Si lose era un one-shot pero bueno, ya saben, a veces deseas la continuacion. Esta vez el demonio nos explicara lo que sentia al ver como al vida de Ciel se perdia, ojala les guste. ADVIERTO MUY OC.

El capitulo va dedicado a AbSeMaJe, SoyUnDinosaurio y Sakurita-chan03897, disfrutenlo.


La venganza que mi contratista me habia impuesto, el cierre del trato por fin habia llegado, al entrar como siempre siguiéndolo, notando ese altivo caminar, deleitándome con aquel cuerpo que represento el inicio de sentirme como un humano y el final de ser un insensible demonio. Sentía la seguridad puesta en el, pero yo no me sentía igual, despues de haberle tomado ese cariño, esa posesión no podía simplemente arrebatarle la vida. Sus ojos azules se postraron sobre mi mirada, aquellos pozos que me observaban tan fijamente ahora conectados a los mios, no estoy seguro de cómo fue, ni la cercanía que en tan solo unos segundos obtuve, no me sentía yo mismo, pero desperté cuando sentí como un liquido caliente se derramaba por mis manos, corriendo por mis guantes blancos ahora manchados en sangre.

No quería hacer eso, no se ni siquiera que fue lo que paso, si tanto tiempo pude resistir el habre y deseo de su exquisita alma entonces ¿Por qué me sali de control?, no estoy muy seguro de lo que ocurrió. Recuento de hechos. Llegamos a la habitacion de bocchan y sin poder controlar alguno de mis impulsos lo atravesé. Falle, porque me di cuenta de donde iba su trayectoria inicial, con solo saber el que su vida se hubiese desvanecido mas rapido de lo que ahora se esta escapando seria lo peor que podría sentir. Mas aun si su rostro expresa entendimiento, como si me comprendiera o al menos lo intentara. ¿acaso no me odia? Hice lo que en el pasado le quisieron hacer, el motivo por el que me contacto. Entonces me siento fatal, estos escalofríos son lo que los humanos conocen como ¿miedo?, esta sensación que se presenta con solo pensar que te perderé, sin poder hacer nada amenos que tu lo ordenes, pero siendo tan obstinado y fiel a tu palabra dudo que te retractes del acuerdo inicial.

Quien lo diría, un demonio que solo se habia cansado de comer almas de bajo nivel, termino encontrando un alma llena de odio y venganza, que a pesar de ello era la mas pura que alguna vez he tenido cerca, incluso mas de lo que creo imaginar. Un alma que difícilmente era capaz de corromper, no pensé que terminaría enamorándome del niño caprichoso Phantomhive, uno tan orgulloso como lo seria un adulto, incluso me atrevo a decir que mucho peor. Créanme, no era mi intención enamorarme de mi contratista, y si soy sincero es la primera vez que pasa algo como esto, también se que es la ultima. Porque nadie es igual a mi bocchan, nadie se iguala con mi joven amo, nadie es tan único como Ciel. Eso lo se, pero no puedo hacer nada, sere un demonio pero no soy como antes.

He visto genocidios, masacres a humanos de todas las edades, suicidios, incluso solte la peste negra, y en cada una de esas muertes no me importaba en lo mas minimo las sensaciones que las personas sentían, me daba igual e incluso entre mas dolor me agradaba mas el degustarlas, no imaginaba terminar siendo el perro de un niño, mucho menos uno este, en cambio con bocchan temo perderlo. Gracias al contrato a esa unión que nos une es mas difícil el separarnos, es imposible el no encontrarlo, su fuerza la puedo sentir y en estos momentos se esta extinguiendo, desaparece con demasiada lentitud, todo el se esta volviendo débil. Mi bocchan no es débil, pero al parecer yo le quite la fortaleza de siempre.

-Esto tarde o temprano iba a pasar…- te oyes débil, y tu voz parece un susurro lejano, frunciste el entrecejo como si tu hubieras sentido esa debilidad "No pienses en la debilidad de tu voz" ¿Cómo decírselo cuando siento que flaqueare?, es una sensación extraña, una compulsión como si la garganta se me atrofiara, pude haberme convertido en un demonio con sentimientos pero aun no experimentaba todas las demás. Aquellas que junto a Ciel hubiera aprendido al menos solo lo superficial.

-Bocchan yo…- ¿Cómo explicarle que este era su final? ¿Cómo decirle que morirá? ¿Cómo no delatar mi miedo e inseguridad a perderlo? ¿Cómo explicarle que aun hay una salida? Si cada vez que intento hablar siento un hueco en donde debo tener el corazón, un vacio sin fondo en el cual me quiero sumergir apenas te pierda. -¿Esto esta bien?- de todo lo que pude decir, ¿fue lo mejor que se me ocurrió?, la frase se puede malinterpretar de tantas maneras, y el arrepentimiento en mi voz no debe ayudar. ¿Qué se supone que debía especificar? Me siento perdido, no me siento yo mismo.

-¿Te arrepientes del contrato?- esa pregunta me habia sorprendido, solo te vi con desconcierto, ¿Cómo eras capaz de pensar eso?, te sonreí levemente tratando de trasmitirte algo de calma lo cual no poseía en estos momentos.

-Ciel, nunca me arrepentiría pues con ello pude conocerte, solo, me hubiera gustado no poner como precio tu alma- tome tu rostro con amabas manos desnudas, libres de los guantes tirados por ahí ahora manchados por tu liquido carmesí. Un beso, apenas un roce, trate de darte mi cariño y amor en el, espero haberlo conseguido, porque quiero atesorar este momento como el ultimo que tendremos.

-Sebastian, ¿te arrepientes de amarme?- tu voz se oia tan temblorosa, lejos de sentir alivio, un dolor me recorrió, no tenias ni la voluntad para ocultarlo, ¿tan mal te encontrabas?

-No Ciel, e incluso cuando te devore, el único alivio que tendre es que asi estaras junto a mi el resto de la vida, te amo- acaricie tu rostro, pero parecías perdido, en momentos.

-Entonces no hay algo de lo cual entristecer o retractarse- una sonrisa se deslizo por tus labios, tu voz se habia oído increíblemente firme y retumbante contra mis oídos. ¿Cómo puedes pensar eso? Si de algo me retracto es de no poder controlarme, si de algo me entristezco es el saber que te pierdo, pero no tenia los animos para decirlo, dejaría que pensaras lo mismo.

Sabia que eran tus últimos momentos, y quería disfutarlos, un beso con tanta intensidad como lo seria una tierna caricia, luego el movimiento mas exitante. mi lengua entrando a tu boca, saboreando lo poco que un paladar demoniaco te permite, dejando que los gemidos de ambos se hundieran dentro de nuestros labios, perdiéndose en el momento pero no en mi pensamiento, registrando cada parte de tu cuerpo, desde la suave sensación de tu piel hasta lo mas sensible de tu cuerpo. Impregnando todo mi ser de tu olor, desprender cada una de tus ropas con lentitud, asi mismo retirando las mias, ¿Qué importaba que no pudieras ayudar? En estos momentos solo debías dejarte hacer, es lo mas importante, es lo que yo quiero hacer. Es mi ultimo deseo. El poder recordar cada parte de cuerpo.

Extasiándome con tus gemidos llenos de sinceridad, tanteando los puntos sensibles que llegue a aprender, entrar por completo en ti, con ansias de llenarte hasta el fin, tratar de hacer que entiendas que te extrañare, ya no con palabras sino con acciones en su mas grande intensidad. Los instintos desbordantes de sensualidad y cariño, el ultimo acuerdo mutuo de entrega. Es la ultima vez, yo lo se, tu también, pero por eso, ambos queremos aferrarnos a lo que el tiempo nos deje, a lo ultimo que sucede, el nombre de contratista y sirviente resonando en los labios del otro, perdiéndose en lo que le reloj de nuestro extasis marca como el final. Sali con calma, ¿si nos quedaramos asi, serviría de algo?, no, es nulo el que asi lo intente.

Te arrastre tanto como pude conmigo hasta llegar a la cabecera de la cama que soliamos compartir, tapando tu cuerpo como si con ello pudiera detener el frio que se comienza a apoderar de tu cuerpo, el tacto gélido de tu mano hacia mi mejilla igualmente fría, escuche tu risita como algo lejano, sintiendo que aun entre mis brazos te estas alejando, y en cuanto intente encontrarte terminare perdiendo la nocion del ultimo momento.

-¿Aun en esta situación tienes ganas de reir?- sentía temblores en mi cuerpo, el apegarme a ti, era lo único que me quedaba.

-Sebastian, te amo, pero esto no se puede detener- acariciaste mi pecho, aferrándote a el, tanto como yo esperaba hacer.

-Lamento haberte herido Ciel, aun cuando prometi protegerte soy el que mas te ha lastimado- Eso es lo que prometi, lejos solamente de referirme al contrato era mas un deseo que la obligación en si, y aun en eso no pude hacerlo, sentía tus ultimas fuerzas al borde de desfallecer. No faltaba mucho para el final. –Ciel, ¿me entregaras tu alma aun despues de esto?- explicarte que el herirte era mas que solo eso, era tan imposible como el retener tu vida y razonamiento por un poco mas de tiempo.

-Es lo…que acordamos, todo esta bien Sebastian, tu estaras bien- yo no tengo miedo por lo que despues de tu muerte me sucederá, ¿Cómo explicar que temo mas por ti? Las palabras que busco encontrar simplemente no las encuentro. –Te entregare algo que ya era tuyo eso es todo- despues de decir eso, fijaste tus ojos en mi, no pude evitar divagar en el brillo que en ellos comenzaba a faltar, ese brillo que solo un ser vivo es capaz de poseer.

-Pero Ciel…- no quería pelear, no quería dejar que aquel brillo se esfumara aun mas, no quería darme cuenta como el calor te comenzaba abandonar, como tu nocion de la razon se volvia anormal. El Ciel entre mis brazos es uno que nadie mas sera capaz de ver, solo yo.

-TE AMO Sebastian, promete que jamás me olvidaras-

Ni aunque me prometieras lo contrario lo haría, despues de eso no pudiste hablar, movias tus labios sin pensar pero nada expulsaban, sino solo el poco aliento que te quedaba. ¿Cómo demostrar lo que siento en tan solo estos breves segundos? Bese tus labios, tratando de que comprendieras todo con ello.

-TE AMO Ciel, nunca podría olvidarte fuiste mi comienzo y mi final- sentir como aquello salía de mi, sin pensarlo porque era real, como todo lo demás, sentí un liquido correr por mis mejillas, era sangre, ¿eran lagrimas? Nunca habia sentido esto, solo pude ver como la sonrisa de mi querido Ciel se ensanchaba, con felicidad latente, como ultima muestra, abandonando lo poco que te quedaba de la vida. Te tome entre mis brazos, acercándome al pecho que tanto como tu cuerpo estaba vacio, extendi mis alas, me acerque tanto como pude a la ventana, rompiéndola en pedazos.

-Eres mio por toda la eternidad, abandonaste tu vida mortal sin siquiera replicar…enserio Ciel fuiste un niño especial, por eso me enamore de ti-

El ultimo rastro de mi bocchan fue la sangre que se quedo en la habitacion, mezclada con la de su servidor.

Porque su cuerpo y alma me pertenecen, porque como alguna vez dijo mi joven amo.

-Lo que se ha perdido una vez nunca regresara-

-Conforme pasa el tiempo el dolor se debilita pero no quiero que el tiempo cure mis heridas-

Porque el curarme sera lo mismo que olvidarte, y perderte con el tiempo, no puedo dejar ir mas eso.


Use frases que Ciel alguna vez dijo, este capitulo debio salir muy OC pero bueno, son mis delirios. Si les gusto dejen un review y si no pues tambien.