II. Prólogo:

Ochako calificaba su segundo beso como plenamente, totalmente, enteramente e íntegramente opuesto a Bakugo Katsuki en todo sentido de la palabra.

Tras su fatídico "primer contacto" ─no se atrevía a considerarlo como beso─ su casi inexistente relación volvió en curso. Bakugo la ignoraba a ella, y ella no se arriesgaba a mirarlo a los ojos por nervios y cosquilleos en el estómago. No fue hasta que Deku le preguntó si algo pasaba que se dio cuenta lo tenso de su cuerpo cuando su nombre entraba en alguna conversación.

─ No es nada Deku-kun.

─ ¿Estás segura? ─ Midoriya lograba ser demasiado perceptivo. Ella desvió la mirada, Bakugo estaba de espaldas discutiendo con Kaminari.

Sonrió con ojos tristes.

─ ¡Sí!

Izuku abrió la boca, parecía que iba a insistir; pero no dijo nada.

Ochako dio por terminada la conversación y se dirigió a su cuarto con la excusa de que mañana tenían examen y debía de poner todo su esfuerzo para estar a su altura. Le dio un corto beso en la mejilla, y prácticamente corrió a las escaleras aprovechando su vergüenza y balbuceos.

Sentía pasos a su espalda que ya se le estaban haciendo conocidos.

─ Cara Redonda.

(─ Oh vaya, pero, ¿A quién tenemos aquí? El señor explosiones, el señor: le robo su primer beso a una chica inocente que sólo intentaba ser amable con un petulante mecha corta, idiota, estúpido, agh.)

─ Quita esa cara de culo muerto.

─ Es la única que puedo formar contigo ─ ella rodó los ojos ─ Adiós.

Dio uno, dos, tres pasos; hasta que otra traba entre ella y la tranquilidad de su habitación aparecen: Bakugo le apretaba la muñeca con ahínco.

La sentía tibia.

─ ¡Que no he terminado de hablar idiota!

Ah, era una reacción del enojo: ─ ¡Pues yo sí!

─ ¡Yo no, mierda, cállate y pon atención! ─ Ochako abrió y cerró la boca en un gesto tonto, casi adorable. Parecía uno de los peces dorados que tenía cuando niño que no soportó la temperatura de la pecera en uno de sus arrebatos de ira. Los peces eran unos debiluchos, pero a Uraraka la definiría como un Melanocetus johnsonii.

─ Carajo que gay ha sonado eso.

─ ¿Eh?

─ Que no te soporto, eres una mujer chillona, tonta e insoportable ─ Uravity protestó, vociferando una sarta de insultos que cualquier docente censuraría a carcajadas; celebrando su arrojo en contra del muchas veces llamado bombazo andante de nombre Katsuki y sugiriéndole mejores injurias que héroe de circo, villano, piojoso, entre otros.

Si bien Aizawa se encontraba explicándole a la clase el proceso de adquisición de licencia de héroes ─ y de quién culparemos a la falta de sueño el descuido de no haber notado que sus palabras llegaron sólo a treinta y seis órganos auditivos, más no cuarenta─, los demás ojos heroicos, civiles, o abyectos; tampoco lograron reparar en la batalla verbal que se suscitaba sobre la cocina.

Del hecho pues, de que Katsuki se hubiera cansado de: (─ ¡Pero por la puta madre, joder, tú zorra que hace volar mierdas! ¡¿Quieres que te vuelva a hacer cerrar la boca acaso?!) oraciones bonitas y plásticas que había acopiado en su memoria la noche anterior, más no en su boca; de los insultos tontos y palabras soeces, de los: "me gustas, creo, no lo sé, ni siquiera sé que es gustar; pero quiero que me enseñes, hazlo, agh; sabes qué cállate" escrito entre líneas al final del contrato que Uraraka aceptaba con sus propios términos y condiciones que incluían: callar a Katsuki,.hacerlo tragar sus propias palabras, saliva, lágrimas, y un poquito más de ese sentimiento extraño que le picaba el pecho y lo hacía sentirse completo.

Cuatro ojos faltan en la reunión ilustrativa, dos corazones se comienzan a enlazar, Bakugo define su segundo beso a manera de: prólogo y Ochako como capítulo primero.