Advertencia: Al igual que las personalidades de los personajes de Fairy Tail, y la instancia, también habrá algunos cambios físicos como en los nombre de los personajes, para que estén atentos a esto y no terminen confundiéndose.

Atención: Este "capítulo paralelo" (léase, nada que ver con el anterior capítulo) tiene una temática un tanto confusa, les recomiendo que lean con atención. Por cierto, este sí tiene continuación confirmada, entre dos a tres capítulos más, depende como me quede, decidiré continuarlo.

Sin más que aclarar ¡Disfruten la lectura!


Tactica N°2: Silencio (Parte I).

Bendita palabra ¿Qué piensan ustedes? Para esta muchacha es una total molestia.

-¿Qué quiere decir con esto? ¿De qué quiere hablar?-Pensaba con intriga mientras se miraba en en el espejo.- Bueno, no gano nada cuestionándole al espejo.- Se respondió con cansancio.

Restando-le importancia se siguió arreglando, su vestido, en el cual tenía dibujos abstractos y colores extravagantes, bastantes llamativos que llegaba a tal punto en el cual te dejaba la sensación de quedar ciego. Satisfecha con su trabajo, salio tranquilamente de su morada para ir al punto de encuentro.

Una vez en el sitio, diviso sin ningún esfuerzo a una persona en especial, un muchacho de estatura alta, que se encontraba a espaldas de ella. A pesar de esto, no evito que un sentimiento cálido y triste-muy distintos a decir verdad- se le incrustara como hacha tanto en su corazón como en su mente, un escalofrío le recorrió de adentro para afuera, demostrando así, de manera evidente una carga en sus hombros. Cual decisión, cambiará la vida de muchos, de manera indiscutible e inevitablemente terminaría lastimando a alguien.

Respirando profundamente continuó con su actuación, evitando a toda costa mostrar un ápice de flaquezas y dolor que le provocaría lo que estaba a punto de efectuar, con tenacidad siguió caminando, reprimiendo su profundo sufrimiento.

-¡Hola, querido!-Saludo con voz asquerosa mente cariñosa.-Tanto tiempo sin verte ¡Te extrañe!-Saltó, dándole un abrazo matador, esbozando una sonrisa...escalofriante, pues claro, con ese exagerado maquillaje quien no se espantaría.

-H...hola-Tartamudeo a duras penas por la falta de aire, y sí, quizás por algo que se llama: Miedo.-Podrías... ¿Podrías soltarme?-Cuestiono con dificultad.

-Ah...Lo siento, a veces no mido mi fuerza-Con lentitud retiro sus brazos, echándose para atrás.

-Me di cuenta.-De manera seca, la miro con detenimiento, y un extraño sentimiento de categoría negativa se le difuso en su rostro.-¿Qué se supone que llevas puesto?

-¿Huh?-Mirándose, sonrió contenta-¡Te diste cuenta!-Palmando las manos de una manera un tanto enfermiza, prosiguió- Es mi atuendo favorito, a que es hermoso ¿No crees?-Para dar mas énfasis a su comentario, giro sobre si misma.

-...No utilizaría la palabra hermoso, no para ese vestido-Refuto con voz forzada.

-¿No?-Ladeando la cabeza, le miro expectante.

-No.

-Bueno...Gustos son gustos, supongo-Levantando levemente los hombros, esbozo una sonrisa deslumbrante.-A todo esto ¿Me puedes acompañar a un lugar?

-Es que te tengo que decir algo...-Intento negarse.

-No nos vamos a demorar mucho, te lo aseguro. Di que si~, por favor~-Pidió con voz chillona.

-Esta bien, vamos.-Reprimió un suspiro, al ver la felicidad que la embargaba.

-¡Yupiiii~!-Saltando alegremente lo agarro de la mano, y de manera brutal lo arrastro por las calles.

-Puedo caminar solo, suéltame...Espera...¿ A dónde vamos?

-A un lugar maravilloso-Giro la cabeza de manera lenta, sonrió abiertamente lo que le permitió al muchacho observar sus relucientes dientes, transmitiéndole un sentimiento del cual no supo identificar con exactitud.

-¿Maravilloso, dices? No creo que tengamos el mismo concepto de esa palabra-Murmuro para si- En serio ¿A dónde vamos?-Volvió a cuestionar con un poco de ansiedad.

-A un lugar que sé que vas a a-m-a-r-Separando las letras de una manera cantarina.

-...Por las dudas, dímelo.-Detuvo su andar.

-No, eso arruinaría el misterio. ¡Vamos!-Empleando (nuevamente) fuerza, lo obligo a caminar con ella.

Lo que le pareció eterno y una tortura al chaval, no fue lo mismo para la joven que indiscutible mente disfrutaba de las expresiones de sufrimiento de él.

-Llegamos.

-¿D-dónde estamos?-Tragando pesado miro los alrededores, teniendo un leve presentimiento lo que iba acontecer en unos minutos.

-Te lo dije, te va a encantar.-Besando su mejilla, lo empujo hacia la puerta.

-No, espera, te espero acá, tu ve, yo...yo me quedo.-Retrocediendo con lentitud, y sintiendo un reciente temor hacia su novia.-Pequeña, tu ve ¿Si?-Sonriendo forzadamente.

-No me digas que tú, , Natsu, tiene miedo...-Abriendo los ojos con incredulidad- ¿Le tienes miedo al hospital? ¡Oh por Dios, esto lo tiene que saber Gray!-Soltando una estruendosa risa.

-No le veo la gracia.-Expreso con acritud.

-Tú no, pero yo si. Ah. Esto es divertido. Mucho.

-Ya para ¿Quieres?-Molesto desplazo su cabeza hacia el lado derecho.

-Esta bien, en fin, no era por eso que te traje aquí.-Respirando hondo, para calmarse.

-Entonces ¿Para qué?-Girando la cabeza para así observarla mejor.

-Verás...tengo que preguntarte algo, es importante.-Colocándose seria de pronto.

-¿Qué cosa es?-Levantando una ceja en son de duda.

-Tu sabes lo que siento por ti...Lo que quiero saber es que si tu sientes lo mismo por mi-Cuestiono con un leve nerviosismo en su voz.-Sé que no es lo más apropiado para un sitió así, solo necesito saber la respuesta.-Se explico.

-¿Lo que siento por ti?-Volvió a decir, con lentitud.

-Exactamente. Se lo más sincero que puedas, eh...Con tacto, sino es mucha molestia-Sonrió de lado, con evidente inseguridad.

El silencio reino por unos segundos, creando un ambiente un tanto tenso.

-Tu sabes que te quiero, me encanta tu sentido del humor, a pesar que a veces me das miedo y me hacen querer sacar los ojos cada vez que veo un vestido a tú estilo -Sonrió de lado, tratando de aligerar el ambiente mientras se desordenaba un poco el cabello.- Lamentablemente no es el mismo sentimiento que tu sientes hacia mi...No te voy a mentir, yo no te quiero de ese modo del que esperas.-Mirándola a los ojos, observo con impotencia aquel brillo que antes tenía ella, poco a poco desaparecía - Eres excelente persona, a veces un poco loca, aún así...Eres extraordinaria, tanto que ni te imaginas. Sin embargo, la verdad es que yo...Todavía no la olvido del todo-Suspiro hondo.- Lo siento, en serio...

-Comprendo-Susurro.-Sé que es mucho pedir... ¿Podrías...hacer cuatro cosas por mi?

-Mientras pueda, no veo el porque no.

-La primera: Llámame por mi nombre.

-Ah...Si te llamo por el tuyo.-Confusión, palabra adecuada para su expresión.

-... Dímelo con cariño, como si fuera tu persona más, más importante.-

-Esta bien-Asintió- Hi-Fue abruptamente interrumpido.

-Espera...Escucha las otras.-Pidió, lo cual acepto.- La segunda: Abrázame tan fuerte, como si no hubiera mañana-Jugando con sus manos, continuo.-Tercero: Dime que tratarás de ver al mundo de un modo positivo...Todo eso, mientras me abrazas bien fuerte.

-En serio tu...-Suspirando- Eres un caso ¿Lo sabías?-Soltando una risa leve.-Ven acá, mujer poder.

Estrechándola con fuerza, hizo y dijo lo que le pidió, con voz dulce, tranquila y llena de afecto. Afirmando el abrazo, le murmuro con cariño, y un camuflado dolor: Eres excelente persona, nunca lo olvides.-Soltando dolorosamente la unión de sus extramedidades con el cuerpo de él, le miro a los ojos.

-¿Estás...bien?-Preguntó de manera pausada, al ver la expresión que albergaba en ella.

-Totalmente, tranquilo.-Respiro profundamente- ¡Muy bien!-Estirándose.- Te diré una cosa, que no sabes...a cambio de algo-Sonrió macabra mente.

-¡No sonrías así, me dará algo!-Se abrazó mientras le recorría un escalofrió.

-Lo siento-Riéndose- Costumbre, quizá.

Poniendo los ojos en blanco.-Ve al grano, mujer.

-Estamos sensibles hoy, eh~ Oh bueno, que vayas a esta habitación, y antes de entrar, digas en tu mente: Soy genial y nada me hace llorar. Así todo cool, y brillante ¿Captas?-Entregándole un papel-.

-¿Para qué quieres que vaya para haya?-Una genuina curiosidad lo embargo, ocasiono que un cálido sentimiento se le plasmara en el corazón de la muchacha.

-¿No te lo dije ya?-Sonrío con ternura.- Es un lugar donde vas a amar.

-¿Estas completamente segura?-Entre cerrando los ojos, torció la boca con disgusto.

-Absolutamente. No haría nada que te lastime, no de manera consciente. Ve.

-No te vas a rendir-No era una pregunta, más bien una afirmación demasiada acertada.

-Correcto.

-Bien...Que conste, si me da un infarto será tu culpa-Le advirtió, suavizando su expresión.

-Más que confirmado. Oh cierto, cuando estés frente la puerta, mira atrás del papel ¡No antes! Claro, si es que no quieres quedarte calvo- Musito frunciendo el ceño, para darle seriedad al asunto, a pesar que su sonrisa decía todo lo contrario.

-Bien, bien...No lo haré antes, problemática.

-Lo sé-Empujándole de manera suave, le murmuro: Sonríe hasta el final, te dejo libre. Adiós.

-¿Qué?-Se detuvo.

-Sonríe hasta el final.

Al ver la cara de desconcierto, prosiguió.

-Tú sonrisa es especial, como las estaciones del año.

-Eres extraña.

-Siempre me lo dices...Ve, no te entretengo más. Apresúrate.

-Como digas...-Mirándola una vez más, se adentro a su tortura psicológica.

-Vaya...Duele más de lo que imaginaba-Borrando la sonrisa, se forzó a si misma no llorar.-No debo, por lo menos hoy...-Mirando el cielo- Sé que serás feliz, porque siempre la esperaste. Nunca pudiste olvidarle, no del todo...Natsu...Te amo, adiós.

Encaminándose con paso tranquilo, siguió su camino, sin mirar atrás. Dejando a su paso, un camino de hojas. Y un entristecido clima.

¿Por qué el ser humano da por hecho que por tener algo en el presente, tiene que ser siempre así? ¿Por qué no nos damos cuenta de quien realmente vale la pena? Muchas veces, nos damos cuenta cuando esa persona ya no está, se fue, se olvido, y/o se enamoro de otra persona...En definitiva, todavía somos animales pensantes...Seres en las cuales no razonamos de manera correcta.


Nota de la autora: Primero que nada ¡Feliz año nuevo! Para todos ustedes, que están, leyeron o van a leer estas historias cortas, muy buena vibra para este nuevo año. Que les vaya estupendamente.

Les tengo que ser sincera en varios aspectos, el básico, es que no tenía pensado actualizar pronto, en sumo caso, en dos semanas más…Luego, la impaciencia tomo posesión de mi mente, y me dije a mi misma "¿por qué no entregarles un adelanto de los siguientes capítulos?"Así que me anime…Pues, aquí me tienen.

Este es uno de mis favoritos, por varias razones, creo que me identifico en muchos aspectos con los personajes..Sí. Es asombroso como se está desarrollando esto. Del principio tenía pensado que sería de otra manera, y termino en esto.

Es como si poco a poco, cada personaje se moldeara a su gusto, dependiendo del título de cada capítulo. En varios sentidos, me desconcierta ¿Por qué? Por la razón de que, planeaba otro final, y resulta "tal y tal cosa". Veremos cómo termina todo esto (realmente, ya no sé que esperar).

Me estoy extendiendo demasiado, lo más probable que casi (o nadie, en realidad) lea hasta aquí. Si lo has hecho, agradezco que hayas leído hasta aquí. De verdad.

No les aclararé nada, porque quiero dejarles en la intriga, por consiguiente…Preparen las teorías, hipótesis y demases, que probablemente desarrollen ahora. Son libres de hacérmelas saber, al igual que sugerencias y otros, estoy con la mente abierta.

Más adelante, quizá me anime a decirle un poco, las razones tras fondo que decidí hacer esto. En fin, ya no los quiero molestar más.

¡Muchos abrazos para todos ustedes!

Nos leeremos en la continuación de la "Táctica N°2: Silencio (Parte I)".

¿Te ha gustado el capítulo?