Capítulo 2
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Faltaban cinco minutos para que llegara Ino cuando sonó el timbre y corrió pensando que podría ser la cerda que había llegado por ella. Corrió a toda velocidad para abrir y escapar, pero su madre ya estaba allí y al abrir la puerta no era Ino quien había tocado sino…
— ¡El vecino! — exclamó Sakura señalándolo. Su madre le dio un leve golpe en la mano.
— Es descortés señalar a las personas, Sakura… — dijo molesta. La chica se sonrojó y asintió —. Además, es nuestro invitado de ésta noche…
— ¿Invitado?
— Claro… no sólo es nuestro vecino sino que también es la mano derecha de tu padre en la empresa...
— ¡¿QUÉ?! — gritó con los ojos desorbitados, otra mirada reprendedora de su madre la hizo pedir disculpas en un susurro y asentir apenada.
— Disculpa Kakashi-san, Sakura a veces suele ser algo irrespetuosa, pero debe ser un poco el stress, ella es buena niña y… — su madre la miró asesinamente, pidiendo que se disculpara. La chica respingó y se inclinó pidiendo disculpas.
— Está bien, está bien… Sakura-chan es buena niña, eso lo sé muy bien — sonrió el hombre. Ella lo miró desconfiadamente.
— Bueno, un gus-
Pero antes de que dijera algo, el timbre sonó y su madre, extrañada, abrió encontrándose con la rubia.
— Hola señora Haruno, ¿podría decirle a Sakura que- — vio a la chica por a través de la señora —. Vamos frentona, los demás esperan…
— ¿Los demás? — preguntó confundida su madre y la miró pidiendo una explicación.
— Pues verás… — dijo nerviosamente —: Iba a salir con mis amigos y… etto…
— No, hoy no Sakura… — dijo su madre.
— Pero mamá — se quejó, su madre la miró con advertencia —: No he salido ni una vez este mes…
— Lo siento, tenemos visita y no se discute más… — se giró hacia Ino —. Si quieres, puedes quedarte a cenar Ino-chan, tú eres más que bienvenida… — le sonrió, Ino asintió con una sonrisita —: Kakashi-san acompáñeme que la cena ya será servida y el señor de la casa ya debe estar sentado en la cabecera — sonrió la señora tomándolo del brazo.
— Claro — sonrió y acompañó a la mujer.
Ino miró a Sakura y se acercó abrazándola. Sabía que siempre había una que otra excusa para que saliera y la comprendía.
— Vamos frentona… vamos que nos esperan en la mesa — sonrió Ino tomando su mano. La pelirrosa la miró sorprendida.
— ¿Te-te quedarás a cenar? — la rubia asintió —: Pero los demás…
— Siempre salimos… la próxima iremos las dos… ahora te haré compañía aquí en esta gran cena… además, no me perdería uno de los platillos de tu madre — le guiñó el ojo. Sakura sonrió y la abrazó.
— Muchas gracias…
— De nada, Sakura… — acariciándole la espalda. Luego, de la mano, fueron al comedor donde estaban sus padres y su vecino platicando.
…
La cena había transcurrido tranquila y aburrida. Sólo hablaron de negocios y de cosas irrelevantes para Sakura e Ino que se pusieron a hablar entre ellas sobre chicos, moda y esas cosas de adolescente.
Una que otra vez había agarrado al peligris mirándola fijamente. Ella tragaba saliva nerviosa y sonreía a lo que Ino le decía.
El café estaba siendo el motivo por el que él no se iba. Sakura invitó a la rubia a subir un rato para platicar tranquilas cuando su madre le pidió que por favor bajaran en seguida.
Una vez en su cuarto, cerraron la puerta y se lanzaron a la gran cama de la pelirrosa suspirando. Había mucha tensión e Ino pudo sentir la tensión que había entre ese tipo y su amiga por lo que se aventuró a preguntar.
— ¿Desde cuando?
— Desde cuando ¿Qué?
— Desde cuando lo conoces…
— Hoy lo conocí…
— Mmm…
— Bueno — dijo la chica irritada sabiendo que no la convencería con eso —. Es mi vecino de enfrente…
— Oh, ese que siempre espías — dijo burlona, la pelirrosa se puso roja y negó con la cabeza.
— Si… bueno — se detuvo abruptamente y miró a Ino escandalizada —: ¡¿QUÉ!? ¡NO!
La rubia se partía de risa viendo a la sonrojada e indignada pelirrosa que la fulminaba con la mirada. Luego de calmarse y secarse una lagrimilla, observó a Sakura y le sonrió con ternura, extendiendo los brazos para que la chica se acercara.
— No tienes suerte querida… siempre chicos extraños y difíciles…
— Ni que fuera que me gustara, sólo es mi vecino — la miró recelosamente y se acercó para aceptar el abrazo.
— Superaste a Sasuke ¿no?
— Algo… creo que le deseo lo mejor — sonrió al sentir las dulces caricias de su amiga. La abrazó con fuerza y suspiró —: Gracias cerda… siempre estuviste ahí para mí cuando más lo necesité…
— De nada, siempre estaré…— separándose —. Ahora volvamos antes de que tu madre nos mate — sonrió sacándole la lengua. Sakura rió y se puso de pie tomando la mano de Ino.
Ambas volvieron al comedor y allí estaba el tipo nuevamente con la máscara y hablando con su padre de negocios.
— Sakura, Ino… les traje algo de pastel ¿quieren? — preguntó Mebuki. Ambas asintieron.
— Años que no las veía de la mano — soltó el señor Haruno con una sonrisa —: Eso que hasta hace unos años se llevaban como perro y gato…
— Bueno, Kisashi… — sonrió Ino —: En esa época nos gustaba Sasuke-kun y competíamos por su amor… hasta que Sakura ganó…
Sakura sonrió con nostalgia, esas épocas habían sido las mejores y haber tenido su primer beso con Sasuke y haber vivido tantas aventuras con él y el rubio Uzumaki habían sido las mejores cosas que podría haber vivido en su preadolescencia.
— Vamos frentona… no te pongas llorona — le murmuró Ino.
— Y bueno, tú sacas estos temas… tonta… además… tú sigues insistiendo para que salga con él de nuevo… sabes que sólo quedamos como amigos… deja de joder con eso — fingió molestia. Ino la observó fijamente.
— Deja de querer hacerme sentir mal…
— Te lo mereces — sonrió divertida.
— Ja-ja — y miró a Mebuki —. Está delicioso, ¿me enseñaría a hacer este postre?
— Claro… seguro que a Shikamaru le gustará — dijo Mebuki.
— Bah… a ese vago mientras le de comida, todo le gusta — y rieron las tres ya que los hombres habían vuelto a su conversación.
— A Sakura le gusta medicina, pero qué padre no desea que su hijo sigas sus pasos — Sakura había oído lo que su padre hablaba con el extraño de su vecino —. Pero bueno, es su futuro… me encantaría que siguiera administración de empresas… así ocuparía mi lugar algún día…
— Pero la medicina es una buena carrera…
— No lo discuto… pero… bueno, ya estoy viejo y quiero que ella ocupe mi lugar…
— Papá — se acercó Sakura —. No digas eso, vivirás muchos años…
— Lo sé — carcajeó mirando a su hija que hacía mofletes —. Pero yo quiero que esa oficina sea tuya… no la rechaces, si no estudias administración y sigues medicina, no le des la espalda… — miró al peligris —: Kakashi es mi mano derecha, así que lo tendrás siempre para lo que necesites en la empresa…
Sakura miró a su vecino, éste le devolvía la mirada de una manera enigmática haciéndola achinar los ojos y mirarlo con desconfianza.
— ¿No, Kakashi?
— Claro — rompió el contacto visual para mirar a su padre con una sonrisa amistosa, luego volvió a Sakura con la misma sonrisa —. Para lo que necesite… — le sonrió extrañamente. Sakura miró de reojo a Ino y ésta se hizo la que no vio nada —. Bueno, es hora de marcharme — dijo Kakashi.
— Yo también — se puso de pie Ino —. ¿Me acompañas Sakura?
— Claro — acercándose a la puerta junto a Ino. Ambas salieron del departamento no sin antes despedirse Ino de los demás y Sakura de Kakashi con una sonrisita fingida y un asentimiento de cabeza.
Ya fuera del departamento, Ino la arrastró hacia las escaleras para bajar dos pisos y detenerse.
— Ese hombre es muy atractivo — dijo Ino animadamente. Sakura lo miró como si tuviera algo raro en la cara y rió maniáticamente —. ¿De qué te ríes? Es verdad lo que te digo… además, pareciera prometer mucho con el ofrecimiento — le guiñó el ojo sonrojándola.
— Maldita sea, la que faltaba — cruzándose de brazos y dándole la espalda.
— Bueno… no te enojes, sólo bromeaba… ahora, a lo que venía… mañana voy a volver a tu casa… tu madre será mi sensei de cocina… avísale.
— Okay — suspiró y volteó. Ino la abrazó —. De nuevo, gracias… sin ti, esta cena hubiera sido la más aburrida te todas…
— No seas dramática… — sonrió —. Nos vemos, mañana…
— Adiós — saludó y una vez que la rubia desapareció, volteó y se encontró con el indeseable de su vecino.
— ¿Así que sin tu amiga la cena hubiera sido aburrida? Que mal de mi parte — fingió pena. Sakura lo miró con los ojos entrecerrados y negó resignada, pasando por su lado ignorándolo —. Sakura-chan… yo me divertí… se podría repetir…
— Sigue soñando que te volvamos a invitar…
— Soy muy importante para tu padre… podría decir que hasta como un hijo — sonrió. Sakura se volteó encarándolo —. Quizás no veamos más seguido ahora que vivo relativamente cerca…
— Acaso ¿no tienes una vida?
— Claro… la misma que ves por la ventana — la chica abrió los ojos enormemente —. Je, ¿crees que no sé que me miras? Hay que ser imbécil para no darse cuenta… — se acercó hacia la chica, ésta retrocedió instintivamente. Le sonrió amigablemente y le rozó la mejilla con el dedo índice para luego ponérselo en la boca y exclamar —: ¡Rico!
Los ojos desorbitados de la pelirrosa lo decían todo…
"¡Este tipo está loco!" gritó una vocecilla dentro de su mente y ella le dio la razón con un asentimiento.
Lo miró como si fuera un bicho raro y se deslizó por la pared para alejarse lo más posible de él. Kakashi sonrió y le guiñó un ojo, comenzando a bajar escalón por escalón.
— Nos vemos Sakura-chan… pórtate bien que te estaré vigilando…
Sakura frunció el ceño y lo ignoró, ¿Quién coños se creía que era ese imbécil para tratarla con tanta confianza? Volvió a su departamento oyendo la conversación entre sus padres mientras su madre lavaba y todo era acerca del imbécil de su vecino, de lo bueno mozo que era, lo agradable y respetuoso.
Lo aborreció más, si creía que podía convencer a su familia con sus mentiras, problema de ellos, ella no iba a caer delante de ese idiota al cual se le veía la hilacha a kilómetros.
Era el tipo de persona que no era compatible con ella, que no podría congeniar ni en mil años luz por lo irritante y desesperantemente hablador que era para convencer a su alrededor. Y eso que recién lo conocía.
Y ya lo odiaba…
O eso creía… pero no lo soportaba, eso sí que sí.
Volvió hacia su habitación y se acercó a la ventana. Él ya estaba en su casa acomodándose para ir a dormir. De repente, levantó la mirada y se encontró cola la de la pelirrosa que respingó al verse atrapada observándolo, le sonrió saludando con la mano de una forma aniñada y arqueando esos ojos de una manera que jamás vio en otras personas.
Corrió la cara y tomó las cortinas cerrándolas con furia contenida por su descuido. Luego se desvistió y se quitó el estúpido maquillaje para ponerse el pijama y acicalarse antes de acostarse.
Recostó su cabeza en la almohada y posó sus manos tras su cabeza comenzando a pensar en lo que había dicho su padre. Ella no quería ser la que se encargara de la empresa, no era algo que le llamara la atención. Hasta pensaba ofrecerle a su padre que lo pusiera a Sasuke o a su hermano mayor, Itachi, eran amigos de la familia así que no habría drama. Pero sabía que su padre se negaría porque la empresa familiar debía ser manejada sólo por los Harunos y Sasuke e Itachi eran Uchiha.
Gruñó para luego tomar su celular y poner frente a ella. Había un mensaje sin leer y era del Uchiha.
Lo eliminó. No tenía ganas de leer lo que había en él. Pero como si él supiera lo que ella había hecho, llamó y se vio obligada a atender.
— Moshi moshi — dijo fingiendo haber estado dormida.
— Eres mala mintiendo…
— Okay, me atrapaste ¿Qué ocurre?
— Mmm… bueno, debo decirte algo que no creo que te guste…
— ¿Karin?
— No, no se trata de mujeres… bueno, sé que ya no somos nada… pero somos amigos y… tsk…
— ¿Qué ocurre? — se preocupó demasiado, sentándose y abrazándose las piernas.
— Sakura… el dobe no está contento y quiere impedirlo, por favor… no hagas lo mismo que él…
— ¡Sasuke, mierda, habla de una puta vez! — medio le gritó.
— Tranquila rosada… no me grites…
— Pero te haces el misterioso y eso sabes que me irrita…
— Okay, perdón… bueno… yo… yo…
— Dios… — suspiró la pelirrosa fregándose los ojos.
El suspiro de Sasuke del otro lado la hizo prestar atención. Cuando Sasuke actuaba de forma misteriosa, o algo no andaba bien o algo iba a pedir y eso a él lo estaba matando ya que odiaba pedir favores.
— Necesito… que entiendas que… que me iré a estudiar a Estados Unidos…
— ¿Eso? ¿Eso era? — dijo entre molesta e incrédula.
— ¿Qué? ¿No estás molesta? — pareció indignado.
— No… ¿Por qué debería?
— Eres mi amiga y fuiste mi novia… por lo menos, no sé, algo… ¿Ya tan rápido me olvidaste? — pareció entre molesto y dolido. Sakura sonrió con ternura y suspiró.
— Sasuke… jamás podría olvidarte… sabes que fuiste muy importante en una etapa de mi vida y ahora también lo eres, pero como amigo… tú y Naruto son mi luna y mi sol… siempre iluminando mi camino y cuidándome de que tropiece… sabes que los quiero y que siempre les desearé lo mejor… es tu futuro, Sasuke, y yo no voy a detenerte…
— Sakura…
— Yo cuidaré del baka de Naruto y lo pondré a raya… te estaremos esperando siempre… — se le hizo un nudo en la garganta y las lágrimas se le acumularon horrorosamente ¿A quién quería engañar? Era obvio que le dolía que uno de sus amigos se fuera lejos y no saber por cuanto tiempo. Pero debía ser fuerte para no preocuparlo y alentarlo y para no poner mal a Naruto cuando lo viera.
— Sakura… te amo…
— Yo también baka… aún te amo…
— Si… si cuando vuelva aún tu amor por mí sigue intacto, te prometo que… que te pediré tu mano y te haré feliz…
— Sasuke… no prometas algo que no sabes si pasará… yo quiero que seas feliz… en serio… muy-muy feliz, sea conmigo o con alguien más…
— Gracias Sakura… — y rió del otro lado —: No creo poder decirte lo mismo, sabes como soy contigo…
— Lo sé… y eso es lo que más amo de ti…
— Te diré un secreto…
— Dime — sonrió.
— Quiero llorar por lo que me dices… — ambos rieron y en el fondo era cierto, Sasuke estaba conteniendo las ganas de llorar desde que había mandado ese estúpido mensaje en el que le pedía con urgencia que le llamara y que si no, él la llamaría.
Sakura se había ganado su corazón de la forma más limpia e inocente, a pesar de que le resultara molesta al principio, pero luego, vio que era la única chica que nunca le pedía algo ni nada, sólo con su presencia era feliz y siempre tenía alguna palabra o una sonrisa para él, aún así la ignorara o rechazara, ella siempre estaba y se había sentido tan contento cuando se dio cuenta de que ya no estaba solo que no lo dudó ni dos segundos cuando le robó su primer beso, tanto de ella como de él. Sakura siempre sería el amor de su vida.
Pero, a veces, las circunstancias y el destino no quiere a dos personas juntas y a pesar de que sea injusto y doloroso, por algo es y ellos decidieron que lo mejor era mantener su amistad a que arruinarlo y no poderse ver más.
Era tan fuerte el amor que ambos se tenías que para salvar lo poco del "nosotros" que tenían, prefirieron quedar como amigos. Costó horrores porque había días que deseaban besarse y no separarse, pero luego, sabían que se arrepentirían y estarían mal por obrar de esa manera.
¿Cuántas veces se habían besado ya estando separados? Infinitas veces, pero luego se sonreían con tristeza y se separaban para no llegar más lejos.
— ¿Me regalarás mi último beso?
— Claro, Sasuke, todos los que quieras…
— Entonces, perderé el vuelo — ambos rieron —. Perdóname Sakura… perdóname por favor…
— Ay, Sasuke… no debes pedir perdón… los dos somos personas grandes y decidimos esto… así que no hay que pedir perdón y aceptar lo que decidimos… además, la vida da muchas vueltas… así que no… no… — y no lo pudo soportar.
— ¿Sakura? Sakura… contesta…
— Perdón — dijo sorbiendo por la nariz y secándose las lágrimas —. Sabes lo llorona que soy — suspiró —: Ya estoy mejor…
— Eso espero porque sabes que no dudaré en ir…
— Sasuke, mi padre te echará a patadas por la hora…
— Pero Mebuki seguro me deja pasar…
— Compraste a mamá de la forma más sucia posible — rió.
— Bueno, Mebuki cocina bien así que no sé porqué dices que es de manera sucia… dije la verdad…
— Pero decirle que se veía hermosa y que no aparenta la edad que tiene si es sucio…
— Bueno, pequeños trucos que valen… además, vales la pena… Sakura… nunca me olvides…
— ¡Baka! Dije que no lo haré…
— Pero intenta ser feliz con alguien más…
— Tú también — comenzando a llorar de nuevo —. Ya es tarde… mañana nos vemos ¿si?
— Si… hasta mañana… Sakura…
— Hasta mañana, Sasuke-kun — sonrió y colgó. Volvió a suspirar y a tranquilizarse, las ganas de llorar eran insoportables pero debía ser fuerte, Sasuke no querría verla así nunca. Además, no se iba para siempre, quizás, en unos años, se volverían a ver.
Con ese pensamiento, se acostó para, por fin, dormir de una buena vez.
Continuará…
N/A: Hola… ¿Qué les pareció? Bueno, espero que les haya gustado. Kakashi un loquillo xD
Mil perdones si alguno de lágrimas fáciles lloró con el final de capítulo, mientras lo escribía lloraba porque me re dolió escribir esta despedida… es como cuando escribí "Buen viaje" y me lloré toda la fic cuando la terminé, Sasuke es un personaje bastante sufrido y me identifico mucho con él, quizás por eso me duele escribir sobre él cosas así. El que no la leyó, puede fijarse en mis historias que allí está…
Bueno, nos leemos pronto y dejen review ¿si? Eso incentiva a muchos a continuar =)
No se olviden de buscar en FB la página "Para los que aman el Kakasaku"
Beso!
