ADVERTENCIA: miren el rated de la historia…. ¿la vieron?... bien! Pues en este capi se justifica eso…
Leah POV
Allí estaba… mi madre sentada a la mesa, llevaba el vestido que le había regalo esa navidad, la última navidad en la que hablamos, junto con ella estaba Seth y su corbata preferida, María la odiaba y con razón, fue uno de los primero regalos que le di a mi hermano el día en que se graduó del instituto, pero eso ya hace bastante tiempo y había pasado de un lindo color bronce opaco a algo desteñido y de color irreconocible. Nota mental: regalarle una nueva corbata y deshacerme de la antigua
- Hija – dijo Sue al verme
- mamá, tanto tiempo – le respondí de una manera un poco seca para ser francos, realmente no sabía que decirle ni como
- casi un año
- hola Lee – Seth me saludó con una gran sonrisa, amo a mi hermano por eso, tiene la capacidad de sonreír y mantenerse siempre optimista iluminando el sitio en el que estuviera, junto con mi futuro esposo, dios que raro decir eso, era el único capaz de robarme una sonrisa - Jake ¿Cómo estás?
- bien gracias, hola Sue – saludó Jakob – por favor sentémonos – todos hicimos lo que nos dijo, con Sue, quien estaba frente mío, nos mirábamos visiblemente incómodas por la situación
- bueno… se preguntarán el por qué de la invitación a cenar – comenzó Jake – pues la verdad es que es por algo muy importante que quiero decirles y me gustaría intentar hacerlo antes de que encarguemos algo de cenar, porque seguramente después perderé el valor – él tomó mi mano y la entrelazó con la suya, por unos instantes se concentro en nuestros dedos unidos – pues… mmm…la cosa es así… - comenzó a divagar… y tan bien que íbamos, traté de no reírme pero era demasiado tierno ver como no encontraba las palabras para decirle a mi madre y a mi hermano que se quería casar conmigo, él se dio cuenta de mi sonrisa – Leah no te rías, no es fácil de decir
- perdón, pero es que das risa – le dije, su mirada fue un poco hostil así que me disculpé – bien… discúlpame, sigue balbuceando
- que chistosa – me dijo, bajó su mirada a nuestras manos y luego miró a mi madre fijo a los ojos - bueno, ustedes saben que amo a Leah mas que a mi vida, no soy capaz de imaginarme sin ella, al contrario, no puedo respirar si no la tengo cerca, se que suena algo cursi, pero es lo que mejor describe el estado de dependencia que tengo hacia su hija… Sue, después de tres años junto a Leah me di cuenta que simplemente no sobrevivo sin esta mujer a mi lado – hablaba tan seguro de sí mismo, yo solo podía mirarlo y sonreír, como una tonta debo agregar, pero no podía evitarlo, se veía tan varonil que me hizo estremecer, él me devolvió la mirada y me sonrió, es increíble cómo me pierdo con su sonrisa, ahora entendía un poco la dependencia de Bella hacia Edward, en un comienzo no era capaz de concebirla, pero ahora que la siento en carne propia sé que es algo más fuerte de lo que se pueda expresar en palabras, claro, que no soy tan empalagosa y asfixiadora como esos dos llegan a ser mutuamente. En ese breve lapso de tiempo Seth miró mi mano y se fijó en el anillo de compromiso, sus ojos se agrandaron al verlo y ahogó un grito de sorpresa, yo lo miré amenazante, más le vale no decir palabra sobre eso, no quería que le arruinara el momento a Jakob – es por eso que quiero pedirle formalmente la mano de su hija en matrimonio – bien, ya estaba dicho, y como me lo supuse Sue casi se desmaya de la impresión, me miró con miedo en sus ojos, y yo sabía exactamente el porqué
- pero… este… Leah – comenzó a decir mi madre
- ella me dijo que si, solo falta su aprobación – se adelantó Jakob a lo que mi madre pudiese decir
- ni que la necesitara – dijo de pronto Seth agrandando su sonrisa – mi hermana nunca ha requerido de la aprobación de nadie para hacer las cosas, no será diferente esta vez – agregó, tiene razón, con o sin la bendición de Sue me casaré igual, esto no es más que un mero trámite que hago solo por Jakob, para que mentalmente esté feliz.
- ¿le dijiste? – me dijo Sue, al parecer finalmente ella recuperó la voz, claro que no sin cierta dificultad
- ¿Qué cosa? – pregunté haciéndome la total desentendida
- ya sabes de que hablo
- pues no tengo ni la mas mínima idea – dije, ella me preguntaba por el tema de mi infertilidad, no sabía porque me estaba haciendo la desentendida, pero una parte de mi quería saber que tan lejos era capaz de llegar mi madre frente a esto, ¿le dirá por su parte a Jakob? ¿Armará un escándalo?
- ¿decirme que? – preguntó Jake
- nada – respondió mi madre bajando la vista y estrujando una servilleta de tela entre sus manos, yo la miré asombrada y algo incrédula, ¿realmente no le dirá nada a Jakob? – antes de todo quisiera decir unas palabras… Leah, te pido mis más sinceras disculpas – eso no me lo esperaba en lo más mínimo
- ¿Qué?
- eso… la última vez que nos vimos te dije cosas horribles, cosas que no quería decir… fui el peor ejemplo de madre que pudiese existir… yo… debí darte palabras de aliento frente a todo, se supone que debo ser un sustento para los ti… no… digo… - yo estaba en mi lugar viendo como mi madre, la orgullosa Sue Clearwater, se disculpaba tragándose su orgullo y atropellándose en las palabras – es parte mi culpa también
- te dije que no te culparas de nada – respondí rápidamente, odio cuando dicen eso
- déjame terminar – me pidió elevando su vista de la estrujada servilleta a mi ojos – es mi culpa porque no te di la confianza como para que me contaras… bueno ya sabes que – trataba de no decir algo que pudiese comprometerme con Jakob… esa no era mi madre, algo le había pasado en el tiempo en que no nos vimos – no he sido una buena madre contigo desde… bueno ya perdí la cuenta del tiempo, pero quiero tratar de serlo desde hoy… hija te amo con todo mi ser, aunque no se note, créeme que es así
- yo… - no sabía que decir, estaba estática en mi asiento casi sin poder respirar
- tu Jakob – dijo Sue mirando a mi prometido – te llevas una joya, si quieres casarte con Leah, deberás jurar ante Dios y ante mí que la apoyarás siempre, no importa lo que pase, buscarán una solución a todo, y más que nada, la protegerás y compartirás las culpas con ella… serán dos personas convertidas en una sin vuelta atrás… si no te crees capaz de lidiar con los problemas que un matrimonio conlleva será mejor que no lo hagas… y si llegases a dañarla o dejar a mi hija al menor problema o por cualquier circunstancia créeme que te buscaré donde estés y verás de que soy capaz cuando estoy enojada…
- vaya… - dijo Jakob tragando ruidosamente - las amenazas vienes por parte de madre – dijo mirándola serio, ella relajó un poco su postura
- eres un buen chico Jakob y si mi hija te eligió para pasar el resto de su vida a tu lado… pues será un placer tenerte como yerno – terminó diciendo Sue, yo estaba estática después de su discurso… en mi vida pensé que ella se comportara de esa forma, de hecho, llegué a pensar que las palabras de afecto ya no existían en el vocabulario de mi madre, pero lo que más me sorprendió fue que en ningún momento dijo algo que pudiese dejarme al descubierto en caso de que Jakob no supiese de mi problema… estaba en total Shock
- ¡felicidades! – Gritó Seth sacándonos a mí y a Jakob de nuestro estupor, ambos saltamos un poco por su grito – vamos futuros casados, ¡despierten!
- yo… no sé qué decir… - le dije
- solo dime que me perdonas – dijo Sue, a mi me embragó una sensación de consuelo enorme, tenía ganas de llorar de alegría… estúpidas hormonas del embarazo
- mamá… - susurré, no fue necesario que hiciese nada, ella se acercó y me abrazó, por un instante se me pasó por la mente que aquella mujer que me abrasaba no era mi madre, hace tanto tiempo que no la escuchaba hablarme con amor, en ningún momento me dijo algo que me dejase al descubierto, o algo que me hiriese… nada… era la cosa más rara y feliz que me podía pasar, esperaba un escándalo y me encontraba con que ella me pedía perdón.
- déjame abrasarte yerno – dijo Sue soltándome de su abraso y tomando a Jakob por el cuello. Seth no demoró y me abrasó
- no puedo creer que te vayas a casar
- ni yo
- no puedo creer que Jake quiera aguantarte por el resto de su vida
- ni yo – respondí a su broma, mi hermano rió ampliamente, Jake a mi lado tomó la mano que contenía la argolla de compromiso y la besó, miré directo a sus ojos y supe que quería decir algo mas, yo asentí
- esa no es la única noticia que les tenemos – comenzó a decir Jakob – Sue, si de lo que hablabas era de la infertilidad de Leah, déjame decirte que eso ya lo sabía
- ¿Qué? – Preguntó Sue asombrada - ¿lo sabes y aun así te quieres casar con ella?
- luego de una semana sin Leah… descubrí que mientras ella esté a mi lado no me importa nada mas, la familia… pues siempre estuvo la opción de adoptar, o las terapias hormonales, y todas esas cosas que no entiendo – dijo Jake, yo retuve una sonrisa, es tan lindo cuando dice ese tipo de cosas
- esperen un minutos – dijo de pronto Seth - ¿mi hermana no puede tener hijos? – había olvidado que él era el único que no sabía - ¿Por qué yo no sabía eso?
- pues… la cosa es complicada, se lo conté el mismo día en que Jakob me propuso matrimonio, el día de mi graduación… pues… ocurrieron unas cosas entre medio que algún día les diré… - dije
- fue el mismo día en el que desapareciste misteriosamente justo por una semana…– dijo Sue uniendo cabos, ahora sabía que mi capacidad de hacer lo mismo lo había heredado de ella
- pero con eso me di cuenta que no me importaba, solo la quería a ella a mi lado… así que le pedí nuevamente que nos casáramos, superaríamos cualquier cosa si permanecíamos juntos – siguió Jake agarrando aun mas fuerte mi mano entre la suya
- y yo dije que si – complementé, debo decir que me sorprendió ver los ojos de mi madre brillantes por la emoción
- eres el mejor hombre que mi hija pudo encontrar
- mas te vale haberle dicho eso, porque o si no te mataba con mis propias manos – dijo Seth medio en broma y medio en serio
- ¿Cuál es el ánimo de que todos me amenacen? – preguntó Jakob, yo reí en respuesta
- pero eso no es todo – dije – Sue, las personas con mi enfermedad tienen una mínima oportunidad de embarazarse sin tratamientos, solo un dos porciento
- ¿intentarán tener hijos de forma natural? – preguntó ella interrumpiéndome
- mamá… tengo dos meses de embarazo – silencio, además del murmullo de el resto de personas en el restorán en el que estábamos mi mesa estaba totalmente en silencio – Sue ¿estás viva? – mas silencio
-creo que la mataste – dijo Jakob
- mierda - susurré
- ¿¡voy a ser abuela!? – gritó Sue de pronto, ahora todo el sitio estaba en silencio y mirando en nuestra dirección, me encantaba lo discreta que podía ser Sue algunas veces, nótese la ironía de la frase
- ¿el grito era necesario? – pregunté
- ¿es verdad eso? – preguntó ella
- ¿para qué te mentiría? – le respondí, ella miró a Jakob, creo que buscando el signo de broma en él, pero este solo asintió sonriéndole y tomando mi cintura
- ¡oh por dios, hija! – ahora sí que Sue no pudo aguantar el llanto, simplemente las lágrimas brotaban como si no hubiese otra escapatoria que esa, Seth por su parte estaba más feliz que nunca, la idea de ser tío le fascinaba, mi madre me abrazó por bastante tiempo, me decía una y otra vez que si necesitaba cualquier cosa no dudara en llamarla, que de ser necesario se iría a vivir a la cuidad para cuidarme, que malcriaría a su nieto o nieta cuando llegara, yo le agradecí hasta el cansancio sus intenciones.
Les asombró la noticia de que solo en cinco semanas nos casaríamos con Jakob, pero entendió a la perfección los motivos, a pesar del apuro del asunto, le encantó la idea de que estuviésemos casados antes de que nuestro bebé naciera… nuestro bebé… sonrío solo al pensar en esa palabra… un niño fruto del amor que yo y Jakob nos teníamos, definitivamente un milagro en mi vida
Luego de la mejor cena que he tenido con mi familia desde antes de la muerte de mi padre, con Jakob volvimos al departamento, en el auto conversábamos de lo extraña que había sido la velada, pero de lo feliz que éramos al saber que teníamos la aprobación y el apoyo absoluto de mi familia.
Fui la primera en llegar a la puerta del departamento, tenía urgencia de sacarme los tacones que Alice me había sugerido usar, pero Jakob tenía urgencia para otra cosa.
Mientras metía las llaves en la cerradura, él tomó mi cintura y me abrazó acercándome lo más posible a su cuerpo, comenzó a besar mi cuello lentamente hasta bajar por mis hombros desnudos haciendo que una tormenta eléctrica cruzara por mi cuerpo y se centrara en mi vientre, traté de que mi mente se concentrara en meter la llave y abrir la puerta, pero la respiración de Jakob en mi garganta me dificultaba el pensar, inclusive respirar.
- Jake… - logre balbucear
- ¿mmm?…
- la puerta…
- ya…. – me dijo, y sin saber cómo tomó mi mano y sin problemas metió la llave, mientras giraba la perilla para entrar, me giró y de forma urgente atrapó mis labios con los suyos, yo sin pensarlo mucho me dejé llevar, abrasé su cuello y le devolví el beso profundizándolo sintiendo su lengua jugar con la mía, nunca me cansaría de la sensación que me producían sus besos.
De alguna manera entramos, de alguna manera el cerró la puerta, tiró las llaves a alguna parte y comenzó a caminar elevándome del piso, sentí la urgencia de enredar mis piernas en su cintura, pero logré aguantarlas ya que me sentó en una de las sillas de la cocina, a esas alturas estaba totalmente acalorada por la situación y aun nos faltaba subir las escaleras y llegar al cuarto, se me hacía una camino demasiado largo para la urgencia que tenía de su cuerpo dentro mío
- no llegaremos a la habitación si seguimos así – susurré entre los jadeos ocasionados por sus manos acariciando mis muslos y rosando intencionalmente la zona interna de ellos, comenzó a besar mi cuello y mis hombros
- será en la cocina entonces – me respondió bajando el cierre de mi vestido, el tacto de su piel en mi espalda me hizo gemir, no es que fuese la primera vez que lo hacíamos en la cocina, pero, la forma en la que ocurría lo hacía parecer como si lo fuese. Mientras una de sus manos terminaba su tarea con el cierre, la otra sacaba el sujetador de mi cabello y lo hacía caer como cascada en mi espalda
- me encanta cuando tienes tu pelo suelto – dijo mientras tiraba gentilmente de ellos haciendo que arqueara la espalda dándole mejor acceso a mi escote
Mis manos fueron a su camisa y comencé a desabrochar los botones, deslicé la tela por sus increíbles brazos y me deleité al tocarlos, era como si conociera su perfecta musculatura por primera vez a pesar de que ya la conocía de memoria, Jakob ya había bajado el cierre de mi vestido y este se había perdido en alguna parte, sus manos recorrieron pacientemente mi espalda y cintura enredándose ocasionalmente con mi cabello, hasta que llegaron al broche de mis sujetador separándolo y desasiéndose de él, como solo Jake podía hacerlo, comenzó a tocar mis pechos haciendo que me estremeciera y soltara palabras entre los gemidos inentendibles para cualquiera, inclusive para mí. Sus manos los masajeaban y acariciaban haciendo que la pasión en mi aumentara de forma frenética.
Desabroché el botón de su pantalón y bajé el cierre, encontrándome con la excitación de Jakob al máximo, no pude evitarlo y rodeé su cintura con mis piernas acercándolo más a mí hasta que las pelvis chocaron, gemí cuando nos encontramos y él hizo lo mismo, creó que eso fue suficiente tanto para él como para mí. Rápidamente se deshizo de mis bragas y yo con la misma rapidez me deshice de sus bóxers. Ahora estábamos desnudos haciendo que nuestros cuerpos se tocaran incansablemente. Su boca bajó hacia mi pecho y yo arqueé la espalda dándole el máximo de libertad y espacio para que besara lo que él quisiera. Mis manos recorrieron libres su espalda y más abajo. Tocaba su abdomen maravillándome con su definición, deseosa una de mis manos bajó hacia su ingle haciendo que él soltara un gemido contra mi cuello cuando toqué su parte mas sensible, cosa que me animó a continuar con mis caricias mientras él seguía tratando de ocultar las exclamaciones y gemidos, yo lo ayudaba en eso al callarlo con mis labios. Las hormonas del embarazo suelen subir el lívido, y yo estaba sintiendo las consecuencias de eso, al igual que Jakob, pero ninguno estaba triste por la situación
Mis piernas se aferraban a él como si de eso dependiera mi vida, Jakob sacó mis manos del lugar donde acariciaban incansablemente y se acercó, susurré su nombre cuando lo sentí entrar y él mordió mi hombro cuando lo hizo, esa acción más que dolor produjo una descarga de excitación inconmensurable. Jakob se movía de una forma exquisita haciéndome gemir su nombre, al mismo tiempo que él susurraba el mío, con cada embestida mis músculos se contraían más a su alrededor haciendo que el placer aumentara, tanto para mí como para él. Jakob no dejaba sus manos quietas, tocaba mi dorso, mis pechos, enredaba sus dedos en mis cabellos, se afirmaba en la mesa a mi espalda para poder empujar mejor, su boca viajaba de mi cuello a mis labios, y luego bajaban a mi escote, me encantaba cuando una de sus manos tomaba mi muslo y lo apretaba o jalaba para poder entrar aun mas, y sabía que él amaba cuando lo empujaba con mis piernas abrazándome a él y aumentando su entrada, así que lo hacía bastante seguido.
Sentí como mi respiración estaba llegando a un punto en el que no se puede agitar más, los músculos de mi vientre comenzaron a estrecharse alrededor de Jakob, él dijo alguna maldición entre gemidos cuando moví mis caderas repentinamente y choqué contra las suyas acelerando la velocidad… y entonces llegué al paraíso, seguida a los segundos después por Jake. Nos quedamos de esa forma abrasados por unos minutos, esperando que nuestra respiración retomara su velocidad normal, sus labios aun estaba en mi cuello depositando pequeños besos en él después de haberlo mordido un par de veces más producto de la excitación. Yo relaje mis manos, seguramente dejé mis dedos marcados en su espalda, si es que no hay heridas por culpa de mis uñas
- creo que esta silla no la habíamos usado – dijo él después de unos minutos, yo reí por el comentario, me alejé un poco pero sin salir de su abrazó y mire las demás que estaban en la mesa
- no, creo que esta no… la estrenamos – le dije
- si – rio abrasándome - ¿estás bien? – preguntó
- sí, más que bien, de alguna manera todo está saliendo de maravilla… tengo que acostumbrarme a esto – confesé, no era mi costumbre que las cosas me resultaran bien
- verás que todo saldrá perfecto – susurró Jakob a mi oído, yo asentí – me quiero bañar… ¿me acompañas? – yo lo miré por un minuto – solo si quieres
- esas cosas no se preguntan… llévame a la ducha – le dije, él sonrió y me tomó en brazos, esta sería una larga y muy entretenida noche.
Jakob POV
Hacía dos días que habíamos hablado con la madre de Leah, y debo decir que nunca me hubiese imaginado su respuesta, pero estaba feliz de ver a mi futura esposa con los ojos brillantes de la felicidad, ya que por fin había arreglado las cosas con su madre
Por ser día domingo había planeado un almuerzo con mi padre y mis hermanas para decirles que me caso, la única que me preocupa un poco es Rachel, ella aun no logra simpatizar con Leah de la forma en la que a mí me gustaría, a pesar de que ya llevo años con ella sigue pensando que podría tener a una mejor mujer a mi lado, por ser la mayor se tomó muy enserio el papel de madre, no la culpo, Billy nunca quiso volver a casarse después de la muerte de Sara, y Rachel pensó que lo mejor que tenía que hacer era sustituirla… tonto… pero que se le va a hacer.
Era temprano por la mañana, aun tenía a Leah entre mis brazos, el solo hecho de rodearla con ellos me bastaba, baje mi mano y la coloqué en su vientre, con solo dos meses de embarazo es obvio que aun no tiene signos de ello, su barriga sigue igual de plana y sensual que cuando la conocí, sus pechos continúan del mismo tamaño… ahora que lo pienso disfrutaré la parte en la que aumentan.
-¿Qué piensas? – preguntó Leah, pensé que estaba dormida
- en lo hermosa que te verás cuando tu barriguita crezca
- claro que no, pareceré ballena, seguramente me saldrán estrías, mi pelo se pondrá mas graso y rogaré a Dios que no me salgan manchas o juro que me encerraré por el resto de mi vida – me contestó
- ¿todo eso ocurre?
- eso es poco, tu tendrás que aguantar mi mal genio, las hormonas del embarazo provocan que las mujeres se pongan muy temperamentales, me enojaré más seguido y por lo más mínimo y estúpido… y los antojos… más vale que te levantes a las 4 de la mañana a buscarme lo que te pido o armaré un escándalo de proporciones mundiales
- nadie me enseñó la letra chica del contrato al momento de embarazarte
- pues lo siento mucho, el trabajo está hecho, ahora asume las consecuencias de tus actos– la quedé mirando por un momento, a pesar de que ella me estaba tratando de asustar, no podía, me daba igual que tuviese el pelo graso o estrías, su mal humor podré tolerarlo, y si quiere algo a cualquier hora se lo daré, cualquier cosa que la haga feliz a ella y a mi hijo. Bajé las sábanas y deje su abdomen al descubierto
- ¿Qué haces? – No respondí y me acerqué a su vientre – Jake – me llamó ella, yo apoyé mi oído en su cuerpo, quería tratar de escuchar el latido del corazón de mi hijo o hija, sabía que era difícil, pero siempre he tenido buen oído, en una de esas… - cariño… te ves tan lindo – me dijo acariciando mi cabello
- ¿Por qué?
- no lo sé, pero verte tan concentrado en tratar de escuchar algo es… encantador… pero lamento decirte que los único que oirás serán los movimientos de mi estómago gritando por algo de comer
- ¿Ningún ruido de nuestro lobezno? – pregunté, ella se puso a reír
- no puedo creer que le digas lobezno… pero no, lo siento mucho… cuando me haga la ecografía podrás escuchar su corazón latir de forma desaforada, hasta entonces se paciente – hice un pequeño mohín, es una lástima, tendré que seguir esperando para poder sentir a mi hijo… sin eso aun creo que es un sueño… uno demasiado bueno, algunas veces tengo miedo de despertar y verme en la habitación solo, sin ella, extrañándola, pensándola, muriendo sin su presencia como me ocurrió en ese momento…
- ¿Qué pasa? – me preguntó Leah
- solo pensaba en que si esto es un sueño no quiero despertar jamás
- pues yo no puedo dormir por tu causa – me dijo ella – me entretienes hasta altas horas de la noche
- lo disfrutas igual que yo
- creo que mas, las hormonas aumentan el placer sexual, al igual que la resistencia y las ansias – me dijo ella sonriendo de lado, esa parte de las hormonas no las sabía, no me caen tan mal después de todo
- lo de la cocina deberíamos repetirlo – le dije haciendo círculos alrededor de su ombligo
- o si… pero te parece que primero tomemos desayuno… yo y el pequeño Jakob tenemos hambre – me dijo, yo la besé y me levanté de la cama
- usted pida y yo cocino – dije mientras salía de la habitación seguido por Leah.
Ella me abrazo por la espalda y caminamos así hasta la cocina. Ella se sentó en la silla, la misma que usamos aquella noche, mientras yo comenzaba a sacar cosas para hacer el desayuno
- y bueno ¿Qué le sirvo señorita? – dije volteándome y haciendo como si tuviese una libreta para anotar su pedido
- quiero huevos revueltos, con jugo de naranja, unas tostadas… galletas… algo de fruta también, ojala una manzana verde… se me hace agua la boca de solo pensar en ella… ¡Ah y a los huevos ponle jamón! – dijo… yo la quede mirando
- ¿de verdad comerás todo eso? – le pregunté
- no tengo idea, pero me encantaría probar – dijo sonriendo, yo pensé en el embarazo, bueno… se supone que comen mas cuando tienen una vida creándose en su interior…. ¿verdad?
No dije nada, solo comencé a cocinar, ella me miraba desde su lugar. Pronto comenzó a tararear una canción, una que conocía muy bien, era la misma que le canté cuando tuvimos nuestra primera cita. Se había vuelto en nuestra canción. Nos describía de lo mejor, juntos éramos capaces de curarnos cualquier herida que tuviésemos.
- huele exquisito – dijo Leah, yo sonreí, poco a poco me había acostumbrado a cocinar, pero solo para ella, usualmente odiaba hacerlo.
- es porque está casi listo
- lo decía por ti – respondió en un susurró que rebosaba sensualidad, yo sonreí mientras seguía revolviendo sus huevos, amo a esa mujer.
- desayuno para la mesa cuatro – dije llevando un plato con sus huevos revueltos con jamón, realmente era pavo porque no teníamos de otro tipo, junto con sus tostadas, su jugo de naranja y su manzana verde picada en rodajas. Le puse la comida sobre la mesa y luego la rodeé para sentarme a su lado. Ella me miró todo el trayecto. Al acercarme se volteó y me llamó con ese pequeño dedo índice encantador de su mano izquierda. Me acerqué a ella y cuando estuve cerca tomó el elástico de mi pantalón y me jaló posicionándome entre sus piernas y rodeando mi cintura con ellas
- ¿quieres reestrenar la silla? – le pregunté apoyando mis manos en la mesa encerrándola. Ella elevó su cabeza para mirarme
- no, tenemos varias sillas mas para hacerlo… si no compramos nuevas y listo – dijo sonriendo – solo quería darte las gracias por el desayuno
- aun no la pruebas
- no importa, debe estar deliciosa – me respondió. Tomó mi cuello y me besó, de forma bastante candente… eso de las hormonas que aumentan la lívido me gusta… me gusta mucho, mucho, mucho… las cosas estaba subiendo de tono cuando el estómago de Leah me recordó que ella tenía que comer
- quiero seguir… no sabes cuánto… pero debes comer – le dije usando todo mi auto control para separar mis labios de los suyos, para dejar de sentir sus piernas desnudas a mi alrededor y alejar mi torso al descubierto de sus brazos
- bueno… pero no sabes lo que te pierdes – me dijo, yo tragué saliva, sabía qué me perdía, pero ella tenía que comer… por mi hijo o hija…
Comenzamos a desayunar y debo decir que ella tenía un apetito increíble, se lo había comido todo, yo casi no probé bocado… el timbre del departamento sonó cuando habíamos terminado. Leah se levanto para abrir
- ¿Alice? – preguntó ella, yo me acerqué ¿Qué hace Alice a las diez de la mañana aquí?
Bien… aquí va un poco de la historia de este capitulo, lo resumo asi:
Exámenes, varias noches sin dormir, exceso de cafeína… fin xD
La verdad es que esta vez ellos no son unos niños, es obvio que la relación adema de ser mas madura es más,…. Física xD, aunque dudo mucho que les moleste ^^
Quiero dar las gracias por los revis que me dejaron, me dio demasiada felicidad ver tantos correos de fanfic, gracias también a aquellas que me pusieron como historia y autor favorito, eso me anima a seguir con la historia.
Para quien me pregunto por mi otro fic… esta en standbye, mas que nada porque se me seco el cerebro y no hubo mucho apoyo, puede que Eddy y bella no sean lo mio xD
Weno, las dejo porque comencé a dar lata, un besote a tods y nos leemos
Ha! No olviden el tan ansiado revi, eso me da imaginación mejor que nada
Un beso
Fey black
