Holaaas.

Siento la demora.

Aquí la última parte de la historia.

Con respecto al capítulo: La primera cursiva corresponde a un sueño y la segunda a un flash back.


(Disclaimer; los personajes de esta historia pertenecen a J. K. Rowling, excepto los que han sido creados por mí.)


Capítulo 2. Años después

Sentí un calor maternal en los brazos de Narcissa, mis pies se volvieron gelatina y todo comenzó a dar vueltas, de pronto solo vi obscuridad…

El sol le dio en la cara cuando abrió los ojos, no se encontraba en la enfermería como suponía; estaba recostada, cómodamente, sobre una manta. Se incorporó y pudo darse cuenta de que estaba en un hermoso campo lleno de flores… ¿Habría muerto también? ¿Estaría en el cielo? Se levantó intentando enfocar a alguien, pero no había nadie. Caminó, un poco, adentrándose en el pasto verde que le llegaba casi a las rodillas.

Hermione esa voz hizo que parara en seco. Sus ojos se llenaron de lágrimas. Se giró.

¿Mamá? no hubo necesidad de volver a confirmarlo, corrió hacia ella abrazándola—, mamá te extraño tanto… lloró como una niña pequeña en sus brazos.

Mi pequeña —le dijo acariciándole el cabello—, yo también te he extrañado mucho le secó las lágrimas que corrían por sus mejillas.

¿Dónde estamos? preguntó, Hermione, cuando estuvo más calmada.

Este es un lugar muy especial, hija, no puedo decirte nada más.

¿Estoy muerta?

No aún, esa es decisión tuya.

¿Draco, él también está aquí? le preguntó esperanzada. Necesitaba volver a verlo.

Él te ama hija, él no está aquí, él no tiene por qué estar aquí.

¿Qué quieres decir?

Le dio un beso en la frente Si regresas lo sabrás.

Pero… pero… él está muerto; yo lo vi, yo lo toqué, él no respiraba dijo histérica Hermione con nuevas lágrimas.

Hermione, hija, hay veces en las que no todo tiene respuesta. Por eso tienes la opción de decidir, no muchos pueden hacerlo… Jean Granger la miró a los ojos—. Por eso hija es tú decisión: te quedas conmigo o regresas.

Yo… pensó en su vida de ahora en adelante, en su vida sin él, en todo lo difícil que sería. No había otra respuesta en su mente, incluso ya lo sabía desde que su mamá se lo pregunto te amo mamá, espero que tú y papá estén orgullosos de mi le dijo abrazándola—, lucharé por mi vida.

Ella sonrío Lo estamos hija, ahora ve que las cosas cambiaran cuando despiertes le dio un beso en la mejilla y un último abrazo.

Ese fue el sueño o alucinación más agradable que he tenido, nadie lo sabe y tampoco tendrían que saberlo. Desde esa vez no he vuelto a verlos, aunque sé que están siempre conmigo.

Y hoy es noviembre…

Porque han pasado doce años desde que la guerra acabó.

Los recuerdos son tan dolorosos aún, a pesar de que todo a partir de ese momento cambio…

La lluvia golpetea la ventana, mis ojos miran fijamente hacia afuera. A pesar de los años, aún me sigo atormentando con ese momento.

Las cosas a partir de aquel día habían sucedido tan rápido, los mareos, las arcadas, mi desmayo en los brazos de Narcissa, solo significaban una cosa.

Cuando desperté ese día, me dieron la noticia más hermosa que jamás me pudieron dar.

Estaba embarazada…

Me senté en la cama tocando mi anillo de casada. En ocasiones, muchas siendo sincera, pienso que la vida es un juego de ajedrez en el cual solo somos simples peones; cualquier movimiento en falso y todo nuestro futuro se verá afectado. Si aquel día yo hubiera decidido lo contrario; no tan solo hubiese muerto yo, si no también mi hijo.

—Mami —miré al menor mis hijos: Hugo. Y toqué su mejilla—. ¿Por qué lloras?

Ni siquiera me di cuenta de estar haciéndolo, me sequé con el dorso del chaleco la mejilla —Solo recordaba hijo y eso me da tristeza.

Tiene cinco años, sabía que no comprendía mucho lo que le decía, lo tomé en brazos sentándolo a un lado mío —Te amo, mami, no estés triste —lo abracé. Era igual a su padre ¿Cómo es que sus genes eran tan fuertes?

— ¡Mamá! —la puerta se abrió abruptamente dando paso a Scorpius, mi hijo de 11 años, él es idéntico a mí solo que con los ojos grises de su padre—. Podrías decirle a Jean que deje romper mis cosas —ante la mención de su nombre, mi pequeña Jean de cinco años, gemela de Hugo, apareció con su carita de inocencia.

—Mami, yo no hice nada —Jean hizo un puchero.

—Hijo, Scorp, debes comprender que tus hermanos, que tu hermana está experimentando la magia espontanea.

Él bufo idénticamente a alguien —Lo comprendo, mamá, pero es que destroza todo lo que toca —digo indignado.

—Scorp, por favor, puedes arreglar las cosas, sabes cómo hacerlo. Ahora podrías llevar a tu hermana a su habitación, para cambiarle ropa —él solo asintió resignado. Sabía que después hablaría con su padre.

Scorpius tomó a Jean y se la llevó en dirección a la habitación de la pequeña. Yo hice lo mismo con Hugo, solo que me dirigí a la cocina y lo puse en su sillita. Me dispuse a preparar la leche de mis hijos.

Apenas había entrado a San Mungo mis amigos habían llegado junto a mí. Supe en ese instante que debía contarles todo: les hablé sobre mi relación con Draco Malfoy, del tiempo que llevábamos juntos, de lo que tuvimos que pasar y de los obstáculos que tuvimos que ir superando, todo absolutamente todo. Al final del relato tanto Harry, Ron y Ginny estaban muy sorprendidos y shockeados, en especial Ron. No espere que lo aceptaran y mucho menos que quisieran seguir siendo mis amigos, me rendí a lo inevitable. Los años fueron haciendo que me diera cuenta de que solo necesitaban conocerlo mejor y de que ahora lo aceptaban con normalidad. Ahora nos frecuentábamos cada semana; cenamos y nuestros hijos se relacionan.

—Papi —escuché la voz de mi hijo, apagué la cocina con un movimiento de varita y me di vuelta encontrándome con mi esposo y en sus brazos nuestro hijo.

—Hola, creí que llegarías mas tarde.

Él se acerco a mí aún con Hugo en sus brazos —Tienes razón debería, pero quise estar más tiempo con ustedes —me da un pequeño beso en los labios.

—Papi podrías bajarme no quiero ver escenitas que no son aptas para menores —él y yo reímos, y bajó a Hugo quien se fue corriendo.

—Entonces… en que habíamos quedado —pongo mis manos alrededor de su cuello.

—En… —puso sus manos en mi cintura acercándome a él— que decidí salir antes para estar con ustedes. Contigo —besa mi cuello—. Sabe señora Malfoy que este día se encuentra muy sexy y que deseo hacerle el amor en este momento —me susurra al oído haciendo que me estremezca.

—Los niños están arriba —le informo. Se separa un poco de mi alzando una ceja, se lo que está pensando—. Draco no lo digo para que lo hagamos… solo para que sepas que no podemos hacer nada —le aclaro.

—No podríamos llevar a los niños a la casa de mis padres —me dice besándome nuevamente— y dejarlos ahí por algunas horas —su mano se hace camino por debajo de mi blusa.

—Podríamos, pero recuerda que ellos se fueron de viaje —siento como mi respiración de pronto se comienza a agitar por sus caricias.

Un suspiro resignado se escapa de sus labios —Bien, entonces dejémoslo para más tarde y le ponemos algunos hechizos extras a la habitación —me dice en tono lujurioso, me da un beso el cual yo me encargo de profundizar—. Voy a ducharme, para despejarme —alejarme del es muy difícil.

Se separa de mí e inmediatamente siento un vacio en mi interior. Pensar que estuve a punto de perderlo.

Los primeros que estuvieron en su despertar fueron: Harry, Ginny y Ron. Les dio las explicaciones correspondientes sobre todo lo que había pasado. Ellos se fueron después de eso, ya que aún estaba resentida por el desmayo.

Después le hicieron unas pruebas y resultó que estaba embarazada. Se sintió feliz, pero toda esa felicidad se vio opacada ante lo anteriormente sucedido. El recuerdo de su madre le hizo sonreír un poco -cuando despiertes todo cambiara- quizá se refería al embarazo.

Necesitaba descansar, pensar y procesar toda la información. Dormiría era lo mejor.

Cuando estaba cayendo en el mundo de los sueños, la puerta de la habitación se abrió suavemente lo que hizo que se asustara un poco. Entonces sintió pasos.

Hermione una voz femenina hizo que se acomodara rápidamente en la cama.

Narcissa verla le recordaba mucho a Draco, como también recordó que él no estaría nunca más a su lado y que nunca conocería a su hijo.

¿Cómo te encuentras? ¿Qué te dijo el medimago?

Estoy bien, Narcissa, solo fue por la tensión del momento le mintió, aún no era tiempo de que la verdad se supiera—. ¿Qué pasa? preguntó al ver su cara.

Aún no lo sabes le dijo emocionada.

¿Saber qué? preguntó no entendiendo.

Es sobre Draco todo el cuerpo se le tensó al oír su nombre—, nos equivocamos, Hermione, él está vivo dijo la mujer con lágrimas.

¿Vivo? Como si… si… su voz sonó confusa.

Calma, te lo explicare Narcissa se secó las lágrimas y comenzó a relatarle: —. Luego de que te desmayaras los trajimos a ambos a San Mungo, pero como creyeron que Draco había muerto lo llevaron a otro lugar junto con todos. Fue ahí en donde algunos encargados revisando a cada persona, se dieron cuenta de que en realidad estaba vivo, nos lo informaron y nos explicaron que estaba bajo un hechizo que lo hacía parecer muerto. Le aplicaronun contra-hechizo y él reaccionó. Esta vivo Hermione.

La emoción que sintió se vio reflejada en la gran sonrisa que se plasmaba en mis labios ¿Dónde está? Quiero verlo Narcissa. Llévame con él… le suplicó a la mujer.

¿Te puedes levantar? ella solo asintió—. Esta una sala mas allá de la que estas tu.

Narcissa se acercó a Hermione y con ayuda de ella se levantó. La castaña prefirió no mencionar nada sobre el embarazo, quería que Draco fuera el primero en saberlo. Caminaron unos cuantos pasos y ya estaban frente a la habitación.

Al abrir la puerta se dio cuenta de que la habitación era totalmente blanca y que tan solo habían dos camas, él se encontraba en la primera: tenía los ojos cerrados, el color había vuelto a su rostro, su respiración era acompasada, lo que le hizo entender de inmediato que Narcissa no se había equivocado.

Él estaba realmente vivo.

Se acercó torpemente a él y se sentó en una silla cerca de la cama. Narcissa se retiró en silencio dándoles un espacio más íntimo.

Él se removió luego de unos minutos y abrió los ojos. Una sonrisa apareció en sus labios. Jamás en su vida olvidaría ese momento.

Prometí que volvería por ti le susurró el rubio buscando su mano.

Ella para toda respuesta le dio un beso en los labios Me diste un susto muy grande Draco Malfoy.

Lo siento, no se… tragó saliva en qué momento, me atacaron y no sé qué hechizo utilizaron.

Lo importante es que estas bien…

Estoy mejor ahora que estás tú conmigo dice mirándola intensamente—. ¿Tú, como estas? ¿Te hiciste daño? Mamá me dijo que te habías desmayado la preocupación se oyó en su voz.

Nunca habían hablado sobre eso. Llevaban mucho tiempo juntos, pero vivían el día a día.

Solo en una ocasión Draco le había mencionado que por regla general los Malfoy's solo tenían un hijo. Se sentía nerviosa.

Con respecto a eso, hay algo que debo decirte… su voz sonó seria y algo preocupada ante la reacción.

¿Pasa algo malo? los ojos grises mostraron preocupación.

No nada malo, pero no sé cómo te lo tomaras. Draco yo… cerró los ojos estoy embarazada… me dijeron que tenía apenas un mes…

Embarazada repitió incrédulamente y, de pronto, sintió como una mano le tocó el vientre y fue en ese momento donde abrió nuevamente los ojos. Él sonreía—. Te amo Hermione, gracias por darme este hermoso regalo.

No reprimió las lagrimas de felicidad lo abrazó besándolo. Todos los miedos desaparecieron.

Aún me encuentro en la cocina, revivir los recuerdos, removerlos, a veces, me hace daño, pero en esta ocasión solo removí un recuerdo muy bello.

Después de eso nos casamos cuando Scorpius nació, Lucius y Narcissa tomaron muy bien la noticia. Después de unos años, nacieron los gemelos Hugo y Jean y no descarto la posibilidad de tener un cuarto hijo. Aunque, aún no es el momento. Draco rompió la típica tradición en todos los aspectos.

Mi vida es perfecta, ni siquiera quiero imaginar lo que sería de mí si él no estuviera conmigo.