Habían pasado varios días desde aquél encuentro con la chica de pelo rojo intenso. Esos días, Sherlock había trasladado las notas a su ya de por sí desordenado piso y las había puesto en la pared. Intentaba buscar una conexión y llevaba bloqueado dos días. Eso le desesperaba y le hacía irritable. Más irritable aún. Eso lo sabía el doctor Watson perfectamente. Pronto le pediría el tabaco.

Los asesinatos parecían seguir un patrón: Eran ahorcados después de la muerte. Primero apuñalados, luego colgados con un nudo muy complicado de hacer. Tras mucho investigar, Sherlock consiguió saber, que era el tipo de nudo que hacía el Fantasma en el libro original para asesinar a la gente.

''Muy inteligente. El asesino hace algo relacionado con el fantasma en un teatro que está representando El Fantasma de la Ópera. Muy interesante''

Ahora, el detective no paraba de revolverse los rizos intentando buscar algo. Aunque sólo fuera una minúscula pista. Algo que les pudiera ayudar a seguir el camino del asesino. Pero no encontraba nada.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por un pitido que alertaba de que un nuevo mensaje había llegado al teléfono de Sherlock. John arqueó levemente las cejas mientras veía como el detective sonreía suavemente y fijaba su mirada de color gris en él.

-Vamos John, coge el abrigo. Nos vamos- Sherlock se puso con una rapidez inaudita su abrigo y su bufanda mientras John hacía lo propio con su chaqueta.

-¿Dónde vamos?-Sherlock se giró y le sonrió.

-Vamos a ver actuar a Christine Daaë-

Aquella información no le había proporcionado nuevos datos, hasta que vio como Sherlock pedía un lo entendió. Iban a ver los ensayos en el teatro. John Watson se subió al coche junto con su compañero, y en menos de media hora llegaron a la puerta del teatro, de color dorado,aunque, como observó Sherlock, era metal pintado de color amarillo oro. Una alfombra roja que iba desde la entrada hasta las puertas que conducían a los diferentes tipos de asientos.

Sherlock y su compañero entraron y se sentaron en primera fila, y, para sorpresa de Watson, Lestrade estaba allí. Éste, al ver la cara de extrañeza del doctor, le miró y le dijo:

-Le mandé yo el mensaje. Le dije que si quería venir por si veía algo raro-

Ambos miraron a Sherlock, pero el detective tenía la mirada fija en el telón, que estaba a punto de descorrerse para dejar ver la escena donde Christine Daaë cantaba por primera vez. Los dos hombres se sentaron, uno a cada lado de Sherlock Holmes, y el actor principal salió de repente e hizo una suave reverencia.

-Gracias a los señores Holmes y Watson y a usted inspector por venir a observar nuestro ensayo-

Pero Sherlock no le escuchaba, ya que le estaba analizando. No era fácil,pues el hombre llevaba látex por toda la cara, de manera que se veía el rostro deformado del Fantasma,pero él era Sherlock Holmes.

'Marca de un anillo en el dedo, seguramente en proceso de divorcio. Afeitado,pero en la sala de maquillaje. Seguramente lleva dos días durmiendo en un hotel de mala muerte. Adivinaría a que tiene algo que ver conque nuestro querido actor sufre una atracción hacia la señorita Christine Laforet,aunque obviamente, ella no siente nada más que amistad de trabajo' Susurró Sherlock a sus compañeros, que se quedaron anonadados,aunque ya deberían estar acostumbrados a ese tipo de análisis.

El telón se descorrió y, en escena, una impecable Christine Laforet apareció con una mata de rizos castaños colocados estratégicamente, de manera que su cara, si era posible, tenía un toque más de dulzura. Su vestido blanco* brillaba con los focos que dirigían sus luces a ella. Este vestido, tenía una fina capa de gasa que cubría la falda, mientras que el corsé hacía que su figura fuese perfecta. Christine sonrió y la música empezó a sonar. La dulce y angelical voz de la actriz inundó el teatro con las primeras frases de la canción ''Think of me''

Lestrade y Watson se miraron y sonrieron. Ellos iban a disfrutar del espectáculo al menos. Sherlock Holmes no. El detective no podía apartar su mirada de ella, pero no por razones de trabajo. Unos sentimientos conocidos, despertados por cierta dominatrix hace tiempo, salieron a la superficie. La mirada de Christine y Sherlock se juntó y éste tosió suavemente. Ella se limitó a sonreír y cantar de forma dulce.

Ese caso iba a ser uno de los más difíciles.

*El aspecto del vestido está basado en el que Emmy Rossum llevó en la película de 2004, El Fantasma de la Ópera, mientras que la canción Think of me, es de la misma película.