Muchísimasgracias a las personas que comentaron en el capi anterior, siempre es un placer leer sus comentarios:Karu-suna, Victoria, Chris Melian Black, Dark-oji y cinlayj2.

Y buene, este capi tiene una pizca de lemon al final o lime, me pierdo entre las definiciones algo ambiguas. No es largo y tal vez tampoco bueno (¿?), pero la advertencia ahí esta...me libero de culpa.

CAPÍTULO 2

Itachi era perfecto. Sasuke siempre lo supo, incluso cuando era un niño sentado en un rincón de la habitación y fingía que jugaba con sus muñecos para que sus padres no sospecharan que los espiaba, tenía ojos y oídos y también entendía más de lo que creían.

Y por eso comprendía que su hermano mayor era perfecto, siempre lo hubía sido y siempre lo sería. Era guapo, inteligente y bueno en los deportes, podía ser nadador profesional, jefe de bombero o maestro de literatura, convertirse en cualquier cosa.

Y al principio, cuando era muy pequeño, aunque no tanto como para no recordarlo, intento odiarlo, lo intento en serio, con todas sus fuerzas y durante muchos días; pero aunque lo quiso más que cualquier otra cosa en el mundo, claro está a excepción de la aprobación de sus progenitores, le resulto imposible. Después de todo, Itachi era el único que realmente se preocupaba por él.

A la hora de la merienda le daba un vaso de leche y dos galletas de chocolate, lo llevaba de la mano a la escuela y lo recogía por las tardes y una vez que terminaban los deberes iban juntos al parque y mientras Sasuke construía castillos de arena y jugaba a los astronautas y vaqueros, Itachi se mantenía a una distancia tolerable, la suficiente para permitirle jugar con libertad y actuar de inmediato si alguno de los niños intentaba molestarlo.

Y con el tiempo, Sasuke decidió que no odiaría "Nunca jamás" a Itachi, después de todo él no tenía la culpa de que su inútil hermano menor fuera un chico tan feo e imperfecto. Además, aunque no tenía ninguna razón en absoluto, Itachi lo quería y era imposible odiar a alguien que le amaba.

—¿Por qué mamá y papá te quieren más que a mí?—le preguntó un día mientras sollozaba en su habitación después de que su Padre lo reprendiera por sus malas notas, un "Bueno" no era suficiente, de un Uchiha no podía aceptarse otra cosa que no fuera "Excelente".

—No digas eso, hermanito…—le respondió Itachi tras un corto silencio, le mentía, Itachi le mentía o planeaba hacerlo, su rostro no lo demostraba de ninguna forma, pero sus respuestas tenían un pequeñísimo, casi insignificante retraso siempre que le engañaba, aunque fuera una mentirita blanca y buena que sólo buscaba animarlo. Le acarició el cabello y le sonrió con esa extraña expresión de media luna, casi de satisfacción. El padre de Itachi decía lo orgulloso que estaba que su hijo mayor se encontrará por encima de las expresiones banales de afecto, por lo que la sonrisa de Itachi nunca llegaba hasta las orejas y jamás reía a carcajadas, ni hablar de llorar o enojarse—. Padre y Madre te quieren tanto como tú a ellos, sólo quieren lo mejor para ti.

—¡No me quieren porque soy un niño defectuoso… imperfecto!—y comenzó a llorar, se arrojó hacia el pecho de Itachi; su hermano le sostuvo hasta que dejo de sollozar y después le acarició el cabello para tranquilizarlo.

Una vez se calmó, Itachi le tomó de la barbilla, lo observó fijamente y con una inmensa ternura y afecto le dijo:

—Sasuke, escúchame bien.

El menor asintió dócilmente.

—Para mí, tú eres y serás siempre perfecto.

—¿De verdad…?

—Lu juro.

—¿Por siempre jamás?

—Por siempre jamás y por toda la eternidad.

Y lo expresó con tal seriedad y solemnidad que Sasuke no tuvo otra opción que creerle.

—¡Te amo, Itachi!—gritó emocionado besando su mejilla.

Y supo que nunca más lo odiaría…

Pero el tiempo no fue amable con los hermanos Uchiha, sino al contrario, se portó especialmente cruel y perverso y de pronto Sasuke descubrió que tuvo muchísimo tiempo para cambiar de parecer.

Odiaba a Itachi Uchiha e incluso mientras su mente afiebrada se debatía entre viejos recuerdos y promesas rotas sabía que no era justo, pero esa palabra no tenía cavidad en su mundo, debería estar acostumbrado.

Dormía, su hermanito dormía, su pecho bajaba y subía con agitación, el sudor le escurría por la frente y la expresión de su rostro revelaba dolor, sufrimiento y desesperación; no se atrevía a pensar en cualquier otra definición porque todo su ser se concentraba en la simple tarea de respirar…

Inhalar y exhalar.

Inhalar y exhalar.

Inhalar y exhalar.

A Itachi le habían enseñado como hacerlo, la mejor manera de mantener la calma en cualquier circunstancia, ya fuera que estuvieran matando a sus compañeros o siendo torturado hasta la muerte, sin importar los motivos, causas o consecuencias no podía ni debía caer en el pánico.

Siempre fue el mejor de su clase o grupo e incluso en la práctica estaba muy por encima de la media, práctico y efectivo, pero ahora; ese momento, ese lugar, esa situación, esa persona…escapaba de su control y no había entrenamiento posible que podría haberlo preparado para afrontarlo…

—Sa…su…ke—la palabra escapó de sus labios, temblorosa y frágil.

Hacía tantos, tantísimos años que no la pronunciaba en voz alta, al menos no intencional, se le escapaba entre sueños, pero el resto del tiempo la mantenía oculta, enterrada en lo más profundo de su corazón. Inconscientemente creía que si el mundo no se enteraba del nombre su hermano sería como si no existiera, lo dejaría marchar y entregaría a los brazos de la muerte.

Porque el destino, las opciones que le ofrecieron a su hermano Sasuke eran infinitamente peor que el más ardid y cruel Infierno.

Apenas fue consciente de cómo alzó al cuerpo inconsciente en brazos y colocó sobre la cama.

No se atrevió a hacer nada más por miedo a dañarlo, un oscuro moretón decoraba la mejilla derecha de su hermanito y ningún maquillaje lo cubriría por completo. Y esté sólo representaba la parte visible, no podía imaginar siquiera lo que se ocultaba tras el vivo kimono de colores.

Porque era tan bello.

Sasuke era tan perfecto y hermoso que siempre temió por su seguridad.

"El mundo busca destruir las cosas hermosas" le dijo su Padre un día al observar a Sasuke colorear un dibujo con crayones.

El debía tener ocho y Sasuke tres. La voz de Fugaku denotaba tal amargura y dolor que no necesito ninguna otra explicación para comprenderlo.

No se trataba de que sus Padres no amaran a Sasuke o lo consideraban indispensable, sino al contrario, lo querían tanto que temían por su futuro. Sasuke era bello, dulce y delicado; el mundo lo destrozaría. Ellos querían hacerlo fuerte, de esta forma podría enfrentarse a cualquier cosa. Tendrían que hacerse muchos sacrificios, pero todo en aras de un bien mayor.

Sin embargo, él se prometió que mientras viviera, Sasuke no tendría que perder su belleza; lo protegería, incluso si la vida se le iba en ello.

Castañeaba, el cuerpo temblaba bajo las gruesas colchas. Colocó una comprensa de agua fresca sobre su frente para aliviar su fiebre y espero durante un largo rato hasta que finalmente termino por romperse y lloró, lloró como no lo hacía desde que tenía trece años.

Sasuke dormía y era de noche, sus ojos permanecían cerrados, pero lo sabía, la noche estaba impregnada a su piel de la misma manera que el dolor a su corazón. No podía ser posible. Él no tenía derecho a dormir ni a descansar durante las "horas laborables". Si alguna vez se desmayaba le rociaban con agua helada hasta que despertaba, a veces la combinaban en agua caliente, la dosis justa para despertarlo sin causarle daños permanentes. Sus dueños, todos aquellos que se hacían llamar "hombres libres" eran maestros de la tortura y el dolor…

La realidad le golpeó igual a un mazo.

Itachi. Estaba en la misma habitación que él o al menos creyó verlo al margen de la puerta, no podía tratarse de un sueño, ¿cierto? De niño tenía este tipo de fantasías y alucinaciones con frecuencia; soñaba que Itachi entraba a su habitación, mataba a los que le lastimaban, lo rescataba y lo llevaba lejos. Juró protegerlo "Por siempre jamás". ¿Por qué no cumplió su promesa? ¿Por qué le mintió? ¿Por qué lo abandonó?

¡Oh, sí! Porque Itachi era perfecto. Su primer Maestro tenía una costumbre horrorosa: le mostraba cualquier periódico, revista o nota donde su hermano apareciera y lo obligaba a leerla en voz alta cientos de veces, durante horas y horas repetía lo mismo una y otra y otra y otra vez, al terminar su garganta estaba tan reseca que apenas podía suspirar y sus ojos estaban tan hinchados que incluso si lo amenazarán con someterlo a las más terribles de las torturas no podría derramar ninguna lágrima.

"Itachi Uchiha se graduaba con honores de la Escuela Secundaria"

"Itachi Uchiha tenía la puntuación más alta en el Examen de Ingreso en la historia de las Fuerzas Especiales"

"Itachi Uchiha fue visto con la súper modelo Alisa Chister más de tres veces esta semana"

Y él, él era violado noche tras noche por unos sádicos malnacidos que creían que ni siquiera tenía derecho a un nombre.

Sentía tanta rabia y dolor.

¿Por qué era tan diferente a su hermano?

Incluso ahora, tras tantos años seguía siendo lo mismo, él…muy por debajo de su perfecto hermano mayor, incapaz de alcanzarlo, incluso si muriera y reviviera diez veces, no valdría nada.

Abrió los ojos de pronto, le dolía la cabeza y tenía nauseas, quería vomitar, la habitación giraba a su alrededor y las luces lo aturdían.

Se llevó la mano hasta los ojos para cubrirse de la molesta luz, podía sentir la respiración de su hermano al lado. ¡Ojala le diera un ataque cardiaco y se muriera! Incluso escupiría sobre el cadáver.

—Hermano —llamó débilmente Itachi al ver que estaba despierto.

—¿Qué quieres?

—Yo…

—¿Por qué no hacer lo que viniste a hacer?—arremetió de pronto esbozando una sonrisa insípida, sin gracia—. Me follas y te largas. Pagaste por esto, ¿no es así? Y mucho, porque tengo entendido que soy muy cotizado. Ya sabes, soy lo que ellos llaman la "Belleza Perfecta", tengo el cuerpo de un muchacho y los rasgos delicados de una chica. Un auténtico imán para los pervertidos.

—No entiendes, yo jamás te haría daño. ¡Escúchame un segundo, por Dios!

Itachi realmente estaba intentando mantener la calma, pero no podía. No cuando su hermano hablaba de una forma tan amarga, estaba consciente de que no debió esperar otra cosa, pero en realidad nunca esperó nada, mucho menos un reencuentro de ese tipo.

Sasuke lo miraba sorprendido, una chispa de miedo cruzó sus oscuros ojos negros y se asentó, de repente se veía tan expuesto, desvalido e indefenso. Volvía a temblar.

Era igual a estar en una burbuja de aire, en cualquier momento explotaría y arrasaría con todo lo que estuviera a su paso.

—Sasuke…

Y la burbuja explotó.

—¡No me llames, Sasuke! ¡No lo hagas! ¡Nunca más! ¡Mi nombre no es Sasuke! ¡Yo no soy un Uchiha! ¡Yo no soy nadie!

Itachi le observó con desconcierto, incapaz de tomar una decisión. ¿Qué diablos podía hacer en una situación así? Sujetarlo hasta que el ataque de pánico pasará, gritarle a ver si podían intercambiar dos frases como personas civilizadas.

Pero lo que a continuación sucedió, fue tan hilarante, ilógico y surrealista que ni siquiera en sus sueños más fantasiosos y perversos imagino algo remotamente parecido.

Sasuke se puso de pie, con aquel cuerpo, delgado y frágil que parecía incapaz de sostener a una persona con un semblante tan cansado y se le acercó lentamente, un paso tambaleante, pero seductor a la vez, sonreía, pero no mostraba sus dientes.

—¿Quieres que te muestre quién soy ahora?—preguntó en un susurro suave que sonó igual a un ronroneo amistoso—. Entonces te lo enseñare, hermano mayor y juró que no te arrepentirás. Entonces podrás volver a tu perfecto trabajo con tus perfectos compañeros y contarles lo perfecta que es tu vida.

Itachi seguía siendo más alto, aunque la diferencia era mínima comparada con la última vez que se vieron, ambos eran unos niños.

Observó a Sasuke arrodillarse frente a él y desabrocharle con dedos rápidos y agiles el pantalón y bajarle los bóxers, las manos pálidas, iguales a delicadas y costosas piezas de porcelana recorrieron su miembro con ternura y afecto; la situación rozaba en lo enfermizo y estaba seguro de que bajo ninguna circunstancia podía excitarse con su hermano, pero…el roce continuaba, de arriba abajo, lento y constante, sin darle tiempo a contenerse o enfrentarse al momento. Y sintiéndose como el peor ser humano en la historia comenzó a parársele, poco a poco, incapaz de contenerse la excitación fue en aumento y un gemido de placer escapó de sus labios.

—¿Te gusta?—le preguntó Sasuke con una sonrisa perversa—. Fui entrenado por los mejores, sé lo que hago.

Y sus labios empezaron a esparcir besos y caricias a lo largo del pene, a veces se detenían en alguna zona y lamían con especial avidez y no poco esfuerzo, succionaban e incluso sus dientes, tan blancos y puros como las perlas se permitían el atrevimiento de rozarle, sin lastimarlo…sólo arañando y provocando que las ganas de liberarse aumentarán, pero las manos de Sasuke lo sujetaban y contenían.

"Aún no es el momento" le decía con su expresión, sin necesitar palabras.

Y su boca se abrió por completo y en un segundo introdujo el duro y largo miembro de Itachi en su boca, ensanchando sus labios para que cupiera por completo.

Y empezó a marcar el ritmo, mucho más deprisa que antes, incluso agresivo…su lengua que hasta antes sólo succiono y lamió ahora se deslizaba a lo largo de todo su miembro, igual a una serpiente traviesa que gozará con irritarlo.

No pudo contenerse más y en cuestión de segundos liberó su semilla dentro de la boca de su hermano que incluso mientras la tragaba con la misma facilidad que si fuera agua, recorría con la lengua su miembro, ahora flácido, en búsqueda de otra ronda. No hubo placer, sólo dolor y humillación.

¿Acaso Sasuke intentaba decirle que así era como se sentía?

Paralizado, incapaz de actuar o reclamar. Un títere al que podían usar a su antojo porque a nadie le importaba cosas como sus sentimientos o emociones.

Empezaba a sentir como una nueve erección estaba en camino y seguramente habría continuado si en ese instante Sasuke no se hubiera separado por un segundo para agregar:

—Mi nombre es 845698.

Fue en ese instante que el hechizo se rompió y empujó a Sasuke, quién corrió a encerrarse al baño.

—Vete, por favor…—le susurró en un tono neutro, carente de enfado, enojo o seducción.

Se subió los pantalones y salió de la habitación a toda prisa.

Sacaría a Sasuke de esa habitación.

Así fuera lo último que hiciera.

CONTINUARÁ…

La inspiración regreso al fin, bien…esté, no sé qué decir.

¿Les gustan los capis cortos o largos?

Bueno, a veces siento que se escriben solos, jajaja…así que, si este quedo corto, lo siento, no daba para más. Lo escribí de jalón, hasta yo misma me sorprendí.

Pasando a lo siguientes, pues…cuando empecé a escribir esto, pues no tenía idea de adónde iban los tiros, es decir…quería hacer un Uchihacest de Comfort , era todo cuanto tenía y aunque no era mucho, era algo, mis dedos volaron por el teclado y crearon aquel primer capi. Después tuve un bloqueo y aunque escribí algunas cosas, me costaron horrores…historia aparte.

Ahora, ya tengo una idea parcial de por dónde va esto, no es mucho, pero sé que es lo que quiero y después de leerme las biografias de los Uchiha en Wiki como 10 veces tengo algo. Siendo franca, vi hasta el 60 de Naruto y 100 del Shipuden, creo que Madara es el malo, Pain quería alcanzar la paz y Kishimoto esta traumado con los los flash—back por los mega spoilers que yo misma me aviento, jeje…así que bueno, batallo con el OoC. Esto me lleva agradecer a quienes me ayudaron con la personalidad de los Uchiha, tengo claro que Sasuke no baja la cabeza tan fácilmente, tiene orgullo e Itachi, bueno…ni hablar, si me lo preguntan, Kishi planeaba al principio hacerlo el malo, maloso, malísimo…pero al final decidió trolear a las fans. Ya…delirios aparte, y no me maten por esto. A lo que iba es que disculpe que no les agradezca personalmente, no significa que sea una grosera sin remedio o algo así; sino que nunca se me ocurre que decir…gasto tres líneas en el saludo y tres en la despedida, lo que no es pretexto, pero me hace sentir "estúpida"; más de lo usual, quiero decir…Así que perdonen, jeje, me gusta mucho leerlos, porque me ayuda a fijarme por donde encaminarme.

En conclusión, espero seguir escribiendo esta cosita…aunque aún no tengo claro que onda con el lemon, al principio no pensaba hacerlo, porque me considero de mala a pésima pasando por "No tiene redención" para describir escenas de sexo, sin embargo sería algo "casi nuevo" para mí. ¿Quieren lemon? ¿Se arriesgarían a confiar en los lemon de una persona que escribió en su profile,( cito textualmente) lo siguiente…?

"Mi mayor enemigo al momento de escribir es el lemon, realmente doy asco...así que jamás de los jamases escribiré uno y si lo hago con toda seguridad será malo".

En fin, total…la pregunta está abierta, de cualquier forma me centrare en las emociones que son los que realmente me interesa.

Y bueno, ya sean una o cien personas las que leen, Gracias por leer.