la cama.

-No te preocupes, Tifa ya se encargó de impedirle que se fuera- contestó Yuffie con una risilla perversa.

-No comprendo- dijo Sora confuso.

Minutos más tarde habiendo salido de la cama se encontró con el resto del comité de restauración de Radiant Garden en la mesa de juntas. Claro, solo faltaba Cloud.

-Oye no creo que sea ético lo que estás haciendo- decía Squall, quien luego de la restauración del pueblo había decidido usar de nuevo su nombre real.

-No me importa, no dejaré que se vaya de nuevo en otra loca cruzada idealista- renegaba Tifa.

-Si realmente lo quieres deberías apoyarlo en sus metas, o al menos buscar la manera de convencerlo de que desistiera. No encerrarlo como un niño castigado- decía Aerith, mientras repartía una taza de té a los recién llegados.

-Si, y con ese tipo de cosas dudo mucho que el muchacho se digne a subirte de peldaño en su ranking Top- dijo Cid mientras se echaba su cigarrillo a la boca.

-¡CALLENSE! Se quedará allí hasta que se le pasé el berrinche y todo estará bien. Y me levo la llave conmigo- grito tifa levantándose de la mesa y saliendo de la sala.

-Que se le pase a él, el coraje o a ti tu paranoia de perderlo de nuevo. Lo que pasé primero- dijo Squall sarcásticamente mientras daba otro sorbo a su té.

-¿Emm de qué me perdí?- preguntó sora luego de que Tifa hubiera salido por una de las puertas que daban con la habitación.

-Tan pronto como Cloud se curó quiso salir a buscar a Sephiroth diciendo que sentía como su "presencia" se alejaba hacia el norte de este planeta. Pero antes de que pudiera preparar su nave y sus cosas Tifa lo detuvo, le confiscó su espada y lo encerró en el calabozo de la casa-

-Un momento ¿¡Desde cuando la casa de Merlín tiene un calabozo!?- dicho esto, no solo Sora quien había hecho la pregunta, sino todo mundo volteó a ver al mago, pues hasta ahora no habían rayado en ese detalle.

-¿Qué? Todos los magos tienen pequeños secretos- se excusó el anciano.

Momentos más tarde Sora bajaba las escaleras que ni sabía que existían hasta ahora. Al fondo un calabozo con barias celda y la última puerta fuertemente fortificada con cadenas, cerrojos y candados de todos tamaños albergan a Cloud que usaba una peculiar camisa de fuerza y más cadenas a su alrededor.

-¡Sora! Gracias a Dios que llegas, sácame de aquí- ordenó Cloud apenas de ver al recién llegado pos la pequeña ventanilla de la puerta.

-¿Cómo?-

-¡Dhuua! ¡Con tu condenada llave que puede abrir hasta las puertas del Purgatorio, seguramente! Ahora sácame de aquí-

-Espera. ¿Qué harás una vez que te libere?- preguntó desconfiado Donald.

-No me quedaré a gozar los fuegos artificiales de la ira de Tifa, eso te lo aseguro-

-Sabes a que me refiero. ¿Vas a ir a buscarlo? ¿Todavía quieres "Resolver" sus asuntos pendientes?-

Cloud pareció calmarse un poco tras las preguntas de Sora. Se sentó en el piso de la celda mirando el techo con los ojos perdidos en el infinito como si estuviese contemplando el Perigeo lunar más hermoso del universo. Luego bajó la cabeza al piso y empezó a murmuran algo en un cierto tono musical.

Hay miedos que nos mutilan

Hay deudas del corazón

Hay días que nos estorban

Hay dioses que van de dios.

Pero hay voces que no callan

Si las sabes escuchar

Son los gritos de tu gente

Que te animan a lucha.r

Y verás que en la vida hay que sufrir

Y verás que en la vida hay que luchar

Y al final si eres fuerte ganarás

No queda sino batirnos

No queda sino luchar.

Y el sudor de tu frente saciará

Tu sed de tener sueños y vivir

Y la vida será tu mayor rival

No queda sino batirnos

No queda sino luchar.

-Cielos que profundo ¿lo sacaste de una canción?- preguntó Goofy.

-¡Cállate Goofy!- lo silenciaron Sora y Donald.

-La verdad sí lo hice- rió Cloud desde dentro de la celda. –Pero refleja perfectamente lo de que se trata esto- afirmó en un tono muy serio.

-No es una venganza personal, no es el deseo de ir en una cruzada idealista, no es ni siquiera buscar justicia. Es algo personal que yo entiendo y que él entiende mejor que nadie. No espero que lo comprendas y sinceramente sería mejor que no lo hicieras. Pero para mí es algo muy sagrado y que tengo que hacer a como dé lugar. ¿Me vas a ayudar o no?-

Sora meditó unos momentos. Era verdad. Realmente él no sabía nada de nada, el no había sido soldado de ningún tipo, pese a lo que se había enfrentado, realmente nunca había enfrentado la crudeza y desesperación de la guerra.

-Está bien, pero solo si me dejas ir contigo- respondió finalmente Sora.

-De acuerdo, pero tus compañeros no pueden venir-

-¡Hey¡ ¿¡Y por qué rayos no?!- preguntó Donald.

-Pues bien lo pondré simple: A él no lo aguato y a ti te detesto- dijo burlonamente Cloud.

No hace falta decir la rabieta que ello provocó en Donald ¿cierto?


Cloud y Sora salieron esa misma noche. Usando de nuevo su Keyblade, Sora y Cloud entraron al cuarto de Tifa por la noche, para tomar su preciosa First Tsurugi. Salieron tan sigilosamente como entraron y se dirigieron a la nave de Cloud. Nada que ver con la Gummi ship, que parecía hecha con bloques de lego. Aquella era una majestuosa nave espacial.

-¿Es bella no? Estaba hecha un asco cuando la encontré, pero con ayuda de Cid y tomando las mejores partes de distintas naves quedó esto. Y bueno realmente no puedo quejarme su supera en .5 la velocidad de la luz-

-Woooow ¿Puedo conducir?- preguntó Sora con ojos grandes como platos, como un niño pidiendo que le compren un perrito.

-Cuando crezcas niño- respondió burlón Cloud.

-Awww-

-bueno será mejro irnos, no querrás estar aquí cuando Tifa se despierte-

-¿Qué hay del resto? ¿Crees que estarán bien?-

-No te preocupes, estarán bien, Squall no es tonto-

Esa mañana Tifa se despertó de buen humor el cual se esfumó tan rápido como notó que hacía falta la First Tsurugi de Cloud. Salió corriendo por el pasillo en piyama directo a la celda de Cloud. Sintió una tremenda ira al ver que este ya no estaba allí. Corrió escaleras arriba y registró la casa de arriba abajo buscando a todo mundo, sin encontrar a nadie. Hasta que finalmente se detuvo frente al refrigerador a leer una nota que le había dejado sus compañeros.

"Donald Y Goofy nos han invitado amablemente a visitar unos días su mundo. No te despertamos porque solo había espacio en la nave para nosotros, así que no es anda personal, quizás para la próxima.

No tuvimos nada que ver con el escape de Cloud. Y no tenemos idea de a dónde se haya ido.

Igual te traeremos más de un recuerdo cuando volvamos."

Firman:

Tus amigos del Comité de Restauración de Radiant Garden

-¡¡ME LAS VAN A PAGAR TODOS!!- gritó furica la muchacha de cabello negro a los cuatro vientos.


Mientras tanto a cientos de millones de km de allí.

-¿Escuchaste algo?- preguntó Sora volteando a ver por una de las ventanas de la nave.

-Estámos en el espacio. "En el espacio nadie oirá tus gritos"-

-¿Eso también es de una canción?-

-No. De una película de Ciencia ficción-