Lo primero que supo, fue que el dolor de de cabeza lo estaba matando.

Lo segundo, fue que también su cuerpo le dolía, y eso no lo ayudaba en lo absoluto.

Y cuando logró concentrarse lo suficiente para no volver a quedar inconsciente, hizo un esfuerzo por abrir los ojos y mirar a su alrededor,y entonces fue cuando terminó de despertar, pues si creía estar mal antes, ahora estaba peor, mucho peor.

Pero vamos a ir con orden, y vamos a ver como se llegó a esto.

En un intento desesperado por salvarlos a los dos, Hitsugaya no dudó ni un momento en liberar su bankai; claro, el sabía perfectamente que en sus condiciones era una pésima idea, pero al parecer ya no le quedaba otra alternativa. Sabía muy bien que el objetivo principal de Aizen ahora era Ichigo, aunque no sabía el porque, pero siendo sinceros, no necesitaba una razón para hacer todo lo que tenía en su poder para detener sus planes.

Claramente, al ser una idea desesperada, Hitsugaya no había calculado ningún posible imprevisto o problema, y la ley de Murphy se lo iba a hacer pagar muy caro.

Aizen ya tenía preparado el garganta, mientras Gin iba a recoger lo que fueron a buscar, pero no se esperaban al joven capitán atacando con todas las fuerzas que le quedaban. Extrañamente ese fue uno de los pocos detalles que Aizen no había anticipado, y el impulso del bankai los empujó directo en el garganta, que de una vez se cerró sin dejar ningún rastro.

En cuanto se recuperaron del ataque sorpresa y se percataron de lo que había pasado, Aizen estaba muy, muy enfurecido. Su plan no había ido como el quería, y seguramente entro de poco el lugar de la pelea estaría lleno de estúpidos shinigamis que le impedirían seguir con su plan. Si, realmente estaba enfurecido.

Por suerte decidió controlarse y calmarse antes de pensar; tenía planeado algo muy grande como para dejarlo ir así como así. Ya iba a irse caminando a Las Noches, cuando el pequeño cuerpo cubierto de fragmentos de hielo llamó su atención; tal vez no había ido tan mal como creía.

Se acercó un poco más y se dobló para revisarlo mejor, y su clásica sonrisa perversa volvió; el capitán de la décima división, Toshiro Hitsugaya, se encontraba inconsciente y completamente indefenso junto a el en el Hueco Mundo. Tal vez no era quien buscaba, pero eso no cambiaría sus planes.

Y eso nos trae de vuelta a la situación actual.

En cuanto Hitsugaya abrió los ojos, lo primero que vio fue el cielo oscuro y sin estrellas. El pequeño capitán estaba muy confundido, acababa de despertar y aún tenía la vista borrosa, además de que no recordaba muy bien que había pasado. De repente, sintió una descarga de dolor recorriendo casi todo su cuerpo, y fue entonces que volvió completamente a la realidad. Rápidamente intentó moverse, pero no logró hacer nada.

-Así que ya te has despertado, Hitsugaya-kun?- al escuchar esa voz, Toshiro no pudo evitar sentir un escalofrío recorrer su cuerpo, y entonces fue cuando entendió donde se encontraba; estaba herido en el Hueco Mundo, sin posibilidades de defenderse, y en las manos de ese hombre. Definitivamente algo malo iba a pasar.

-Aizen...- tenía muchas cosas que decir, pero en sus condiciones solo logró articular ese nombre, aunque apenas se le entendía. Aizen sabía muy bien que era lo que quería decir el joven capitán, pero no le dio importancia en lo absoluto, lo único relevante era su plan.

-Se que tienes preguntas, pero no te preocupes, pronto tendrás tus respuestas.- la sonrisa perturbadora de Aizen solo logró preocupar mas a Hitsugaya, justo antes de que el dolor lo llevara de vuelta al mundo de los sueños.


-Como que no lo encontraron?!-

Desde hace un buen rato, un Ichigo muy malherido y cubierto de vendas había vuelto al mundo de los vivos (por así decirlo), y desde entonces la enfermería del Gotei 13 no había tenido un solo momento de tranquilidad.

-No seas tan necio Ichigo! Pasamos horas buscando, pero no hemos podido encontrar nada!- ya Renji había perdido la paciencia hace rato, realmente no había sido una gran idea dejarlo justamente a el solo con Ichigo, pero no es como si hubiera mucha gente capaz de lidiar con el.

-Como es posible que Toshiro no estuviera allí..- Ichigo apretó los puños con rabia. Impotencia. Eso fue algo que Ichigo siempre odió; después de todo, no servía de nada ser fuerte, si no podía proteger a alguien?

-Que tal si empiezas por contarnos que paso? Te encontramos en el medio de una calle casi muerto rodeado de nieve y destrucción, y lo primero que hiciste al despertar fue gritar como un endemoniado buscando a Hitsugaya, podrías explicar por lo menos porque demonios lo estamos buscando.- ya había entendido que si su mejor amigo no oficial estaba enfadado, era porque realmente las cosas estaban yendo mal.

-... Fue Aizen.- tan solo escuchar ese nombre fue suficiente para dejar a Renji con los ojos abiertos como platos.

-A-aizen?! Es enserio?!- ahora, si realmente el mismísimo Aizen se había molestado en ir al mundo de los humanos, entonces tenía que preocuparse. -Y que rayos quería ese tipo?!-

-No tengo idea! De repente dijo que me necesitaba para algo y después ese idiota de Toshiro invocó su bankai... demonios, si no me hubiera desmayado...-

-E-espera...- lo interrumpió el pelirrojo, mostrándose realmente preocupado. -Dijiste que Aizen te estaba buscando?-

Ichigo asintió. -En que pensaste?-

-Si no pudo llevarte a ti, y Hitsugaya no estaba en ninguna parte...- en cuanto entendió lo que quería decir, el pelinaranja se quedó sin palabras, y de inmediato intentó levantarse de la cama, aunque su esfuerzo fue en vano, porque entonces recibió un recordatorio de la pelea que apenas se había concluido hace unas horas.

-O-oye idiota! No puedes hacer nada así!- de inmediato el shinigami lo obligó a recostarse otra vez. -Se que estás preocupado por Hitsugaya y enfadado por tener que quedarte aquí, pero piensa por lo menos una vez en tu vida! Que pretendes lograr en esas condiciones?- Ichigo intentó contestar, pero no pudo decir nada, en realidad Renji tenía razón. -Me lo imaginaba. Hazte un favor y descansa un rato, si? Ya encontraremos una solución, pero vas a ser mas una carga que una ayuda así.-

-Lo se. lo se...- aunque a regañadientes, Ichigo se vio obligado a obedecer y quedarse en la cama mientras veía como Renji iba saliendo de la habitación.

-Y no hagas ninguna idiotez!- le gritó el pelirrojo justo antes de cerrar la puerta de la habitación con fuerza, como si ese simple gesto pudiera frenar al shinigami sustituto.

-Tch, pareciera que nunca me hubiera hablado antes.- se quejó el pelinaranja cruzando los brazos de una manera bastante inmadura. -Realmente cree que me voy a quedar aquí sentado sin hacer nada?- unos minutos mas tarde, cuando el chico sintió que ya era capaz de ponerse de pie otra vez, se paró de la cama despacio, intentando no prestarle atención a las señales de dolor enviadas por su cuerpo, y con cuidado abrió la ventana; primero se aseguró de que nadie fuera a entrar a la habitación, y luego revisó que no hubieran mas shinigami viendo desde afuera, y entonces salió.

-Necesito volver a Karakura Town rápido!- y dicho eso, desapareció.


... Si... ha pasado muuuucho tiempo, ya se... pero volví! BI

Ya estoy de vacaciones así que no debería tener en problemas en escribir mas rápido y actualizar mas rápidos ademas de publicar mas... técnicamente, pero hay que ver si también logro encontrar la inspiración para escribir... y eso es complicado :I

Pero no se preocupen que esto lo voy a terminar, de echo tengo prácticamente toda la historia ya pensada, solo tengo que convertirla en palabras y traerla a ustedes!

realmente no tengo mucho que decir, solo era eso, así que les dejo el omake de este capitulo y hasta la siguiente! No olviden dejar sus favoritos y sus review si les gusta la historia, que eso siempre ayuda para seguir adelante! Hasta luego!


En cuanto Hitsugaya abrió los ojos, lo primero que vio fue el cielo oscuro y sin estrellas. El pequeño capitán estaba muy confundido, acababa de despertar y aún tenía la vista borrosa, además de que no recordaba muy bien que había pasado. De repente, sintió una descarga de dolor recorriendo casi todo su cuerpo, y fue entonces que volvió completamente a la realidad. Rápidamente intentó moverse, pero no logró hacer nada.

-Así que ya te has despertado, Hitsugaya-kun?- al escuchar esa voz, Toshiro no pudo evitar sentir un escalofrío recorrer su cuerpo.

-Diablos, entonces tenía razón!- dijo de pronto el chico. -Eres un enfermo pedofilo!-

-...Que?- por unos momentos, Aizen dejó de caminar y se quedó en blanco, intentando elaborar lo que acababa de escuchar.

-Tu cara siempre me parecío extraña, pero ya entiendo porque! Agh, ahora me das mas asco que antes!-

-P-pero yo no..- probablemente por primera vez en su vida, Aizen no tenía idea de que hacer.

No pasó mucho tiempo antes de que un muy feliz Hitsugaya volviera a la sociedad de almas sin problemas.