2- San Valentín.

Un día caluroso para ser febrero, los gritos a su alrededor eran ensordecedores, como cada 14 del segundo mes y como cada día. Chicas desde las más jóvenes hasta las más veteranas gritaban el nombre de sus compañeros y el suyo propio, y ¿por qué no? también uno que otro chico despistado que se confundía entre el mar de mujeres, como ese que no paraba de llamar a Ruka con su voz chillona por ejemplo.

Sus manos estaban abarrotadas de cartas y chocolates de todo tipo: amargo, blanco, almendrado, con galleta, extra cremoso.

Rima caminaba a su lado aparentemente indiferente a todo, nadie más que él notaba el ligero entrecerrar de sus ojos. Ella estaba enojada, muy enojada.

Como de costumbre sus manos se encontraban vacías, y no porque la chica no tuviera admiradores, sino porque ella se encargaba de ahuyentarlos con una fiera mirada. Con el tiempo los chicos de la clase diurna dejaron de importunarla.

¿Por qué estaba molesta entonces?

Esa era una pregunta que Shiki se hacía cada San Valentín, Navidad y cada fecha donde las alumnas de uniforme negro se atrevían a darles presentes, después de todo, sólo en esas situaciones era cuando más furiosa veía a Rima. Él seguía sin entender por qué.

—Shiki —hablo la joven luego de haber dejado atrás a toda la muchedumbre.

Ninguno de los dos había dejado de caminar y él apenas si tuvo tiempo de girar y lograr que una pequeña caja alargada cayera sobre la pila de chocolates que llevaba en brazos. Aquello era lo que Rima le obsequiaba cada año, y cada año se lo hacía llegar de la misma manera; lanzándoselo con una ira sin aparente razón sólo para después acelerar el paso y dejarlo atrás.

Una leve sonrisa apareció en su rostro. Como siempre, esperaría para abrirlo en su habitación, no importaba que supiera de antemano lo que contenía aquella cajita de lazo plateado y envoltura negra, de todos modos un cosquilleo de ansiedad le recorrería el cuerpo cuando, sentado en su mullido colchón, rasgara con sumo cuidado el papel de regalo y encontrara un único Pocky hecho a manos de Rima.

Las chicas de la clase diurna podían quedarse con sus chocolates amargos, blancos, almendrados, con galleta y extra cremosos. La golosina favorita de Shiki eran los Pockys y por el que sentía una extraña devoción era por aquel que su amiga preparaba tan sólo una vez al año para entregárselo como obsequio. Sin duda, era la que mejor lo conocía.

Feliz San Valentín a ti también Rima.


Notas de la autora: Aquí estoy de nuevo :) Sé que hace muuuucho que paso San Valentín, pero ¿qué importa? la verdad es que ayer traía esta idea y no pude evitar escribirla. Es mucho más corto que el primero pero después de todo se trata de un Drabble (creo que el anterior podría calificarse más como one-shot no?). En fin, espero que les guste, por favor dejen su opinión la verdad me gustaría saber qué les parece, las criticas constructivas ayudan a crecer :D. Besos.