II.
Kurt se encuentra bajando nuevamente por las escaleras de Dalton. Esas escaleras circulares que le traen tanto buenos como malos recuerdos.
Aquí es donde conoció al amor de su vida.
Aquí es donde dicho amor de su vida le rompió la nariz, hizo que tuviera que pasar por cirugía plástica, y perdiera mitad del olfato.
No, ya no guarda el rencor (solo un poco).
Pero hoy nada de eso importa.
Está bajando las escaleras mientras todos sus conocidos cantan "all you need is love". Y en el último escalón se encuentra Blaine Anderson, quien le pedirá matrimonio en solo unos instantes.
Y Kurt ya sabe que decir.
Si, si, si ¡SI! ¡CLARO QUE SI! ¡¿Por qué no lo dijiste antes?!
Siente que va a hiperventilarse de la emoción ¿¡Cómo consiguió que toda esta gente aceptara hacer esto!? Hasta Sebastian se encuentra aquí, y el tipo antes solo quería hacerles la vida imposible.
Kurt no sabe qué hacer, como reaccionar, ¿A dónde mira? ¿Saluda a alguien? ¿O mantiene la mirada en Blaine? Todo es DEMASIADO, y le encanta.
La emoción es tanta que ya no presta atención a los escalones por los que va bajando, y termina tropezándose y cayendo al suelo antes que pudieran atraparlo.
La música se detiene, todos se congelan.
Kurt por su parte está en el suelo sujetándose la pierna con un dolor extremo… aunque en este instante quisiera estar muerto por la vergüenza.
.
La ceremonia acaba en el hospital.
Kurt esta en el hospital sobre una camilla, con la pierna completamente vendada. Blaine esta a su lado con la misma cara de cachorrito mojado que siempre colocaba cuando Kurt traía a colación el accidente de la nariz estando enojado.
- ¡De todas las escaleras donde hemos estado, tenías que elegir ESA! -
- Es que… allí nos conocimos… -
- El lugar donde fue nuestra primera cita, nuestro primer beso… ¡Y tenías que elegir ESA maldita escalera! -
- Lo lamento… -
Kurt está furioso, todos sus planes en NYADA, en Nueva York, ARRUINADOS.
¡Quién sabe cuánto tiempo tenga que estar con este yeso puesto!
Suspira, y observa a Blaine, quien está con la cabeza gacha y una expresión de desamparo total.
No es su culpa en verdad, Kurt mismo fue el maldito distraído… y esa escalera que debe tener alguna clase de hechizo. Solo necesitaba a alguien con quien descargarse.
- Si quiero. - Dice de la nada Kurt.
Blaine levanta la expresión sorprendido.
- Si quiero casarme contigo, aunque todavía no llegaste a preguntarme… Para eso era todo ese show ¿Cierto? Dime que sí y que no estoy haciendo el ridículo otra vez… -
Blaine le responde con un beso apasionado, y por poco se sube encima de la camilla, las cosas poniéndose acaloradas.
Entonces entra Burt al cuarto, aclarándose la garganta (pero esa es otra historia).
