Hola a todos . Pues bien.. por fin terminé el segundo capítulo ^^ Espero que les guste y sigan leyendo esta historia. La verdad yo me emociono mucho escribiendo xD Aquí ya iréis sabiendo más de este misterio :)

Miré el reloj. Las siete en punto de la tarde. ¿Cómo había llegado a mi cama? El instituto había terminado hace más de tres horas. ¿Qué he hecho todo este tiempo? Intenté acordarme. Después de que terminaran las clases fui por el atajo entre los campos de fútbol , luego llegué al parque de esos encantadores patos y ….. Otra vez esa mala sensación recorrió mi cuerpo. Ya me acordaba. Sentí como alguien me espiaba y luego la tierra empezó a temblar. En uno de esos temblores resbalé y me di un fuerte golpe en la cabeza. Seguro que me desmayé y luego desperté en mi cama. La pregunta es ¿cómo había logrado llegar hasta casa? Pude recordar que había tenido una visión. Me concentré en analizar ese "recuerdo". Ese grito que provenía de mi cuando tenía cuatro años. Era un chillido lleno de desesperación, como si lo estuviera pasando realmente mal. Si ese recuerdo era tan malo y terrible ¿por qué había olvidado ese momento de mi vida? O sea, algo tan malo tendré que recordarlo ¿no? Ese grito desgarrador.. Supongamos que ese recuerdo es algo que realmente me pasó, ¿por qué gritaba tan desesperadamente? Y ¿por qué de repente me acordé de eso? ¿Sería un recuerdo que bloqueé en mi mente y de repente salió a la luz? Estoy segura que era algo que no quería recordar, y tengo que averiguar la razón por la que estaba tan asustada en ese momento con cuatro años de edad.

Me hice la cena, ya que vivo sola con mi hermano mayor Sora. Él no llegaría a casa hasta muy tarde. No pude parar de pensar en lo que me pasó esa tarde. No entendía como había logrado llegar a casa sana y salva. Y esos temblores.. Aquí era imposible que hubiera terremotos. Pero lo que más me preocupaba era esa sensación de que alguien me espiaba y ese miedo tan espeluznante. Que dolor de cabeza. Eran demasiadas preguntas y muchas cosas que me habían pasado aquel día. Decidí hacer mi tarea y mañana volver a ese lugar e investigar un poco.

A la mañana siguiente, todo estaba igual que siempre en clase. Todos los alumnos gritando en el pasillo, las pijas con sus móviles, los de mi clase pasando de mi. Todo en orden. Teníamos tecnología con Kurotsuchi . Este si que estaba loco pero debía admitir que aprendía mucho con él. A veces se emocionaba tanto dando su materia que parecía que olvidaba que estaba dando clase y empezaba a hablar solo. El proyecto de hoy era aprender a utilizar un soldador. Cogíamos unos cuantos mini tornillos y los colocábamos en una base de madera. Luego rodeábamos esos tornillos con alambre y se formaba una letra. Pero el alambre tenía que estar fijo por lo que había que soldar ese alambre al tornillo. Yo hice una M (era lo más fácil). Empecé a derretir el estaño y lo dejé caer entre el tornillo y el alambre. A pesar de estar ocupada, los sucesos del día anterior entraron de nuevo en mi mente. Todo era tan sumamente extraño. Parecía como si nada hubiera pasado, pero todavía podía sentir ese miedo en mi cuerpo, por lo que sabía que no había sido un sueño. Tenía tantas ganas de ir a ese lugar aun sabiendo que podía pasar lo mismo. Pero tenía que averiguar el misterio.

Empezó a oler extraño. Era como si algo se quemara. Mire a mi soldador y vi que me estaba quemando el pelo.

-Ahhhhhhhhhhhhhhh- Grité y me levanté de mi silla, la que calló al suelo.

O no. Menos mal que me di cuenta a tiempo y separé mi pelo de ese palo metálico a quinientos grados. Me había sumergido tanto en mis pensamientos que olvidé lo que pasaba a mi alrededor. De repente, vi que todos me estaban mirando. Es verdad había soltado un grito sin querer y al levantarme de la silla está volcó provocando un fuerte ruido. Mierda..

-Una araña….jeje – dije mientras me llevaba una mano a la cabeza y sonreía.

¿Eso era lo único que se me ocurría decir? Soy un caso perdido. Al menos los demás dejaron de observarme y volvieron a su tarea.

Estaba llegando a mi casillero y.. No podía ser. Ahí estaba Ulquiorra. Era un chico de mi clase un poco pesado al que por mucho que lo rechazara no se daba por vencido. Tenía unos bonitos ojos esmeralda que me intimidaban demasiado y pelo negro como el carbón ¿Qué quería ahora? No tenía tiempo de charlar con él. Si soy un poco contradictoria. Me quejo de no tener novio teniendo a un pretendiente aquí a mi lado. Quería un novio, y él no era mi definición de novio. Puede que sea guapo, pero siempre tenía como un aura maligna encima de él. Que alguien me ayude..

-Hola Orihime…te ves cansada. ¿Te ayudo con algo ? – preguntó y antes de poder responder me quitó los libros de la mano.

-No hacía falta, puedo sola.- le reproché

-No seas modesta, siempre estoy a tu servicio – guiñó un ojo.

- Gracias – dije de muy mala gana.

Le abrí mi casillero. Dejó mis libros dentro y me sacó los otros. No era minusválida, podía sola. Siempre me enojaba tanto este chico.

-¿Quieres salir este sábado ?Hay una fiesta, vamos a ir casi todo el instituto- sonrío mientras me acorralaba entre mi taquilla .

Casi todo el instituto solo significaba él y yo. La primera vez que me ofreció ir a una fiesta fui. Al llegar estaba él solo con una botella de champán. Me las arreglé fingiendo una llamada falsa y me fui.

-Lo siento. Tengo que ir al dentista.

-Pero si tienes una sonrisa magnífica-

¿Qué iba a hacer para quitármelo de encima?

- Ahh!- gritó.

Ichigo había chocado con él lo que me permitió escapar de su contacto visual.

¿Qué haces ? Mira por donde vas.- le dijo Ulquiorra muerto de rabia.

Perdóname. Es que tanto ego tuyo en el ambiente me cegaba- le sonrío Ichigo.

Ulquiorra iba a explotar del enfado que tenía. Quería reírme pero me aguanté las ganas. Ichigo me había salvado. Se veía tan sexy riendo de esa manera como si le estuviera retando a decir algo a Ulquiorra . Sin embargo a mi me dirigió una mirada fría que pareció como si me analizara.

-Si vuelve a ponerse pesado llámame- me dijo

Sentía que mi corazón iba a salirse de su sitio. Ichigo había conseguido que Ulquiorra se fuera y me ofrecía su ayuda por si volvía a pasar. Que feliz que estaba .Observé a Ulquiorra yéndose lentamente y le dije mentalmente JA! Te aguantas. Pero esa mirada de Ichigo tan seca y calculadora. ¿Por qué ? Mi autoestima cayó tan pronto como había subido. Seguro que hacía eso a menudo, salvar a los indefensos. Yo era una chica débil, sentiría compasión por mi. Soy patética. Como pude creerme por un instante que le gustaba. Mi mala suerte nunca cambiaría.

Era la hora de gimnasia. Llegamos y nos sentamos. La profesora Yoruichi entró tan divertida y seria como una mujer guapa y fuerte, la envidiaba muchísimo. No dependía de nadie y se sentía muy segura de si misma.

-Bien chicos- gritó para hacerse notar- Hoy vamos a jugar al voleibol, pero antes tenéis que saber que la próxima semana iremos al gimnasio de la ciudad.

Miró a Rukia y a Renji que estaban sentados juntos riéndose y sin prestar atención.

-Lo siento mucho Rukia, pero.. no vas a poder ir con Renji al gimnasio. Iremos chicas primero y al día siguiente chicos- les dijo divertida.

Rukia y Renji se sonrojaron y empezaron a reírse para quitarle convicción a la cosa. No podían ocultarlo por más tiempo. Hasta yo que solo llevo aquí uno o dos meses lo sabía. Se gustaban. Por más que lo negaran era muy obvio. La verdad , hacían una pareja encantadora. Ojalá se declaren de una vez.

La clase transcurrió sin problemas. El voleibol era mi fuerte. Se me daba bien y me alegraba , ya que todos me felicitaban por mis buenas jugadas. ¿Por qué no podíamos jugar siempre al vóley?

Las clases llegaron a su fin y estaba bajando por las escaleras cuando pisé mal un escalón y casi me resbalé. Solté un soplido de alivio. Escuché unas mini risas a lo lejos. Era Ichigo . Éramos los últimos en irnos.

¿Estás bien ? – preguntó cariñoso con una sonrisa

Si, gracias por reírte- dije mientras inflaba mis mejillas

Es que esa manera en que recuperaste el equilibrio ha sido muy graciosa- sonrió amistosamente.- Ten más cuidado. Si la próxima vez te llegas a caer y no estoy aquí no podría salvarte. Adiós.

Hasta luego.- dije mientras él se ponía el abrigo y se iba.

¿Salvarme ? Lo amo, lo amo, lo amo. Esa sonrisa. No se reía de mi. Me consideraba una amiga y me quería ayudar de verdad. Doy gracias a que se fue. Mis mejillas estaban ardiendo y seguramente de un rojo pasión. Me sentí muy bien y bajé las escaleras tatareando una canción. El chico que me gustaba me quería ayudar y se daba cuenta que existía. Por favor, que mañana cuando lo vuelva a ver me vuelva a hablar y a sonreírme de esa manera.

Dejando de lado mi felicidad fui al lugar donde ocurrieron los temblores el día anterior. Por lo menos algo tendría que resolverse. Puede que fuera un terremoto y allí está la prensa para hacer una noticia o puede que un vecino me encontrara inconsciente en la calle y me llevara a casa. Allí habría respuestas.

Cuando llegué no me podía creer que ese sitio tranquilo y lleno de gente feliz me transmitiera tan mala vibración. Estaba el puente con los niños tirando pan seco a los patos. Los padres estaban a su lado riendo. Una pequeña parte del lago estaba congelada, pero los patos seguían allí. El bosque misterioso a lo lejos , cubierto por esa gran capa de nieve esponjosa y brillante. Todo estaba igual de encantador que siempre.. ¿ Pero por qué a mi me parecía que había algo diferente?

Estuve examinando todo y me quedé allí un buen rato. Me rendí y fui a casa desilusionada. Estaba segurísima que algo de ese misterio iba a descubrir , pero nada. Volveré mañana y si no al día siguiente ,preguntaré a la gente.

En casa todo seguía igual que siempre. Hice mis tareas y me acosté. Había sido un buen día.

Sabía que estaba soñando. Me encontraba en un prado lleno de flores de todos los colores , a lo lejos había un bosque lleno de vida . Era sin duda primavera. Dejé que el sol me acariciara la cara. Que maravillosa sensación . La brisa peinaba el prado y me incitaba a tumbarme y a oler las flores. Me disponía a hacerlo cuando escuché unas risas de unas niñas pequeñas a lo lejos. Me giré y vi a dos chiquillas jugando y sonriendo. Me fijé en ellas. Una tenía el pelo naranja , de un color parecido al mio y la otra un pelo rosa. La de pelo naranja brillante me parecía familiar. Me acerqué más y.. Esa era yo . Era yo con cuatro años. Ese pelo naranja y los ojos castaños , sin ninguna duda. Era yo de pequeña. ¿ Por qué soñaba esto? ¿Quién era la niña de pelo rosa? Estaba ya junto a ellas , pero no me veían.

-Venga Yachiru, píllame – gritaba alegre mi mini-yo.

Así que se llamaba Yachiru. Ese nombre , sabía que no era la primera vez que lo escuchaba. Conocía a alguien con ese nombre.

-Eres muy lenta Orihime- bromeó Yachiru con sus ojos castaños iluminados cuando alcanzó a mi mini-yo.

Sabía que conocía a esa niña de pelo rosa. ¿Por qué no podía acordarme de ella? Las seguí observando un rato. Parecía que yo estaba muy contenta jugando con Yachiru. De repente, una mala sensación inundó mi cuerpo. Era la misma mala sensación del otro día. Me puse alerta y observé. La pequeña y mini-yo no se habían dado cuenta. El suelo tembló de la misma manera que en el parque. ¿Qué pasaba? Las pequeñas tenían miedo, no sabían que estaba ocurriendo. Yo también tenía miedo. Otra sacudida. Las niñas se abrazaron y empezaron a gritar. Algo invisible agarró a Yachiru y la sujetó en el aire. Intenté ir a salvarla mientras que yo con cuatro años lloraba desesperada. Lo que aferraba a Yachiru la estampó contra el suelo.

Y la niña pequeña digo yo con cuatro años gritó desesperada. El mismo.. ese era el grito de mi recuerdo, era esa escena de la que me había acordado el otro día. Ahora entendía, esos temblores del parque hicieron que me acordara de este momento. ¿Cómo había olvidado algo tan triste? Mis mejillas se llenaban de frías lágrimas . No podía hacer nada por salvar a Yachiru. Sus ojos marrones lloraban y estaban llenos de pánico. Mientras pretendía acercarme a atacar a lo que sea esa cosa invisible, algo me arrastraba lejos de allí. Grité y lloré. Tenía que salvarla .

Me desperté empapada en sudor frío. Estaba jadeando y llorando.

-Yachiru,ya me acuerdo. Tu eras mi mejor amiga . Aquel recuerdo, era el día en que moriste . ¿Cómo me había olvidado de ti?¿Cómo había olvidado tu muerte? Ahora ese día estaba muy vivo en mi mente. Por alguna razón, te olvidé. Pero juro que encontraré explicación a tu muerte.

La próxima semana llegará el siguiente capítulo. Espero sus rewiew, ya que no sin vosotros no es lo mismo escribir una historia. Que tengan una buena semana.

ICHIHIME FOR EVER

Happy night