Yuuki empezó a retroceder, asustado. Sus movimientos eran torpes y lentos, pero el joven no podía estar cuerdo después de lo ocurrido. Kaito lo notó y con preocupación intento acercarse a su aun mejor amigo.
—¿Estas bien?—pregunto Kaito, preocupado. Yuuki sintió ganas de gritar pero se contuvo.
—¡¿Como esperas que este bien?!—bueno, perdió el control. Ya era demasiado para que la armonía de Yuuki no se destrozara. Era predecible lo que iba a pasar en esto. Yuuki hizo una mueca y dio un paso hacía adelante.—No vuelvas a hacer bromas tan idiotas como tu.
A Kaito se le quebró el corazón. ¿A caso Yuuki no le había creído? ¿Sus sentimientos para el eran una broma?. El de cabellos oscuros desesperado tomo las muñecas de Yuuki y forzudamente lo empujo contra la pared.
—Mis sentimientos por ti no son una broma. Nada de esto es una broma, Yuuki.—le declaro el de ojos azules con verde, mientras miraba con dulzura a su amado Yuuki.—Te amo, Yuuki.
El rubio no evito sonrojarse. Kaito era más alto y fuerte que el, así que no podía liberarse de su control. No le quedaba otra más que gritar.
Kaito empezó a besar dulcemente al amor de sus ojos para no asustarlo, mientras que con una mano liberada acariciaba las facciones de Yuuki.
—Eres realmente hermoso.—le susurro Kaito a Yuuki en su oído, provocando que este se sonrojara más.
—Detente.—le ordeno el más pequeño. Kaito sabía perfectamente que las cosas a la fuerza no iban a funcionar, así que con cuidado solo las muñecas de su amado. Yuuki se separo y bajo la mirada. Ya no estaba sonrojado, pero se encontraba realmente avergonzado. Su mejor amigo lo había besado y declarado amor.—Kaito.
El nombrado miro con los ojos brillosos al rubio. Estaba nervioso por lo que le pudiera decir Yuuki.
—So...Somos amigos, ¿no?—pregunto el más bajo de ellos, intentando ser neutral. Kaito asintió, triste.—¿Desde cuando tú...?
—Desde siempre Yuuki. No digo que soy gay desde niños pero... siempre me sentí especial junto a ti, a tu lado.—le contesto el, sentimental y nostálgico. Yuuki sintió ganas de llorar.
—M-me odiabas—tartamudeo el, recordando.
Un lindo niñito rubio yacía llorando en un columpio mientras la luz del sol lo iluminaba olímpicamente. Un grupo de niños de la misma edad se le acerco con una malvada sonrisa.
—Ja,ja, llorón—le insulto uno, mientras Kaito observaba junto a el.—¿Cierto que es un llorón, Kaito?
El nombrado miro con sus inocentes ojos azules verdeados al niñito rubio. Le pareció un ser bonito como para estar sufriendo.
—¿Kaito?—cuestiono otra vez el insultador.
—S-sí, es un llorón...—contesto el otro siendo cruel. Yuuki solo lo miro algo dolido y bajo la cabeza mientras dejaba las lagrimas caer.
—Tu no comprendías el dolor que sentía. Mi madre se estaba muriendo.—dijo Yuuki con resentimiento. Kaito se sintió fatal en ese momento.
—Creo que no puedo comprender aquel dolor, pero...—intento hablar el, mientras se acercaba a los suaves labios del rubio con avaricia.—Puedo curarlo.
Entonces Kaito volvió a besar a Yuuki. Para sorpresa de el de cabellos oscuros su amado no se resistió. A Yuuki le empezaba a gustar el sabor de los labios de Kaito, piña.
—La sensación simplemente me gusta... —se excuso Yuuki mientras se ponía de puntillas para volver a besar a su "amante" si es que se le podía considerar así.
—Señor Shion, debe ser más preocupado en los horarios.—le dijo el sensei, estricto.
—Sí, Kokoru-sensei—contesto Thoru con la voz monotoma.
—Puede retirarse.
—Gracias.
Thoru empezó a caminar hacia el salón de clase, puesto que estaba en la oficina de Kokoru-sensei. Cuando el estaba a metros sintió débiles pasos y ruidos dentro de la sala. Sigilosamente camino y entro con delicadeza, para encontrarse con una escena para nada placentera.
—Kaito...Yuuki...—susurro este, causando que el par nombrado se separara. Se estaban besando. Esos malditos se besaban en su cara.
—¡Tho-Thoru, yo te puedo explicar esto!—grito Yuuki, desesperado. Thoru embozo una cruel sonrisa, lo cual sorprendió al par de enamorados.
—Oh, claro que puedes. Gay.—sentenció el pelirrojo, con crueldad. Luego rió enferma-mente mientras daba pequeños pasos hacia ellos.—Que asco me dan, asquerosos gays.
Entonces Thoru salió de la sala, tan relajado y calmado como si no hubiera visto absolutamente nada.
—¡Thoru, espera!—grito Yuuki, desesperado. Intento correr hacia su bello amigo, pero fue detenido por Kaito.
—El es nuestro amigo, comprenderá nuestro amor.—le dijo Kaito, intentando calmarlo. Yuuki estaba demasiado preocupado y nervioso como para cometer acciones que resultaran perjudiciales y trágicas entorno a su relación o a la amistad que ambos llevaban con Thoru. Kaito no se iba a arriesgar a dejarlo ir.
—¿Amor? simplemente esto es un mal juego. ¡Esto esta mal!—grito Yuuki, para soltarse de agarre de Kaito.—Kaito, por favor comprende, solo somos amigos.
Y con estas dolorosas palabras Yuuki se alejo de Kaito y corrió en busca de Thoru.
No debería importarme, obviamente. Definitivamente no. No es de mi incumbencia ni interés. No se para que los insulte, soy bisexual y no me afecta nada. ¿Pero que demonios es este dolor en mi pecho?. Que Kaito y Yuuki se anden besando por donde les de la gana no me afecta. Aunque me hayan atraído lo supere. Eran demasiado infantiles para mi. Definitivamente me estoy mintiendo. Esto me importa.
—¡Thoru!—Yuuki grito, mientras Thoru con frialdad lo miro. Yuuki no pudo resistir quedar hipnotizado por la belleza de Thoru, y este lo noto. El pelirrojo sonrió.
