Capítulo 2

-¡NASHIIIIIIIIIII!-

Los que estaban en el gremio se dieron cuenta del tremendo grito, eso hiso que sintieran un escalofrió por la espalda.

-Maestro-

-¿Qué sucede?-dijo el señor que no dejaba de ver a la niña, ¿Cómo es posible que esos dos hayan creado algo tan poderoso? Es incluso más fuerte que Zeref, y él lo sabe por esa razón la va a usar como una herramienta, esa niña es demasiado especial como para usarse de una buena manera. No. De ninguna manera permitiría que se la quitasen, no importa que tenga que enfrentarse al Dragón Slayer más fuerte, sin duda no se la entregaría. –Te va a matar- una voz interrumpió sus pensamientos.

-Mi papi no te lo perdonara- dijo la niña.

-¿Y? que venga hacia acá no le tengo miedo, lo hare papil-se vio interrumpido por la niña que está enfrente de el otra vez. Todos se quedaron en silencio, lo único que se escuchaba era la risa de ¿la niña?

-Todavía no lo entiendes-

-¿Qué es lo que se supone que no entiendo?-

-Papi odia que nos hagan daño a my y a mami. No durara en matarte- se escuchaba su voz pero era una voz sin emociones. El maestro se inclinó hasta quedar a la altura de la niña, cuando vio sus ojos quedo impresionado, ya que los ojos de la niña habían cambiado, en vez de ser verdes, estos eran azules con una franja negra, como los de un dragón, pero sobre todo a estos ojos les hacían falta brillo es como si estuviera en trance.

-Maestro-grito alguien.

-¿Qué pasa?-dijo el maestro, una vez que se enderezo.

-Todos los magos del lado sur han sido derrotados- dijo el chico a su maestro con voz alarmada.

-¿Nani? Imposible, ahí tengo a mis mejores magos, no pudieron ser derrotados tan fácilmente… al menos que… ¿Cuantos eran?-

-¿A qué se refiere?- dijo el mismo chico que le informo al maestro.

-¿Qué si cuantos magos eran?-pregunto con impaciencia.

-Solo uno. Pero no se le lograba distinguir el rostro, trae una tunica negra-

-¡No me jodas!- saco volando una mesa que no tardo en estrellarse en una pared. Era imposible que solamente una persona los haya derrotado, en el lado sur tenia a unos 50 hombres y en el lado norte eran la mitad. ¿Qué clase de monstro era el que se avecinaba?

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-Maldita sea- exclamo Natsu al llegar donde se supone que estarían unos magos custodiando la entrada, pero solamente encontró sus cuerpos en el suelo y signos de una batalla.

-¿Por qué rayos no pudo esperar?-se preguntó. Siguió el olor de los magos, podía sentir el miedo de los demás aunque estuvieran a una larga distancia, si no se apresuraba lo más seguro es que no quedara ninguno para que el pudiera luchar ¿pero, porque se le ocurrió sacar su poder hasta ahora?

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-¡Maestro!-

-¿Qué pasa Mira?-respondió el maestro al grito de la albina

-La túnica del dragón desapareció-respondió apresurada y dando bocanadas de aire.

-¿NANI? Y ¿ella donde esta?- pregunto el maestro de Fairy Tail a Mirajane.

-No la encuentro por ningún lado. Creo que fue por su propia cuenta a por ella-dijo con preocupación. No era de menos, si ella fue a rescatarla al maestro le llegarían muchas quejas por el desastre que está a punto de pasar. Pero, no entiende es que como a pesar de todo lo que le han hecho a Nashi no aprenden su lección y más viendo cómo quedan después de tremenda paliza.

-Solo espero que se contengan aunque sea un poco-

-Maestro estamos hablando de ellos dos, es imposible que lo hagan-soltó un bufido de resignación-

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Se ve como los magos del gremio oscuro que secuestraron a Nashi, tienen la mirada perdida hacia la puerta, pueden sentir el miedo recorrer su cuerpo, ya que sienten un gran poder mágico. En la puerta del gremio se ve a una persona que no se le ve la cara la tiene tapado con una túnica y sus cabellos le tapan el rostro ya que está viendo hacia el suelo pero aun así en su cara se le logra distinguir una sonrisa macabra y perversa.

-Ustedes sí que tienen agallas para raptarla, aun sabiendo lo que les espera- se escuchó una voz delicada y muy hermosa, como el canto de un ángel.

-Mátenla-exclamo el maestro de dicho gremio.

Todos los magos que estaban enfrente se fueron a esa persona. Unos minutos más tarde se ve a la mitad del gremio tirados y todos golpeados en sus cuerpos se nota que no tuvieron compasión por ellos.

El maestro esta frente a frente con el encapuchado, quiere saber quién es, esta impresionado en menos de 5 minutos logro deshacerse de la mitad de su gremio, sabe la razón por la que vino fue solo por la niña, al parecer esa niña es más importante de lo que aparenta, pero solo muy pocos saben de su existencia, decidieron mantenerla en secreto para que los del consejo no dieran con ella, pero a como siguen las cosas muy pronto la existencia de ella se hará publica y muchos gremios oscuros trataran de obtener su poder no importa cómo no descansaran hasta conseguirlo. Se sintió un hombre afortunado cuando la vio jugando con otra niña en un parque, pensó que no podría tener mejor fortuna, ya que había conseguido la hija de esos dos sin batallar demasiado pero lo que no tenía previsto es que mandaran a un mago demasiado poderoso a por la niña.

-Entrégame a la niña-dijo la voz melodiosa.

-¿Quién eres?-

-No te conviene saberlo-se estaba hartando no quería tardar, sabía que en cualquier momento llegaría, podía sentir su presencia estaba solo a unos cuantos pasos. Si no se daba prisa se ganaría una buena bronca y no estaba de humor como para soportarlo.

-Si esas tenemos. No te la daré- grito mientras dejaba fluir su poder, no dejaría que su presencia lo intimidara, se enseñaría que con el nade se mete y que no le tiene miedo a nada.

Sabía que por más que trata de no meterse en problemas no lo obtendría, al parecer le tendría que dar una lección al hombre. Dio unos pasos al enfrente mientras sentía como el poder mágico de la persona que está enfrente aumenta con cada paso que da, no hay opción si quería terminar con esto rápido tenía que darse prisa, no se esperaba lo siguiente, el maestro de ese gremio agarro a Nashi de sus cabellos y la alzo, le paso un brazo por el cuello con intento de ahorcarla.

Si no se rendía con recuperar a la niña no le quedaba de otra, tendría que amenazarla con matarla, bueno, no es como si no lo fuera hacer en un futuro, al parecer tendría que absorber su poder en su interior para no desperdiciarlo, lo sabe es un acto cobarde pero está dispuesto a cumplir lo que sea con tal de obtener lo que quiere.

-Un paso más y la mato-fue lo primero que dijo desde un lapso corto de silencio entre ellos dos.

-Suéltame, no me toques con tus sucias manos-le patio en el estómago pues a su altura sus pies quedaban colgando del suelo. El maestro ante tal acción voltio a la niña con tal de que quedara volteando con él y le dio una fuerte cachetada, así la siguió golpeando, nadie no había humillado de tal manera, no iba permitir que una niñita caprichosa fuera la primera en hacerlo. En su mejilla derecha sintió un golpe que lo saco volando hasta estrellarse en una pared, al alzar la mirada se encontró con unos ojos lleno de odio.

Al parecer llego a tiempo, cuando vio a su hime siendo golpeada de tal manera le hirvió la sangre. Ese hombre va a desear estar muerto ante la golpiza que le va a dar. Se agacho a la altura de la niña y la agarro del mentón para ver su carita llena de lágrimas, verlas solo hiso querer matar al hombre nadie la hacía llorar son salir vivo de esta. La abrazo y le susurro que todo está bien. Fue entonces cuando sintió una presencia atrás de él y ya sabía de quien era. Se dio la vuelta lentamente con la niña en brazos y lo encaro.

-No podías esperar unos cuantos segundos-le pregunto.

-Hey no me regañes de no haber sido por mí quien sabe lo que le estarían haciendo ahora. De igual forma sabía que llegarías tarde. No quisiste tomar el tren porque sabes lo que te produce-le dijo con burla. Una vena le salto ¿Quién se creía que era para hablarle de tal forma? Reparo en la túnica que traía y fue cuando lo entendió.

-Luego hablaremos de esto, primero nos tenemos que hacer cargo de una basura-dijo viendo al hombre que ya estaba parado mientras los demás los rodean.

-No se metan es mi pelea-exclamo a los magos. Por fin la oportunidad que esperaba, ahora se desharía del D.S. aunque quiere saber quién es su acompañante.

-Yo me ocupo del maestro, tu hazte cargo de los otros-le dijo mientras dejaba la niña en el suelo.

-Papi y yo que hago-dijo Nashi ella también quería participar con su papi.

-Tú se buena niña y quédate apartada de esto-dio la encapuchada.

-¡No quiero!-

-No te estoy preguntando-

-¡Yo también quiero pelar!-

-Nashi, no te quejes y hazle caso- Le dijo su padre.

-Pero-inflo sus mejillas y saco su labio. No le gustaba que la dejaran afuera de las peleas.

-Si te portas bien te prometo que comeremos helado cuando regresemos-le dijo esta vez la encapuchada.

-Bien, seré buena niña-dijo mientras se iba a sentar en una esquina apartada del centro. Los demás al ver tal acción les salió una gota de sudor, todo indicaba que la niña era bipolar. Pues desde que llego no dejaba de comportarse así primero exigía, luego amenazaba, y por último se encaprichaba con esas personas.

-Dejen de estar jugando. ¿Quiero que me digas quien eres en este mismo instante?-dijo el maestro, estuvo observando toda la pelea que se llevó con la niña y con el que es su padre y el encapuchado.

-Bien ahora no importa, de igual forma morirás-dijo la mujer. Se quitó la capucha que le cubría la cara-Mi nombre es…Lucy Dragneel-dijo dejando ver su cara. Todos los que estaban presentes soltaron una exclamación de sorpresa, justo enfrente de ellos estaba la última maga estelar y la madre de la portadora del poder infinito. El maestro no lo podía creer, su suerte estaba creciendo aún más se desharía de los dos magos más fuertes de Fairy Tail y de toda Magnolia.

Natsu no se sorprendió sabía que con lo testaruda que es, no había forma de que lo esperara para recuperar a su hija. Nashi estaba igual que su padre ella ya sabía quién era antes de que entrara, ya que tiene un buen sentido del olfato como su padre. Vistiendo un traje negro que se le ceñía como segunda piel mostro una sonrisa de superioridad a los magos sorprendidos.

-Prepárense la fiesta está a punto de comenzar- exclamaron los dos al mismo tiempo.

Pero lo que no sabían era lo que pasaría por empezar una pelea por el poder infinito.