- En el campo de entrenamiento no está – se escuchó una voz que hablaba por la radio

- Aquí en Ichiraku tampoco – otra persona hablo por la misma frecuencia

Sarada se encontraba parada sobre las Piedras Hokage. Llevaban toda la mañana buscando al idiota de Boruto por toda la aldea pensando que no podría haber realizado la semejante tontería que pensaba. Estuvo varios minutos mirando la aldea, intentando recordar algún lugar que frecuentaba el rubio hasta que una voz volvió a sonar por la radio.

- Vuelvan todos a la oficina… - la voz del 7mo era seria y muy sombría, definitivamente algo le sucedía. Tomo impulso y comenzó su trayecto hacia el lugar requerido…

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Llego rápidamente. Al llegar a la oficina entro y, para su sorpresa, no solo estaban sus compañeros del equipo 7 sino también su madre, Hinata, Himawari y sus compañeros de clases Shikadai, Inojin y Chouchou con sus respectivos padres. Sarada se acercó silenciosamente a su madre y un gran silencio ocupaba la sala hasta que por fin alguien tomo la palabra.

- Ya llegaron todos… - dijo el Hokage en voz alta – Se ha llegado a la conclusión que Boruto Uzumaki no se encuentra en la aldea… - la cara de Hinata era de terror – Partió hacia una misión de rango "SS" hacia la Aldea del Sonido… - ahora no solo Hinata, sino la cara de todos los presentes modificaron sus expresiones – Y esto lo podemos asegurar porque nos faltaba el documente de la misión que fue encontrado por Sarada en el cuarto del muchacho… Ante la situación actual y considerando todos los factores he llegado a una decisión…

Todos los presentes se dispusieron a escuchar atentamente.

- Boruto Uzumaki no recibirá ninguna ayuda de la aldea… La decisión fue tomada por el mismo siendo incapaz de realizar una misión de ese rango, sin mencionar que para obtenerla se escabullo en las oficinas y la robo de la sala de misiones. Desde este momento en más Boruto Uzumaki se volvió un ninja renegado de la hoja, cualquiera que quiera seguirlo le espera las misma sentencia.

- Pero Naruto… - le grito Hinata – ¡Es tu hijo! No puedes dejarlo así a su merced… - lagrimas brotaban de sus ojos

- No importa si es mi hijo… No puedo movilizar más personas para mandarlas a una misión tan complicada como ella. Soy el Hokage y tengo que pensar en el bien de la aldea… No importa si es a costa de mi hijo… Pueden retirarse – su voz se quebró

- Vamos Sarada – me susurro mi madre al oído y salimos rápidamente de la sala.

¿Qué sucede conmigo? ¿Por qué me duele en el pecho? Si solo es un idiota que tomo su propia decisión pero… saber que estaría a su merced allá afuera… Podría morir. Esas preguntas y dudas rondaban por la mente de Sarada, le dolía el pecho y ella no entendía porque; tenía ganas de llorar pero aun así se las aguanto hasta llegar a casa y entro corriendo a su cuarto. Cerró la puerta y se apoyo de espaldas contra esta y escucho atentamente como su madre comenzaba a cocinar, ya era mediodía.

- Maldito Idiota… - no pudo dejar escapar unas lágrimas. Ella a pesar de todo lo consideraba un gran compañero y un buen amigo a pesar que no lo pareciera; tenía cierto "aprecio" por el rubio que no tenía por nadie más. Se quedó en la posición que se encontraba por media hora pensando alguna manera de poder ayudarlo pero ella había escuchado muy bien las palabras del 7mo.

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

- ¡Shikadai! – Escucho gritar a su madre – La comida esta lista, apúrate

- ¡Ya voy! – Le contestó el grito a su madre – Pero que mujer más problemática… - se dijo para sí mismo

Bajo rápidamente y se sentó junto a su madre y almorzaron. El almuerzo fue silencioso y muy rápido como todos los días y, una vez hubo terminado, volvió a subir a su habitación dejando a su madre sola en la cocina. Shikadai estaba muy pensativo, Boruto era uno de sus mejores amigos… Aunque le parecía sumamente problemático y le generaba muchísima flojera ayudarlo; el sentido de la amistad decía que debía ayudarlo. Le dio vueltas al tema mucho tiempo, es más, se tomó toda la siesta hasta tomar una decisión.

- En fin… - hablo para sí mismo – Creo que echarle una manito no vendría para nada mal… ¿Que estará haciendo el idiota en este momento?...

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

_ ¡Si! – Grito Boruto victorioso – ¡Lo capture!- sostenía en sus manos en gran salmón. El rubio no podía evitar tenía una gran sonrisa en su rostro; había avanzado todo el día y ya estaba muy lejos de la aldea. Cuando ya estaba cansado se movió hacia un arroyo e instalo una especia de campamento para pasar la noche (aunque todavía el sol ni se había puesto). Salió del rio y se acercó a donde había encendido un pequeño fuego y con un kunai abrió el salmón por la mitad para asarlo. Cuando el pescado ya se encontró en el punto justo se dispuso a comerlo.

- ¡A comer! – y comenzó a devorar el pescado.

Termino de comerlo y se puso a entrenar; no avanzaría más por hoy así pero no perdería nada de tiempo holgazaneando, debía estar listo para afrontar cualquier peligro.

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

- Oye, Inojin – Shikadai le hablaba desde la ventana

El rubiecito se encontraba dibujando en su escritorio, dibujar era lo que ocupaba la mayor parte de su tiempo. Al percatarse de la presencia de su amigo le abrió la ventana dejándolo entrar.

- ¿Que sucede? – pregunto alegremente Inojin

- Rápido, vamos, ve a buscar a Chouchou y yo ire a buscar a Sarada. Nos veremos en… - miro su reloj – en media hora, a las 8:30 en el campo de entrenamiento del Equipo 7 ¿entendido?

- Perfecto pero, ¿Para qué? – el rubiecito tenia curiosidad

- Tu solo hazlo, ya les contare los detalles

Ambos salieron por la ventana con dirección a sus objetivos.

Al llegar a la residencia Uchiha Shikadai estaba a punto de llamar a Sarada por la ventana pero recordó que era el cuarto de una mujer y podría ser un poco "problemático" si llegara en un mal momento. Por lo que se acercó a la puerta y toco dos veces; la puerta se la abrió Sakura.

- Hola Shikadai ¿Que necesitas?

- ¿Se encuentra Sarada en casa?

- Si... Ya la llamo – Sakura no pudo esconder su cara de curiosidad. Grito hacia la parte superior de la casa y su hija bajo. Luego Sakura se dirigió hacia su cuarto y los jóvenes quedaron solo en la puerta de entrada.

- ¿Sucede algo? – la pelinegra no pudo evitar sonrojarse

- Sígueme.

Y apenas termino de decir esto comenzó a moverse hacia el lugar acordado.

- ¡Espera! – le grito Sarada siguiéndolo de cerca.

Luego de un cuarto de hora llegaron al lugar acordado. Inojin y Chouchou ya se encontraban allí, Chouchou con un paquete de papitas en sus manos e Inojin, para variar, dibujando. Al cabo de un momento Shikadai toma la palabra.

- Aunque me da mucha flojera – suspiro – Voy a ir a ayudar al idiota de Boruto, saldré esta misma noche

Los otros tres lo miraron estupefactos, no podían creer que Shikadai quisiera hacer una cosa así.

- ¿Alguien quiere acompañarme? Después de todo, es nuestro amigo… o eso creo… Si nadie quiere no importa; iré solo

Hubo un silencio por un momento pero entonces Inojin hablo.

- Pues… Somos el equipo 5 así que creo que si tu iras, Chouchou y yo te acompañeros.

La Akimichi asintió con la cabeza. Todas las miradas cayeron sobre Sarada.

- Y tú… ¿Nos acompañaras? – le dijo Shikadai

- Yo si lo hare y creo que Sarada también – una voz masculina se escuchó por detrás de ellos

- ¡Mitsuki! – grito Sarada

- Boruto es un compañero de equipo y creo que mínimamente deberíamos de ayudarlo… - Mitsuki se escuchaba muy decidido

- Tienes razón Mitsuki – la voz de la Uchiha era decida – Debemos ayudarlo porque a pesar de ser un gran idiota… Sigue siendo nuestro amigo

- Decidido – ahora tomo la palabra el Nara – Esta noche en la puerta de Konoha una hora antes de la medianoche. Sera un viaje largo así que prepárense muy bien.

Acto seguido todos los ninjas se separaron y se dirigieron hacia sus respectivos hogares.

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Sarada había llegado volando a su casa; sentía que le habían otorgado alas al escuchar esas noticias, estaba muy dispuesta a ayudar a su compañero de equipo aun consiente de las consecuencias. Entro a su cuarto y comenzó a preparar todo a gran velocidad: herramientas, ropa, todo lo indispensable que llevaría para una misión de alto rango. Mientras preparaba todo recordó algo que le había otorgado su padre años atrás pero nunca lo había usado: era un gran pergamino color negro que requería de sangre de la persona para ser usado. Las instrucciones de su padre eran que lo llevara y usara solamente de ser muy necesario; a la Uchiha le pareció que era buen momento de llevar el pergamino. Lo saco del fondo del armario en que lo tenía guardado y ya tenía todo listo para partir.

Su madre la llamo a comer. Ordeno su cuarto velozmente y salió cerrando la puerta con cerrojo.

- ¿Qué necesitaba Shikadai? – le preguntó intrigada su madre mientras estaban cenando

- Nada importante, necesitaba ayuda en un par de temitas nomas – contesto despreocupadamente

Termino de cenar y paso directamente a darse una ducha rápida. Una vez hubo terminado todo y estaba listo se sentó a esperar; no podía salir con su madre aun despierta porque la escucharía, debía esperar que se acostara a dormir. Paso un buen rato hasta que Sakura terminó de realizar todas las tareas domésticas y se dirigió a su habitación; una vez cerró la puerta, automáticamente Sarada salió de su cuarto, bajo hacia la parte inferior de la casa y silenciosamente se fue.

En el camino hacia la puerta se encontró con Inojin y Chouchou que también ya estaban listos. Mitsuki y Shikadai ya se encontraban esperándolos.

- ¿Todos listos? – les preguntó el Nara

Afirmaron con la cabeza

- Tomare el mando de la misión… - todos estaban de acuerdo con esta afirmación – Iremos rápido porque seguramente Boruto ya está bastante lejos. Tomaremos dirección a la frontera con el país del viento; no haremos ninguna parada innecesaria y pondré la salud del equipo sobre todo. Si en algún punto nos vemos envueltos en un gran peligro daremos la vuelta y volveremos…

Nadie puso ninguna objeción y fue entonces cuando finalmente, con paso rápido, salieron de Konoha con rumbo al país del viento. Sarada sentía como un fuego se encendía en su pecho, su voluntad no flaquearía por nada, estaba totalmente decidida.

No se percataron pero un misterioso sujeto los miraba como se alejaban desde la entrada de Konoha. Los miro perderse en la lejanía y luego el misterioso se fue.

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

El Hokage aún se encontraba en su oficina firmando y sellando papeles. De pronto una ráfaga de viento entro por la ventana tirando gran cantidad de papeles al suelo. Al ver esto, el 7mo se quedó mirando a un hombre que había aparecido en medio de la oficina luego de esa ráfaga: estaba cubierto por una capa negra que permitía ver solamente sus piernas. El Mangekyo Eterno y el Rinnegan resaltaban al mirar su rostro.

- Cuando tiempo Sasuke…

- Tengo noticias

- ¿Cuáles? – el portador del Kyubi estaba intrigado

- Te las contare pero primero necesito que llames a Sai, Shikamaru y Choji

- Es tarde para andarse con juegos Sasuke

- Tu solo has lo que digo… – la voz de Sasuke era muy seria.

Naruto salió de la oficina y se fue a llamar a sus viejos camaradas dejando a Sasuke solo en la oficina. Al cabo de un cuarto de hora volvió con ambos.

- ¿Que es tan importante que requeriría que yo viniera a altas horas de la noche? – dijo Shikamaru indignado

- Un grupo de 5 niños comandados por Shikadai salieron de la aldea hace aproximadamente una hora

- ¿¡Que?! – Gritaron al unísono los otros – Y ¿Por qué no los detuviste? - le reprocho Naruto

- Porque se me ocurrió una idea…

Sus camaradas lo miraron exaltados.

- Aprovechando para mejorar el entrenamiento y el trabajo en equipo de los mocosos podríamos dejarlos realizar la misión de rango "SS"… Yo los seguiré e intervendré si sucede algo o se les va de las manos. Enviare reportes continuos a la aldea sobre el avance…

- No es una mala idea… - analizó Shikamaru – Además podríamos conseguir más información sobre las fuerzas de ninjas renegados que se estaban formando; a mí me parece un idea decente Naruto ¿Tu qué opinas?

- Pues… Estoy de acuerdo pero deberá de ser una misión confidencial de la Hoja, nada de esto se deberá filtrar por ningún motivo. Tendrán que hablar con sus respectivas esposas y explicarles la situación…

Todos intercambiaron carcajadas entre ellos, era como si estuvieran en los viejos tiempos.

- Bueno… - ahora Sai tomo la palabra – Solo queda confiar en nuestros hijos. Tendré que hablar con Ino… - suspiró

- Bueno, creo que deberíamos retirarnos y comenzar todo ahora, no hay tiempo que perder – les afirmo Choji

Todos asintieron y se fueron de la oficina dejando al Hokage solo nuevamente. Naruto se quedó mirando por la ventana y dijo para sí mismo:

- Confío en ti Boruto… Sé que lo harás bien

Otra vez me pase con la cantidad de palabras xD pero que se la hacer… Espero les haya gustado, ya saben dejen sus reviews constructivas que siempre motivan a seguir escribiendo. Nos estaremos leyendo en el próximo capítulo que seguramente saldrá la semana que viene porque se viene fin de semana largo y estaré de viaje :3